Enrique Martínez y Fernando Navarro, con sabor isleño

Apreciar y ensalzar la labor de nuestros atletas y técnicos continua siendo nuestra asignatura pendiente. Si algo caracteriza nuestra forma de ser es la envidia hacia el rival y sus conquistas. Aprender a valorar estos triunfos debería ser prioritario.
 
Los protagonistas de este relato nacieron en Gran Canaria y poseen numerosas cosas en común. Sus raíces guanches, entre mar y volcanes y mimados por la dulzura del clima les caracterizan una forma de ser, de pensar, de sentir, de reaccionar y de actuar, propia de este pueblo.
 
Quique Martínez y Fernando Navarro son dos prestigiosos profesionales. Su historial deportivo, impresionante y dilatado, les sitúa por méritos propios en un lugar de privilegio entre los más afamados y reputados técnicos de nuestro país. Su contribución al éxito de nuestro deporte es incalculable y en mi modesta opinión la natación española y canaria estará siempre en deuda con ellos.
 
Enrique Martínez Marrero es la leyenda viva de la natación Gran Canaria. Fue fundador y primer entrenador del C.N Metropole, desde 1941 hasta la última década del siglo XX. Su trayectoria deportiva ha sido fructífera en resultados y premios. Participó como entrenador del equipo nacional español en 3 Olimpiadas, 2 campeonatos del Mundo, y 2 europeos, así como numerosos eventos internacionales de gran relevancia, aportando siempre multitud de nadadores de su propia cosecha. Este veterano preparador, ya retirado, es un icono de la natación isleña. Serio, cercano y sincero, querido y considerado por todos, supo elevar a su club a las más altas cotas. Su templanza y sabiduría eran sus grandes virtudes. Sin él en las piscinas siempre nos quedará su imagen y el recuerdo de sus brillantes puestas a punto, previas a la competición más importante. En ellas, la magia era posible.
 
Quique, ha sido un orgullo conocerte. Como entrenador eres un genio. Fuiste un técnico adelantado a tu época, que conseguía hacer fácil lo difícil. Con tu serenidad y aplomo como señas de identidad lograste hacer realidad el sueño olímpico de muchos nadadores. Sin tu ayuda y valía, difícilmente atletas de la talla de Frederik Hviid, Jordi Ulibarri, Natalia Pulido, Arturo y Miguel Lang Lenton, Jesús Domínguez habrían alcanzado la grandeza.
 
Década de los 80, un día cualquiera en la piscina de entrenamiento del INEF de Madrid. Mientras Xavier Torrallardona ejecuta numerosas repeticiones de 100 metros en la calle 1, el resto de nadadores escucha con atención las indicaciones de su entrenador. Fernando Navarro explica la sesión de trabajo. Toca velocidad y el volumen de entrenamiento no supera los 2500 metros. Alardea y presume del dato. Lo tiene muy claro, la calidad es un factor determinante en su planificación deportiva.
 
Doctor en ciencias de la educación Física, investigador, Director técnico de la RFEN y del C.A.R Blume de Madrid, entrenador del equipo nacional olímpico en Los Ángeles, Seúl y Barcelona y autor de numerosos libros , artículos y ponencias , este Maestro, canarión de nacimiento y afincado en Madrid, es el técnico más influyente de nuestra natación en las últimas décadas. Honesto y generoso con sus ideas, ha sabido transmitir y compartir sus conocimientos con el resto de profesionales. Su espíritu innovador, dialogante y vanguardista ha servido de nexo de unión entre técnicos de nuestro país y de Iberoamérica, de donde fue presidente de su asociación. No hay congreso que se precie que no cuente con su presencia. Las salas, repletas de un público entregado son seguidas con el mayor entusiasmo e interés.
 
Martínez y Navarro disfrutan de muchos vínculos, nacieron en la misma isla, entrenaron juntos en el mismo club, formaron nadadores olímpicos, representaron a nuestro país en varias Olimpiadas, tienen prestigio, talento y cultura y tuvieron el gesto de ponerlo al servicio de los demás, merecen nuestra gratitud y respeto y por si fuera poco, adoran “las papas arrugas con mojo”.
 
Agustín Artiles Grijalba (Champi)