Historia de los Juegos Regionales: Juegos de la Commonwealth

Juegos polideportivos en los que pueden participar los países adscritos a la “Commonwealth Games Federation”. La Commonwealth, como organismo político, aparece ya documentada en el siglo XVII, como un organismo dedicado a las relaciones entre la Gran Bretaña y sus colonias, aunque su actuación no paso prácticamente de ser poco menos que testimonial. Su importancia no comenzó a manifestarse hasta principios del siglo XX, cuando en algunos territorios del Imperio Británico empiezan a darse movimientos reivindicativos, independentistas, o autonomistas.

La génesis de estos Juegos es incluso anterior a la de los Juegos Olímpicos, y se remonta a un artículo escrito en 1891 por el Reverendo Astley Coopper, en el que abogaba por un festival de carácter deportivo-militar-literario en el que pudieran participar los diferentes países que formaban la Commonwealth Británica, con la finalidad de contribuir a un mayor entendimiento entre la metrópoli y sus colonias. Nada se movió, sin embargo, hasta 1911, cuando con motivo de la coronación del Rey Jorge V, se organiza un denominado “Festival del Imperio” en el que tienen lugar, junto a diferentes manifestaciones que ponen en evidencia la potencia y el progreso del Imperio, algunas pruebas deportivas en las que intervienen representantes de la Gran Bretaña, Australia, Canadá y Sudáfrica, disputándose pruebas de atletismo, boxeo, lucha y natación. El equipo canadiense ganó la copa de plata que Lord Donsdale ofreció como trofeo.

La idea del Reverendo Cooper, sin embargo, sigue sin concretizarse, y no es hasta 1924, con motivo de otro “Festival del Imperio”, cuando empieza a hablarse de la posibilidad de organizar unos Juegos con participación de deportistas de todo el Imperio. Estas conversaciones no fructifican hasta cuatro años más tarde, 1928, en los JJ.OO. de Amsterdam cuando la convivencia entre los deportistas del Imperio propició que el canadiense Michael Robinson, secundado por el australiano Richard Coombes, dieran el empujón final a la organización de estos Juegos.

De esta manera, y como premio a su victoria de 1911, la ciudad canadiense de Hamilton es la escogida para albergar la primera edición de los “Juegos del Imperio Británico” (que esta fue la primera denominación que tuvieron). El 16 de agosto de 1930 se inaugura esta primera edición, que tiene la presencia de unos 450 deportistas, únicamente hombres, llegados de 11 países: los cuatro que conformaban la Gran Bretaña (Escocia, Inglaterra, País de Gales e Irlanda del Norte), junto con sus cuatro grandes dominios (Australia, Canadá, Nueva Zelanda y Sudáfrica), y tres pequeños territorios de su vasto Imperio (Isla Bermuda, la Guyana Británica y Terranova). Los deportes que se disputaron fueron seis: atletismo, bolos, boxeo, lucha, natación y remo.

Previstos con una secuencia cuatrienal, los años pares no olímpicos, se disputó la segunda edición en Londres-1934, iniciándose en ella la participación femenina, seguida de la tercera edición, en Sydney-1938, con un aumento substancial de participación, ya que fueron dieciséis los países que acudieron a la cita australiana.  

La II Guerra Mundial cortó de raíz esta primera etapa de los Juegos, que no se reanudaron hasta 1950, cuando las secuelas de aquella terrible guerra comenzaban a olvidarse. Auckland, en Nueva Zelanda, albergó la cuarta edición, que se disputa con una participación más reducida, 12 países y 560 atletas, aunque con un programa deportivo más amplio, que comprende nueve deportes en total, y con un cambio de nombre, ya que la concesión de mayor autonomía a sus grandes dominios, y la independencia del sub-continente indio (dividido entre la India y Pakistán) y de Sri Lanka (la antigua isla de Ceylán), otorga una importancia cada vez mayor a las ex-colonias frente a la metrópoli, a la vez que también concede mayor protagonismo al organismo de la Commonwealth, de manera que a partir de esta edición pasan a denominarse “Juegos del Imperio Británico y de la Commonwealth”.

La quinta edición se disputa en la canadiense Vancouver en 1954, con un espectacular aumento de participación, 24 países y 660 atletas, seguida de la sexta en Cardiff (País de Gales) en 1958, con nuevo aumento de participación, 35 países y 1.100 deportistas, debido al proceso de descolonización y la consiguiente formación de nuevos países que, con renovado entusiasmo, tratan de alcanzar su “lugar al sol” en el mundo deportivo. Perth (Australia) es la encargada de organizar la séptima edición, en 1962, mientras la capital jamaicana, Kingston, en 1966, y la escocesa Edimburgo en 1970, organizan las siguientes, señalándose un nuevo récord de participación en la capital escocesa, con 42 países y 1.380 atletas. En estos Juegos, la importancia cada vez mayor que asumen las ex-colonias frente a la antigua metrópoli, hace que los Juegos vuelvan a cambiar de nombre, tomando el de “Juegos de la Commonwealth Británica”.

Christchurch, en Nueva Zelanda, es la escogida como sede de la décima edición, en 1974, mientras la canadiense Edmonton, en 1978, señala el nuevo récord de participación, 46 países y 1.979 atletas, pero también el del último cambio de nombre de los Juegos, adoptando el que ya será definitivo, “Juegos de la Commonwealth”. Resulta curioso como a través del nombre de estos Juegos se ha podido seguir la progresiva degradación de la importancia de la metrópoli, hasta concluir en total plano de igualdad, pasando a ser como un territorio más de la Commonwealth. Esta edición también queda señalada por la expulsión de los atletas de Sudáfrica (que el año anterior ya habia sido expulsada de la Commonwealth), por su política de “apartheid”. La australiana Brisbane, en 1982, organiza la duodécima edición, siguiéndola Edimburgo, primera edición que repite organización, en 1986. En 1990 es nuevamente Auckland, con nuevo récord de participación, 54 países y 2.860 deportistas, en una edición en la que no puede participar la delegación de las Islas Fiji, suspendida cuando la proclamación de la República había dado lugar a enfrentamientos entre sus poblaciones de origen melanésico, polinésico e indio, no siendo admitida hasta 1997.

La canadiense Victoria organiza la decimoquinta edición en 1994, marcada por la vuelta a la competición de la delegación sudafricana, una vez terminado su régimen racista de “apartheid”. Entre noviembre de 1995 y mayo de 1999, la Commonwealth suspendió de pertenencia a Nigeria, a causa del asesinato del escritor Ken Saro-Wiwa, opositor al régimen, por lo cual no fue admitida a competir en los Juegos de 1998 en Kuala Lumpur, la capital de Malasia, en los que hubo otro importante aumento de participación, 68 países y cerca de 6.000 atletas. Poco después, octubre de 1999, fue suspendido Pakistán, a raíz del golpe militar de Pervez Musharraf, suspensión levantada con la restauración de la Constitución en mayo del 2004, pero que volvió a ser suspendido cuando en noviembre del 2007 el propio Musharraf decreto el “estado de excepción”, aunque esta vez la suspensión solo duró seis meses. Las tres últimas ediciones se han disputado ya en el nuevo siglo, sin grandes novedades, aunque en Manchester-2002 el número de deportes que se disputaron llegó a los 17, mientras el número de atletas, creció hasta los más de 4.000 en los de Melbourne-2006, y los 6.700 en los últimos que se han disputado, los de Nueva Delhi-2010, en la India. Los de 2014 van a disputarse en Glasgow, la capital escocesa, mientras los de 2018 irán a Australia, aunque no se sabe todavía en qué ciudad van a disputarse.

Desde los Juegos de 1958, aunque en sedes y fechas diferentes, se disputan unos Juegos para atletas discapacitados físicos, lo que podríamos llamar como “Juegos Para-Commonwealth, a semejanza de los Para-Olímpicos”, si bien desde los de Victoria-1994, las dos competiciones han pasado a disputarse simultáneamente en las mismas instalaciones.

La Commonwealth está formada por un conjunto de 54 países independientes, más algunos territorios con diferentes y especiales “status” políticos. Incluye desde las antiguas “joyas” de la Corona Británica: Australia, Canadá, Nueva Zelanda y Sudáfrica (que forman parte de la organización desde 1931), y la antigua India, dividida entre India y Pakistán (integradas en 1947), y Bangla Desh, que lo hizo en 1972, a raíz de su separación del Pakistán; ex-colonias africanas (entre paréntesis la fecha de su incorporación a la Commonwealth, que coincide casi siempre con la de su independencia): Botsuana (1966), Gambia (1965), Ghana (1957), Kenya (1963), Lesotho (1966), Malawi (1964), Mauricio (Isla) (1968), Namibia (1990), Nigeria (1960), Seychelles (Islas) (1976), Sierra Leona (1961), Swazilandia (1968), Tanzania (1961), Uganda (1962), y Zambia (1964): ex-colonias asiáticas: Brunei (1984), Malasia (1957), Maldivas (Islas) (1982), Singapur (1965) y Sri Lanka, la antigua Ceylán (1948). Dos territorios en América Central: Belice (1961) y la Guyana (1966). Toda una serie de pequeñas islas e islotes “anclados” en el Caribe: Antigua y Barbuda (1961), Bahamas (1963), Barbados (1966), Dominica (1978), Granada (1974), Jamaica (1962), St.Kitts y Nevis (1983), Sta.Lucia (1979), St.Vincent y las Granadinas (1979), y Trinidad y Tobago (1962), todas ellas formando el “cordón caribeño”, y con el denominador común (excepto Granada y Trinidad y Tobago) de ser estados con régimen monárquico constitucional, a cuyo frente se encuentra Isabel II de Inglaterra, como garantía de su independencia. Toda otra serie de islas e islotes situados en el Oceano Pacífico: Solomon (Islas) (1978), Kiribati (1979), Nauru (1968), Papúa Nueva Guinea (1975), Samoa Occidental (1970), Tonga (1970), Tuvalu (1978) y Vanuatu (1980), y dos ex-colonias europeas, ambas en el Mediterráneo: Chipre (1961) y Malta (1964).

Hay, además, tres países cuya adhesión a la organización fue muy discutida, puesto que no habían pertenecido a la órbita británica, pero que pidieron su incorporación a ella (Camerún, antigua colonia francesa, y Mozambique, ex-colonia portuguesa, lo hicieron en noviembre de 1995, mientras Rwanda, antigua colonia, primero alemana, después belga, lo hizo en noviembre del 2009). Por otra parte, Fiji ha tenido una relación “tempestuosa” con la organización; formando parte de ella desde 1970, se retiró voluntariamente de ella entre 1987 y 1997, a causa de diferentes golpes de estado que se dieron; vuelta a integrarse, fue suspendida entre junio del 2000 y diciembre del 2001, para volver a ser suspendida, esta vez ”sine die”, en diciembre del 2006.  

Finalmente, hay unos territorios insulares, dependientes, bien de la Gran Bretaña, de Australia, o de Nueva Zelanda, regidos por diferentes “status” y con mayor o menor autonomía. De la Gran Bretaña: las islas Anguilla, Ascensión, Bermuda, Caimán, Ducie y Deno, Falkland (o Malvinas), Georgia del Sur, Henderson, Montserrat, Sta.Helena y sus dependencias, Pitcairn, Sandwich del Sur, Territorios Británicos del Antártico, Territorios Británicos del Océano Indico, Tristan da Cunha, Turks y Caicos, e Islas Vírgenes Británicas. Dos territorios continentales, Gibraltar y Hong Kong (este último ya cedido el 2000 a China, pero todavía con una cierta autonomia), y, finalmente, las islas del Canal de la Mancha: Man, Jersey, Anglessey y Guernessey. Dependientes de Australia: Islas Norfolk, Islas del Mar del Coral, McDonald y Heard, Cocos, Christmas, Cartler, Ashmore, y el Territorio Antártico. Mientras de Nueva Zelanda dependen las islas Tokelau, Niue y Cook (estas dos últimas de libre asociación), y las Dependencias de Ross en la Antártida. Todos estos territorios, así como los 54 nombrados anteriormente, participan en los Juegos, con sus correspondientes banderas e himnos.  

Dos países han abandonado voluntariamente la Commonwealth en este tiempo: Irlanda en 1949, al declararse independiente de la Gran Bretaña, mientras Zimbabwe, suspendida de militancia en febrero del 2002, renunció voluntariamente a seguir formando parte de la organización en diciembre del 2003.

El territorio más poblado de este extenso conglomerado de razas, religiones y sistemas políticos, es la India, con sus más de mil doscientos millones de habitantes, mientras en el otro extremo, la Isla Pitcairn, cuenta con solo 70 habitantes. En cuanto al más extenso, es Canadá, con 9.984.670 de Km2, mientras, en el extremo opuesto, Gibraltar solo tiene 76 Km2.

Únicamente dos deportes son obligatorios en su programa deportivo, atletismo y natación, mientras el país organizador puede escoger otros ocho entre los siguientes: badminton, bolos, boxeo, canotaje, ciclismo, esgrima, gimnasio, halterofilia. hockey sobre hierba, judo, lucha, remo, squash, tenis de mesa, tenis, tiro (en sus diferentes modalidades), tiro con arco, triathlon, vela, y finalmente, un deporte tan británico como puede ser el cricket, además de los pertinentes deportes de demostración que dependen de cada país organizador.

Guillem Alsina