Después de los desastrosos Juegos de Pekin que ha deshinchado el globo nacional francés hacia su pupila más querida, Laure Manaudou, de 21 años, parece que apunta a un nuevo rumbo. Esta vez cambia su actual entrenador, Lionel Horter, y centro de entrenamiento, Mulhouse, por el glamuroso Paris.
Laure, uno de los principales activos de Francia hace un par de años, se estropeó por asuntos personales, primero siguiendo a su entrenador y descubridor, Philippe Lucas, desde Melun en el norte de Francia hasta Canet-en-Roussillon en el sur. El cambio fue seguido por la prensa nacional francesa y le siguió una retahíla de rumores acerca de la posible malversación de fondos de su entrenador con respecto al club de Melun, algo que aún está en los juzgados.
Luego vino la aventura italiana siguiendo a su enamorado Luca Marin hasta Turín. Meses después, en agosto de 2007, el club italiano LaPresse Nuoto, anunciaba la expulsión de la estrella francesa de su organización. A partir de ahí empezó un nuevo calvario. Primero su decisión de entrenar con su hermano Nicolas en su localidad natal, Ambérieu-en-Bugey, luego la publicación en Internet de fotografías comprometidas y la decisión posterior de acudir a un centro con todos los medios y un entrenador de reconocido prestigio como eran Mulhouse y Lionel Horter, aunque la decisión la tomó para estar cerca de su nuevo compañero sentimental.
En aquel momento todo parecía encarrilado, aunque sus marcas no fueran las deseadas, pero un nuevo giro a su carrera pareció demasiado extravagante. Renunciar a alguna de sus mejores pruebas y centrarse casi por completo en las pruebas de espalda no parecía lo adecuado.
Pekín confirmó lo inevitable, séptima y octava en las dos únicas finales disputadas no eran ni de lejos lo que todo el mundo ambicionaba de ella. No es posible aspirar a una medalla olímpica sin disponer de la mejor preparación física y mental. Laure ha navegado en demasiados rumbos estos dos últimos años.
Ahora realiza su enésimo quiebro y parece que aceptará la apuesta por la élite que ha realizado el Lagardère Paris Racing con la contratación de uno de los entrenadores franceses mejor considerados como es Frederic Vergnoux, los dos últimos años considerado el mejor entrenador del Reino Unido. Pero Lionel Horter ya ha avisado. El ambiente de Paris y su glamour no es el más adecuado para una deportista de élite con problemas para centrar su futuro. En Pekin corrió el rumos, que la francesa estaba manteniendo una relación amorosa con el tenista Gaël Monfils, miembro del Lagardère Paris Racing, ¿será esa la verdadera cusa del cambio? De momento los desmienten.
El abogado de Laure, Didier Poulmaire, ha salido al paso de los que dan por terminada la carrera de Manaudou advirtiendo que su cliente aún es un activo importante y que sus principales patrocinadores no romperán sus contratos con la estrella francesa. La sociedad eléctrica EDF y la firma Lancel, perteneciente a la todopoderosa familia Pinault seguirán pagando la mayor parte de su nómina, 2,6 millones de euros en 2007. Los mundiales de Roma, en verano de 2009, decidirán si Laure es un activo importante o una figura en decadencia. Aunque de momento, Manaudou se toma unas vacaciones que no serán cortas.
Roger Torné