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Cronología del record mundial de 50 crol masculino - 15/08/2006

Roland Schoeman tras conseguir el record del mundo de 50 crol en piscina corta en Hamburgo
Aunque la distancia de los 50m.crol empezó a disputarse muy pronto (consta en el programa de los Campeonatos USA ”indoor” (piscina cubierta) desde 1902, al lado del resto de pruebas, mientras en España se disputaron unos 60 metros ya en el primer Campeonato de España que se disputó en 1908) y sus récords comenzaron, igualmente, a homologarse desde muy temprano (en España desde 1919, con unos 33”2 de Paul Wenziner, del C.N.Barcelona).
 
No ocurrió lo mismo con la FINA, que, desde su misma fundación, en 1908, rechazó esta distancia como oficial, alegando que como las grandes competiciones se disputaban en aquel entonces en piscinas de 100m. de longitud mínima, la disputa de unos 50m. no ofrecía ninguna garantía de buen cronometraje, ni de posibilidad de juzgar debidamente las llegadas.
 
Más tarde, cuando en 1922, la propia FINA impuso los 50m.como reglamentarios para la disputa de las grandes competiciones y homologación de récords, se alegó entonces que al ser una distancia en la que las llegadas y el cronometraje podían ser polémicos, por lo cerradas, y la espuma que levantaban los nadadores, difícilmente podían ser disputadas con garantías de éxito (nuestros “sesudos” directivos de la FINA, que siempre han sido bastante, por no decir muy, conservadores), nunca parecieron darse cuenta de que en atletismo se disputaban, y sin apenas problemas de llegadas ni de cronometraje, pruebas de 100 y 200m., mucho más complicadas de cronometrar, en ocasiones, que los 50m. de natación).
 
En 1957, por vez primera en una asamblea de la FINA, se pide la programación de los 50m. en competiciones internacionales, así como la homologación del récord mundial de la distancia, y ello corresponde al delegado español, en la persona de Don Bernardo Picornell, el “cabecilla” del grupo fundador del club decano, el Club Natació Barcelona, en 1908, y, en aquel momento, Presidente de la Federación Española de Natación.
 
Su petición, y algunas más que repitió el mismo Don Bernardo, a lo largo de los años siguientes, fue desechada, alegando siempre las mismas “anecdóticas” excusas. Prueba de este conservadurismo de la FINA es que, incluso con el advenimiento del cronometraje electrónico de las grandes competiciones en 1972 (JJ.OO. de Munich) no hizo ningún intento de programar los 50m., ni siquiera de homologar sus récords, a pesar de que, poco a poco, muchos países se habían sumado a las reiteradas peticiones españolas para que ello fuera posible.
 
Finalmente, a principios de la década de los 1980, la FINA comenzó a ceder, primero con la instauración de las denominadas “mejores tiempos mundiales”, tanto en categoría masculina como en la femenina, y más tarde, a partir del 1o.de enero de 1987, oficializando la distancia, tanto para grandes competiciones internacionales (ya se había disputado, por primera vez, en los Mundiales de Madrid-86, y se disputaron en los JJ.OO. de Seúl-1988) como homologando de manera totalmente oficial sus récords: 22”32 del norteamericano Tom Jager el 13 de agosto de 1987 en Brisbane, en categoría masculina; 25”50 de la rumana Tamara Costache el 16 de junio de 1986 en Bucarest).
 
Mucho más todavía tardó en oficializar la distancia en piscina corta. Si hasta el 1o.de mayo de 1957, la FINA había homologado sus récords mundiales en cualquier longitud (oficial, es decir, 25, 33,33, o 50m.) de piscina, a partir de aquella fecha, impuso una única longitud, la de los 50m., dejando de homologarlos en piscinas más cortas, contra el parecer de gran número de países que pretendían, como se hacia en atletismo, que la FINA homologara dos listados de récords: piscina corta y piscina larga. Poco a poco, sobretodo con la proliferación de competiciones en piscinas cortas, la FINA se vio poco menos que obligada a ceder, y comenzó a homologar “mejores marcas mundiales” en piscina corta, hasta que a partir del 1o.de marzo de 1991, oficializó estas “mejores marcas mundiales”, pasando a homologarlas oficialmente como “récords mundiales” de pleno derecho, en ambas categorías.
 
Por lo que respecta al récord de 50m.crol que se acaba de superar por parte del sudafricano Roland Schoeman, podemos decir que el tiempo que la FINA tomó como base, o tope, para empezar a homologarlo, fueron unos 21”76 que el nadador de la DDR (y a punto de desaparecer como Estado) Nils Rudolph había señalado un 11 de febrero de 1990 en el célebre festival “Arena” de Bonn (por desgracia, ya desaparecido).
 
Tuvieron que pasar unos cuantos meses antes que el tiempo del alemán fuera superado por el norteamericano Steve Crocker, que el 24 de marzo de 1992, en Dallas, señaló unos 21”64, desencadenando la “caza” al récord. Al año siguiente, 17 de febrero de 1993, en otra de las grandes reuniones ya desaparecidas, la de Sheffield, el británico Mark Foster conseguía el primero de los cuatro récords mundiales conseguidos en esta prueba, señalando 21”60, tiempo que perdura hasta el año siguiente, cuando el gran Alexander Popov, el “Zar”, consigue su único récord en la distancia, unos 21”50, al vencer en la reunión de Desenzano (Italia) un 13 de marzo de 1994.
 
Nuevamente es Mark Foster que aparece en el palmarés, cuando en la segunda edición de los Europeos de piscina corta, el 13 de diciembre de 1998, le da, primero un corto recorte de dos centésimas en las eliminatorias de la mañana, 21”48, y lo pulveriza (por así decirlo) en la final de la tarde, con 21”31, confirmándose como el mejor velocista mundial.
 
Aparece después nuestro buen amigo, causa de este comentario, el sudafricano Roland Schoeman, ya entrenándose en los USA, donde disputa los Campeonatos Universitarios con gran éxito. En Minneapolis, 23 de marzo del 2000, nadando el primer tramo de las eliminatorias del 4x50m.crol con su equipo de la Universidad de Arizona, iguala el récord mundial de Foster, 21”31. Reitera su excelente actuación en la final del relevo de aquella misma tarde, consiguiendo superar aquel tiempo de 3 centésimas, 21”28, convirtiéndose en el nadador más rápido del mundo.
 
Al día siguiente, sin embargo, en la final individual de los 50m., el norteamericano Anthony Ervin se impone al sudafricano con un magnífico 21”21, nuevo récord mundial de la distancia, mientras Schoeman también supera, 22”22, su ya ex-récord, aunque, naturalmente, se queda sin él.
 
No cede, sin embargo, el británico Mark Foster en su empeño de continuar siendo el mejor velocista mundial, y aprovecha la reunión de Paris, 28 de enero del 2001, para dar un nuevo, y último (para él) recorte al récord, que deja en 21”13.
 
Poco más de tres años se mantiene en pie el récord del británico como muestra de su calidad, hasta que uno de los innumerables “emigrados” a las universidades USA, en este caso la de Auburn, el  francés Frederick Bousquet, supera el récord del británico con unos 21”10 que es el tiempo que ahora acaba de superar el sudafricano, llevándolo por vez primera bajo los 21”. Digamos que Bousquet estuvo a punto de no poder señalar aquellos 21”10, ya que quedó empatado con el lituano Rolandas Gimbutis en 8o.-9o. lugar de las eliminatorias, y tuvo que nadar un desempate, ganándose el derecho a estar en la final, que fue donde ganó y señaló el récord mundial.    
 
 
Guillem Alsina
 
  


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