El modelo alemán se acerca al modelo francés


Lutz Buschkow

Hasta hoy la natación alemana concentraba sus esfuerzos en disponer de una selección de nadadores con una planificación realizada por su director técnico. Todos los nadadores residían en sus ciudades y entrenaban en sus clubes respectivos, excepto en el momento de realizar periodos de entrenamiento conjuntos en el extranjero o bien en altura.

 
Esta situación cambiará a partir del próximo mes de enero. Según ha anunciado el director deportivo de la Federación alemana de natación, Lutz Buschkow, a partir de enero de 2009 empezarán a funcionar a lo largo del país seis o siete centros de alto rendimiento dirigidos por un profesional de reconocido prestigio.
 
El noruego Ørjan Madsen ha sido el encargado de intentar reflotar a la natación alemana en los dos últimos años y medio aunque decidió no renovar el contrato anunciándolo hace unos meses.
 
En la reunión anual de los entrenadores alemanes, celebrada el pasado fin de semana en Gottingen, Madsen aprovechó para despacharse a gusto ante la situación social de la natación alemana “en Alemania existe una cultura que se centra en el problema puntual, pero también en la excusa y la culpa, todo ello amenizado con una gran dosis de desconfianza, de celos. Todo el mundo se mira al ombligo, y son demasiados los entrenadores que solo saben que repetir como si fuera un mantra lo mal que todo el mundo les trata. Este tipo de pensamiento acaba por perjudicar al nadador y subconscientemente impide que muchos lleguen lejos”.
 
Alemania terminó quinta en el medallero de Pekín, pero con solo dos metales, los dos oros que se adjudicó la velocista Britta Steffen mientras que en otras muchas pruebas no tuvo ningún representante.
 
Roger Torné