Olímpicos españoles: Jordi Comas

Jordi Comas López nace en Barcelona un 8 de febrero de 1954. Veraneando en Vallirana, un pueblecito veraniego cercano a Barcelona, veía entrenarse allí a los nadadores del C.N.Sabadell, que, a las órdenes de Kees Oudigeest, disfrutaban en aquellos parajes del entreno en piscina larga del que carecían todavía en su club. A Jordi le gustaba mirar cómo se entrenaban los sabadellenses, e incluso, en alguna ocasión, se ponía a “competir” con ellos, aunque fuera de los callejones que tenían reservados para ellos. Estamos en 1963, y Kees, que ha observado el entusiasmo que aquel muchacho parece sentir por la natación, y que no lo hace “nada mal”, le propone entrar en su “banda”, a lo que Jordi y sus padres (teniendo en cuenta el sacrificio que va a representar tener que llevarlo de Barcelona a Sabadell para sus entrenos), acceden sin ningún problema, entrando a formar parte de un club que se va a convertir prácticamente en su casa.
 
En 1964, y solo con 10 años, es 6o.del Campeonato de Catalunya de la categoría “super-infantil” (una categoría que englobaba a todos los nadadores hasta los 12 años). Bajo la experta mano de Kees, sus progresos son rápidos y seguros. Dos años después, y con solo 12 años, se proclama campeón estatal de 100m.crol de la categoría infantil (reservada a nadadores de 13-14-15 años), dejando al segundo clasificado a más de dos segundos, 1,02”6 por 1,05”0, señalándose como un velocista de gran futuro, superando también sus primeros récords, aunque únicamente como “complemento” de los equipos de relevos de su club en la categoría infantil, en los que también figuran nombres que van a ser tan importantes en la natación española como Santi Esteva, o el bracista Josep Duran.        
 
En 1967 Kees se marcha a Estados Unidos, substituyéndole su compatriota Bert Sitters, con el que continua un ininterrumpido progreso que lo llevan rápidamente a primera línea. En su primer año como infantil, 13 años, debuta en un España – Francia de categoría juvenil (hasta los 18 años) que se disputa en Agen, donde es tercero de 100m.crol, bajando del minuto, con 58”9, incluso hoy en día quizás el más importante hito en la carrera de cualquier velocista. En verano consigue su primer gran éxito internacional al ser medalla de bronce en los Campeonatos de Europa para Júniors (antecesores de los actuales “Eurojúniors”, que en aquel tiempo se disputaban cada dos años, y tenían los 15 años como límite de edad, tanto en chicas como en chicos) que se disputan en Linköping (Suecia), señalando 59”2.
 
También supera sus primeros récords de España de categoría infantil, con unos 58”3 en piscina larga, que rebaja hasta 57”6, ahora en la piscina-milagro de 25m.de Sabadell. Al año siguiente, 1968, es tercero de 200m.crol, 2,04”8, en los estatales de invierno, consiguiendo su primer podio absoluto, convirtiéndose en uno de los pilares básicos de las selecciones infantiles y juveniles, aunque se ve impedido de nadar individualmente en los Absolutos de Verano merced al sistema que se usaba en aquel tiempo (equipos de “Federaciones Regionales”, con únicamente dos nadadores por prueba), lo que le impide luchar para entrar en el equipo olímpico de relevos 4x100m.crol de los Juegos de Ciudad México, aunque demuestra sus posibilidades de hacerlo, puesto que con sus 57”3 del primer tramo del cuarteto catalán de relevos, se queda a solo dos décimas del canario Juan Fermin Martinez, cuarto de la prueba individual, que será quien formará parte del cuarteto que viajará, finalmente, a la capital azteca.     
 
Pero Jordi no detiene su progreso. En los Absolutos Invernales de 1969 se proclama campeón del 4x200m., 2o.del 4x100m.estilos, y 200m.crol con 2,03”9, 4o.de 100m.crol, 56”2, y 5o.de 400m.crol, 4,27”4, demostrando que no es únicamente velocista, sino que su “registro” se extiende también a pruebas más largas cuando se hace necesario puntuar para la clasificación por equipos. Tampoco “desdeña” cambiar de estilo, como demuestra en un Francia – España de categoría “espoirs” (promesas), en el que, además de ganar los 100 y 400m.crol, 55”0 (récord de España infantil y juvenil, es decir, de menores de 18 años) y 4,27”3, supera el récord de España Infantil de 200m.espalda con 2,20”5. Su mejor actuación, sin embargo, la ofrecerá aquel verano, en los “Eurojúniors” de Viena, donde se proclama campeón de Europa con unos 55”6 que despiertan, no solo el entusiasmo de los aficionados presentes en el vienés “Stadion Bad”, sino también de la prensa europea, que se hace eco de su brillante actuación. Demostrando una vez más su versatilidad, esta vez en los estilos individual, Jordi vuelve a subir al podio, con una medalla de plata en los 200m.estilos, 2,23”4.
 
Esta actuación le vale su primera selección con el equipo absoluto español que disputa la primera edición de la Copa de Europa por equipos, y aunque únicamente nada las dos primeras postas de los relevos de crol, logra, curiosamente, las dos mejores marcas individuales de la competición: 55”4 en el relevo corto (por 55”6 del vencedor de la prueba individual del hectómetro, el también español José Antonio Chicoy), y 2,02”8 en el relevo largo (por 2,02”9 del rumano Marian Slavic, vencedor de la prueba individual de 200m.crol). Termina su última temporada como infantil, disputando los Absolutos de Verano (ahora ya por el sistema de equipos de club), con dos segundos lugares en 100 y 200m.crol, un tercero en los 400m.crol, y un cuarto en los 200m.estilos, junto a los títulos en ambos relevos de crol (que todavía se disputan, detalle anacrónico, por “Federaciones Regionales”).
 
1970 va a ser la definitiva consagración de Jordi, si consideramos que lo hecho anteriormente no lo representaba ya, por lo menos teóricamente. En los Absolutos de Invierno de Madrid, consigue sus primeros títulos absolutos al imponerse en los 100 y 200m.crol, 54”6 y 2,00”8, además de los dos de relevos que se disputan (4x200m.crol y 4x100m.estilos), mientras es 4o.de 400m.crol, y 5o.de 100m. espalda. Después, se integra en las diferentes selecciones de su categoría, pero también en la absoluta, que disputan los clásicos encuentros de la temporada invernal: en la belga Courtrai, p.25m., “Torneo Juvenil de las Seis Naciones”, gana los 100 y 400m.crol, 55”4 y 4,21”7, mientras es segundo en 200m.estilos, 2,21”6, colaborando en los dos segundos lugares de los relevos, el de estilos y el largo de crol. En Praga se impone en los 100i 200m.crol del Checoslovaquia – España, con 55”3 y 2,02”3.
 
Ya en las competiciones de verano en piscina larga, forma parte del cuarteto de 4x200m.crol que disputa el torneo de las “Siete Naciones” (categoría absoluta), aunque no consigue revalidar sus títulos de invierno, al verse vencido por Chicoy en el hectómetro, aunque ambos con un mismo tiempo de 55”6, y por Antonio Corell en los 200m., 2,03”1 por 2,04”7, siendo también segundo de 200m.espalda, mientras gana los tres títulos de relevos formando parte de los respectivos cuartetos de la Federación Catalana. Todo ello le sirve para ser integrado en el equipo que va a disputar la primera gran competición internacional que se disputa en España, los Campeonatos de Europa. Si no está nada bien en el hectómetro, en el que solo puede ser 19o.con unos discretos 55”8, mucho mejor le salen los 200m.crol, en los que está a punto de “colarse” en la final, cuando con 2,00”2 supera el récord de España de Santi Esteva, y se queda a solo 2 décimas de segundo del polaco Zbigniew Pacelt, último clasificado para la final, hito que si alcanza en los dos relevos de crol, en los que es 5o.del corto, y 7o.del largo, con cuatro récords de España, bisándolos en eliminatorias y finales.   
 
Como siempre que se mira para objetivos ambiciosos, en este caso los Juegos Olímpicos de Munich, 1971 es un año de transición para Jordi Comas, con entrenos basados más en la adquisición de una buena base aeróbica que le permitan resistir los entrenos más basados en la anaerobiosis que va a seguir antes de los Juegos. Esto le impide estar en su mejor forma para los Absolutos de Invierno, en los que pierde los dos títulos del año anterior, siendo 2o.de 100m.crol, y 3o.de 200m.crol. Tampoco brilla en los encuentros y competiciones de verano (4o.del hectómetro, tanto en el Gran Premio de París como en el “Torneo de las Siete Naciones”, y solo forma parte de los dos relevos de crol en la II edición de la “Copa de Europa” por equipos, aunque se rehace de alguna manera en los Absolutos de Verano, ya a final de temporada, cuando consigue el título del hectómetro, en empeñada lucha con dos de sus “eternos rivales”, Josep Pujol y Antonio Culebras (los tres con un idéntico 55”9), pero solo es un muy discreto 9o.de los 200m.crol, 2,04”9, y 4o. y 5o.de 100 y 200m.espalda, continuando en su “flirteo” con otros estilos. Este trabajo de base le permite a nuestro biografiado ser el mejor español del año en el hectómetro, 53”9 (piscina corta), pero también nadar un 1.500m.en 17,41”5 (11a.mejor marca anual española). Termina “a lo grande” esta temporada, con una medalla de plata en los 100m.crol de los Juegos Mediterráneos de Esmirna, 56”0, y dos de oro en los dos relevos cortos. 
 
El arduo e inteligente trabajo realizado en la anterior temporada tendrá su debido premio en 1972. Bert Sitters se vuelve a Holanda, siendo substituido por Guillem Alsina en Sabadell, que aprovechará de la mejor manera el trabajo de base de su antecesor, llevando a Jordi, hasta la capital bávara. Inicia de manera excelente la temporada invernal, participando en la “Pequeña Olimpiada” de Bremen, en la que se acerca a dos décimas del récord absoluto del hectómetro, 53”7, y baja de los dos minutos en los 200m., 1,59”9. Mejora poco después, 18 de marzo, en Mataró, donde supera el récord del hectómetro al conseguir 53”2, un tiempo que iguala a la semana siguiente en los Absolutos Invernales de Granollers, donde consigue el título del hectómetro, igualando sus 53”2 de días antes, además de ser segundo de 200m., 1,58”8, y 100m.espalda, 1,02”7. Ya en la pre-temporada estival consigue la mínima olímpica al señalar 54”9 en las Picornell de Barcelona a finales de junio, ratificada en tres ocasiones poco después en los Absolutos de Verano que se disputan en Las Palmas, donde señala 54”3 en las eliminatorias de la prueba individual, 54”4 en la final, y 54”2 en el primer tramo del relevo corto, nuevo récord de España en piscina larga, además de ser segundo en 200m.crol, 2,01”8, y en 100m. espalda, y los tres títulos de relevos con los cuartetos de la Federación Catalana. Con estos resultados, Jordi Comas se une al grupo de nadadores españoles que participan en unos JJ.OO.
 
Ya en la capital bávara, tiene una excelente actuación. Primero, en el relevo corto, en el que, junto a sus compañeros Culebras, Pujol y Enrique Melo, se clasifican para la final con el octavo mejor tiempo, 3,38”77, tiempo que mejoran ligeramente en la final, 3,38”21, aunque sin mejorar su octavo lugar. Días después, en el hectómetro de crol, al ser 9o.de las eliminatorias (y 5o.de los europeos) con 53”70, nuevo récord de España, un tiempo y una clasificación que le hacen concebir esperanzas de estar en la final, aunque por la tarde, en “semis”, sube ligeramente su tiempo hasta 53”92, clasificándose en el 13o.lugar (pero lejos de los 53”17 que señalan el límite de la final), nadando también el tramo de crol del relevo de estilos, en los que son 12os., nadando su tramo en 53”56. Como digno remate de este su mejor año, el 14 de diciembre, en “su” piscina-milagro de Sabadell, se hace con el récord de España de los 200m., dejándolo en 1,57”00. Este conjunto de resultados le hace merecedor del título de “Mejor nadador español del año”, concedido por la FEN.
 
A partir de aquel momento, Jordi formará parte de cualquier equipo español que dispute las grandes competiciones internacionales, al tiempo que conseguirá numerosos títulos de campeón de España. 1973 es el año en el que inicia un progresivo aumento de las grandes competiciones internacionales, con la disputa de la primera edición de los Campeonatos Mundiales, que tienen lugar en la piscina “Tasmajdan” de la capital yugoeslava, Belgrado. A Jordi, aunque sea el mejor, no le faltan compañeros-(rivales) que quieren desbancarle, pero que también le sirven de acicate para sobrepasar sus propios límites. Cuatro escasas décimas lo alejan de los títulos de 100 y 200m.crol, perdidos ante su amigo-rival Josep Pujol, 54”5 por 54”8, y 2,00”5 por 2,00”6. Vence en los 100m.del España – Yugoeslavia en la Sant Jordi barcelonesa, 54”5, y aunque una inoportuna lesión lo aleja de las piscinas por unas largas semanas, lo que le impide estar en los Absolutos de Verano, no le impide estar en los primeros Mundiales, aunque, esto si, sin tiempo para recobrar su mejor forma, volviendo a ser (virtual) semifinalista, y escribimos virtual ya que siendo 15o.de las eliminatorias con 54”23, no las nada…..al ser final directa, sin pasar por las “semis” que si se habían nadado en los Juegos.
 
En los 200m., nota todavía más su falta de entreno, al ser 21o.con 2,00”34, mientras se resarce en el relevo corto, superando el récord de España con 3,37”68, nadando su primer tramo en 54”40, aunque su mejor actuación la tiene en el relevo de estilos, en el que señala unos magníficos 53”13. Una semana después de los Mundiales, y aprovechando una invitación para competir en la sueca Göteborg, logra recobrar su mejor forma y superar su récord absoluto de España, rebajando en una décima de segundo sus anteriores 53”2.
 
1974 empieza de la mejor manera. En los Invernales de Sevilla supera su récord de España, al ser el primero en bajar de los 53”, con 52”9, y también es campeón de los 200m., 1,57”9, y segundo de los 100m.espalda, 1,02”1. Una recidiva de su lesión del año anterior le obliga de nuevo a descansar, por lo que no puede presentarse a disputar los Absolutos de Verano, aunque si puede estar en Viena para sus segundos Europeos, en los que es 17o.del hectómetro con unos discretos 54”67, si bien su mejor actuación la tiene en los tres relevos, al colaborar en ellos para ser finalista en los tres, 6o.del de estilos con 3,59”15 (cerrando la prueba con unos excelentes 53”50), y 7o.en los dos de crol, con 3,34”98, y 8,00”41, todos ellos con récord de España (aunque en el relevo largo superan el récord en las eliminatorias con 8,00”03).
 
Derrotado en los Invernales de 1975, tanto por su gran amigo-rival Pepe Pujol en los 100m., 53”2 por 53”6, como por el sevillano Diego Rojas y el propio Pujol en los 200m., 1,56”8 para los dos primeros, 1,57”7 para Jordi, solo nada los dos relevos de crol en la III Copa Latina de Las Palmas, aunque allí se muestra todavía como el mejor velocista en piscina larga, al conseguir 54”0 en el primer tramo del relevo corto, un poco mejor que los 54”1 de Pujol en la prueba individual, ofreciendo lucha a Francia hasta los últimos metros, 3,35”2 por 3,35”8. Esto le hace ser seleccionado para los II Mundiales que se celebran en la colombiana Cali, donde nada los 100m.crol en los que es 13o.con 54”26, aunque tampoco puede nadar las semifinales, al haber clasificación directa para la final. Confirma su buena actuación en los dos relevos cortos, siendo 7o. en el de crol, 3,37”46 (con un primer tramo en 54”25), y 8o.en el de estilos, 3,59”39 (con 53”84 en el tramo de crol), tiempos que deben verse, lógicamente, a través del prisma, primero de los más de 1.000m.de altura de la capital caleña, y después del fuerte viento que se levantaba por la noche, cuando se disputaban las finales, y que los nadadores notaban al nadar.
 
A la vuelta de Cali, consigue un nuevo título en los Absolutos de Verano, con 53”8 (a una sola décima del récord de España de Santiago Esteva), siendo también 4o.de 200m.crol, 2,00”5, 5o.de 100m.espalda, y 6o.de 400m.crol. Termina la temporada con nuevas medallas, estas correspondientes a los Juegos del Mediterráneo de Argel, con una de plata en los 100m.crol, 54”20, y tres en los relevos, oro en estilos (con un último tramo en 53”22, resistiendo el último asalto del italiano Marcelo Guarducci), y plata en los dos de crol, 3,37”36 (con un segundo tramo en 53”44), y 8,03”44 (con el tercer tramo en 1,59”21).  
 
Con 22 años, nuestro biografiado debe ir pensando en lo que va a ser su vida futura, aunque su buena actuación en la última parte de la temporada le permiten soñar con una segunda participación olímpica, aunque una inoportuna lesión a principios de este año le impide estar en los Absolutos de Invierno, dificultándole, incluso, la puesta a punto para conseguir su inclusión en el equipo olímpico. El C.O.E. evita poner una mínima fija, mientras la Federación Española programa una serie de competiciones en las Picornell de Barcelona, poco menos que multitudinarias, 19 y 20 de junio, y 3 y 4 de julio (visto a distancia, aquella fórmula fue poco menos que un caos, por no decir palabras más fuertes), en las que se ve la forma de los nadadores para formar la selección que acudirá a Montreal.
 
Los largos años de entrenamiento consiguen que Jordi recobre rápidamente su mejor forma, señalando tiempos de 54”0, 53”8, 54”1 y 54”0 en sus cuatro intentos, lo que le proporciona la ansiada selección. Ya en la capital del Quebec, es 29o.del hectómetro, manteniéndose en sus tiempos de Barcelona, 54”05, mientras se queda a las puertas de su segunda final olímpica al ser 9o.de los 4x100m.estilos, 3,58”22, nuevo récord de España, perdiendo en su último tramo (pese a nadarlo en unos magníficos 53”00) la ventaja que llevaba a los italianos, cuyo crolista, Marcelo Guarducci (5o.de la final olímpica del hectómetro) tiene que poner toda la carne en el asador, en forma de 51”77, para remontarle a Jordi las 28 centésimas que este le llevaba al tomar el relevo. Es su último récord absoluto con la selección española.
 
Al volver de Montreal, últimas actuaciones de la temporada. Título absoluto, al imponerse en el hectómetro, aunque con algunas dificultades, a la “nueva ola” que sube, 54”4, por 54”5 de Juan Pablo Barro, y 3o.de los 200m., 1,59”2, lejos de un David López-Zubero que empieza a estar arriba, 1,55”7, y uno de sus compañeros de equipo, que se despide de la natación, Santi Esteva, 1,57”5, sin olvidar uno de sus “viejos amores”, los 400m.crol en los que todavía es 7o., mientras todavía se muestra capaz de conseguir títulos y récords de relevos al ganar, junto a sus compañeros del C.N.Sabadell, el de estilos, 4,08”9 (con un último tramo en 53”1), y los dos de crol, 3,39”4 (con otro excelente último tramo en 53”5), y 8,04”4, “ancorando” el equipo con un tramo en 1,59”9.
 
Pese a sus 23 años, Jordi no se siente “acabado”, y va a intentar continuar en lo más alto, enfrentándose a los que suben, como último “grande” de su generación. No le salen mal del todo los Invernales de este 1977, en los que si bien tres malos virajes le impiden ganar el hectómetro, 5o.en 54”3 (aunque mejor tiempo de las eliminatorias, 53”4, por los 53”2 del vencedor Guillermo Garcia), se impone de manera sorprendente en los 200m.crol con 1,56”0 (pero también con su mejor marca en las eliminatorias, 1,55”5), y es otro sorprendente tercero en los 400m., 4,08”1. Estos resultados le dan ánimos para la temporada estival, en la que se disputan los Europeos, en la sueca Jonköping, y el “8 Naciones” como cumbres de la temporada. Sin embargo, los controles que la Federación Española programa, primero a principios de mayo en la “dura” Sant Jordi, y más tarde, finales de junio, en las fáciles Picornell, no dan el resultado apetecido (55”4 y 2,02”5 en el primer “test”; 55”7 y 2,00”2 en el segundo), por lo que no es retenido para los Europeos, primera gran competición internacional que se pierde desde que en 1970 participara en los Europeos de Barcelona. Después, sus actuaciones en los Absolutos de Verano, 3o.de los 200m., 1,58”8, y 4o.del hectómetro, 54”7.
 
En los Invernales de 1978 (primeros que se disputan en p.50m.) es segundo del hectómetro, 54”6, lo que le vale la selección para el relevo corto de la Copa Latina de Puerto Rico, en la que ayuda a batir el récord de España con 3,34”79. Consciente de que difícilmente va a rebajar sus mejores tiempos, se esfuerza por mantenerse dentro de los 54 segundos, lo que le permite, por lo menos, ser seleccionado para los relevos. Así, por su segundo lugar en los Absolutos de Verano, 54”5 (aunque claramente por detrás de Juan Pablo Barro, 52”7) arranca su selección para los Mundiales de Berlín, formando parte de un equipo de 4x100m.crol que no consigue un lugar en la final, 12o.con 3,35”29, y un parcial de 54”21 en el segundo tramo.
 
Ha sido su última actuación, consciente de que su vida deportiva ha terminado. La nueva ola de velocistas amenaza con sumergirlo definitivamente, y Jordi no desea terminar siendo una sombra de lo que fue, por lo que toma una decisión que, si no le gusta, comprende perfectamente que es la mejor para él. Desaparece de las piscinas el mejor velocista español de la década de los 70, capaz de brillar en los 50 y 100m., pero también en los 200 y 400, e incluso en espalda y estilos. En la retina de los aficionados de aquel tiempo quedará para siempre la agradable visión de su estilo corto y potente, de brazada rápida, cogiendo agua prácticamente sin deslizar; virajes rápidos, apenas vistos – no vistos, facilitados seguramente por sus 169 centímetros de altura, y al que solo le hubiera faltado, seguramente (es opinión personal), algunos centímetros más para poder brillar en el concierto europeo. 
 
Para el recuerdo queda un bello historial: 3 récords individuales de España en p.25m. (100m.crol en 53”2 y 53”1; 200m.crol en 1,57”0); otros 3 en p.50m. (100m.crol en 54”2 y 53”7, y 200m.crol en 2,00”2), con otros muchos de relevos (de club, y con cuartetos de España). 6 veces campeón de España en los invernales (100m.crol en 1970, 1972 y 1974; de 200m.crol en 1970, 1974 y 1977), y otras 4 en los de verano (100m.crol en 1971, 1972, 1975 y 1976), también con otros muchos títulos de relevos, tanto con su club como con cuartetos del equipo de España; campeón de Europa júnior en 100m.crol, y semifinalista olímpico de la misma prueba en 1972.    
 
 
Guillem Alsina