Unas notas para la historia de la natación gallega

Hace ya un tiempo iniciamos una serie de artículos en los que hacíamos un poco de historia del desarrollo de la natación en las diferentes comunidades españolas. Después, por diferentes circunstancias que no vienen al caso, dejamos de publicarlos, aunque no nos olvidamos nunca de ellos. Hoy, y también por circunstancias que no vienen al caso, damos salida a un nuevo artículo de aquel tema, dedicado a otra de las comunidades históricas, Galicia.
 
Una vez más, queremos advertir a nuestros lectores de que estos artículos no pretenden ser, ni con mucho, La historia de una natación, en este caso la gallega, sino únicamente unas sencillas notas de, y para, su historia. Es por esto que en todos ellos van a faltar nombres y lugares que algunos de nuestros lectores seguramente tendrán en mente. No ha sido nuestro deseo olvidarlos, ni desmerecerlos. Sabemos perfectamente que, al lado de los que nosotros nombramos, hay otros muchos nombres que han colaborado a hacer de la natación gallega, lo que es hoy.
 
A estos olvidados, pues, les pedimos perdón, instando a quien pueda hacerlo, a escribir una historia de la natación, en este caso gallega, mucho más completa, historia que, al parecer, hace falta en gran parte de las autonomías españolas. Nosotros hemos intentado poner, por así decirlo, una “primera piedra”, ofrecida con la mejor buena voluntad, y con el deseo de que otros terminen el edificio.   
 
La primera noticia que tenemos de la natación gallega nos llega de un hecho anecdótico pero que sirve para poner de manifiesto las dificultades que tenía el aquellos primeros tiempos la organización del deporte. Corría el año 1920, y el deporte español iniciaba en Amberes su participación en los Juegos Olímpicos. Fundada aquel mismo año por imposición del propio CIO, la FENA solo había seleccionado un nadador para los Juegos, el fondista Joaquim Cuadrada, además del equipo de water-polo, formado todo él, como Cuadrada, en el club decano de la natación, el Natación Barcelona. Uno de los componentes del Comité Olímpico Español habló de un marinero ferrolano, Abelardo López Montovio, que impresionaba con sus hazañas, batiendo poco menos que récords mundiales, y decidieron seleccionarlo, a pesar de las protestas de la FEN, que no tenia al ferrolano entre sus licenciados, y, por tanto, desconocía de sus habilidades en el agua.
 
El único argumento que utilizó al parecer el C.O.E. en defensa del ferrolano era de que “era todo un tío, y merecía ir a Amberes”. La FENA protestó vivamente de aquella imposición (uno de sus dirigentes llegó a decir que los récords del ferrolano debían haber sido cronometrados con un molinillo de hacer café), y en vista de que no admitía su selección, el C.O.E. quiso obligarlo a eliminarse con Joaquin Cuadrada, a lo que este se negó, y la FENA le prohibió. Cuando en la concentración pre-olímpica que se hizo en San Sebastián vio entrenarse a los demás nadadores (según parece preguntó, ¿qué es esto de entrenarse?), se negó a nadar con ellos, y aunque llegó a ir a Amberes, se le tuvo que retirar la inscripción al darse cuenta de que no estaba preparado para participar en aquella competición.    
 
Aunque este hecho pueda significar que en Galicia ya había gente practicando, poco más o menos, la natación, parece que se pueden datar los primeros escarceos, mejor o peor organizados, de la natación, a caballo de los años 20 – 30’s, cuando tanto en Vigo, al amparo del Real Club Náutico, y del Club Marítimo, ambos de la ciudad viguesa, como en La Coruña, al amparo del Club del Mar San Amaro, y algunos otros aficionados agrupados bajo el nombre de C.N.Coruña, como en algunas otras localidades (Villagarcia, Pontevedra, Ferrol, Cangas, Redondela) comenzaron a imponerse las competiciones de natación. En estos primeros tiempos destacan los nadadores del Club Náutico de La Coruña, que además de desplazarse por la geografía gallega al encuentro de todos los rincones donde saben se practica la natación, organizan la que parece ser la primera travesía de la Bahía de La Coruña, 4.000m. en mar abierto, e incluso se atreven a invitar equipos portugueses, compitiendo con ellos en La Coruña, pero también en Vigo, intentando fomentar la afición.
 
Nombres conocidos en aquel tiempo eran los coruñeses Casteleiro, Miranda, Bremón, o Campanioni, o los vigueses Joan Docet y Josep Ma. Puig (dos catalanes que mostraron a sus compañeros las excelencias del estilo crol, desconocido para ellos), Rivas, Concejo, o Castiñeiras, mientras Club Marítimo, y Real Club Náutico, ambos de Vigo, y Club Náutico de la Coruña eran los tres clubs que más destacaban.
 
El 20 de julio de 1931 se constituye la Federación “Regional” de Natación, teniendo como Presidente al Cónsul Inglés, Enrique Guyatt. En los siguientes años, la rivalidad, sobre todo entre coruñeses y vigueses, hace que la natación conozca un buen progreso, tanto en el número de practicantes como en los registros cronométricos, lo que hace que en 1933 se decida enviar dos nadadores a los Campeonatos de España Absolutos que se disputan en la piscina del Lago de Madrid, siendo Armando Casteleiro, de La Coruña, y Santos, del Rodeiramar, los escogidos. El primero se clasifica 14o. de los 400m.crol, mientras Santos es 5o. de los 200m.braza con un tiempo de 3,23”1. Aquello, sin embargo, y como siempre por falta de ayudas económicas, no tiene ninguna continuación, y los clubs gallegos se contentan con disputar sus Campeonatos “Regionales”, dominados claramente por el Náutico de La Coruña, que se adjudicará los cuatro títulos que se disputaran en los últimos años de pre-guerra, del 32 al 35. Cuando en 1936 está prevista la participación en los Campeonatos que van a disputarse en Palma de Mallorca, el inicio de la “Guerra Incivil” da al traste con aquellos deseos.
 
Terminada la desgraciada contienda fratricida, se reanudan las competiciones natatorias con la disputa de los Campeonatos Absolutos de España, que son concedidos al Real Club Náutico de Vigo, dado que por las mismas fechas se celebra en la ciudad viguesa un homenaje a la Marina española, así como las fiestas patronales. Disputados en la dársena del puerto, sin apenas condiciones (no se pueden disputar las dos pruebas de saltos por falta de instalación), el equipo gallego se comporta muy bien, consiguiendo un cuarto lugar en la clasificación por Federaciones “Regionales”, destacando del equipo el bracista Estevez.
 
Al año siguiente, se consigue el sueño dorado de los nadadores gallegos, tener una piscina. Armando Casteleiro compra el solar de la vieja cárcel de La Coruña para edificar un hotel, el Hotel Finisterre (hoy “Hesperia Finisterre” de 5*, con tres piscinas, aunque no sabemos si se ha conservado la original de 33’33m.), en el que se incluye una piscina de 33’33m. (que llevara el nombre de “La Solana”) con trampolín incluido, alimentada con agua de mar, que será donde, a partir de aquel momento, se disputen, ya con todas las garantías, las competiciones coruñesas y regionales entre los dos clubs que habían sobrevivido a la guerra, el R.C.N. de Vigo, y el C.de Mar San Amaro, al que rápidamente se les une el C.N.Coruña, que se funda aquel mismo año al amparo de la piscina recién construida, con los nadadores del Club Náutico que habían dejado de nadar. Nadadores catalanes que hacen su servicio militar en tierras gallegas contribuyen a potenciar sus equipos, y a fomentar la afición.
 
Si los Campeonatos de 1940 habían significado el relanzamiento de la natación gallega, los siguientes representan su confirmación. En los de 1941, Palma de Mallorca, Estevez confirma sus posibilidades al conseguir el 4o. lugar de los 200m.braza, 3,11”1, mientras el equipo es 6o. por equipos, lugar que confirman al año siguiente, 1942, en Santa Cruz de Tenerife, donde Estevez mejora su clasificación y su tiempo del año anterior, 3o. en 3,08”0, y es el primer nadador gallego que sube al podio de unos Absolutos de España, mientras el cuarteto de 4x200m. es quinto, con Mosqueira, Casteleiro, Ruiz y Cabrejas. En 1943, en Barcelona, Estevez vuelve a brillar con un 4o. lugar en 200m.braza, aunque el equipo retrocede hasta el 7o. lugar, al presentar un equipo más completo pero falto de experiencia.
 
En 1944, Estevez, ya en declive, solo puede ser 7o. de la final, con unos discretos 3,19”2, mientras aparece la figura de un joven vigués, del R.C.N. de Vigo, Alejandro Febrero, con un también discreto 7o. lugar en los 1.500m., 26,02”5 (25,33”8 en las eliminatorias) que ira progresando rápidamente hasta convertirse en el mejor nadador gallego de estas primeras etapas. En 1945 ya es cuarto de los 1.500m., 23,01”9, pero también de los 400m., 5,39”4, lo que hace que la Federación Gallega pida la organización de los Campeonatos de 1946, que se disputan en la piscina de La Solana de la ciudad coruñesa, aunque, sin embargo, no consigue el éxito que esperaba, puesto que Febrero está muy bien en las eliminatorias, con récords gallegos en 400 y 1.500m., 5,35”0 y 22,25”4, pero se hunde en las finales, último en ambas, no soportando la presión de ser favorito a subir al podio, 5,41”2, y 23,21”0, sobresaliendo, en cambio, el espaldista Villaescusa, 4o. en los 100m. con 1,18”8, también nuevo récord gallego.
 
No se amilana, sin embargo, el nadador vigués, que en 1947, Las Palmas, sube finalmente al podio, siendo una de las sorpresas de estos campeonatos, y demostrando grandes progresos al quedar segundo en los 400 y 1.500m., 5,13”5, y 21,12”7, después de dar guerra al campeón hasta casi los 1.000m. en esta última prueba. Su magnífica actuación, junto a la del espaldista Villaescusa, nuevamente 4o. del hectómetro, 1,19”0, y el excelente 4o. lugar del 4x200m., 10,36”3, con Febrero, Bremon, Núñez, y Alvarez, otorgan al equipo gallego un excelente 4o. lugar en el cómputo por equipos, una clasificación nunca hasta entonces conseguida.
 
Aunque sin progresos cronométricos, 1948 será el mejor año del nadador vigués. Pese a ser solo tercero en los Absolutos, tanto en 400m., 5,16”2, como en 1.500m., 21,46”3 (complementado con un 8o.lugar de Saldaña, también en 1.500; un 5o.de Bremon en 100m.espalda, 1,20”3, y un nuevo 4o.del 4x200m., 10,39”0, con Saldaña, Núñez, Rodrigo y Febrero, que les otorgan, por segunda vez, el 4o.lugar por “Regiones”. Su actuación sin embargo, va a merecer la atención del seleccionador español que, teniendo en cuenta que aquel año los Juegos Olímpicos se disputan muy cerca, Londres, y que se pueden inscribir hasta tres nadadores por prueba, se decide enviar un equipo bastante completo, y entre ellos, tres especialistas de las dos pruebas más largas, 400 y 1.500m., por lo que Alejandro Febrero se convierte en el primer nadador gallego que participa en unos Juegos. En la capital inglesa, será 5o. de la 1a.eliminatoria de los 400m.crol, 5,16”9, lo que le otorga el 30o. lugar entre 42 participantes, mientras en los 1.500m. es 4o.de la 3a. eliminatoria con 21,15”9, resultando 27o. entre 39 participantes.
 
La natación gallega no retrocede, pero la verdad es que tampoco progresa adecuadamente, debido a la falta de piscinas cubiertas (un mal que “asolará” España entera hasta bastantes años después), y el progreso se hace difícil, al mismo tiempo que descorazona a muchos de sus directivos y practicantes. La piscina de La Solana cada vez se hace más inaccesible a los entrenamientos, engullida por las ganancias económicas que ofrece el ocio de los bañistas, aunque se consigue mantener el “status” conseguido en anteriores años, clasificándose entre el 4o. y el 5o. lugar por equipos, según sean las actuaciones individuales. 1950, con todo y señalar el declive de Alejandro Febrero, significa la mejor actuación de la natación gallega en unos Absolutos, al conseguir clasificar hasta 7 nadadores en las finales, con Saldaña, 6o.de los 100m.crol, 1,06”7; Núñez 7o. y 6o.de los 400 y 1.500m.crol, 5,25”0 y 21,45”0; Febrero 8o. y 7o.en las mismas pruebas, 5,26”0, y 21,52”8; Bernardo 5o.de 100m.espalda, 1,21”4, y el 4x200m.crol en su habitual 4o.lugar del 4x200m.crol, 10,35”6, con Febrero, Saldaña, Cuadrado, y Núñez, siendo nuevamente 4os.por equipos.
 
Poco a poco la natación gallega se estanca. El problema es que no salen nuevos valores, y los antiguos cada año son…..un año más viejos. Si miramos los resultados de los Absolutos de 1955, se observan prácticamente los mismos nombres y los mismos tiempos, cuando no peores: Núñez, finalista en las tres pruebas de crol: 7o.en 100m. con 1,06”2; 6o.en 400m., 5,28”0, y 5o.en 1.500m. con 21,47”2; pero también Cuadrado, Villaescusa, Saldaña, e incluso Alejandro Febrero se deja ver para nadar…..los 100m.braza del 4x100m.estilos, o el 4x200m. Un año después, 1956, Núñez solo consigue llegar a una final, aunque mostrando un cierto progreso, 4o.en 1.500m. con 20,57”7, mientras en 1957, solo es 6o.en 400m.crol, 5,20”5, y el equipo desciende hasta el 9o.lugar de la clasificación por equipos, iniciando una etapa de mantenimiento, en el que siempre hay representación gallega en los Absolutos de Verano, aunque con pocos finalistas, y, cuando los hay, siempre colocados en los últimos lugares.   
 
El “recuento” que en 1963 efectúa la FENA sobre el número de piscinas deportivas existentes en esta Federación, da como resultado un total de 8, con una sola de ellas cubierta, distribuidas de la manera siguiente: 5 en La Coruña (2 en la capital, de 25 y 33’33m.), otras dos en El Ferrol, de 25, y 50m., y una, de 33’33m. en la localidad de Fuentes de García Rodríguez; las tres restantes se hallan enclavadas en la provincia de Pontevedra, una de ellas en la capital, de 33’33m.; otra en el balneario de La Toja, de 50m., y la tercera en la Base Naval de Marín, de 33’33m., que es la única cubierta.
 
Como en anteriores artículos, cabe decir que no todas estas piscinas significaban la presencia de un club deportivo que se dedicara a la competición, habida cuenta de que, en su gran mayoría, servían únicamente para un uso veraniego, o militar, como es el caso de la cubierta de Marín.
 
La piscina cubierta del R.C.N.de Vigo, inaugurada en 1967, aporta una bocanada de aire fresco a la natación gallega. Al año siguiente, el club viguense organiza la XI edición de los Absolutos de Invierno, y es a partir de este momento que se inicia un lento aunque incontenible desarrollo de la natación gallega, favorecido por la creación de diferentes clubs, uno de los cuales, el C.N.Pabellón Ourense, se destacará rápidamente como uno de sus motores, codo a codo con los más veteranos C.N.Coruña y R.C.N.Vigo.
 
Los buenos resultados empezaran a llegar mediada la década de los 70’s. En 1976, Fernando Gómez-Reino, del C.N.Coruña, se convierte en el primer nadador gallego campeón de España, al ganar los 200m.crol de los Absolutos de Invierno. Meses más tarde, en los “trials” que tienen lugar en las “Bernat Picornell”, se gana el derecho a estar en los Juegos Olímpicos con el cuarteto del 4x200m. que supera el récord de España. Al año siguiente, marzo del 1977, la piscina del Náutico acoge los Absolutos de Invierno, con una actuación de aquellas que pueden llamarse “inenarrables” de la natación gallega: un vigués del Náutico, Félix Giménez, es el primer nadador gallego que supera un récord de España, al señalar 2,26”0 en las eliminatorias de 200m.braza, aunque el récord le dura únicamente unos pocos minutos, al serle superado en la siguiente eliminatoria; después, en la final, será segundo, 2,25”0, obligando al “cenebista” Pere Estrany a batir, por tercera vez en dos días, el récord de España, 2,24”1; Felix todavia volverá a subir nuevamente al podio de campeones al ser 3o.de los 100m.braza.
 
Un ourensano del Pabellón, Javier Pazos, es una de las grandes sorpresas de estos Invernales, al ser 3o.de los 200m.estilos, y 5o.de los 100 y 200m.braza y 400m. estilos, mientras el más veterano, el coruñés Gómez-Reino, completa el “trio de ases” al ser 3o.de los 200m.crol. y aquel mismo verano, Felix Gimenez se convierte en el primer campeón de España de verano, al imponerse en los 200m.braza. El Pabellón ourensano, que había inaugurado su piscina cubierta en 1973, dará poco después a la natación gallega su primera medallista absoluta, cuando en la piscina de 50m.que el mismo club ourensano ha conseguido construir en un tiempo récord, su bracista Rosario Dueñas sube al podio de los 100m.braza de los Absolutos de verano (antes de que un desgraciado incidente ponga fin a su carrera deportiva), mientras Pazos, para no ser menos que su compañera de club, se proclama campeón de los 200m.estilos. Después, será rápidamente captado por el C.N.Montjuïc (que inicia en aquel momento su política de fichajes, que acabará…..como acabará) club en el que se labrará un buen historial (en invierno de 1979, 1980 y 1981, y en verano de 1979 será campeón de 200m.estilos, y este verano de 1979 igualará el récord de los 200m.braza con 2,27”1).
 
En 1983, finalmente, una nadadora gallega hace su aparición en lo más alto del podio, cuando Ma.Teresa Garcia, también del Pabellon ourensano, se convierte en la primera campeona de España al imponerse en los 800m.crol de los de Invierno (como Pazos, Ma.Teresa también “emigrará”, pero al C.N.Catalunya, con el que al año siguiente será campeona de los 400m., también de Invierno). y con la espaldista viguesa Carmen Marchena, se cerrará el ciclo, al ser la primera nadadora gallega en superar un récord de España, el de los 200m.espalda, récord que batirá un total de 13 veces entre los años 1988 y 1991, y ganará el título de esta distancia en seis ocasiones entre 1987 y 1990, pero también la primera en ser seleccionada para las grandes competiciones internacionales, en este caso los Europeos de 1989 que se disputaron en Bonn, donde es 1.a de la Final B, superando el récord de España en ambas ocasiones, eliminatorias y final, pero también para los Mundiales de Perth-1991, en los que fue 5a. de la Final B.     
 
Otros seguirán, ampliando el horizonte de su natación: otro ourensano, el bracista Santiago Castellanos, campeón de los 50 y 100m.braza en 1998 (otro de los que terminará “emigrando”, este a la capital, enrolándose en el Canoe N.C., en el que también será campeón de España del 2005, aunque en los 200m.); el ferrolano Felipe López, campeón de 100m. mariposa al año siguiente; otra ferrolana, Sara Fonterosa, campeona de los 50m.braza el verano de 1999, y, finalmente, por el momento, Paula Carballido, del Pabellón, que lo ha sido todo en pruebas de crol y estilos (recordista de 200, 400 y 1.500m.crol y 200m.estilos, y campeona de 400 y 800m.crol y 200-400m.estilos en los años 2002/03, y que en el 2000 será la primera nadadora gallega seleccionada para acudir a unos Juegos Olímpicos, incluida en el 4x200m.crol.
 
Algunos de los datos de este articulo corresponden a los que hemos extraído de dos artículos sobre la natación gallega publicados en el Boletín de la Federación Catalana en los años 40, uno de autoría de F. Docet Rios (“Nuestro deporte en Galicia”), el otro de Leopoldo Bremón (“La natación gallega”), así como del varias veces mencionado libro de Joaquim Morera, “Historia de la Natación Española”.
 
 
Guillem Alsina