Frederik Hviid. El último de los vikingos españoles

Nacido en Las Palmas de Gran Canaria un 9 de noviembre de 1974, ha sido el último de un pequeño grupo de nadadores llegados (si no ellos, si sus progenitores) de países en los que siglos antes habían dominado aquellos terribles y bravos navegantes vikingos que habían hecho de los mares su medio de vida, llegando a asolar la Península Ibérica con sus incursiones hasta Lisboa, Sevilla, la costa catalana, e incluso Sicilia.
 
Aún a costa de olvidarnos de algún otro, diremos que dicho grupito está integrado por un canoeista, el noruego Carlos Mordt, un bracista de los años 40-50 (Corchera, rectifícame, si estoy equivocado); sigue por la canaria, de la Unión Deportiva Las Palmas, Margaret Hefti, creo que de padres daneses, campeona de España de 400 y 800m.crol en verano del 1972, y de 400m.crol en invierno del 1973, y continua por otro noruego, Rolf Wilken, un prometedor mariposista enrolado en el C.N.Montjuic, que en 1978 fue campeón de España de verano en 100 y 200m.mariposa (creo que más tarde llegó a ser campeón noruego, aunque no puedo asegurarlo), y, ya como menos conocidos, por un tercer noruego, Thomas Sopp, un espaldista enrolado en el C.N. Metropole a principio de los 90’s, y por los tres hermanos Kjaerulff, Karina, Michel, y John (cuyo exacto origen desconozco), también en el C.N.Metropole.
 
Para terminar, por lo menos de momento, con nuestro biografiado, a quien no podemos adjudicarle una ascendencia totalmente segura, puesto que hemos leído dos versiones; una, la más creíble, de padre danés y madre sueca; otra, de procedencia noruega, e incluso una tercera, esta creemos que totalmente desestimable, que nos lo hace norteamericano, pero nacionalizado español.
 
Los inicios
 
Los “prolegómenos” a su carrera deportiva son realmente ejemplares de lo que, años más tarde, va a conseguir. A los 12 años consigue su primer título nacional en el VII Gran Premio de España del Nadador Completo, venciendo a todos los de su edad con un tiempo de 4,54”62 (1,13”16 en mariposa; 1,12”57 en espalda; 1,25”70 en braza, y 1,03”19 en crol). En invierno del 1987, ya con 13 años, consigue los títulos del Gran Premio de Edades en el Santa Olaya de Gijón, ganando los 400m.crol, 4,30”44; 100m.espalda, 1,09”72, y 200m.estilos, 2,26”86, número que aumenta al invierno siguiente, ahora con 14 años, cuando consigue otros cuatro títulos: 200 y 400m.crol, 2,02”07 y 4,16”02, y 200 y 400m. estilos, 2,17”64 y 4,54”50, dibujando ya las que van a ser sus mejores especialidades, las pruebas largas de crol y las de estilos.
 
Como promesa recibe poco después el premio de su primera internacionalidad, al participar en el “Cinco Naciones” de Patras (Grecia), donde el canario se luce, no solo por sus triunfos deportivos (gana las cuatro pruebas en las que participa, 200-400m.crol; 200-400m.estilos), sino también por el especial y simpático show que, dirigido por él, anima el inicio de las sesiones deportivas, títulos, los cuatro, que en verano revalida sin problemas, así como su título de Nadador Completo, ahora con 4,16”46 (1,02”86 en mariposa; 1,04”27 en espalda; 1,13”55 en braza, y 55”78 en crol), mostrando sus claros progresos y sus grandes posibilidades de futuro.
 
 
Empieza en categoría absoluta
 
Debuta con los “mayores” en los Nacionales de Invierno del 89, en Madrid, donde paga la “novatada”, aunque rebajando sus mejores tiempos: 20o.y último de 200m.crol, aunque bajando de los dos minutos, 1,59”90; 21o.de 200m.estilos, 2,15”50, y 18o.en 400m.estilos, 4,48”30. Semanas más tarde vuelve a lucirse en el Gran Premio de Edades de Valladolid al revalidar “sus” cuatro títulos: 200-400m.crol, 1,57”81 y 4,09”36, y 200-400m.estilos, 2,13”06 y 4,40”20, lo que le vale una nueva selección para el “meeting” de Viareggio, donde se impone en tres pruebas: 100 y 200m.crol, y 200m.estilos.
 
En verano demuestra sus nuevos progresos, mejorando la actuación del verano anterior en los Nacionales, al ser 18o.de 200m.crol, 2,000”04; 15o.de 400m.crol, 4,15”98; 10o.de 200m.estilos, 2,12”96, y 9o.de 400m.estilos, 4,43”81, además de revalidar, ¡ faltaría más !, sus cuatro títulos de edades: 200-400m.crol, 1,59”10, y 4,13”65 (imponiéndose a David Meca, 2o.en 4,16”24), y 200-400m.estilos, 2,12”57 y 4,44”09, estos dos últimos con sus dos primeros récords españoles de 15 años.
 
Los Nacionales de Invierno de 1990 le traen su consagración nacional, al nadar, con 16 años, su primera gran final, cuando es 5o.de la de 400m.estilos, 4,46”90 (4,45”32 en eliminatorias), además de ganar la Final B.en 200m.estilos, 2,12”98, y ser 5o., también de la B, de 400m.crol, 4,13”14. Revalida tres de sus cuatro títulos de edades, con los 400m.crol, 4,03”75, y 200-400m.estilos, 2,11”35, y 4,36”50. Al año siguiente revalida su clasificación, aunque mejorando sus tiempos, entre los mejores españoles al ser 5o.de los 400m., 4,39”18, y 6o.de los 200m., ambos en estilos, 2,11”85.
 
En Trento, con 2,10”27 en 200m.estilos, supera otro récord español de 17 años. y aunque no participa en los de Verano, por razones personales, consigue su selección para los “Eurojúniors” que se disputan en la belga Amberes, donde es séptimo de los 200m.estilos, 2,10”77 (con 2,10”17 en las eliminatorias), pero “cosecha” una de sus primeras “tristezas deportivas” al ser descalificado en la final de 400m.estilos. Por todo esto, y por lo que puede llegar a ser en un futuro próximo, el canario es nombrado “Mejor Nadador Júnior” de 1991.
 
1992
 
Este año determina un giro muy importante en su vida. En enero, Frederik se desplaza a los Estados Unidos para estudiar y entrenar, más exactamente en la Universidad de Maryland, donde está Joseph Nagy, el húngaro que había entrenado poco antes a Sergi López. Es hora ya de empezar a pensar en la categoría absoluta, máxime que este año es olímpico, y se nada, como quien dice, “en casa”. En los Nacionales de Invierno sube un peldaño en estilos, cuando es 4o., tanto de los 200, 2,08”55, como de los 400, 4,30”15, (rozando el bronce en ambas pruebas, 2,08”14 y 4,28”79), además de 5o.de los 400m. crol, 4,02”30.
 
Sus rápidos progresos, sin embargo, le llevan hasta conseguir, unos pocos días antes de los Juegos unos 4,24”75 que se quedan a solo centésimas de la mínima olímpica estipulada por la FEN para participar en los Juegos de Barcelona, aunque, lógicamente, no es seleccionado, puesto que el plazo de admisión para los Juegos ha sido cerrado algunas semanas atrás, lo que ocasiona algunas protestas de nadadores (Daniel Serra y él, las que más) que se han quedado muy cerca de las mínimas.
 
En una posterior entrevista publicada en CROL, el canario se “desnuda”; hablará del odio que había sentido en aquel momento contra la Federación y contra su D.T., Fernando Navarro, aunque más tarde llegaría a entender perfectamente que la culpa no fue de este último; hablará también de sus objetivos, “quiero ser campeón olímpico en Atlanta. Mi objetivo es nadar en 4,10”, rebajando el récord del mundo, los 4,12” de Tamas Darnyi”. Del mal el menos, sus marcas de esta temporada lo colocan ya en las primeras posiciones de la natación española, 3o.; de la europea, 15o.; y de la mundial, 30o., en los correspondientes ránquines de 400m.estilos.
 
1993
 
Los Nacionales de aquel invierno de 1993 le traen los primeros podios de categoría absoluta, cuando consigue tres segundos lugares en los 400m.crol, 3,58”64 (a solo 54 centésimas del campeón, el catalán Sergi Roure, que defiende los colores del  C.N. Metropole), y 200-400m.crol, 2,07”34 y 4,25”07, tuteando en ambas pruebas al “rey” indiscutible de la especialidad, el navarro del Mediterrani de Barcelona, Jorge Pérez, un tiempo, el de los 400m.estilos, que tiene el premio añadido de ser mínima para poder participar en los Europeos que se van a celebrar en la británica Sheffield, y que va a ser el escenario de su primera final absoluta de unos Europeos, al ser 5o.clasificado, superando su récord personal en las eliminatorias, 4,22”56, aunque nada la final un poco más lenta, 4,23”99, por delante de su rival Jorge Pérez, 6o.en 4,25”61.
 
1994
 
Continua la progresión hacia sus grandes objetivos. Sube a lo más alto del podio en los Nacionales de invierno que se disputan en la “Sant Jordi” de Barcelona, y lo hace, no en una sino en tres ocasiones: 400m.crol, 3,59”43, y 200 y 400m.estilos, 2,04”97, y 4,22”40, consiguiendo la mínima mundialista para Roma en esta última prueba. Antes de la cita romana, y todavía con un fuerte kilometraje en su organismo, no puede revalidar su título de 400m.estilos, única prueba que nada en los Nacionales de verano, superado claramente por Jorge Pérez, que busca, consiguiéndola, la mínima para Roma, 4,24”94 por 4,30”13.
 
La preparación “americana” del canario no es, sin embargo, la más adecuada, y ya en Roma, Frederik cosecha una nueva desilusión al ser solo 16o.de las eliminatorias con unos 4,27”31, muy alejados de los que él se esperaba (cuando de haber conseguido su mejor tiempo hubiera podido estar en la final), y que lo encuadran en la Final B, de la que es 5o., mejorando su tiempo, 4,24”63, aunque sin llegar a su récord personal. Nada también los 200m.estilos, en la que es 19o.con 2,07”68, sin llegar a su mejor marca, demostrando una vez más que no se siente nada “cómodo” en las distancias más cortas de los 400m. Otra “espina” clavada en su corazón.
 
1995
 
Inicia 1995 (año de Europeos en Viena) renovando dos de sus tres títulos del año anterior en los Nacionales de invierno, aunque sin grandes marcas: 3,58”96 y 4,25”83 en los 400m.crol y estilos, mientras en los 200m.estilos se ve superado claramente superado por Martin LópezZubero, 2,03”99, y más ajustadamente por Ruben Rodriguez, 2,06”51 por 2,07”56. Lo más importante, sin embargo, se juega en los de verano de Sant Cugat, donde es segundo de los 400m.crol por detrás del sevillano Fernando Gómez, 3,57”74 por 3,59”61, y consigue la mínima de los 400m.estilos al ganar la prueba, 4,23”63, ganando también los 200m.estilos, aunque sin llegar a la mínima, 2,06”05, frente a uno de sus “verdugos” de los invernales, Ruben Rodriguez, 2,06”45.
 
Ya en la capital austriaca, nada las eliminatorias en unos 4,23”05, pasando con el 5o.mejor tiempo a una final que parece va a ser muy disputada por la escasa diferencia que hay entre los ocho finalistas. En la final, sin embargo, no repite ni su crono de las eliminatorias, ni su actuación de Sheffield, terminando en un, para él, decepcionante 7o.lugar, 4,24”52, lejos de los lugares del podio al que aspiraba. Aunque sin excesivos estruendos, Frederik es elegido como “Mejor nadador de la temporada”, con 15 puntos, en reñida lucha con Carlos Sánchez, 12p., y un Martin López-Zubero, 11p., que ya se encuentra en los primeros “estertores” de su carrera deportiva.
 
1996
 
Los Juegos de Atlanta, el primer gran objetivo de Frederik, parecen estar lejos de las previsiones que el canario había apuntado cuatro años antes. Aunque es campeón de España, finalista mundial y dos veces europeo, la verdad es que ni siquiera ha podido llegar todavía al récord de España (que continua en poder de Jorge Pérez con los 4,21”33 conseguidos en los Juegos de Barcelona, cuatro años antes) cuando sus previsiones eran las de estar alrededor de los 4,15”, para poder aspirar, si no a la medalla de oro, si al podio olímpico.
 
Consciente de que va a tener que continuar nadando si quiere conseguir su gran objetivo, el canario, que continua entrenándose en los Estados Unidos, diversifica sus entrenamientos, dedicando un poco más de tiempo, y kilómetros, a las pruebas largas de crol, tocando, por vez primera, los 1.500m.crol, prueba muy apropiada para un nadador de estilos, y en la que el nombre de Rafael Escalas (todavía recordista de 800 y 1.500m.crol, 8,06”65 desde la famosa final de los Juegos de Moscú-1980, y 15,17”93 de los Europeos de Split-1981), invita a dedicarse para ser el primero en superarlos.
 
El canario termina pronto con el siempre “angustioso” problema de la clasificación olímpica, cuando en los Invernales de febrero, en Cádiz, consigue título y mínima, 4,22”31, en dura lucha con su “eterno” rival, Jorge Pérez, segundo en 4,22”97, además de imponerse también en los 400 y 1.500m.crol, 3,56”74, y 15,34”75, con récord personal en ambas pruebas, y a solo un segundo de la mínima olímpica de los quince hectómetros, prueba que, finalmente, nadará.
 
Pero tampoco va a ser en Atlanta donde el canario cuaje su mejor actuación, al ser 10o.de las eliminatorias, aunque sin mejorar su récord personal, 4,23”67, a tres segundos y medio del octavo clasificado para la final, lo que, evidentemente, no llena las grandes esperanzas que el canario había depositado en la prueba, ni siquiera cuando por la tarde gana la Final B con unos mejores 4,22”47. Después, nadará los 1.500m., en los que tampoco mejora lo conseguido en invierno, 21o.con 15,42”40. Sus dispares actuaciones empiezan a encender las alarmas acerca de una mentalidad que, si bien es muy positiva en los objetivos que desea alcanzar, no lo es tanto en cuanto a su disposición sicológica para conseguirlos, lo cual hará que, en algunas ocasiones, incluso el propio Frederik llegue a dudar sobre sus reales posibilidades de conseguir los objetivos que se ha propuesto. 
 
1997
 
Pero contra todo esto solo hay un remedio, y es seguir entrenando, y el canario, pese a todo, vuelve a su Universidad de Maryland convencido de que puede realizar todos sus sueños. 1997 es año de Europeos, una edición que se celebra en Sevilla, por lo que tendrá a su favor el calor del público, aunque es consciente de que a cambio de ello, él tendrá que ofrecer lo mejor de sí mismo, es decir, mejorar lo conseguido en las dos anteriores ediciones, lo que representa, como mínimo, subir al podio.
 
Participa en el OPEN USA de este año, consiguiendo imponerse en los 400m.crol, 3,56”82, mientras es segundo de los 1.500m.crol, y 400m.estilos, mostrando una buena forma de cara a las competiciones de aquel invierno, refrendando estas buenas sensaciones en los Nacionales de Invierno, con sus triunfos en los 400m.estilos, 4,23”81; 400m. crol, 3,56”86, y 1.500m.crol, 15,40”80 (cerca de los 15,38”00 de la mínima, lo que le permitirá nadarla en Sevilla), mientras en los 200m.estilos, una prueba que, poco a poco, ha ido abandonando, substituyéndola por los 1.500m., es segundo por detrás del recién llegado Jordi Carrasco, 2,04”12 por 2,06”05.
 
Después, en los de verano, disputados un mes antes de los Europeos, y que, por lo tanto, los nada únicamente como un “test” más de su preparación, revalida todos sus títulos: 400 y 1.500m.crol, 3,56”49 y 15,36”46, y 400m. estilos, 4,21”93, a pocas centésimas ya del récord de Jorge Pérez. Parece, pues, bien a punto para la importante cita sevillana.
 
Esta vez sabía que no podía fallar…..y no falló. Después de haber conseguido el tercer mejor tiempo de las eliminatorias, 4,23”34, su alegría se desbordó de forma exuberante, escapándosele desde lo más profundo de su alma, cuando sus ojos se clavaron en el marcador para cerciorarse de que acababa de ganar la medalla de plata, con el premio, suspirado premio, de batir el récord de España, bajándolo por primera vez de los 4,20”. Dejando que el holandés Marcel Wouda liderara la prueba sin apenas problemas, 4,15”38, el canario tuvo que apelar a la energía y la voluntad adquirida en los largos y duros entrenamientos para adelantarse en los últimos metros al alemán Robert Seibt, 4,19”68 por 4,20”43, después de haberse desembarazado del francés Xavier Marchand, 4,21”64, y del húngaro Istvan Bathazi, 4,21”93.
 
Su subida al podio fue inenarrable, era la primera medalla española que se conseguía en estos Europeos, y el canario lo celebró por todo lo alto, como si una corriente eléctrica lo descargara de la tensión acumulada durante todo aquel año. Dos días después, quizás todavía bajo los efectos de la emoción de los estilos, pierde, por solo tres décimas, la oportunidad de disputar la segunda final, 400m.crol, aunque señala su récord personal, 3,55”34, para ser segundo de la Final B con unas décimas más, 3,56”08.
 
Ya más tranquilo, disputa las eliminatorias del kilómetro y medio, clasificándose ajustadamente en el octavo lugar con 15,40”14, despidiéndose de estos Europeos con otra magnífica actuación, en la que después de otorgar demasiado terreno a sus rivales, los remonta poco a poco hasta conseguir el quinto lugar, aunque a poco menos de tres segundos de la medalla de bronce, con unos 15,22”20 que empiezan ya a acercarse al viejo récord de Rafael Escalas, confirmando los buenos augurios que había despertado al añadir esta prueba a su registro.
 
Acaba el año con un récord de España en p.25m., el de los 1.500m.crol, que nada en 15,10”80, arrebatándoselo a Jorge Pérez, que había nadado en 15,12”49 en 1992. Este récord, y su actuación en los Europeos le valen el título de Mejor Nadador de la temporada, mientras los dos registros, los de 400m.estilos y 1.500m.crol, le aseguran, además, su presencia en los Mundiales de Perth-1991 que van a disputarse en enero, y a los que, después de su brillante actuación sevillana, acude con deseos de quitarse la espina de Roma cuatro años antes.
 
1998
 
Una vez más, sin embargo, su actuación defraudó, como si Sevilla hubiera sido la excepción que confirmaba la regla de sus decepcionantes actuaciones. 18o.de los 400m.crol, 3,57”49; 15o.de los 1.500m.crol, 15,43”80, únicamente está a punto de conseguir estar en la final de 400m.estilos, donde sus 4,22”90 lo ubican en un 10o.lugar, que mejora en uno al ganar la Final B, aunque sus 4,21”66 continúen lejos de lo que él esperaba y deseaba.
 
Sin embargo, el calendario de la natación moderna, tiene una pequeña ventaja, y es que no deja tiempo para pensar en las oportunidades que se pierden, puesto que tras una de ellas, rápidamente llegan otras que exigen para ellas toda la atención del nadador. Apenas terminados los Mundiales, disputa los Invernales de Madrid, en los que continua “almacenando” títulos (400m.crol, 3,57”69, y 400m.estilos, 4,24”61, aunque es vencido en el kilómetro y medio por el mallorquín Daniel Vidal, 15,30”80 por 15,45”03), gana los 400m.estilos de la Copa Latina que se disputa en Lisboa, 4,22”57, y solo 5o.de los 400m.crol, 3,58”44; mientras en los Nacionales de Verano de Alicante suma dos nuevos títulos a su ya excelente palmarés, 400m., crol y estilos, aunque sin progresar en el aspecto cronométrico, 3,56”75 y 4,24”30, y aprovechando el ser un nadador completo, “prueba un nuevo plato”, los 200m.mariposa, en los que es sub-campeón, 2,04”65, por detrás de su “eterno rival”, Jorge Pérez, y solo es 5o.de los 1.500m., donde señala unos muy modestos 15,55”74.
 
Después del verano, un cambio importante en su vida, al dejar su club de toda la vida, el C.N.Metropole, para fichar por el C.N.Sabadell, donde tendrá el siempre interesante consejo de uno de los mejores entrenadores que han pasado por España, el holandés Paul Wildeboer, aunque continuará entrenando en la Universidad de Maryland, combinándolo con el Club Curle-Burke, donde se encontrará con otro reputado estilista, Tom Dolan, aunque la relación que va a tener con él no va a ser lo que se dice muy deportiva, sino más bien de un cierto antagonismo, y no solo deportivo.
 
No sabemos si realmente si fue por esto, pero el cambio de club parece sentarle bien. Acaba el año con excelentes resultados, que dejan entrever a “otro” Frederik Hviid. Participa en los Europeos de piscina corta que se disputan en la británica Sheffield, en la misma piscina que fue escenario de su primera final europea (ahora acortada a 25m.), sacando un excelente botín: aunque el holandés Marcel Wouda le impide por segunda vez, ser campeón de Europa, 4,07”70, vuelve a ser medalla de plata de los 400m.estilos con unos magníficos 4,12”13, superando claramente el récord de España que en las eliminatorias de la mañana había dejado en 4,14”40 (superando los anteriores 4,15”48 de Sergio López en 1994; en los 400m.crol es 7o.de la final con unos 3,49”18 que se quedan a solo una décima de los 3,48”08 con los que, en las eliminatorias matinales, había batido el récord de España de Daniel Serra, 3,49”49 en 1989, mientras nada los 200m.estilos en 2,02”25, récord personal, demostrando ciertos progresos en velocidad.
 
Pocos días después en los primeros Nacionales de Invierno que se disputan en el mes de diciembre (días después de los Europeos) en la “piscina-milagro” de 25m. del C.N. Sabadell, deja constancia de sus innegables progresos, adjudicándose los títulos de 400 y 1.500m.crol (3,48”75, 15,01”19, con nuevos récords de España en ambas pruebas), así como de los 400m.estilos con 4,12”90 (a pocas centésimas de su reciente récord), por todo lo cual merece que se le vuelva a otorgar, por tercera vez, el título de Mejor Nadador de la temporada, además de ser para él una auténtica inyección de moral y auto-confianza para las dos temporadas que faltan para llegar a los JJ.OO. de Sydney, en los que pretende borrar el mal sabor de boca que le habían dejado los anteriores.
 
1999
 
La primera edición del OPEN de España es para el canario “vista y no vista”, y ello porqué es seleccionado para acudir a los Campeonatos Mundiales de piscina corta que se disputan en Hong Kong prácticamente por las mismas fechas, y a los que acude acompañado únicamente de Lourdes Becerra. En el OPEN nada únicamente la 3a. jornada en la que es 3o.de los 200m.estilos, 2,04”37, más con la atención puesta en que no se le escape el avión, que no en el OPEN. Ya en la colonia británica, Frederik se bate con su nueva mentalidad entre los mejores, consiguiendo la medalla de bronce de los 400m.estilos (por detrás del australiano Matthew Dunn, 4,06”05, y, una vez más, de su “bestia negra”, el holandés Wouda, 4,09”29), con nuevo récord de España, 4,10”92, además de nadar los 400m. crol en el 12o.lugar en unos discretos 3,51”30. A la semana siguiente, y casi sin tiempo para “digerir” los cambios de horario y piscina, disputa en Guadalupe, en las Antillas Francesas, la Copa Latina, p.50m., ganando los dos 400m., 3,58”36 en los de crol, 4,26”00 en los de estilos, ayudando al equipo español a conseguir la única victoria que ha conseguido en esta competición.
 
Estos éxitos remontan definitivamente la moral de canario, que prepara con la máxima concentración los Europeos de este 1999, que se disputan en la turca Estambul. Entra en calor con una buena primera jornada, ofreciéndose una excelente actuación, al ser 8o.de la final de 400m.crol, aunque con nuevo récord de España, 3,53”80, aunque reserva lo mejor para la última.
 
Sin dejarse “acoquinar” por sus adversarios (sobre todo por Wouda y el italiano Alessio Boggiatto), pasa a la final como los grandes campeones, con el mejor tiempo de las eliminatorias, 4,20”78, y ya en ella, aplica una táctica exitosa. Manteniéndose junto a los mejores en los dos primeros tramos, mariposa y espalda, ataca decididamente en el tramo de braza, para “rematar” la faena en el de crol, resistiendo los desesperados embates del inesperado israelí Michel Halika. Al final, levanta su brazo, exultante de felicidad, sabiendo que, esta vez sí, ha dejado al holandés por detrás. Con 4,17”16 ha ganado el título europeo y un nuevo récord de España, unas pocas centésimas por delante de Halika, 4,17”49, y, ya más lejos, Wouda, 4,18”26, y Boggiatto, 4,19”84. En el podio, para recibir la medalla, tiene uno de sus frecuentes rasgos humorísticos, “matando” (figuradamente) a sus dos rivales con una pequeña pistola de agua. Sus 4,17”16 lo colocan, a final de esta temporada, como el cuarto nadador del ranquin mundial de esta prueba.
 
 
2000
 
Con la moral por las nubes (ahora vuelve a pensar en el podio olímpico), inicia la temporada invernal para el 2000 tal como acabó la de verano. A mediados de noviembre, y aunque todavía corto de entrenamiento, participa en la etapa de la World Cup de College Park (muy cerca de su casa “americana”), consiguiendo el segundo lugar en 1.500m.crol, 15,20”91, el 6o.de 400m. estilos, 4,22”39, y el 8o.de 400m.crol, 3,55”50. En diciembre, ya con más kilometraje, nada los Europeos de Lisboa en p.25m., conquistando su segundo título europeo al imponerse en los 400m.estilos con unos 4,08”85 que superan su récord de España, los 4,10”92 de Hong Kong, mientras es 6o.de los 400m.crol con sendos récords de España, 3,47”30 en eliminatorias, y 3,47”12 en la final, nadando también los 200m.estilos, 7o.en 2,01”33. No nada, en cambio, los 1.500m.crol, en los que un valor que sube, Teo Edo, le quita el honor de ser el primer español que nade la prueba por debajo de los quince minutos, al ser 3o.de la prueba con 14,59”43, superando sus 15,01”19 del año anterior en Sabadell.
 
Pocos días después, sin embargo, se impone en el kilómetro y medio de los Invernales de Santiago de Compostela, superando ampliamente el récord de Edo (que no nada la prueba), con 14,48”14, además de ganar los 400m.estilos, 4,15”90, y ser 3o.de los 200m.mariposa, bajando de los dos minutos, 1,59”95, ofreciendo una intensa lucha a los más especialistas Juan José Ulacia, 1,58”91, y Jorge Pérez, 1,59”16. Por cuarta vez, tercera consecutiva, el canario del C.N.Sabadell consigue el galardón de Mejor Nadador de la temporada 1999, así como la Medalla de Plata de la “Real Orden del Mérito Deportivo” (junto con Nina Zhivanevskaya), emplazándolo ya para los próximos  Juegos de Sydney.
 
Para preparar de la mejor manera posible los Juegos, el canario invierte en el entrenamiento de fondo. En los Invernales de Madrid, a principios de abril (y con los nuevos y revolucionarios bañadores Speedo en acción) consigue tres nuevos títulos, con un récord de España: 400m.crol, en los que es segundo (por detrás del rumano Dragos Coman, 3,53”44) con 3,53”50, nuevo récord de España (superando sus 3,53”80); 1.500m.crol, 15,20”20, y 400m.estilos, 4,20”17. Continua en julio con los Europeos de Helsinki, p.50m., en los que Frederik abandona voluntariamente la defensa de su título
continental del año anterior, nadando solo las dos pruebas largas de crol, 400m.crol, en los que es 7o.de la final con 3,56”31, y los 1.500m.crol en los que consigue otro de sus objetivos, y no menor, como es superar el viejo récord de España de esta prueba, todavía en poder de otro insular, el mallorquín Rafael Escalas (15,17”93 en los Europeos de Split-1981) dejándolo en 15,17”11.
 
Pocos días después, 15 de julio, en su antiguo feudo de Las Palmas, supera el otro de los míticos récords del no menos mítico mallorquín, al señalar un tiempo de 8,04”00 en los 800m.crol (anterior, 8,06”65 de la, y perdonen la redundancia, no menos mítica final de los Juegos de Moscú-1980). Está, por lo menos así lo parece, a punto para “explotar” en la sede olímpica australiana.
 
Los Juegos Olímpicos de Sydney 2000
 
Y cuando parecían ya olvidadas las viejas sensaciones, reaparecen de nuevo. En la segunda jornada, eliminatorias de 400m.estilos, el canario se “acoquina” de nuevo, dejando que sus rivales se le adelanten en los primeros metros, sin saber, ni poder, reaccionar en sus mejores estilos, braza y crol. Con unos discretos 4,21”63 es 15o., perdiendo su gran oportunidad de ser, por lo menos, finalista olímpico, puesto que se va a la final con unos 4,18”14, que tenía a su alcance, incluso sin superar su récord de España. Inmensa decepción del canario, que ni siquiera disipa su posterior buena actuación en el kilómetro y medio, en el que con 15,14”37, queda a solo 2”07 del octavo clasificado, y con nuevo récord de España.  
 
Después, en posteriores entrevistas, confesará que, efectivamente, no había sabido calibrar la dificultad que representaban las eliminatorias de los 400m.estilos, “dejándose ir” en los primeros metros, desmoralizándose después al comprobar la ventaja que le habían cogido sus rivales, aunque esto no significara que no llegara a Sydney en su mejor forma, como había demostrado en los posteriores 1.500m. Frederik mantenía una cierta tirantez de trato con su compañero de club USA, Tom Dolan, ya campeón olímpico en Atlanta-1996 (i que a la postre revalidó su título, incluso con récord mundial), el cual, según él, parecía ignorarlo, pese a su título de campeón europeo, por no ser un WASP, acrónimo con el cual se designa a los americanos de “pura cepa” (White, Anglo-Saxon, and Protestant, es decir, blanco, anglo-sajón, y protestante) como signo de superioridad sobre el resto de la población.  
 
Pese a los 23 seleccionados, y a los resultados conseguidos en los anteriores Europeos de Helsinki, la natación española no tuvo una buena actuación en los Juegos de Sydney (pese a la medalla de bronce de Nina Zhivanevskaya en 100m.espalda), lo que ocasionó, como en alguna otra ocasión, problemas extra-deportivos que enturbiaron las relaciones entre nadadores y directivos, e incluso entre los mismos nadadores. Frederik fue uno de las cabezas visibles de la citada “rebelión”, que tuvo como motivo la presencia del marido de Nina Zhivanevskaya en calidad de entrenador, a pesar de que no tenia título oficial, y de que la espaldista se organizaba sus entrenamientos ella misma y el consejo del entrenador de su club, el C.N.Sabadell, Paulus Wildeboer.
 
Horas antes de que la espaldista nadara la final de los 200m.espalda, Frederik, junto con una parte importante del equipo, se descolgaba con unas declaraciones intempestivas, criticando que ella hubiera podido llevar a su marido y entrenador, mientras otros nadadores no habían podido contar con sus técnicos. Todo acabó, sin embargo, con el grupo dando excusas y pidiendo perdón a Nina y al Presidente de la Federación, Rafael Blanco, que se había mostrado “triste y decepcionado” por todo aquel asunto, aunque visto “a toro pasado”, aquellos “truenos” fueron el detonante de las “tormentas” que se avecinaban a la natación española, y que estallaron definitivamente en los Mundiales del 2005, y  terminaron, por lo menos de momento, con las elecciones del 2009.
 
Pensando en la retirada
 
El asunto, y su resignada solución, dejan “tocado” a Frederik. Afincado en Colorado Springs, y con una familia que mantener (se había casado dos años antes), le es rebajada la beca de la que gozaba según el Plan ADO, dejándola en poco menos de la mitad (pasa de los 5.250.000 pesetas, a 2.500.000), pagando, posiblemente, su “rebelión” de Sydney. Resiste todavía unos pocos meses, los últimos del 2000, en los que, a remolque de su anterior kilometraje, consigue excelentes resultados como los dos podios en la World Cup de College Park (1o.de 400m.crol, 3,53”40; 2o.de 400m.estilos, 4,20”76; las dos medallas de plata en los Europeos de piscina corta de Valencia, 1.500m.crol con 14,53”93 (medalla que le cuelga uno de los “monstruos” de la prueba, el ruso Vladimir Salnikov) , y 400m.estilos con 4,12”94, o los dos nuevos, y últimos, títulos en los Nacionales de Invierno de Palma de Mallorca, p.25m., aunque sin cronos de relevancia, 15,06”27 en 1.500m.crol, y 4,12”90 en 400m.estilos.
 
A pesar de todos los problemas habidos durante el año, sus récords de 800 y 1.500m.crol, y sus medallas de plata de Valencia, pero sobre todo ello su inmenso carisma, le sirven para ser nombrado por quinta vez, cuarta consecutiva, como Mejor Nadador del Año, igualando el récord de otro de los “monstruos” de la natación española, Martin López-Zubero.
 
Poco a poco, sin embargo, agobiado por la falta de tiempo para entrenarse, su forma empieza a decaer. En el OPEN de Zaragoza-2001, gana todavía los 1.500m.crol con unos discretos 15,48”18, mientras es 3o.de los 800m., 8,21”03, batido in-extremis por Francisco Cueto, 8,20”96, y Álex Martin, 8,20”98, y 6o.de 400m.crol, 4,04”43, sin participar en “sus” 400m.estilos. Plenamente consciente de que “esto” se está acabando, tanto más que sus llamamientos en demanda de ayuda a la FEN no tienen respuesta positiva, anuncia su retirada definitiva de la competición en setiembre del 2001.
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A sus casi 27 años, se va uno de los mejores fondistas y estilistas que ha tenido la natación española, un hombre, en resumen, con 20 récords de España; 36 títulos de campeón (con una mejor serie de ocho consecutivos en los 400m.estilos de Invierno); 1 medalla de oro y 3 de plata de los Europeos de piscina corta; 1 de oro y 1 de plata de los Europeos de piscina larga, y 1 de bronce en los Mundiales de piscina corta. Un nadador con objetivos siempre claros y precisos, ambiciosos (quizás con exceso en algunas ocasiones).
 
Frederick se ganó sin duda ser conosiderado para siempre uno de los GRANDES de la natación española.
 
 
Guillem Alsina