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Juegos Olímpicos de Pekín. Septima jornada de finales - 18/08/2008
Dos récords mundiales, otros dos olímpicos, la coronación del “rey de la velocidad”, a ritmo de samba, y la constatación de que Michael Phelps tiene el camino más que allanado para convertirse en el primer “8 medallas” de la historia de la natación, ha sido lo más destacado de esta penúltima jornada de finales de los Juegos.
 
MUJERES
 
200m.espalda: Kirsty Coventry ha dominado la prueba de cabo a rabo, demostrando que esta es su especialidad y distancia más adecuadas, superando el récord mundial que la norteamericana Margaret Hoelzer le había arrebatado hace unas semanas en los “trials” de Omaha, 2,05”24 por 2,06”09. La norteamericana ha sido segunda, 2,06”33, por delante de la japonesa Reiko Nakamura, 2,07”13, nuevo récord asiático, rebajando los viejos, y (quizás) “falsos”, 2,07”40 de la china Cihong He en los Mundiales de Roma-1994. Cuarta ha sido la rusa Anastasia Zueva, 2,07”88
 
La prueba no ha tenido demasiada historia, puesto que Coventry ha estado siempre por debajo de su récord, dominando claramente, 29”63; 1,00”83, y 1,32”69 (por 30”57; 1,02”17, y 1,34”02 de Hoelzer), y sin perder su estilo ha nadado el último largo en 32”55, acusando quizás el esfuerzo de su rápida salida, para ganar título y récord. La norteamericana, por su parte, ha sido siempre segunda, distanciándose progresivamente de la vencedora, 29”86; 1,01”69, y 1,33”85, y aunque ha recortado ligeramente su ventaja en el último largo, no ha podido ni siquiera llegar a inquietarla.
 
La incerteza ha estado por el tercer lugar, donde la británica Elisabeth Simmonds ha peleado hasta el hectómetro, 30”06 y 1,02”02, por delante de Nakamura, cuarta en 30”14, y 1,02”11, mientras la rusa Zueva progresaba desde el sexto puesto de los 50m., 30”63, al quinto del hectómetro, 1,0””47. Simmonds ha empezado a perder gas después del hectómetro, dejando paso a la japonesa, tercera, 1,34”28 en el último viraje, por delante de la británica, 1,34”86, mientras la rusa continuaba quinta, 1,35”10. En el último largo, 32”85, la japonesa se ha asegurado su medalla de bronce, pese a los intentos de Zueva.  
 
800m.crol: extraordinaria demostración la que nos ha ofrecido la británica Rebecca Adlington, calzándose su segunda medalla de oro, 8,14”10, y con el honor de haber sido la que borre definitivamente el nombre de la mítica Janet Evans de la tabla de récords mundiales, al superar los 8,16”22 que la “Pulga de Placentia” consiguiera un 20 de agosto de 1989, dentro de cuatro días hubiera cumplido 19 años.
 
Segunda ha sido la italiana Alessia Filippi, 8,20”23, de la que, sinceramente, esperábamos un poco más, mientras la danesa Lotte Friis ha sido una ajustada tercera, en lucha con la rumana Camelia Potec, 8,23”03, por 8,23”11, muy adelantadas ya a la china Xuanxu Li, quinta en 8,26”34.
 
La lucha por la medalla de oro no ha tenido historia, puesto que la británica se ha “ido” desde las primeras brazadas, pasando siempre con parciales por debajo del récord mundial de Evans (59”37; 2,01”32, y 4,05”72, por 1,00”20; 2,02”53, y 4,07”92). El problema, sin embargo, estaba en la vuelta, pero la británica lo ha solventado perfectamente, manteniendo siempre alrededor de sus dos segundos de ventaja sobre los tiempos del récord. 5,07”62, por 5,10”27 en los 500m.; 6,10”30, por 6,12”82 en los 600m., y 7,13”24, por 7,15”44 en los 700m., donde tenia ya victoria y récord en sus manos, antes de nadar el último hectómetro en 1,00”86, por 1,00”78 de Evans, y adjudicarse su segundo oro, y un preciado récord.
 
Tras ella, la lucha se ha desencadenado entre Potec, segunda hasta los 650m. (59”37; 2,01”58, y 4,07”93, seguida de unas efímeras Elena Sokolova, que se ha ido retrasando hasta su séptimo lugar a partir de su tercero en los 150m., o la australiana Kylie Palmer, cuarta en el hectómetro, sexta al final, mientras la danesa vigilaba desde atrás (sexta hasta los 200m., 1,00”39, y 2,03”69), pasando al cuarto lugar en los 300m., y al tercero un largo después, 4,10”98 en los 400m.
 
Filippi, por su lado, ha empezado en séptimo lugar, de donde no se ha movido hasta los 350m. (1,01”07, y 2,04”31), pasando al cuarto lugar en los 400m., 4,11”33. Las operaciones se han disparado a partir de aquel momento, Filippi ha continuado atacando, recortando la ventaja que le llevaban Potec y Friis, pasando a la danesa a los 450m., para colocarse tercera; más le ha costado alcanzar a Potec, lo que no ha conseguido hasta los 700m., conservando su segundo lugar en el último hectómetro, 1,01”71, mientras Friis solo se aseguraba la medalla de bronce en un vibrante último largo en el que, con unos magníficos 28”81, por 30”73 de la rumana, ha remontado la gran ventaja que le llevaba esta en el último viraje, 7,52”38, por 7,54”22.  
 
Excelente prueba de Adlington, 4,05”72 y 4,08”38, mientras no acabamos de entender la táctica de Filippi, que no acaba de “explotar”, en una prueba en la que no se decide a nadar una primera parte más rápida. Hoy ha nadado en 4,11”33 y 4,08”90, dando demasiada ventaja en la primera mitad, imposible de recuperar en la segunda.
 
50m.crol “semis”: Dara Torres ha puesto los cimientos para convertirse en la campeona olímpica “menos joven” de la natación, dominando claramente a sus oponentes, con unos excelentes 24”27, claramente adelantada a la australiana Cate Campbell, 24”42, mucho más segura en esta prueba, mientras la alemana Britta Steffen ha sido tercera, 24”43, poniendo su candidatura a “doblar” medalla de oro.
 
Tras ellas, Marleen Veldhuis, 24”46, y Lisbeth Trickett, 24”47, no parecen estar en su mejor forma, aunque no por ello dejaran de ser peligrosas en la final. Mañana, curiosamente, podría coronarse como campeona de la prueba de velocidad, o la nadadora “menos joven”, cumplidos los 41 años, o la más joven, con poco más de 16.....claro que también puede ser una que este en la media de edad de ambas.
 
HOMBRES
 
100m.mariposa: ¡ lo ha conseguido !. Agónicamente, pero lo ha conseguido. En el último centímetro del último metro, y por la mínima expresión de tiempo. Ha sido una reedición de la final de Seul-1988, cuando Matt Biondi, con la prueba en el bolsillo, permitió que en la última brazada, Anthony Nesty se la “birlara”.
 
Como decíamos ayer, la prueba ha sido la velocidad de Milorad Cavic contra la resistencia de Michael Phelps. El serbio ha dominado claramente en el primer largo, 23”42, aunque Phelps ha sido bastante más rápido que en otras ocasiones, 24”04,  consciente de que había de dar la menor ventaja posible al serbio, aunque en un séptimo lugar que dejaba completamente en el aire sus posibilidades de victoria. Después, la remontada.
 
Centímetro a centímetro, el norteamericano ha ido recortando las 62 centésimas que lo separaban de la victoria, y aunque el serbio todavía era primero cuando ha estirado los brazos para tocar la placa en primer lugar, la brazada se le ha quedado ligeramente corta, mientras Phelps ha llegado con toda su potencia y determinación de vencer, completando perfectamente esta última y decisiva brazada para adjudicarse la victoria ¡ por una centésima !, 50”58, por 50”59, nuevo récord olímpico, a 19 centésimas del récord mundial de su compatriota Ian Crocker.
 
Era la “séptima”, y la más difícil, y los gestos nerviosos del norteamericano indicaban bien claramente la tensión que lo había dominado, y que ahora liberaba.
 
Tras ellos, el australiano Andrew Lauterstein reeditaba, en modo menor, la lucha entre los dos primeros. Cuarto en el viraje, 23”84, por detrás de Crocker, 23”70, y del ucraniano Andriy Serdinov, 23”73, los ha ido remontando poco a poco, hasta alcanzar al norteamericano en el último centímetro del último metro, 51”12 por 51”13, dejándole sin medalla. Vencido por Phelps en Atenas, por cuatro centésimas; sin medalla en Beijing, por una sola centésima, Ian Crocker representa, como tantos otros, a los que lo intentaron sin conseguirlo.
 
50m.crol: ni uno, ni otro; ni Eamon Sullivan, ni Alain Bernard. Como ya apuntábamos, el brasileño Cesar Cielo ha sido un peligroso rival, hasta el punto que ha sido, finalmente, el vencedor. La rápida reacción de Sullivan, 0”65 (únicamente el sudafricano Roland Schoeman ha sido más rápido, 0”64, por 0”68 de Cielo; 0”75 de Amaury Leveaux, y 0”73 de Bernard), le ha permitido dominar a sus rivales hasta los 30m., cuando el brasileño ha emergido por el callejón central, adjudicándose una magnífica victoria, 21”30, nuevo récord olímpico, a solo dos centésimas del mundial de Sullivan, claramente por delante de un Amaury Leveaux que “escondido” en el callejón lateral, ha sabido “poner” perfectamente la mano para imponerse a su compatriota Alain Bernard, 21”45, por 21”49, ya por delante del australiano Ashley Callus, 21”62, y del norteamericano Ben Wildman-Tobriner, 21”64, mientras el recordista mundial tenia que conformarse con el sexto lugar, y unos decepcionantes (para él, naturalmente), 21”65, demostrando que quizás no ha podido digerir todavía su derrota del hectómetro. Schoeman, 21”67, y el sueco Stefan Nystrand, 21”72 han completado una final de un excelente nivel, si tenemos en cuenta que con su tiempo, el sueco hubiera sido un holgado vencedor en Atenas.  
 
Guillem Alsina
 


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