Kosuke Kitajima, el rey rana

El japonés Kosuke Kitajima ha sido unos de los principales nadadores a nivel mundial en los pasados años, no en vano es cuádruple Campeón Olímpico pues venció los 100 y los 200 braza tanto en Atenas 2004 como en Pekín 2008. También es el deportista más admirado de Japón.
 
Su trayectoria desde la edad junior ha pasado por lógicos altibajos y desde entonces ha tenido a Norimasa Hirai como entrenador, quien se ha encargado de limar paso a paso los aspectos que le han llevado a la cima, desde la técnica hasta la ambición necesarias para llegar a ser el mejor del mundo. Nacido en Arakawa (Tokio) un 22 de septiembre de 1982, empezó a nadar en el colegio a los 10 años, siempre tuvo la garra y la competitividad que le han caracterizado en los eventos importantes. “Elegí la braza porque me gustaba y porque ganaba a todos mis compañeros” comentaba en 2003 en una entrevista.
 
Su participación en el ámbito internacional empezó en los Juegos Olímpicos de Sydney 2000, una semana antes de cumplir los 18 años. En los 100 braza terminó en cuarto lugar apartado del podio por el italiano Fioravanti, el norteamericano Ed Moses y el ruso Sludnov.
 
Aún estaba en etapa de formación y su evolución era constante: 1:05.57 (1997), 1:03.00 (1998), 1:02.75 (1999), 1:01.31 (2000) y su cuerpo aún en edad de crecer: 176 cm y 64 Kg. en 2000 frente a los 178 cm y 74 Kg. actuales. Como parte de su preparación para Sydney esa larga temporada realizó 3 periodos de entrenamientos en altitud aunque el trabajo con pesas en el gimnasio no llegaría hasta 2001.
 
Con una filosofía que siempre ha defendido: aprender toda la vida, hacer deporte toda la vida, estudiar toda la vida, empezaba una exitosa carrera. Norimasa Hirai se encargó de ir puliendo su nado para hacerlo lo más eficiente posible y la reducción del número de brazadas fue uno de los objetivos de manera que pasó de realizar 52 brazadas en los 100 braza en 1998, 42 en 2004, hasta las 36 que realizó para ganar el oro en Pekin 2008. El objetivo siempre ha sido trabajar duro, ambicionando las grandes metas, siempre intentando ir un paso por delante de los competidores.
 
2001
Los primeros éxitos empiezan en casa. Año de mundial, el de Fukuoka 2001, en el sudoeste japonés. Aunque en los 100 braza se vuelve a quedar fuera del podio llegando cuarto con 1:00.67 (1:00.61 en la semifinal) vencido una vez más por la misma terna que lo hizo en Sydney, en los 200 braza da un paso de gigante nadando en 2:13.56 en las series preliminares, 2:12.21 en las semifinales y 2:11.21 en la final consiguiendo la medalla de bronce.
 
El vencedor de la final, el norteamericano Brendan Hansen, un año mayor que Kosuke, se configuró desde este momento como pareja de baile inseparable en las grandes competiciones de Kitajima. Muchas han sido las pruebas de fuerza entre ellos, con declaraciones polémicas e intentos de demostrar la fortaleza mental de ambos previos de las citas mundiales.
 
2002
 
Debía ser un año de transición, sin grandes competiciones mundiales, aunque no un año de descanso pues Kitajima siguió evolucionando sus tiempos llevándolos hasta los 1:00.34 en los 100 braza y los 2:09.97 en los 200 braza que significaron su primer record del mundo, el 2 de octubre de 2002 en los Juegos Asiáticos celebrados en Busan, Corea del Sur, destronando al mítico Mike Borrowman que había dejado el record mundial en 2:10.16 en 1992 (después de batirlo 5 veces consecutivas).
 
2003
 
Barcelona 2003 fue donde Kosuke Kitajima se encumbraría en lo más alto de la natación mundial. Y lo hizo a lo grande pues consiguió el oro en los 100 y 200 braza además de hacerse nuevamente con los dos records mundiales batiendo. Fue el único en bajar del minuto en el hectómetro (59.78) y del 2:10 en el doble hectómetro de braza (2:09.42). Su record de los 100 braza mejoraba los 59.94 que consiguió Roman Slouvnov en 2001.
 
Tras vencer los 200 braza comentaba a la prensa “Estoy contento y orgulloso por lo que he hecho, oro y récord. Eso es lo que me incentiva a seguir así. Pero mi objetivo es bajar de los 2:08 y lo haré en Atenas”. En la final consiguió recuperar el record mundial que en el mes de junio le había arrebatado Dimitri Komornikov (2:09.52). Unmedio español lo describía “Escaso de talla comparado con sus rivales gigantes, concentra sus virtudes en la fuerza mental, que le permite rendir al máximo bajo presión, y sobre todo en su técnica.”
 
Kitajima se convierte en la estrella de un país donde la natación no es de los deportes más seguidos. Las audiencias de televisión fueron escandalosas cuando ganó los 100 metros y rompió el récord mundial. En Japón eran las dos de la madrugada, pero la transmisión obtuvo  una punta de 13 millones de telespectadores. El nuevo fenómeno se convertía en uno de los tres japoneses con hitos mundiales. Los otros eran Sadaharu Oh, retirado en 1980 tras lograr 868 home runs en Béisbol, y el patinador de velocidad Hiroyasu Shimizu, oro en los Juegos de Nagano en 1998, que recorrió los 500 metros en 35,39 segundos (a 50,86 km/h). Barcelona situaba a Kitajima en la leyenda.
 
Su familia regenta una carnicería desde 1970, actualmente dirigida por sus padres en el barrio antiguo de Arakawa-ku, especializada en menchi katsu, una famosa chuleta de carne picada. El éxito de su hijo en Barcelona produjo una gran afluencia al negocio familiar con colas durante días que obligaron a la policía a cortar el tráfico. Esta situación se ha vuelto a repetir tras cada éxito del bracista japonés.
 
2004
 
El norteamericano Brendan Hansen, plata y bronce en Barcelona 2003 veía frustradas sus aspiraciones de dominio mundial y no quería dejar escapar la oportunidad de sobresalir en un año olímpico y el 8 de julio de 2004 en Long Beach establecía un nuevo record del mundo en los 100 braza con 59.30, tres días después hacía lo propio en los 200 braza dejándolo en 2:09.04. Eran los trials para los Juegos de Atenas 2004 y Hansen ya tenía tarjeta de presentación.
 
No tuvo suficiente el norteamericano con la presión del record del mundo y realizó unas polémicas declaraciones donde dudaba que Kitajima actuara de forma legal, deslizado la sospecha de que Kitajima utiliza productos dopantes. Otros norteamericanos se sumaban en acusaciones, Aaron Peirsol quiso desacreditar al japonés acusándolo de utilizar patadas de mariposa en los momentos de presión. Mientras, Kosuke ultimaba en Europa los detalles de su preparación olímpica participando en el Mare Nostrum.
 
Con 21 años, en Atenas, Kosuke confirmó su posición de rey incuestionable en braza, consiguiendo primero el oro en los 100 metros y repetirlo luego en el 200. En ambas pruebas superó a su acérrimo rival. Hansen se vio relegado en los 200 al tercer puesto. No sólo fue superado por el japonés. También lo rebaso el joven fenómeno húngaro de 15 años Daniel Gyurta, que en los pasados Mundiales de Barcelona 2003 sólo había podido clasificarse en el 14º puesto, en los 100 metros consiguió la plata tras el japonés. Hansen mantuvo en su poder los récords mundiales, pero en Atenas estuvo muy por debajo del excelente momento de forma que evidenció en los trials de Estados Unidos.
 
La final de 100 braza en Atenas según Raúl Arellano (El País) contaba “En la salida se adelantó ligeramente para ser alcanzado a los 35 metros, llegando Hansen a tocar en los 50 metros cuatro centésimas de segundo por delante. Tras emerger del viraje el japonés se adelantó 15 centésimas, ventaja que supo mantener hasta la llegada (0,17s de diferencia). Todavía Hansen y su entrenador se estarán preguntando qué error cometieron bajo el agua en la salida y sobre todo en el viraje. Hansen no pudo celebrar su cumpleaños con un oro olímpico, pero en Japón es fiesta nacional, y Kitajima ha repetido la victoria ya conseguida en los Juegos de 1972 por su compatriota Nobutaka Taguchi.”
 
2005
 
Con la fortaleza de tener en sus manos los dos records del mundo, Brendan Hansen acudió al Mundial de Montreal 2005 pletórico de moral, y aún más teniendo en cuenta que su eterno rival no participaría en los 200 braza. Kosuke se concentró en el 50 y 100 braza ganado el bronce en el primero y perdiendo la final en el segundo frente a Hansen. El 29 de julio, John Lohn, una de las voces más reputadas en USA,  aseguraba “no hay duda, Brendan Hansen es el mejor bracista del mundo”. Este y otros comentarios junto a una presión acumulada empezaron a calar en el interior de Kitajima, es campeón Olímpico pero ha perdido los records mundiales y ahora la corona mundial.
 
2006
 
2006 debía ser un año de transición pero no fue así, los Juegos Pan Pacíficos debían enfrentar una vez más a Kitajima con Hansen y el de la Universidad de Texas no esperó para calentar el duelo y en el campeonato nacional batió el record del mundo de 100 (59.13) y 200 braza (2:08.74) consiguiendo nadar por primera vez por debajo de 2:09 en el doble hectómetro.
 
En aquellos PanPac Guillem Alsina narraba los 200 braza “pese a que lo ha intentado con todas sus fuerzas, el japonés Kosuke Kitajima ha tenido que rendirse a la evidencia. Hoy por hoy, el norteamericano Brendan Hansen es, y de largo, el mejor bracista mundial. Pasando por 29”10 y 1,02”26, con el japonés pisándole los talones, 29”48 y 1,02”77, Hansen ha nadado un tercer largo en 32”86, distanciándose claramente de su rival (33”59 en este tercer largo) para no ser inquietado ya hasta el final de la prueba. Con 2,08”50 (33”38 en el último largo, lo que significa que todavía puede recortar un buen medio segundo a su nuevo récord) Hansen ha vuelto a superar su segundo récord mundial en pocos días (lo había batido en 2,08”74 el día 5 de este mes de agosto). Kitajima ha sido un excelente segundo, 2,10”87, aunque, evidentemente, el norteamericano está, por el momento, a un nivel claramente superior.”
 
En los 100 braza comentaba “¿estaba preparado Kitajima para enfrentarse nuevamente a Brendan Hansen con posibilidades de éxito?. Era la pregunta más interesante de esta nueva confrontación entre los dos mejores bracistas de los últimos años. Pero no ha habido lucha. Pasando en 28”09, por 28”34 del japonés, y 28”53 del australiano Brenton Rickard (otro de los aspirantes a bajar del minuto) Hansen no ha tenido problemas para vencer, bajando una vez más del minuto, 59”90, nuevo récord de los PanPac (anterior sus 1,00”17 de las eliminatorias matinales, que superaban los 1,00”34 de Kitajima en Yokohama-2002).  Segundo ha sido Rickard, 1,00”39, superando claramente su anterior récord nacional (1,00”64 de marzo del pasado año) una etapa más en su camino hacia los 59”, desbordando en los últimos metros a Kitajima, 1,00”90, que no parece ser el que era, mientras el otro norteamericano, Scott Usher, era cuarto, 1,01”39.”
 
La temporada terminó con un Kosuke abatido, criticado por sus derrotas en su país, fue fuente de multitud de rumores, fiebres de origen desconocido, una lesión y una depresión alimentaron los periódicos deportivos. Aunque en diciembre participó en los Juegos Asiáticos de Doha, en Qatar venciendo los 100 braza (1:01.13) y los 200 braza (2:12.05) muy lejos de su mejor forma.
 
2007
 
Ante la perspectiva del mundial de Melbourne que se celebraba a finales del mes de marzo, Kosuke resurgió en los medios con declaraciones positivas, a principios del mes de febrero decía “tengo buenas vibraciones y que llegaré bien preparado a Melbourne para plantar cara a quien sea”.
 
El 26 de marzo se disputó en Melbourne, segundo sía de competición,  la final de los 100 braza con victoria del recordista mundial Brendan Hansen, renovando su título de Montreal, aunque sin llegar a ninguno de los dos récords. El norteamericano fue siempre por delante, aunque con pocos centímetros de ventaja sobre el Kosuke Kitajima, 27.67 por 27.79 en el viraje, a una sola centésima del paso de récord mundial, manteniéndola hasta el final, quizás más atentos a la victoria que no al posible récord. En la meta, 59.80 para Hansen, 59.96 para Kitajima, mientras el australiano Brenton Rickard era tercero.
 
Días después Brendan Hansen enfermó y no pudo participar en el doble hectómetro dejando vía libre a Kitajima que tomó la delantera, 28.82 y 1:01.87, claramente por debajo del mundial (29.10, y 1:02.26) seguido como su sombra por el australiano Brenton Rickard, 28.95 y 1:02.22) destacados de sus seguidores, encabezados por el norteamericano Eric Shanteau, 1:03.22, el italiano Loris Facci, y el canadiense Michael Brown, ambos en 1:03.39. Kitajima empezó a flojear en su intento de record y aunque llegó al último viraje ya por encima del récord mundial, 1:35.12 por 1:35.29, no ha tuvo problemas para conseguir su segundo título en la prueba, sin llegar ni siquiera al récord de Campeonatos, 2:09.80.
 
En junio, Kitajima participó en el circuito Mare Nostrum venciendo en todas las pruebas de 100 y 200 braza y superando en Barcelona el record del circuito en el hectómetro con 1:00.96. Días más tarde declaraba a los medios japoneses que estaba más motivado que nunca y esperaba batir los records del mundo ese mismo año en el Open de Japón. Finalmente no era el momento aunque venció con 59.74 en los 100 metros y con 2:10.02 en el 200 metros braza.
 
2008
 
En el mes de abril se disputó el Campeonato Nacional de Japón, evento que servía para formar el equipo olímpico. Kitajima se clasificó sin problemas y con tiempos muy esperanzadores. Bajó del minuto tanto en las series preliminares, semifinales y final del hectómetro venciendo con 59.67 mientras que en el 200 se quedó a 34 centésimas del record mundial de Hansen imponiéndose con 2:08.84 que mejoraban su record nacional que databa del mundial de  Barcelona 2003 ( 2:09.42).
 
Junto a su entrenador, Kitajima había trabajado duro para equilibrar el 200, intentando dosificar la prueba para intentar doblar el tiempo de su primera mitad. El trabajo en los virajes y en la frecuencia de nado era la clave para poder realizarlo. Con este trabajo afrontó con tranquilidad el Open de Japón a principios del mes de junio.
 
A falta de dos meses para los Juegos de Pekin, Kosuke puso las cartas a la vista de su eterno rival. Rebajó el record nacional de los 100 braza en la primera jornada dejándolos en 59.44, mejorando los 59.53 de Montreal 2005, en la segunda jornada hizo lo propio en los 50 braza con 27.65 mientras que en la tercera y última dio la campanada al batir el record del mundo de Hansen dejándolo en 2:07.51, ¡casi un segundo mejor de los 2:08.50 del norteamericano!. Este era su tercer record mundial en su prueba preferida.
 
A final de mes se celebraban los trials USA y se esperaba una respuesta contundente de Brendan Hansen. El texano empezó con unos magníficos 59.24 en la semifinal del 100 braza aunque en la final se clasificó en primer lugar con unos peores 59.93. En la semifinal del 200 braza Hansen se acercó al record de Kitajima durante la prueba aunque dominando la clasificación finalmente terminó en 2:09.60 pero en la final algo inexplicable ocurrió: tomado el mando de la prueba, con parciales 29.10, y 1:01.67, exactamente como en la semifinal, rozando el récord mundial de Kitajima (28.91, y 1:01.27), el “calvario” de Hansen se ha inició  ya en el tercer largo, con unos 33.55 que lo alejaban del record mundial (1:34.24 de Kitajima), pero que permitían a sus rivales acercársele peligrosamente, 1,35”29. El último largo, con los inexplicables 36.15 de Hansen, permitieron sus rivales irlo adelantando uno a uno, terminando cuarto con unos inexplicables 2:11.37.
 
Los Juegos Olímpicos de Pekin
 
El duelo no se hizo esperar y ya en la primera jornada, semifinales de los 100 braza donde una figura ascendente, el noruego Alexander Dale Oen, ganaba la calle central para la final con unos excelentes 59.16, rozando el record mundial. Kitajima, nadó las series preliminares en 59.52 y la semifinal en 59.55, segunda mejor marca. Hansen se hacía con la quinta plaza con 59.94.
 
Guillem Alsina nos relataba la final ese día “La prueba ha sido liderada por el noruego, primero en el viraje, 27”85, un poco por encima de los 27”66 de Hansen en su récord, que era segundo, 27”97, mientras Kitajima los seguía de cerca, 28”03, y el francés nadaba en séptimo lugar, 28”34, totalmente descolgado.  Rápidamente, sin embargo, el japonés ha entrado en acción, y poco a poco ha alcanzado a sus rivales para superarles, imponiéndose con relativa facilidad, mientras Duboscq remontaba uno a uno a tres de sus rivales, hasta imponerse en los últimos metros a Hansen, dejándole sin medalla. Seis hombres han nadado por debajo del minuto, completándolos el australiano Brenton Rickard, quinto en 59”74, y el veterano ruso Roman Sloudnov, sexto en 59”87, superando su récord personal (59”94 de los Mundiales de Fukuoka-2001, como colofón de su brillante y dilatada carrera deportiva).”
 
Kitajima batía el record del mundo con unos impensables 58.91, siendo el primer nadador en bajar de los 59 segundos en la historia y batiendo con mucha autoridad a su eterno rival.
 
Tres días más tarde, en el 200 braza, Kitajima se mostró muy sólido y cómodo realizando 2:09.89 en las preliminares, 2:08.61 en las semifinales haciéndose con la calle 4 para la finalísima donde no dio opción a sus rivales venciendo con 2:07.64 con más de 1 segundo de ventaja sobre el australiano Brenton Rickard, segundo clasificado con 2:08.88.
 
La prensa china, típicamente enfrentada a todo lo que sea japonés, se hizo como propios los éxitos de Kitajima, nombrándolo como el “rey rana”.
 
Futuro
 
Terminados los Juegos, Kitajima se planteó su futuro y después de descansar unos meses partió para California con el objetivo de aprender inglés y cambiar de aires, huyendo de su popularidad en Japón. Planteó una temporada fuera de la competición pero no fuera de las piscinas puesto que se enroló en el grupo que Dave Salo dirige en la Universidad del Sur de California con el fin de disfrutar de otra forma de entender la natación. Vio por televisión el Mundial de Roma y como le arrebataban sus records del mundo en plena vorágine de bañadores de poliuretano.
 
No sabemos a ciencia cierta el futuro de este nadador que cumplió 27 años esta semana, pero sí que podemos decir que su figura estará presente en los anales de la historia de la natación y en la retina de muchos aficionados, pues al margen de su valía como deportista allí por donde ha recalado Kosuke ha dado muestras sobradas de su valía como persona. De carácter tímido, de mirada vivaz ha sido siempre persona humilde y cercana con quienes han querido compartir con él.
 
En febrero de este año, cuando había rumores de la retirada definitiva de Brenda Hansen, Kitajima respondió a una pregunta de un periodista japonés “Su presencia era clave para mí. Nunca nos hemos hablando, pero realmente nos entendemos. No le odio, le respeto por la forma en la que regresó tras lo de Atenas”.
 
Kosuke ha pasado por España en diferentes ocasiones, entrenando en Sierra Nevada, compitiendo en el Gran Premi Ciutat de Barcelona y hasta dirigiendo un pequeño entrenamiento con los más pequeños del CN. Mediterrani de Barcelona el pasado otoño.
 
En una entrevista en 2003, el avispado periodista español le preguntó ¿Conoce al Barcelona o al Real Madrid? Y la respuesta de Kosuke fue “Sí, porque cuando conecto la televisión en el hotel sólo hablan de fútbol”, y es que a este país no hay quien lo cambie, sin duda habían muchas otras preguntas mejores para hacerle a un auténtico fuera de serie de la natación.
 
Roger Torné