Tiempos de reacción

El 2 de julio del 2006 ofrecimos a nuestros lectores un artículo en el que valorábamos el tiempo de reacción (a partir de ahora T.R.) de nadadores y nadadoras en las competiciones internacionales más importantes del 2004 y 2005, además de algunos Europeos de piscina corta.
 
Hoy queremos retomar esta valoración del T.R., enfocándola, sin embargo, hacia otro punto. Estos últimos Europeos de piscina larga que se disputaron en Budapest, nos trajeron una novedad técnica como ha sido la de los podios de salidas con apoyo trasero. Nuestra curiosidad, después de poder ver estos Europeos, nos ha llevado a hacernos una pregunta, ¿ mejoran estos podios los T.R. de los nadadores, y si es así, más ó menos, en qué medida y como, por suerte o por desgracia, tenemos un poco de tiempo para perder en estas “investigaciones”, nos hemos puesto manos a la obra, tabulando los tiempos de reacción de todos los finalistas, hombres y mujeres, de las cuatro últimas competiciones más importantes que se han disputado en estos últimos años, Mundiales de Melbourne-2007; JJ.OO.de Beijing-2008; Mundiales de Roma-2009, y, evidentemente, Europeos de Budapest-2010.
 
De dicha tabulación (acceso a los datos completos en Excel), hemos podido extraer algunas conclusiones, que ofrecemos a nuestros lectores
 
– Las nadadoras tienen un T.R. más lento que los hombres, de alrededor de medio segundo; esto ya lo vimos en nuestro anterior estudio, pero no lo valoramos numéricamente. Continuamos sin saber la razón de ello, aunque continuamos suponiendo que se trata de su menor potencia física en el tren inferior.
 
– El T.R. en ambos sexos es más rápido en las pruebas de 50m.que no en las de 100m. (excepto en los Mundiales de Roma en los que, curiosamente, son mejores en 100m., en ambos sexos, aunque con una mínima diferencia de 3 centésimas en hombres y 1 en mujeres).
 
– Excepto en unas pocas ocasiones, el T.R.va mejorando desde la ronda de eliminatorias a la final, lo que puede significar que, como es lógico, mejora el factor concentración, ante la dificultad, primero de clasificarse para la final, y más tarde de conseguir el mejor resultado en la final.
 
– En muy contadas ocasiones el T.R. ha sido decisivo en la victoria de un nadador. De las 16 pruebas tabuladas, en muy pocas, más exactamente en cuatro, el vencedor de una de las pruebas tabuladas ha sido el que mejor (o de los mejores) T.R. ha tenido (Cesar Cielo en los 50 y 100m. crol de Roma, y Therese Alshammar y Francesca Halsall en los 50 y 100m.crol, respectivamente, de los Europeos de Budapest), ; incluso en una de ellas, los 50m.crol de los Europeos de Budapest, el vencedor, el francés Frederick Bousquet, tuvo el peor T.R.de los ocho finalistas, lo que no le impidió vencer.
 
– Si en nuestro anterior estudio decíamos que el menor T.R. lo teníamos con los 0.60 de Ricardo Busquets, el francés Alain Bernard consiguió superarlo en las “semis” de 100m.crol de Roma con 0.58. Entre las mujeres, los 0.68 de Kara-Lynn Joyce han sido superados por los 0.65 de Francesca Halsall en las “semis” de 100m.crol en Budapest.
 
Pero vamos a lo que íbamos. ¿ Tiene ventajas el podio de salidas con apoyo trasero?. Pues por lo que se desprende del estudio, vemos que sí, que efectivamente, aunque poca, puede tener, en general, sus pequeñas ventajas, aunque parece que únicamente en los 50m. Mientras el promedio de los T.R.de los finalistas de las tres competiciones anteriores a los Europeos de Budapest se cifran entre los 0.699 y los 0.704 (Beijing y Roma respectivamente en los 50m.crol hombres); entre los 0.701 y los 0.716 (de Roma y Melbourne) en 100m.crol hombres; entre los 0.750 y los 0.761 (Melbourne y Roma/Beijing) en los 50m.crol mujeres, y los 0.760 y los 0.780 (Roma y Melbourne/ Beijing) en los 100m.crol mujeres, los promedios conseguidos en los Europeos de Budapest bajan en las cuatro pruebas, aunque solo significativamente en los 50m.: de 0.699 a 0.663 en los 50m.crol hombres (es decir, 0.036), y de 0.750 a 0.704 en los 50m.crol mujeres (es decir, 0.046), mientras en los 100m., la ganancia es apenas insignificante, de 0.701 a 0.695 en hombres (es decir 0.006), y de
0.760 a 0.755 en mujeres (es decir 0.005). Evidentemente, quizás todavía es pronto para juzgar este nuevo “artilugio”, y tendremos que esperar a que se difunda mucho más su empleo, y tengamos más referencias cronométricas.  
 
De todas formas, creemos que sigue siendo válido el juicio que hicimos en nuestro primer estudio, es decir, que la salida es IMPORTANTE, pero no es CAPITAL, por lo que creemos que, evidentemente, debe entrenarse, puesto que puede ayudar a ganar unas centésimas que, en ocasiones, pueden ser valiosísimas, pero sin llegar a hacer de ello un factor que vaya en detrimento de otros más importantes, como, por ejemplo, pueden ser los virajes, en donde creemos que puede ganarse un poco más de tiempo.
 
Guillem Alsina