Historia de los Juegos Regionales


Cuando en 1896 se disputaron los Juegos de la Primera Olimpiada Moderna, se iniciaba una era a la que el fenómeno deportivo marcaria con su impronta, constituyéndose en uno de los hechos más importantes de finales del siglo XIX e inicios del XX. Pero los Juegos Olímpicos, y solo ellos, quizá hubieran sido insuficientes para hacer progresar este fenómeno propio de nuestra época con la rapidez e intensidad que lo ha hecho, teniendo en cuenta que se disputaban cada cuatro años, que los desplazamientos a que daba lugar eran, normalmente, excesivamente onerosos, incluso para aquellos pocos que podían dedicarse a la práctica deportiva, y que el llamado “ideal deportivo” no era muy conocido, fuera del ámbito europeo y de algún otro país.

Y fue por ello, que el C.I.O., de común acuerdo con sus representantes en diferentes países, y a medida que el fenómeno deportivo se iba extendiendo paulatinamente por el mundo, comenzó a organizar (aunque más bien deberíamos decir “permitir organizar”) unos llamados Juegos Regionales, que, a semejanza, de los Nemeos, Ístmicos y Píticos de la antigua Grecia, ayudaran a difundir por todo el mundo su pacífico ideal olímpico, al mismo tiempo que el deporte iba cogiendo carta de naturaleza en la sociedad, tal y como había deseado el Barón Pierre de Coubertin, el Renovador de los JJ.OO. Por ello, cuando en 1913 se inauguraban en Manila los Juegos del Extremo Oriente, primeros de estos Juegos Regionales, se daba el primer paso para una mayor difusión de los ideales del Renovador.

Poco a poco, y casi siempre en perfecta conjunción con el C.I.O. (aunque en ocasiones la máxima entidad olímpica haya opuesto alguna resistencia a la posibilidad de organizar algunos de estos Juegos), y bien fuera debido a promoción de los propios representantes del C.I.O. en diferentes países y continentes, bien fuera por intereses políticos, sociales, la realidad es que ha ido aumentando el número de dichos Juegos, la mayoria de los cuales han despertado muchos países al fenómeno deportivo y olímpico, que, de otra forma, no hubieran conocido, o, por lo menos, hubieran tardado mucho más tiempo en conocerlo.

Todos estos Juegos han agrupado países bajo un mismo común denominador, que ha podido ser puramente geográfico, en la mayoría de ocasiones, como histórico, religioso o social, aunque este común denominador no excluya diferencias entre ellas, debidas a condicionantes y circunstancias propias, que las diferencian de las de su grupo. Por el contrario, y desgraciadamente en no pocas ocasiones, algunos de estos condicionantes y circunstancias han sido motivo de divergencias insostenibles entre algunos países, que no ha sido posible enmendar, a diferencia de la antigua Grecia, con su inimitable, e ilimitada, práctica de la “Tregua Olímpica”.

Por todo ello, creemos que puede ser interesante dar a conocer a los lectores de Notinat, la historia de todos estos Juegos Regionales, muchos de los cuales ya les son conocidos, puesto que integran en su programa deportivo el de las pruebas de natación, que han sido comentadas en muchas ocasiones a lo largo de estos casi ocho años en los que hemos estado en contacto a través de Internet. No tan conocida es, por el contrario, la historia de sus inicios, desarrollo y vicisitudes por las que han pasado muchos de estos Juegos, por lo que estamos seguros de que el lector interesado en el hecho deportivo en general, y en el natatorio en particular, encontrará en estos artículos datos que lo van a sorprender e interesar, ya que muchos de estos Juegos no son seguidos asiduamente por la prensa, aunque hayan contribuido, y no poco, a la difusión, a nivel mundial, del deporte. Nos alegraría saber que hemos contribuido a este conocimiento.

Nuestra aportación se iniciará con el primero de los que se disputaron, los ya citados Juegos del Próximo Oriente, tanto por ser, precisamente eso, los primeros, como por ser de los que menos constancia tenemos (prácticamente ninguna, la verdad sea dicha), para continuar (como siempre, sin ninguna periodicidad concreta) por los de ámbito universal, Universiadas y Juegos Paralímpicos, continuando por los Juegos exclusivamente continentales; seguiremos por los Continentales Regionales, para terminar por los Intercontinentales.

Guillem Alsina