Yana Klochkova

Yana Oleksandrivna Klochkova nació en Sinferopol, en la Península de Crimea, un 7 de un predestinado mes de agosto, de 1982, un mes que será el marco de muchas de sus gestas natatorias.
 
Nada sabemos de sus inicios en la natación, aunque siendo Ucrania, como era, en aquel tiempo, una de las repúblicas de la U.R.S.S., podemos imaginar que sus principios fueron las de cualquier “novicia” soviética en el deporte, es decir, la escuela. Después, a partir de 1991, cuando Ucrania se separó progresivamente de la antigua URSS, continuó el modelo deportivo soviético, y, ante las excelentes cualidades demostradas por la joven Yana, suponemos que sería incluida en alguna de las escuelas deportivas, en la que inició lo que sería una fructífera carrera.
 
Se asoma a nivel internacional en 1997, primero con motivo de los “Eurojúniors” de Glasgow, en los que se impone de manera avasalladora en las dos pruebas de estilos, que se van a convertir en sus pruebas-faro. Con 2,16”57, y 4,43”79, vence en ambas, lo que le vale la selección para los Europeos Absolutos que se disputan en Sevilla quince días después, y allí tiene la segunda ocasión para significarse ante lo mejor de la natación europea, ahora a nivel absoluto.
 
Sin “arrugarse”,  planta cara a la irlandesa Michelle Smith-De Bruin, campeona olímpica de los 400m.estilos el año anterior en Atlanta, a la que le cuesta desembarazarse de aquella poco menos que chiquilla (acaba de hacer los 15 años), 4,42”08, por 4,43”07, cuando ya la irlandesa estaba en el punto de mira de los “cazadores” de doping.
 
Luego, en la penúltima jornada, vuelve a subir al podio, ahora en los 200m. estilos, 2,15”03, después de otra ajustada lucha con Oxana Verevka, 2,14”74, y Martina Moravcova, 2,15”02, apareciendo también como mariposista, aunque sin ningún brillo, 23a. de las series eliminatorias con unos discretos 2,21”93. Estos resultados le permiten aparecer ya entre las mejores mundiales, con el 8o.lugar de los 400m., y el 10o.de los 200m., con sus mejores marcas, que son las de Sevilla. Como otras muchas, ha pasado de “júnior” a absoluta con las mejores notas. Ahora tendrá que comprobarse si mantiene, mejora, o, por el contrario, empeora sus resultados.
 
Sus progresos cronométricos, ayudados por los biométricos (llegará a los 182cm. y 70 kgr.), son rápidos. Poco meses después de Sevilla, enero de 1998, participa en los Mundiales que se disputan en Perth, aunque ahora, además de las europeas, también ha de luchar con norteamericanas, australianas, japoneses y chinas, saldando la contienda con un magnífico segundo lugar en los 400m.estilos, solo vencida por la china Yan Chen (otra que, como Michelle Smith, terminara bajo la sospecha del dopaje).4,36”66 por 4,38”60, mientras todavía no tiene la suficiente velocidad para brillar en la distancia inferior, en la que es cuarta, 2,15”01, por detrás de las dos chinas, Yanyan Wu, 2,10”88, y Yan Chen, 2,13”66, y de la omnipresente Martina Moravcova, 2,14”26, ahora su gran rival europea, desaparecida la irlandesa por la fuerza del dopaje.
 
Estos excelentes resultados la continúan acercando a las primeras posiciones del ránquing de ambas pruebas de estilos, terminando aquel 1998 en 2o. lugar de los 400m., y el 7o. de los 200m., con las marcas que ha señalado en Perth, demostrando, además, que es capaz de ofrecer el máximo rendimiento en el momento oportuno.
 
Continuando su sostenido progreso, la consagración definitiva le llega al año siguiente, 1999. Todavía no en invierno, donde disputa las dos pruebas de estilos de los Mundiales de piscina corta, en Hong Kong, con éxito dispar, venciendo en los 400m., 4,32”32, y siendo segunda en los 200m., 2,10”67, vencida claramente por la eslovaca Martina Moravcova, 2,08”55, pero si poco después en los Europeos de verano, que se disputan a orillas del Bósforo, en Estambul, donde la ucraniana escala ya los primeros lugares, al imponerse en sus dos pruebas predilectas a la rumana Beatrice Coada-Caslaru, 4,38”14 por 4,40”98, en la prueba larga; 2,14”02 por 2,15”12 en la corta.
 
Son sus dos mejores tiempos anuales, con los que se coloca ya como la mejor mundial de los 400m., y segunda de los 200m., solo por detrás de la canadiense Joanne Malar, 2,13”63, e incluso se atreve ya a asomarse, y con éxito, en las pruebas largas de crol, el estilo que será su, llamémoslo, “hobby”, cuando es tercera en los 400m.crol, 4,10”11, por detrás de la rumana Camelia Potec, 4,08”09, y la alemana Kerstin Kielgass, 4,08”57. Su continuado progreso la coloca ahora como la mejor candidata al triunfo olímpico de los Juegos que al año siguiente van a celebrarse en Sydney.
 
No contenta con sus triunfos en piscina larga, extiende también su dominio a la corta, participando en los Europeos de Lisboa, donde se impone en las dos pruebas de estilos, siempre con mayor dificultad en la corta, 2,09”08, por 2,09”25 de la eslovaca Martina Moravcova, que en la larga, 4,34”07, por 4,37”47 de la alemana Nicole Hetzer, y continua sus progresos en crol, al adjudicarse los títulos de 400 y 800m., 4,05”12, y 8,22”37.
 
Aquel año, con triple competición importante, Mundiales de piscina corta en marzo; Europeos a principios de julio; Olímpicos en la segunda quincena de septiembre, se presenta difícil para los que, como Yana, no se resignan a perder títulos, por muy “menos importantes” que puedan parecer algunos de ellos. Sin abandonar totalmente su preparación para los Juegos, consigue revalidar su título mundial de 400m.estilos (p.c.), 4,32”45, consiguiendo por primera vez el de 200m. al final de una intensa lucha con su gran rival Moravcova, 2,08”97 por 2,08”98, mientras es segunda en los 400m.crol, 4,04”39, por detrás de la norteamericana Lindsay Benko, 4,02”44.
 
Cumplido su primer “trámite”, la espera Helsinki, donde consigue revalidar  sus dos títulos de Estambul, aunque debe compartir uno de ellos, el de los 200m., donde se produce un “ex-aequo” con otra de sus inveteradas rivales, la rumana Coada-Caslaru, ambas con 2,12”57, a la que, en cambio, domina fácilmente en la prueba larga, 4,39”78 por 4,41”64, pero también se muestra como una excelente crolista, al conseguir un tercer título, el de los 400m.crol, con un tiempo de 4,09”41, aunque, la verdad, facilitado por la ausencia de nadadores que no han querido “jugar con fuego” y han preferido dejar estos Europeos para poder preparar los Juegos con más tranquilidad y atención.
 
Los Juegos le llegan a la ucraniana en su mejor momento, sin que note lo que haya podido perder en su preparación de los pasados Europeos. En su primera actuación, los 400m.estilos, Yana no tiene ningún problema para “ejecutar” sin paliativos a sus rivales. Encabezando la prueba desde los primeros metros, es primera al terminar el tramo de mariposa, 1,01”62, por 1,02”75 de la norteamericana Kaitlin Sandeno; continua al mando después del tramo de espalda, 2,11”30, por 2,11”74 de la japonesa Yasuko Tajima, para despegarse definitivamente en el de braza, 3,30”63, ahora con más de segundo y medio de ventaja sobre su gran rival, Coada-Caslaru, 3,32”37. Con un parcial de 1,02”96 en el hectómetro de crol, Yana se lleva la correspondiente medalla de oro 4,33”59, complementándola con un nuevo récord mundial, derribando los “sospechosos” 4,34”79 de la china Yan Chen, conseguidos tres años antes, 17 de octubre de 1997, al abrigo de su público, y, quien sabe, si también del dopaje.
 
Tres días después, la ucraniana tampoco tiene problemas en imponerse en los 200m., aunque sea la japonesa Tomoko Hagiwara la que encabece ajustadamente el tramo de mariposa, 28”67 por 28”70, pero Klochkova no le permite más que esto, tomando el mando en el tramo de espalda (pese a que Hagiwara és, precisamente, una excelente espaldista), 1,01”78 por 1,02”02, manteniendo su ventaja en la braza, 1,40”05, ahora por delante de Coada-Caslaru, 1,41”45, y termina con unos 30”63 en crol, por 31”12 de la rumana, que le otorga su segunda medalla de oro, 2,10”68, nuevo récord olímpico (borrando los 2,11”65 de la china Lin Li en Barcelona-1992), reafirmando su claro dominio en las pruebas de estilos.
 
Pero la composición del programa olímpico le ha permitido a Yana escoger una nueva posibilidad de optar a una medalla, puesto que su plan de entreno para las pruebas de estilos, basado sobre todo en la resistencia, le permite nadar con algunas posibilidades una prueba de fondo, los 800m., que se disputa cuando ya ha nadado las dos pruebas de estilos.
 
Después de que en las eliminatorias, señale el segundo mejor tiempo, por detrás de la americana Brooke Bennett, la gran favorita, la ya doble medallista de oro, no tiene ningún problema para conseguir subir al podio de estos 800m., en una prueba con muy poca emoción, puesto que los tres primeros lugares quedan ya decididos desde los primeros metros, 8,19”67 para Bennett; 8,22”66 para Klochkova, y 8,24”29 para la otra norteamericana, Kaitlin Sandeno, redondeando, pues, sus dos medallas doradas de estilos con otra de plata en la prueba de fondo.
 
Continuando el empuje que llevaba en los Juegos, vuelve a la piscina corta de los ya clásicos Europeos de diciembre, en los que revalida sin problemas sus dos títulos de estilos, 2,10”75, y 4,35”11, con amplia ventaja sobre sus rivales. 
 
Normalmente siempre hay un cierto relajamiento al año siguiente de haber ganado dos medallas de oro en unos Juegos Olímpicos, pero la natación moderna presenta algunas desventajas, y una de ellas es la de no permitir relajarse en exceso, si lo que se quiere es ganar cuantos más títulos mejor, porque el calendario de la FINA implica que al año siguiente de unos Juegos, se disputan unos Mundiales, único título que le falta a Yana para completar el “Gran Slam” de la natación.
 
Pero aunque desea el título mundial en ambas pruebas de estilos, la ucraniana diversifica un poco su preparación, y animada por su título europeo, y la medalla de plata olímpica, quiere probar suerte en una de las pruebas de crol. En Fukuoka, aunque no terminan de salirle las cosas como ella deseaba, no por ello se siente defraudada, puesto que, como en Sydney, se lleva dos medallas de oro y una de plata, aunque no repartidas como ella quizás hubiera deseada.
 
El primer día gana fácilmente los 400m.estilos, dominando totalmente desde los primeros metros, hasta terminar con poco más de dos segundos de ventaja, 4,36”98, por 4,39”06 de la norteamericana Maggie Bowen, sin que en ningún momento vea peligrar su victoria. En la sexta jornada, sin embargo, salta la sorpresa en los 200m.estilos. Como de costumbre, la ucraniana toma la delantera desde los primeros metros, 28”61 y 1,02”41, seguida de Bowen, 1,03”60, que empieza a recortar su desventaja en el tramo de braza hasta unas escasas 41 centésimas en el último viraje, 1,41”33 por 1,41”74, para alcanzarla en el tramo de crol, superándola de manera sorprendente en los últimos metros, 2,11”93 por 2,12”30.
 
Sin dejarse abatir por esta derrota, Yana se enfrenta con los 400m.crol, en lo que resulta una prueba calcada de los 400m.estilos, puesto que Yana sale sin complejos, cogiendo una confortable ventaja desde los primeros metros (2,02”96 en los 200m., por delante de la costarricense Clàudia Poll, 2,04”01), manteniendo su ventaja hasta el final, 4,07”30, por 4,09”15 de Poll, consiguiendo una victoria tan sorprendente, como lo había sido su derrota en los 200m.estilos. Quizás un poco relajada después de estos Mundiales, vuelve a la piscina corta, en Amberes, donde es sorprendida en ambas pruebas largas, por la eslovena Anja Carman en los 400m.crol, 4,02”72 por 4,02”79; por la alemana Nicole Hetzer en los 400m.estilos, 4,29”46 por 4,31”31, a la que, sin embargo, vence, aunque con problemas, en la prueba corta de estilos, 2,09”52 por 2,09”70.
 
2002 es año de Mundiales y de Europeos. Los Mundiales, de piscina corta, se disputan en Moscú, donde Yana hace olvidar sus “malos” Europeos del pasado diciembre, al conseguir los tres títulos que disputa: los 400m.crol frente a la china Hua Chen, 4,01”26 por 4,03”81, y los 200 y 400m.estilos, en los que domina con la misma insolencia que en crol, 2,08”82, por 2,09”77 de la norteamericana Gabrielle Rose, y 4,30”63, por 4,35”44 de la eslovena Alenka Kejzar (digamos que en enero, en la World Cup de París, había batido el récord mundial de los 400m.estilos en piscina corta con 4,27”83).
 
Tres meses después, en los Europeos de Berlín, la ucraniana se encuentra con otro de los “huesos duros de roer” que despuntan con intenciones de bajarla de su trono de “reina de los estilos”. En la primera prueba que disputa, los 400m.estilos, Yana se ve superada por la húngara Eva Risztov, que la domina en los dos primeros tramos, 1,01”44 y 2,11”39 por 1,02”03 y 2,12”04, antes de que la ucraniana ataque en el tramo de braza, avanzando a su rival, 3,33”00 por 3,33”88, y dejándola definitivamente en el de crol, 4,35”10 por 4,36”17.
 
Domina fácilmente los 200m.estilos, aun quedándose lejos de su mejor registro personal, 2,11”59 frente a los 2,13”04 de la bielorrusa Hanna Shcherba, antes de volver a encontrarse en la última jornada con Risztov para defender su título de los 400m.crol. y como en los estilos, la lucha es sumamente ajustada entre ambas nadadoras, que solo se resuelve en los últimos metros, cuando Yana se impone a la húngara, 4,07”10 por 4,07”24, reteniendo con ello sus tres títulos de Helsinki. Estas serán sus últimas apariciones en piscina corta, por lo que atañe a Mundiales y Europeos, puesto que continuará haciéndolo en la World Cup, como medio de “ganarse” un dinero que la permita vivir de la natación.
 
2003 significa para nuestra biografiada una nueva posibilidad de poder conseguir el único doblete que le falta en su historial. Doble campeona olímpica, doble campeona europea, derrotada en los 200m. de Fukuoka, esta vez llega a la capital catalana con el solo deseo de conseguir dicho doblete, para lo cual deja de lado cualquier otra prueba de las que hasta el momento había nadado.
 
La ocasión lo exige y a ello se aplica con éxito, puesto que domina en ambas pruebas, más claramente en los 200m., en los que se avanza en dos segundos a la australiana Alice Mills, 2,10”75 por 2,12”75, mientras en la prueba larga se enfrenta nuevamente a su gran rival, Risztov, con la que mantiene otro de sus intensos y ajustados codo a codo, resuelto únicamente en los últimos metros, en los que Yana, apoyada en su potencia, se avanza a la húngara, 4,36”74 por 4,37”39.
 
Ha conseguido su deseo, el doblete en las tres pruebas más importantes del calendario de la natación mundial. Todo lo que ahora pueda llegar de más, será bienvenido por inesperado, aunque esto no significa que deje de lado la posibilidad de doblar los dos títulos olímpicos conseguidos en Sydney. Atenas está, como quien dice, a la vuelta de la esquina, y ella, todavía joven con 21 años, se siente con fuerzas para intentarlo, a pesar de las nuevas figuras que en todo el mundo empiezan a prepararse para la máxima cita olímpica.
 


En el podio de 200 estilos en Atenas 2004

Antes de Atenas, sin embargo, hay que pasar por Madrid, donde se disputan los Europeos del 2004, a los que Yana, siempre ávida de títulos, piensa acudir, fiada en lo conseguido en 2000, cuando había conseguido los cuatro títulos que había disputado, europeos y olímpicos. Como cuatro años antes, en Madrid no tiene ningún problema para revalidar los dos títulos que ya había ganado en Estambul, Helsinki y Berlin.

 
Gana fácilmente los 200m., de nuevo frente a la bielorrusa Hanna Shcherba, 2,12”56 por 2,15”03, y un poco más ajustados los 400m., en otro de sus ya típicos codo a codo con Eva Risztov, resuelto, ¡cómo no!, en los últimos metros, 4,38”52 por 4,40”34, aunque tiene que ceder el título de los 400m.crol, derrotada por una nueva gran figura de la natación que sube como la espuma, la francesa Laure Manaudou, 4,07”91, y la rumana Camelia Potec, 4,09”31, por los 4,10”11 que señala ella. Parece preparada, pues, para afrontar de la mejor forma posible el reto olímpico de revalidar sus títulos.
 
En la capital del olimpismo, Yana tendrá, como vulgarmente se dice, “que sudar tinta” para conservarlos. En los Estados Unidos, nuevas estilistas han surgido, deseosas de emular a aquellas grandes campeonas de los estilos que fueron Tracy Caulkins o Janet Evans, entre las que destacan la joven Katie Hoff, 15 años, la más veterana Amanda Beard, 23 años, o Kaitlin Sandeno.
 
En los 400m., y fieles a su costumbre, Yana toma el mando en los primeros metros, aunque es la húngara Risztov quien manda en el hectómetro1,01”91, por delante de la ucraniana, 1,02”03, que rápidamente retoma la cabeza, para ser primera al terminar el tramo de espalda, 2,12”03, todavía por delante de Risztov, 2,12”23. Mientras esta se hundirá en el tramo de braza, Yana continua en cabeza al terminar este, 3,33”00, ahora por delante de la norteamericana Kaitlin Sandeno, que con un excelente tramo de braza se coloca prácticamente a la altura de Yana, 3,33”09, e incluso se “atreve” a colocarse por delante de ella, en el último viraje, aunque solo sea por una solitaria centésima, 4,04”89 por 4,04”90. El último largo de piscina es la lucha constante de la norteamericana por defender su exigua ventaja, mientras Yana se exige al máximo, consciente de que debe poner toda la carne en el asador, si quiere revalidar el título.
 
Únicamente en los últimos metros, y siempre con ayuda de su trabajada potencia, es cuando Yana consigue los pocos centímetros de ventaja que le otorgan la más difícil de sus victorias, tocando el muro con un tiempo de 4,34”83, doce centésimas antes que Sandeno, 4,34”95.
 
Tres días más tarde, los otros “huesos”. Sin desdecirse de su costumbre, sin mirar hacia atrás, Yana no duda ni por un momento en lanzarse al frente de la prueba. Primera al finalizar el tramo de mariposa, 28”26, por delante de Hoff, 28”60, continúa liderando en el de espalda, 1,01”67, siempre con Hoff tras ella, 1,02”29. Como casi siempre ocurre en los tramos de braza de estas pruebas, hay cambios en la clasificación, aunque ello no afecta a Yana, que continua siempre al frente, 1,40”40, aunque ahora acosada por Beard, que con un magnífico parcial de braza, 36”92, ha pasado del quinto al segundo lugar, a solo 25 centésimas de la ucraniana.
 
Como en los 400m., el largo de crol es un intenso codo a codo, con la norteamericana intentando acortar su pequeña desventaja, mientras su rival lucha por conservarla. Poco a poco, sin embargo, la formidable decisión de Yana le permite aumentar ligeramente su corta ventaja, hasta lanzarse con resolución sobre el muro de llegada, por delante de Beard, 2,11”14 por 2,11”70.  
 
Klochkova puede marcharse totalmente satisfecha de la capital griega. Ha revalidado sus dos títulos, única mujer en conseguirlo hasta el momento, con lo que se ha unido a otros tres mitos de la natación mundial, que ya lo habian conseguido anteriormente: Roland Matthes, 100 y 200m.espalda en 1968 y 1972; Tamas Darnyi, 200 y 400m. estilos en 1988 y 1992, y Alexander Popov, 50 y 100m.crol en 1992 y 1996.
 
Los esfuerzos que ha tenido que hacer para revalidarlos hacen pensar a la ucraniana que su reinado, pese a su todavía joven edad, empieza a tambalearse, teniendo en cuenta la juventud de alguna de sus rivales. Es un amago de retirada, que significa que, por lo menos durante el año 2005 renuncia a cualquier competición de nivel internacional, entre ellos los Mundiales de Montreal, para decidir más adelante si esta retirada es definitiva o, por el contrario, vuelve a las piscinas.
 
Finalmente, la cosa queda en un intermedio, y el 2006 Yana vuelve a las piscinas, aunque rebajando sus aspiraciones únicamente a nadar los 200m. Reaparece en los Europeos de aquel año en Budapest, donde es cuarta, 2,14”89, aunque sin disputar las medallas en ningún momento, y con 2,14”53 termina en el 15o.lugar del ranking mundial de este año.
 
La ucraniana, sin embargo, parece recuperar poco a poco su forma, y aunque no participa tampoco en los Mundiales de Melbourne del 2007, si lo hace en las Universiadas de Bangkok, que es el único “gran” título que le falta en su panoplia. En la capital tailandesa, se encuentra a una de sus rivales de Atenas, Kaitlin Sandeno, que la domina claramente en la prueba corta, 2,12”13 por 2,13”15 de Yana, pero esta se toma la revancha en los 400m., con 4,37”50, por 4,41”57 de la norteamericana.
 
Después, a final de temporada, participa en el Open de Paris, donde es primera con unos buenos 2,12”16, y vuelve a atreverse con los 400m., aunque con resultado mucho más discreto, 4,39”90, segunda por detrás de la italiana Alessia Filippi, 4,38”27. La temporada termina con dos 5os.lugares en los rankings mundiales de sus pruebas, 2,12”16 y 4,37”50, preludiando su vuelta al primer nivel, con la vista puesta, parece, en Beijing, para intentar sus terceros títulos.
 
No lo hará. Yana ni siquiera estará en Beijing, consciente de que no va a poder hacer nada contra la nueva ola de estilistas, con Katie Hoff y la australiana Stephanie Rice a la cabeza, después de que ambas hayan rebajado el único récord mundial que ha ostentado, los 4,33”59 de Sydney, rebajados primero por Hoff, 4,32”89 en los Mundiales de Melbourne, más tarde por Rice, 4,31”46 en los “trials” olímpicos “aussies”, y nuevamente por la norteamericana, 4,31”12 en los “trials” USA (para que, ya en la final olímpica, Rice lo dejara definitivamente en 4,29”45.
 
Finalmente, el 24 de octubre del 2008, y por boca del Presidente del Comité Olímpico de Ucrania, el gran Sergey Bubka, Yana Klochkova, “la estilista” por antonomasia, anuncia su retirada, ahora si definitiva. Se va, quizás todavía joven, a los 26 años, dejando tras de sí un palmarés de las que pocas nadadoras pueden presumir; este es el resumen de sus logros:
 
En piscina larga:
 
4 medallas olímpicas de oro: 200-400m.estilos en 2000 y 2004, y 1 de plata, 800m.crol en 2000.
4 títulos mundiales: 200m.estilos en 2003; 400m.estilos en 2001, y 2003, y 400m.crol en 2001. 2 subcampeonatos: 400m.estilos 1998, y 200m.estilos en 2001.
10 títulos europeos: 4 en 200 y 400m.estilos en 1999, 2000, 2002 y 2004, y 2 en 400m. crol en 2000 y 2002. 1 segundo lugar en 400m.estilos en 1997, y 3 terceros lugares: 1 en 200m.estilos en 1997, y 2 en 400m.crol en 1999 y 2004.
Campeona de 400m.estilos y segunda de los 200m.estilos en la Universiada de 2007.
 
En piscina corta:
 
6 títulos mundiales: 200m.estilos en 2000 y 2002; 400m.estilos en 1999, 2000 y 2002, y 400m.crol en 2002. 2 segundos lugares: 200m.estilos en 1999 y 400m.crol en 2000.
9 titulos europeos: 200m.estilos en 1999, 2000, 2001 y 2002. 400m.estilos en 1999, 2000, y 2002, y 400 y 800m. crol en 1999.
 
¿Envidiable, no?
 
Guillem Alsina