Un poco de historia del “Gran Premio de Barcelona”

Aunque quizás resulte un poco largo, este articulo pretende hacer un poco de historia de una competición que, a lo largo de 29 años (y 30 ediciones con la que se disputará el 6 y 7 del mes que viene), ha ofrecido al público de Barcelona, y a los venidos de otros lugares, la actuación de muchas de las grandes figuras de la natación mundial en estas tres décadas. Como podrán comprobar nuestros lectores, si tienen la paciencia de leer todo el artículo, han sido un gran número de campeones olímpicos, mundiales, europeos y de España, así como otros, aun sin llegar a este nivel, los que han pasado por las diferentes piscinas, precisamente seis, que han sido la sede de esta competición. 
 
Pocos aficionados deben recordar los inusuales comienzos del “Gran Premi Ciutat de Barcelona”, que este año celebra su 30a. edición. La natación española buscaba en aquellos años engancharse a la moda mundial de organizar una competición de gran nivel internacional, que iban sustituyendo paulatinamente a los encuentros “duales” que solían disputarse, así como la “Copa de Europa”.
 
Con ello, empezaron a proliferar, aunque modestamente, los intentos para consolidar diferentes competiciones. Cabe destacar, en 1978, la primera edición de un “Turbo Internacional” que no tuvo, sin embargo, el eco que se esperaba, con escasa y discreta participación internacional, que tuvo una repetición todavía más discreta al año siguiente, que no tuvo ni siquiera participación internacional, y, ya en 1980, pasó a disputarse en Palma de Mallorca, donde tuvo mayor repercusión internacional, organizándose excelentes ediciones.
 
También hay que destacar la organización del “Gran Premio del Atlántico” por parte del R.C.N.Tenerife, con categorías absoluta y por edades, que se constituyó igualmente en un buen referente para las selecciones de muchos países europeos, atraídos, además, por el clima y los paisajes de la isla tinerfeña. 
 
Barcelona, sin embargo, no desistió de sus intentos de conseguir una gran competición internacional, y fue hacia finales de 1979 cuando el Presidente y el Entrenador de la Federación Catalana, David Moner y Jan Freese, concibieron la idea de organizar una competición diferente, pero que permitiera ver en acción a algunos de los mejores nadadores mundiales. Se pensó entonces en una fórmula que no fuera la corriente de invitar a toda una serie de nadadores compitiendo en el programa clásico de pruebas, llegándose, finalmente, a pensar en una competición por equipos (por decirlo de alguna manera) “reducidos”, es decir, equipos de cuatro nadadores y cuatro nadadoras, uno/una por cada estilo, que disputarían los 100 y 200m.de cada especialidad, más un 4x100m. estilos.
 
La puntuación, no sabemos si original, pero, por lo menos, poco usada, consistía en sumar todos los tiempos conseguidos en las 9 pruebas (puntuaban por separado hombres y mujeres), ganando, evidentemente, aquel que sumara el menor tiempo, y que, sencillamente, era una manera de exigir, premiándolo, el máximo esfuerzo de cada nadador/a, a la vez que permitía establecer el nivel general de la competición, comparando los tiempos conseguidos en las diferentes ediciones.
 
La fórmula también era interesante para los organizadores de la competición, puesto que resultaba mucho más fácil conseguir un equipo de cuatro nadadores, que no toda una serie de individualidades. Así y todo, no fue fácil conseguir que, en un mes, prácticamente “muerto” para la natación, como era el mes de marzo en aquella época, de preparación para las competiciones estivales, hubiera países que quisieran enviar a Barcelona un buen equipo.
 
Los 11 y 12 de marzo de 1980, en la piscina “Sant Jordi”, se disputó la primera edición de la competición, con siete equipos en la competición masculina (Alemania Federal, España, Francia, Holanda, Italia (con dos equipos), y Portugal), y cinco en la femenina (Alemania Federal, España, Francia, Holanda, e Italia). Entre los hombres, victoria para Francia, con 16,43”10, seguido de Alemania, 16,52”93, y del Equipo B de Italia, 17,18”24 (España fue sexta con 17,41”88). Entre las mujeres, segunda victoria francesa, 18,32”39, seguida de Holanda, 18,36”37, y de Alemania, 19,13”40, mientras España era quinta y última, 19,27”94. Como es lógico, Francia venció también en una clasificación conjunta extraoficial.
 
A lo largo de esta primera etapa, pasaron por la habitual sede de la competición, la “Sant Jordi”, numerosos y excelentes equipos. En 1981, segunda edición, 17 y 18 de febrero, nos visitó el equipo de la URSS, con el gran Vladimir Salnikov al frente, aunque también estaban allí el lituano Robertas Zhulpa, campeón olímpico de 200m.braza, o Viktor Kuznetsov, medalla de plata de 100m.espalda. Teniendo en cuenta que no era un especialista de las pruebas que se nadaban en la competición, “Volodia” participó fuera de concurso en los 200m.crol (en los que fue segundo por detrás de su compatriota Sergei Rusin), y en unos extra-oficiales 400m.crol, que ganó en 3,58”39, con los que se llevó el trofeo a la mejor marca de la Tabla FINA.
 
Con un tiempo total de 16,25”85, el equipo soviético se llevó a su país victoria y récord, mientras España era segunda, 17,00”90, superando largamente su tiempo del año anterior, seguida de Francia, Alemania Federal, Italia, Holanda, Portugal, Gran Bretaña, y, finalmente, un anecdótico equipo de la Arabia Saudita que intentaba fortalecer este deporte. Entre las mujeres, venció Alemania Federal con 18,38”38, sin llegar a superar el récord francés del año anterior, por delante de Holanda, URSS, Gran Bretaña, Francia, Italia, España y Portugal (Arabia Saudita solo participaba, como era lógico por sus convicciones religiosas, en la competición de hombres).
 
En esta segunda edición también se inició la disputa de un “Gran Premi” paralelo, aunque sin una gran continuidad, por equipos de clubs, casi siempre españoles, pero también, en alguna ocasión, invitando a clubs extranjeros, como el famoso Cercle de Nageurs de Marseille.
 
En la tercera edición, 13-14 de febrero de 1982, seis equipos, por orden de clasificación, masculina, Italia, España, Francia, Alemania Federal, Gran Bretaña y Suiza, mientras, entre las mujeres, venció Gran Bretaña, Italia, Alemania Federal, Francia, Suiza, y España. Primeras victorias españolas en la competición, de la mano de Juan Carlos Vallejo, en 200m.crol, y Federico Planas en 200m.mariposa.
 
Cuarta edición, 12-13 de febrero de 1983, con nueve equipos. En la clasificación masculina, victoria de Italia, seguida de Francia (a poco más de un segundo), Gran Bretaña, España (a solo 9 centésimas del tercer lugar), Holanda, Suiza, Cuba, un discreto equipo de la Alemania Federal, y Arabia Saudita. Entre las mujeres, victoria de Holanda, seguida de Italia, Gran Bretaña, Alemania Federal, Francia, Suiza, España y Cuba. Con las holandesas, visitas de lujo con Annemarie Verstappen, que el año anterior se había proclamado campeona mundial de los 200m.crol en Guayaquil, pero también con la espaldista Jolande de Rover, que al año siguiente seria una sorprendente campeona olímpica de 200m.espalda.
 
Quinta edición, de verdadero lujo, el 11-12 de febrero de 1984, cuando nos visita el famoso equipo de las “walkirias” de la DDR, con dos campeonas olímpicas de 1980, Petra Schneider, de 400m.estilos, e Ines Geissler, de 200m.mariposa; una campeona mundial de 200m.espalda en Guayaquil, Cornelia Sirch, o una subcampeona europea del año anterior en 400 y 800m.crol como Anke Sonnenbrodt. Como en el caso de Salnikov, el que no hubiera pruebas a la medida de algunas de estas nadadoras, hizo que se programaran pruebas fuera de concurso a la medida de ellas, unos 400m.crol para Sonnenbrodt, y unos 200m.estilos para Schneider, para delicia de todos los que, una vez más, se dieron cita en la “Sant Jordi” para ver natación “de altura”.
 
En la sexta edición, 16-17 de febrero de 1985, empieza a perderse ya el empuje que había proporcionado la novedosa fórmula de puntuación, aunque también influye la moda del tiempo, cada vez más inclinada a ver en cada competición el mayor nivel posible, exigiendo más individualidades de categoría. Así, en esta edición se suman al programa una prueba de “velocidad pura”, los 50m.crol, los 400m.crol, y los 200 y 400m.estilos, mientras los equipos que compiten ya vienen acompañados de otros nadadores de nivel, que participan fuera de concurso en las diferentes pruebas.
 
Destaquemos en esta edición, la segunda participación de las holandesas Annemarie Verstappen, que el año anterior había sido medalla de bronce en 100 y 200m.crol de los Juegos de Los Ángeles, y Jolande de Rover, ya con su flamante y sorprendente título olímpico de 200m.espalda en el bolsillo, pero también al jamaicano, nacionalizado suizo, Dano Halsall, especialista “puro” de velocidad, que al año siguiente se proclamaría subcampeón mundial de 50m.crol en Madrid, el portugués Alexandre Yokochi, que aquel mismo 1985 se proclamaría subcampeón europeo de 200m.braza, o, finalmente, y ya en un plano más bien anecdótico, el checo Marcel Gery, que al año siguiente, en los Mundiales de Madrid, pediría asilo político, para, seguidamente, nacionalizarse canadiense. 
 
Ante la proximidad de los Mundiales de Madrid-1986, otro cartel de lujo para la 7a. edición de la competición. Con la famosa Kristin Otto a la cabeza (campeona mundial de 200m.crol, y primera mujer que había bajado del minuto en los 100m.espalda, aunque fuera en p.25m., y futura figura de los Juegos de Seul-1988 con sus cinco medallas de oro), un equipo de la DDR se luce en la Sant Jordi, aunque no es la única figura, puesto que también están allí las celebres rumanas Carmen Bunaciu y Anca Patrascoiu (célebres por su rivalidad deportiva, pero también extra-deportiva, que las ha tenido al borde de la agresión física en más de un vestuario), o Tamara Costache, recordista mundial de 50m.crol, y que en Madrid se proclamará campeona mundial de dicha prueba; los húngaros Tamas Darnyi y Jozsef Szabo, futuros campeones olímpico y mundiales, el primero de 200 y 400m.estilos, el segundo de 200m.braza.
 
En 1987, la remodelación de la piscina Sant Jordi obliga a la Federación Catalana a cambiar la sede, puesto que es la única piscina cubierta de 50m. que existe en toda Catalunya. Hay un cambio drástico, al juntar el “Gran Premi” con la disputa de los Absolutos Invernales de Catalunya, que pasan a ser “Abiertos” (u OPEN), en la piscina de 25m.del CN.L’Hospitalet, abandonando definitivamente la competición por equipos, contratando individualidades, al tiempo que se inicia la “profesionalización” de nuestro deporte, otorgando premios en metálico a aquellos que superen récords de Catalunya, España o del Mundo.
 
Como es lógico, el programa de pruebas se amplía con la disputa de los 800m.crol para las mujeres, y 1.500m.crol para los hombres. El participante más destacado es Uwe Dassler, de la DDR, subcampeón mundial de 400m.crol el año anterior en Madrid (i futuro campeón olímpico el año siguiente en Seúl), que gana los 200 y 400m.crol con dos excelentes 1,48”30 y 3,48”49. Destacan también las rumanas Liliana Dobrescu, que se adjudica los 50, 100, 200 y 400m.crol, y Anca Patrascoiu que lo hace en 100 y 200m.espalda, 200m.mariposa, y 400m.estilos.
 
En 1988, en la piscina de 25m. “Folch y Torres” del C.N.Montjuïc,  destaquemos la discreta actuación del “Albatros”, el alemán Michael Gross, de impresionante historial, que después de cobrar un “fijo” (se habla de 300.000.-ptas., …de 1988, aunque sin confirmar), gana los 100m.crol y 100m.mariposa en la primera jornada…..para desaparecer seguidamente, aduciendo un más que “sospechoso” dolor de muelas. Al año siguiente, 1989, nuevas grandes figuras se dan cita en la p.25m.del C.N.Barceloneta, donde los aficionados pueden contemplar la graciosa figura (i el no menos magnífico estilo) de la simpática Krisztina Egerszegi, que gana los 100-200m.espalda, y 200-400m.estilos, acompañada de nuevo por Tamas Darnyi, que se impone en las dos pruebas de estilos, de las que ya es campeón olímpico, y de Karoly Guttler, sub-campeón olímpico de 100m.braza, que gana las dos pruebas de braza.
 
Las dos siguientes ediciones, 1990 y 1991, van a ser de una cierta atonía, puesto que en 1990 no hay participación extranjera, uniéndose el título del “Gran Premi” al del Campeón de Catalunya Absoluto, mientras en 1991 hay una participación internacional muy discreta.
 
1992 trae uno de los grandes cambios de este “Gran Premi”, al integrarse dentro del “Gran Premi de la Mediterránea”, juntamente con la competición de Canet del Rosselló. El hecho de disputarse dos meses antes de los Juegos, 25 al 27 de mayo, nuevamente en una Sant Jordi totalmente remodelada (pero que no perderá su fama de piscina “dura”, e incluso “antipática”), atrae a muchos de los que van a brillar más tarde en la “Bernat Picornell”, como si ya presintieran las maravillosas jornadas que van a vivir. Con el CEI Alexander Popov a la cabeza (que se convertirá en un asiduo de la competición), están allí sus compatriotas Evgeny Sadovyi (futuro campeón olímpico de 200 y 400m.crol), Vladimir Selkov, Gyorgy Kulikov, y Denis Pankratov; el sueco Anders Holmertz, o Elena Rudkovskaia, otra CEI, que semanas después será campeona olímpica de 100m. braza.
 
Nuevo cambio trae 1993, y este afortunadamente definitivo, es un magnífico maridaje de intereses y colaboración entre la Federación Catalana y el C.N.Sant Andreu, aquella poniendo la colaboración de su personal técnico para continuar atrayendo la presencia de los mejores nadadores mundiales, este, el Club andresense, poniendo a su disposición la infraestructura, también humana de sus empleados, y una magnífica piscina de 50m., que, gracias a un techo tipo telescópico, permite cubrirla-descubrirla en muy pocos minutos, según las circunstancias lo aconsejen. El “Gran Premi de Barcelona”, hasta esta edición de 2009, no tendrá otro escenario que el de esta magnífica “Pere Serrat”.
 
No queremos alargar excesivamente este articulo, por lo que nos limitaremos a recordar momentos puntuales de esta competición, con las intervenciones más destacadas, que resultan en un sinnúmero de campeones olímpicos, mundiales, europeos y españoles, que han pasado por las ocho calles de esta piscina, a lo largo de estas 16 ediciones que han transcurrido entre 1993 y 2008.
 
1993: vuelven a Barcelona, para recordarnos las maravillosas hazañas del año anterior, los ahora ya rusos, Popov, Sadovyi, Selkov, Pankratov; el sueco Holmertz; o el finlandés Jani Sievinen, y, entre ellas, la australiana Susan O’Neill (que gana los 100-200m.crol, y 100-200m.mariposa); la “Pulga de Placentia”, la norteamericana Janet Evans (400-800m.crol); la sueca Therese Alshammar (otra habitual de la competición, que gana, curiosamente, los 100m.espalda, que fue su primer inicial); la belga Brigitte Becue, o la ucraniana de los ojos tristes, Svetlana Bondarenko.
 
En 1994, nueva presencia del “ZarPopov, junto a Pankratov, Selkov y Sadovyi; el magnífico bracista Vadim Alexeev, ruso nacionalizado israelí; el estilista australiano Matthew Dunn, o el esloveno Igor Majcen (ganador del 1.500m.crol), un país que empieza a sonar dentro del concierto natatorio mundial, o, entre ellas, las australianas Karen van Wirdum, Nicole Stevenson, y Petria Thomas, o las “reincidentes” Brigitte Becue, belga, o la rusa Daria Shmeleva.
 
En esta edición hay unas declaraciones de Popov, que ya en años anteriores se había mostrado crítico con las organizaciones barcelonesas (en 1992 había criticado duramente el fallo del marcador electrónico en la prueba de los 100m.crol, y al año siguiente, 1993, había criticado la organización del “Gran Premi” por no ofrecer un coche como premio a quien superara un récord mundial, premio que si se podía ganar en la etapa de Canet del Rosselló), y que en esta de 1994, en la que tampoco hay coche para un posible récord mundial, tilda la organización de “aburrida” (aunque como dijo un dirigente de la Federación Catalana, “…..su clase y su educación lo borra todo”).
 
En 1995, tercera repetición de Popov (repitiendo títulos anteriores en 50-100m.crol), Selkov y Pankratov (que ganan, también por segunda vez, los 100-200m.espalda el primero, y 100-200m.mariposa el segundo), junto al finlandés Antti Kasvio (200-400m. crol); el belga Fred Deburghgraeve, o el ruso Andrey Ivanov, o, entre ellas, la costaricense Claudia Poll (200-400-800m.crol), y un equipo de la China que puso “en guardia” al servicio anti-doping de la organización, aunque no se detectó absolutamente nada, con Limin Liu (futura subcampeona olímpica de 100m.mariposa en Atlanta-1996), y la estilista Yanyan Wu (que dos años después sería la primera mujer en bajar de los 2,10” en 200m.estilos, con 2,09”72).
 
En 1996, presencia del “Holandés volador”, Pieter van den Hoogenband (ganador de 200m.crol); de su compatriota Marcel Wouda (400m.crol, y 200-400m.estilos); nuevamente Fred Deburghgraeve (meses después campeón olímpico de 100m.braza), o el australiano Geoff Huegill, mientras, entre ellas, aparece de nuevo Claudia Poll, al lado de Yanyan Wu; la norteamericana Lea Loveless; la australiana Brooke Hanson, o la danesa Mette Jacobsen
 
En 1997, aquel doble “Gran Premi de la Mediterránea”, se completa con las reuniones de Montecarlo, y el “Sette Colli” de Roma. Michael Klim es uno de los australianos de lujo, al lado de los rusos Vladimir Pyshnenko, Aleksey Akatiev, Andrei Ivanov, y Denis Pankratov; el ucraniano Denis Sylantyev, o, de nuevo, el finlandés Jani Sievinen, o el holandés Marcel Wouda. Entre ellas, la holandesa Kirsten Vlieghuis (200-400-800m.crol); la ucraniana Svetlana Bondarenko (100-200m.braza); y las chinas Ying Shan, Yan Chen, y Huijue Cai. 1998 presenta otra edición de lujo, con la presencia del australiano Ian Thorpe y de su gran rival “VDH”, que ofrecen unos magníficos 200m.crol (ganados por el australiano en unos, bien es verdad, discretos 1,49”37); el norteamericano Lenny Krayzelburg; otros australianos como el bracista Philip Rogers, Geoff Huegill, o Matthew Dunn; la reaparición de Popov, ausente en las dos últimas ediciones; el ucraniano Sylantiev, o el británico James Hickman. Entre ellas, las norteamericanas Jenny Thompson, y Brooke Bennett, o la húngara Agnes Kovacs.
 
1999 ve nacer un trofeo dotado con premios en metálico en base a la mejor puntuación de cada nadador/a., en cada uno de las etapas del Circuito formado por el triángulo Barcelona-Canet-Montecarlo (de sur a norte). Vuelven Alexander Popov, que gana “sus” dos pruebas de velocidad; “VDH”, que lo hace en 200m.crol; Michael Klim en los 100m.mariposa, y Marcel Wouda en 200-400m.estilos. Entre ellas, la todavía sudafricana Sarah Poewe; Jenny Thompson, y otras “viejas” (aunque no en edad, naturalmente) conocidas como son Brigitte Becue, Kirsten Vlieghuis, o Mette Jacobsen.
 
En el 2000, cambios en el programa, con el añadido de los 50m. en los tres estilos, espalda, braza y mariposa, tanto en hombres como en mujeres. Nos visitan, entre los ganadores, el argelino Salim Iles; el cubano Rodolfo Falcon; los ucranianos Oleg Lisogor, y Sylantyev, o el ruso Roman Sloudnov (que al año siguiente sería el primer hombre en bajar del minuto en los 100m.braza en p.50m., 59”97). Entre ellas, la ucraniana Yana Klochkova (futura campeona olímpica de 200-400m.estilos); la rumana Camelia Potec, o las más habituales, Susan Rolph, Mette Jacobsen, o Agnes Kovacs, mientras la española Nina Zhivanevskaia se impone en las tres pruebas de espalda, superando los tres respectivos récords de España. Entre los ausentes, el “ZarPopov, que ya se entrena en Australia y al que, lógicamente, le es más difícil el desplazamiento a esta habitual competición.    
 
Vuelve Popov en la edición del 2001 a deleitarnos con su maravilloso estilos, ganando las dos pruebas, junto con los ya consagrados Rodolfo Falcon, Denis Sylantiev, u Oleg Lisogor, pero también con un joven Markus Rogan que gana los 100 y 200m.espalda. Entre ellas, una vieja conocida, Claudia Poll, junto a la ya campeona olímpica Yana Klochkova; la sudafricana Sarah Poewe; o la eslovaca Martina Moravcova (que se impone en los 50-100m.crol, y 50-100m.mariposa), mientras Nina Zhivanevskaya repite su “triplete” del año anterior, aunque esta vez sin récords.
 
El 2002 desfilaron por la piscina nombres ya habituales como Popov; Iles; Sloudnov, y Lisogor, pero también otros nuevos como el rumano Dragos Coman; el norteamericano Neil Walker, o el sueco Lars Frölander, o, entre ellas, habituales como Klochkova, o Potec, junto a las nuevas como la polaca Otylia Jedrzejczak, la britànica Zoe Baker, o la china Hui Qi, entre otras.
 
Una “Espada de Damocles” pende sobre la edición de 2003, al coincidir con la disputa de la 10a.edición de los Mundiales en la piscina artificial del Palau Sant Jordi de Montjuïc (con un cambio del programa que no volvió a repetirse, puesto que en lugar de los 1.500m.crol de hombres, solo se disputaron unos 800m.). Pese a ello, esta edición quedará en la historia de la competición como la primera en la que se consiguió superar un récord mundial. Fue el 14 de junio de aquel 2003, corriendo a cargo del ruso Dmitri Komornikov, que al ganar los 200m.braza con un tiempo de 2,09”52 rebajaba el récord del japonés Kosuke Kitajima, 2,09”97 de octubre del 2002, un récord que no le duró mucho tiempo al ruso, puesto que el japonés lo recobró cinco semanas después, 24 de julio, con 2,09”42, al conseguir el título mundial de dicha prueba (digamos, solo como curiosidad, que el ruso SI se ganó un coche por su récord).
 
Junto al ruso, compitieron nombres como Popov, “VDH”, James Gibson, Yuri Prilukov, Arkady Vyatchanin, Mark Foster, Andrey Serdinov, Laszlo Cseh, o, entre ellas, Hanna-Ma. Seppälä (meses más tarde sorprendente campeona mundial de 100m.crol), Zoe Baker, Mirna Jukic, Eva Risztov, Martina Moravcova, o Nina Zhivanevskaya. Digamos que “VDH”, como Gross años antes, ofreció su particular “espantá”, nadando las eliminatorias matinales de los 200m.crol, en las que supera el récord más antiguo de la competición, unos 1,48”50 del sueco Anders Holmertz en 1992, dejándolo en 1,48”36, desapareciendo a seguir, excusándose en una indisposición.
 
Otra edición “condicionada” fue la de 2004, y por dos motivos; la disputa de los Juegos de Atenas ocho semanas más tarde; pero también la disputa de los Europeos de Madrid cuatro semanas antes, lo que hacía presagiar una inscripción más bien discreta, pero que, finalmente, tuvo un excelente desenlace, puesto que se superaron un total de once récords de la competición, ya difíciles de mejorar por su alto nivel. Destacados participantes de la misma fueron, Kosuke Kitajima, Takeshi Matsuda, Tomomi Morita, Razvan Florea, o Andrey Serdinov, o, entre ellas, Camelia Potec, Leisel Jones, Stanislava Komarova, Nina Zhivanevskaya, o Michelle Engelsman.
 
En 2005, nos visitan Arkady Vyatchanin, David Maitre, Laszlo Cseh, el polaco Pawel Korzeniowski, el británico David Davies, Andrei Serdinov, las holandesas Inge Dekker y Marleen Veldhuis, Otylia Jedrzejczak, Camelia Potec, Stanislava Komarova, o la brasileña Fabiola Molina.
 
¿Y de los españoles . En este capítulo deberíamos decir que prácticamente todos, por no decir todos, los campeones y recordistas de España han pasado, año tras año, por las inscripciones de esta competición, de lo que han resultado un innumerable sinfín de récords de España, por lo que se hace difícil nombrar a todos los que, a lo largo de estos 30 años, han participado en ella.
 
Y terminamos, puesto que no creemos que valga la pena recordar las tres últimas ediciones, 2006-2008, que nuestros lectores tienen más o menos bien comentadas en estas mismas páginas (10-11/06/2006; 13-14/06/2007, y 10-12/06/2008). Solo queremos
recordar el segundo récord mundial que se ha batido en esta competición, que fueron los 25”46 con los que la sueca Therese Alshammar “obsequió” al público barcelonés el 13 de junio del 2007, al ganar los 50m.mariposa. Esperamos, y deseamos, que también éste fin de semana tengamos la suerte de ver un tercero……un cuarto……etc.
 
Guillem Alsina