Oussama Mellouli

Un joven tunecino, desconocido para nosotros, consiguió la medalla de bronce en el Campeonato del Mundo de Barcelona 2003 en los 400 estilos (4:15.36), sólo por detrás del incontestable Michael Phelps y de otro joven, el húngaro Laszlo Cseh.
 
Su actuación le mereció el título de ser el primer medallista africano (a excepción de África del Sur), árabe y tunecino en la historia de la natación. Nunca antes un africano que no fuera sudafricano subió al podio de los campeones. Mellouli lo consiguió el domingo 27 de julio de 2003 con tan sólo 19 años y después de un periplo que lo ha alejado de su país para poder entrenarse en plenas condiciones.
 
Criado en La Marsa, un barrio de la periferia norte de Túnez, Mellouili, empezó a nadar gracias a su madre, Khadija, profesora de escuela, quien quiso que todos sus hijos tuvieran contacto desde pequeños con el agua, así que apuntó a Oussama con 3 años a un programa de la escuela que llevaba a los niños a chapotear. El chapoteo se fue convirtiendo en algo más serio y, a los 15 años, Oussama disputó ya los Juegos Panárabes. Sus cualidades empezaban a despuntar en los 1.500 libre y decidió emigrar. Túnez, como toda África y pese a estar bañada por el mar, carece de tradición acuática: existen sólo cuatro piscinas de medidas olímpicas para nueve millones de habitantes.
 
En 2000 y tras una concentración en Font-Romeu, Oussama se trasladó al centro deportivo y de estudios de esta localidad de los Pirineos franceses. En dos años, acabó el bachillerato, perfeccionó sus cualidades entrenándose en altura y descubrió sus posibilidades en los 400 libre, así como en los 200 y 400 estilos, donde fue segundo en los Juegos del Mediterráneo de 2001. En Sydney 2000, con sólo 16 años, su participación había sido testimonial (43º en 400 estilos con 4:41.97). Pero en 2002 quiso dar un paso más y en agosto cambió Francia por EEUU, se marchó a Los Ángeles y se matriculó en ingeniería informática en la University of Southern California.
 
Se integró en el grupo de Mark Schubert, en el USC Trojan Athletics, junto a gente como el estadounidense Erick Vendt y los resultados no tardaron en llegar tras una actuación discreta en los campeonatos de piscina corta en Moscú 2002 (15º con 4:14.83 en 400 estilos), como lo demostró en Barcelona 2003.
 
 
Se adaptó rápido al ritmo de la universidad california, con un horario típico de nadador, levantándose a las 5:30, entrenamiento a las 6 de la mañana, clases a partir de las 8:30, más entrenamiento de 2 a 4 de la tarde y más clases de 5 a 7. En una entrevista en 2003 se confesaba como amante de las matemáticas, admirador de Popov y reconociendo el importante papel de los estudios en su vida “sólo si Microsoft me ficha, podré ganar dinero”.
 
En los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 confirmó que no era flor de una primavera siendo finalista en los 400 estilos terminando en quinta posición con 4:14.49 y record africano. Acudió al Mundial de Montreal 2005 donde consiguió dos bronces en los 400 estilos con 4:13.47 y 400 libre con 3:46.08, además de ser quinto en 800 libre con 7:51.03.
 
Agobiado por los exámenes, en noviembre de 2006 tomó un comprimido de Adderall (anfetaminas)  que un compañero le suministró para evitar dormirse y concentrase en los estudios y en un control antidopaje el día 30 de ese mismo mes dio positivo en el US Open de Indianapolis. Mellouli reconoció el hecho, informó de las circunstancias y no pidió el contraanálisis aunque apeló la sanción de 2 años al Tribunal Arbitral del Deporte (TAS).
 
En marzo de 2007 y siendo ya una figura muy popular en su país, volvió a hacer historia al vencer en los 800 libre en el Campeonato del Mundo celebrado en Melbourne y consiguiendo la plata en los 400 libre. Días después, el Tribunal Arbitral del Deporte se pronunciaba en contra del nadador aunque rebajando el castigo de dos años a 18 meses. Los tres jueces que estudiaron su caso en un comunicado dijeron ” el nadador es culpable de una negligencia, pero ésta no es lo suficientemente grave para castigarle con dos años, lo que le habría automáticamente privado de los Juegos Olímpicos de Pekín”.
 
Todas las medallas y marcas conseguidas desde el 30 de noviembre de 2006 le fueron retiradas y Oussama debió devolver el dinero en premios obtenido de la FINA. Melloulli ha estado entrenando todo este tiempo en California, aunque sin poder competir oficialmente y hoy 31 de mayo termina su calvario particular y tendrá escaso mes y medio para conseguir una mínima olímpica que le permita resarcirse del tiempo perdido.
 
Roger Torné