Juegos Olímpicos. Sydney 2000


Relevo norteamericano de 4×100 estilos al témino de los Juegos de Sydney

Por segunda vez, 44 años después de los primeros, una ciudad de la ísla-continente, Australia, organiza unos Juegos Olímpicos, que esta vez corresponden a los Juegos de la XXVII Olimpiada, organizados por la ciudad de Sydney.

 
El asunto doping continúa envenenando el ambiente deportivo en general, y de la natación en particular (pese a la felicitación del Presidente del CIO, Juan Antonio Samaranch, a la FINA, por su lucha contra esta lacra). En 1998 con motivo de los Campeonatos Mundiales disputados en Perth, la delegación china ha sido cogida “in fraganti”. Al pasar los trámites aduaneros, a la bracista Yuan Yuan se le encuentran un total de ¡13 frascos! con hormonas del crecimiento, una substancia prohibida.
 
Además de su detención, y rápida extradición, el escándalo se extiende a toda la delegación, sin que sus excusas sean creíbles (particularmente cínicas las alegaciones del entrenador de la bracista, Zhou Zewen, respondiendo que los frascos estaban destinados únicamente a la venta). Total, 4 años de suspensión para la nadadora, y 15 para el entrenador. Ya una vez iniciada la competición, sin embargo, se anuncian otros cuatro casos de control positivo por ingestión de un diurético, “triamterene” (Luna Wang, Huijue Cai, Yi Zhang, y Wei Wang Han) y ya son 26 las nadadoras chinas suspendidas por doping. Lejos de las 12 medallas de oro de los Mundiales de Roma-94 (que ya habían bajado a solo una en los anteriores Juegos de Atlanta) la delegación china debe conformarse en estos Mundiales con 3 medallas de oro, 1 de plata y 2 de bronce, dando la medida real de sus posibilidades actuales.
 
Esta problemática, sin embargo, no afecta únicamente a las nadadoras china, sino que también destapa un “estado de opinión” dentro del que se empieza a sospechar de cualquier nadador o nadadora que baje de una forma pronunciada sus tiempo anteriores. Es el caso, por ejemplo, de la holandesa Inge de Bruijn, una nadadora discreta hasta aquel momento, únicamente de un cierto nivel europeo, pero que a partir de 1999, a los 26 años, había iniciado una segunda carrera deportiva que la había llevado a superar diferentes récords mundiales, lo cual había levantado las sospechas de muchas de sus rivales, hablandose incluso, aunque “con la boca pequeña”, de posibles prácticas “dopantes”.  
 
Cambios en el programa de natación de estos Juegos: se eliminan las finales “B”, o de consolación, que habían dejado de tener cualquier interés, y, en cambio, se vuelve a disputar las semifinales, aunque únicamente en las pruebas de 100 y 200m. (recordemos que hasta los Juegos de Helsinki-1952, siempre se habían disputado semifinales, incluso en la prueba más larga de los 1.500m.crol). Así, pues, los dieciséis mejores tiempos de las eliminatorias pasan a las semifinales, mientras que pasan a la final los dos primeros de cada una de las semifinales, más los cuatro mejores tiempos del resto de semifinalistas.   
 
Un total de 148 países (142 en categoría masculina, 114 en la femenina) envían representantes a la ciudad australiana, de entre los cuales 22 lo hacen por primera vez: Aruba, Costa de Marfil, República Dominicana, Estados Federados de Micronesia, Georgia, Guinea Ecuatorial, Isla de Grenada, Guinea, Irak, Laos, Isla de Sta. Lucia, Marruecos, Mongolia, Malí, Palestina, Islas Palacio, Papua-Nueva Guinea, Qatar, Ruanda, Tadjikistán, Saint Vincent y las Grenadinas, y Zambia.   
 


Ervin junto aHall, vencedores de los 50 crol

50m.crol: récord mundial: Alexander Popov (RUSO) 21”64, 1/06/2000, a Moscú; récord olímpico: Alexander Popov, 21”91, en Barcelona-1992. Eliminatorias y semifinales el 21 de septiembre, final el 22. 77 participantes repartidos en 10 eliminatorias. Segunda ocasión para Popov de convertirse en el primer hombre que gana en tres Juegos seguidos la misma prueba, después de su derrota en los 100m. Sorpresa en las semifinales con la eliminación de los sudafricanos Brendon Dedekind y Roland Schoeman.

 
En las eliminatorias, excelentes 22”05 del polaco Bartosz Kizierowski, mientras Gary Hall señala el mejor de las semifinales, 22”07. Pese a todo, aún se confía en la experiencia del ruso, para lograr su tercera medalla de oro en estos 50m., y la tribuna de VIP de la piscina ve la presencia de Juan Antonio Samaranch, y del Presidente del Comité Olímpico de Australia, Michael Knight.   
 
Con una buena salida, sorprendente ya que no es este, precisamente, su punto fuerte, Popov coge el mando de la prueba, y ya a los 25m. tiene unos valiosos centímetros de ventaja, que parece van a darle la victoria, conociendo su aceleración final. Sin embargo, esta no llega, y el pelotón le atrapa, en una final que acaba decidiendose apenas en la llegada.
 
Mientras los dos norteamericanos y Hoogenband lanzan su brazo ajustando su brazada, el ruso se queda corto y “desliza” algo, aunque bastante como para perder ahí todas sus posibilidades de victoria. Anthony Ervin y Gary Hall, dos buenos amigos que se entrenan juntos en Phoenix, señalan el mismo tiempo, 21”98, compartiendo el título olímpico (segunda vez en los Juegos, después de los 100m.libres femeninas en Los Ángeles-84) con “VDH” en el tercero escalón, 22”03, mientras Popov solo puede ser sexto, 22”24, traicionado por su llegada, en una error impropio de un nadador de su categoría.
 
En la rueda de prensa, Popov declara “no entiendo lo qué me ha pasado; iba todo perfectamente, y, de golpe me ha parecido como si tuviese un muro ante mí que me impedía avanzar. He intentado cambiar de ritmo, de velocidad, sin conseguirlo. No lo entiendo; sencillamente, no lo entiendo”. Su decisión es renunciar a la prevista retirada después de estos Juegos de Sydney, y continuar hasta los próximos de Atenas, para tratar de borrar el mal regusto que le han dejado sus dos derrotas.   
 


Peter van den Hoogenband

100m.crol: récord mundial: Alexander Popov, 48”21, 18/06/1994, en Montecarlo; récord olímpico: Matt Biondi (USA) 48”63, en Seúl-1988. Eliminatorias y semifinales el 19 de septiembre, final el 20. 73 participantes repartidos en 10 eliminatorias. Primera oportunidad para Popov de convertirse en el primer nadador que gana la misma prueba en tres Juegos seguidos. Pese a que continúa siendo uno de los favoritos antes de nadarse la final, otros han demostrado tener tantas o más posibilidades que él para ganarla.

 
El australiano Michael Klim, que ha superado el récord mundial del ruso, y el olímpico de Matt Biondi, con un tiempo de 48”18, logrado en el primer tramo del 4x100m.crol, y Pieter van den Hoogenband, que en la 2a. semifinal supera los récords mundial y olímpico de Klim, convirtiéndose en el primer nadador que baja de los 48” con un tiempo de 47”84 (23”16 en el viraje). Son, pues, tres recordistas de la distancia los que se disputan el triunfo, sin dejar de tener en cuenta, evidentemente, un Gary Hall “Jr.”, siempre dispuesto a no darse nunca por vencido.
 
Klim coge el mando de la final, llegando el primero al viraje, 23”12 (algo más lenta que en su récord mundial, 22”83, pero más rápido que en el récord del holandés, 23”16) por delante de Gary Hall, segundo en 23”20, mientras el holandés, tercero, 23”32, vigila a Popov, que ha salido un poco más prudente que de costumbre, sexto en 23”44, por detrás del norteamericano Neil Walker, 23”33, y del sueco Lars Frolander, 23”43.
 
Al salir del viraje, el holandés lanza su ataque, atrapando a Klim, y cogiendo suficiente ventaja como para resistir el acostumbrado ataque del ruso hacia los 75m., cuando pasa a sus rivales y se lanza a la caza de Hoogenband. Esta vez, sin embargo, su intento será inútil, y Pieter van den Hoogenband (“VDH” para los amigos) se proclama campeón olímpico de la prueba reina con un buen tiempo de 48”30, dejando para Popov el segundo lugar, 48”69, que en los últimos metros ve como Hall, tercero en 48”73, y Klim, cuarto en 48”74, se le lanzan encima, hundido por el esfuerzo que ha hecho para intentar cazar al holandés.
 
Quinto, ya lejos de los primeros, y sin haber entrado nunca en la lucha por las medallas, es Walker, 49”09, mientras Frolander, que en las semifinales, cuarto en 48”93, parecía poder jugar algún papel en esta final, solo es quinto en 49”22. 
 


Podio de los 200 crol masculinos

200m.crol: récord mundial: Ian Thorpe (AUS) 1,45”51, 15/05/2000, en Sydney; récord olímpico: Evgueni Sadovyi (CEI) 1,46”70, en Barcelona-1992. Eliminatorias y semifinales el 17 de septiembre, final el 18. 51 participantes repartidos en 7 eliminatorias. No se presenta el neo-zelandés Danyon Loader a defender sus dos títulos de Atlanta, retirado ya de la competición.

 
Una de las grandes pruebas de estos Juegos, con un enfrentamiento de los que acostumbran a hacer historia: “VDH”, un hombre que “sube” de los 100m. ante otro que “baja” de los 400m., Ian Thorpe (aunque no podemos olvidar que uno y otro se mueven, incluso con muy buenos resultados, entre los 100 y los 400m.). La lucha es dura e interesante desde la primera ronda, cuando el australiano supera el récord olímpico en la 7a.eliminatoria con un tiempo de 1,46”56.
 
En la 1a.semifinal, sin embargo, “VDH” da el gran golpe; pasando por 24”51, 51”12, y 1,18”31, acaba en 1,45”35, superando el récord mundial de Thorpe y el olímpico; y aunque el australiano no llega a contestar al golpe de su rival, en la segunda semifinal, y después de pasar más lento, 24”95, 52”08, y 1,18”67, se queda a solo dos centésimas del récord del holandés, bajando, sin embargo, también, su anterior mundial.
 
La final da al público todo lo que esperaba. “VDH”, como de costumbre, juega con su mayor velocidad, avanzando el australiano, 24”44 por 24”48 en el primer viraje (en el que el norteamericano Josh Davis es primero, sin embargo, en 24”42) y 50”85 por 50”90 al llegarse a la mitad de prueba, con Davis tercero, 51”02, intentando seguir a los dos favoritos; el italiano Massimiliano Rosolino, más prudente, cuarto en 52”05, por delante del resto de finalistas.
 
Continúa la igualdad hasta el tercer viraje, donde es máxima, 1,18”21, para ambos favoritos, por delante de Davis, que se aferra a sus rivales, 1,18”75, mientras Rosolino inicia su remontada, cuarto en 1,19”34. Al salir del último viraje, “VDH” fuerza un ataque que le permite coger unos centímetros de ventaja, manteniendo perfectamente su técnica y su batido de piernas, lo que es suficiente para superar claramente al ídolo del público local, 1,45”35, igualando su récord mundial y olímpico de la semifinal.
 
Thorpe, es segundo, 1,45”83, quizás equivocando su táctica al querer igualarse con el holandés, pasando demasiado fuerte los primeros metros, un error que ha debido pagar en los últimos metros (el día anterior, en sus 1,45”37, había acabado en 26”70 su último largo, mientras que en la final lo ha hecho en 27”62). Remontando a Davis en los últimos metros, Rosolino gana la medalla de bronce, 1,46”65, por 1,46”73 del norteamericano, lejos ya del quinto clasificado, el británico Paul Palmer, 1,47”95, mientras Grant Hackett es octavo, 1,49”46, demostrando que quizás no ha “digerido” todavía su derrota de los 400m.    
 
Van den Hoogenband se convierte en el tercer hombre, después de Mike Wenden en 1968, y Mark Spitz en 1972, que logra el “doblete” 100-200m.crol, aunque a diferencia del australiano (que solo pudo superar los récords de los 100m.) y en igualdad con el norteamericano, lo ha hecho superando los récords mundial y olímpico en ambas pruebas.
 


Ian Thorpe

400m.crol: récord mundial: Ian Thorpe, 3,41”33, 13/05/2000, en Sydney; récord olímpico: Evgueni Sadovyi, 3,45”00, en Barcelona-1992. Eliminatorias y final el 16 de septiembre. 46 participantes repartidos en 6 eliminatorias. Primera prueba para el nuevo ídolo de la natación mundial y australiana, el joven Ian Thorpe, que intentará el “doblete” 200-400m. que hasta ahora han logrado sus dos ilustres predecesores en el podio, Evgueni Sadovyi en Barcelona-92, y Danyon Loader en Atlanta-96.

 
En las eliminatorias, récord olímpico para Thorpe, con un tiempo de 3,44”65, un segundo por delante del italiano Rosolino, mientras el otro australiano, Grant Hackett, destinado a ser su gran rival, se clasifica difícilmente en el octavo y último lugar, no pareciendo en su mejor forma.
 
La final es una cabalgada en solitario del gran favorito, que con parciales de 52”64; 1,48”86, y 2,45”09, se escapa desde los primeros metros, para no ser inquietado a lo largo de toda la prueba. Con un tiempo final de 3,40”59, Thorpe supera sus récords, mundial y olímpico, claramente por delante de Rosolino, que ha nadado siempre en segundo lugar, también sin ser inquietado, 54”00; 1,50”23, y 2,46”64, para un tiempo final de 3,43”40, nuevo récord europeo, superando los 3,45”00 de Sadovyi, ocho años antes en Barcelona.
 
Tras él, el rumano Dragos Coman, y Grant Hackett, terceros a mitad de prueba, ambos en 1,51”57, por delante del norteamericano Chad Carvin, 1,52”67; el sudafricano Ryk Neethling, 1,52”69, otro italiano, Emiliano Brembilla, 1,53”46, y el segundo norteamericano, Klete Keller, octavo en 1,53”82, se disputan, todos aún con posibilidades, la medalla de bronce. a los 300m. continúa la igualdad entre los seis, con Coman tercero, 2,49”79, seguido de Hackett, 2,50”13; Brembilla, 2,50”73; Carvin, 2,50”88; Keller séptimo en 2,51”29, y Neethling último en 2,51”51.
 
El último hectómetro, sin embargo, cambiará totalmente esta clasificación, y Klete Keller, con un tiempo de 55”71, se puede imponer ya sobre el muro de llegada, en la lucha por la medalla de bronce, 3,47”00, a Brembilla, cuarto en 3,47”01, y Coman quinto, 3,47”30, por delante de Carvin y Hackett, que vuelve a decepcionar al público local con su séptimo lugar y un tiempo, 3,48”22, que hace temer por su actuación en la prueba larga, de la que es el máximo favorito.
 


Grant Hackett

1.500m.crol: récord mundial: Kieren Perkins (AUS) 14,41”66, 24/08/1994, en Victoria; récord olímpico: Kieren Perkins, 14,43”48, en Barcelona-1992. Eliminatorias el 22 de septiembre, final el 23. 41 participantes repartidos en 6 eliminatorias. Otra de las batallas más esperadas de estos Juegos, con la lucha “fratricida” entre los dos australianos, con uno de ellos, Kieren Perkins, que defiende sus títulos de Barcelona y Atlanta, y es otro de los que intenta ser el primer nadador en lograr tres medallas de oro en la misma prueba, una vez no lo ha logrado Popov ni en los 50, ni en los 100m.

 
En las eliminatorias, Perkins es el mejor, 14,58”34, intentando “espantar” a Hackett, tercero en 15,07”50, después de que este hubiese sufrido en las sus anteriores actuaciones de los 200 y 400m., e incluso hubiera perdido la posibilidad de formar parte del 4x200m.crol. Digamos que es la primera vez que se bajan los 15 minutos en unas eliminatorias olímpicas.
 
La final, sin embargo, será menos disputada de lo que parecía iba a ser. Los dos australianos cogen el mando de la prueba desde los primeros metros, aunque siempre con ventaja de Hackett. 55”36 por 56”12 en el primer hectómetro; 1,53”66 por 1,55”24 en los 200m., donde Neethling es tercero, 1,56”73; el norteamericano Erik Vendt cuarto en 1,56”88, y su compatriota Chris Thompson quinto en 1,57”36. En el primer tercio, la prueba ya está decidida, por lo menos en sus primeros lugares; Hackett es primero, 4,52”11 (3,52”39 a los 400m.) seguido de Perkins, 4,54”25 (3,54”37 a los 400m.) mientras Thompson ya es tercero, 4,56”77 (3,56”89 a los 400m.) por delante de Neethling y Vendt.
 
Con parciales alrededor del minuto, los dos australianos mantienen la distancia que los separa entre ellos y sus rivales. 7,51”74 para Hackett en los 800m., siempre alrededor del par de segundos por delante de su compatriota, 7,53”57, mientras Thompson es tercero, 7,56”71, luchando con Vendt, 7,57”76, y Neethling, 7,58”51, y el ruso Alexei Filipets es sexto en 7,59”92. A partir del quilómetro, Hackett empieza a nadar por debajo del minuto, alejándose de Perkins, que no puede seguirlo, y trata únicamente de mantener su segundo lugar. Tras él, Filipets inicia una remontada, alcanzando primero a Neethling, y después a Vendt, lanzandose a la caza de Thompson.
 
Sin ningún problema, Hackett logra su primera medalla de oro con un tiempo, 14,48”33, aún lejos de los récords, claramente por delante de Perkins, 14,53”59, que tampoco tiene ningún problema para mantener su segundo lugar, mientras Thompson y Filipets, que ha atrapado el norteamericano a los 1.400m., se disputan al sprint el tercer lugar, que cae, finalmente, del lado de Thompson, después de un vibrante último hectómetro en 57”07, bajando ambos de los quince minutos, 14,56”81 por 14,56”88 del ruso.
 

4x100m.crol: récord mundial: Estados Unidos, 3,15”11, 12/08/1995, en Atlanta; récord olímpico: Estados Unidos, 3,15”41, en Atlanta-1996. Eliminatorias y final el 16 de septiembre. 23 cuartetos inscritos, repartidos en 3 eliminatorias. Otra de las pruebas más esperadas por el público (aunque eso empiece ya a ser un tópico repetitivo) más que nada para ver si los australianos, que se anuncian muy fuertes, son capaces de derrotar a los norteamericanos en una prueba que nunca han perdido hasta ahora, ni en campeonatos mundiales ni en los Juegos.

 
En las eliminatorias, el cuarteto USA, con dos suplentes, está a punto de superar el récord olímpico, y solo dos cortas centésimas lo evitan, mientras Australia no lanza a sus dos mejores hombres, Michael Klim, e Ian Thorpe. Holanda es descalificada, después de haber logrado el tercer mejor tiempo, 3,18”32, sin el concurso de “VDH”, reservado para una final que, finalmente, no nadará, cuando tenían muchas posibilidades de lograr una de las medallas en juego.
 
Golpe de efecto en el primer tramo de los australianos, cuando Klim, pasando en el viraje en 22”83, supera en tres centésimas el récord mundial de Popov, dejandolo en 48”18, dando a sus compañeros una substanciosa ventaja de 71 centésimas (Anthony Ervin 48”89) que serán, a fin de cuentas, las que les otorgarán la victoria; tras ellos dos, Italia es tercera, con los 49”23 de Loreno Vismara, seguidos del alemán Torsten Spanneberg, 49”63, y del brasileño Fernando Scherer, 49”79, únicos que bajan de los 50”.
 
Continúa la dura pugna entre los dos cuartetos favoritos, siempre con Australia en primer lugar, aunque pocas centésimas por delante de sus rivales USA, que van limando centésima a centésima su desventaja, 54 al acabar el segundo tramo (48”48 para Chris Fydler; 48”31 para Neil Walker) y solo 25 al acabar el tercer tramo (48”71 de Ashley Callús; 48”42 de Jason Lezak). Hall Jr. y Thorpe serán, pues, los encargados de disputarse la victoria final, con un corto ventaja de 25 centésimas para el australiano, un mediofondista, frente a uno de los mejores velocistas mundiales. El último relieve se desarrolla tal y como se podia prever. Hall atrapa al australiano y, por un momento, parece que le desbordará, logrando la octava victoria de su equipo en los Juegos.
 
Poco a poco, sin embargo, Thorpe empieza a recuperar uno a uno los centímetros que le ha cogido el norteamericano en los metros anteriores, y en unos últimos metros de gran intensidad, puede recuperar las 19 centésimas que otorga al equipo australiano el honor de derrotar por primera vez al cuarteto USA en esta prueba, después de nadar su tramo en 48”30, por 48”24 de Hall. Con un tiempo de 3,13”67, los australianos superan los récords mundial y olímpico, por delante de un cuarteto USA que supera, igualmente, sus anteriores récords, 3,13”86.
 
Tras los dos primeros, Suecia, gracias a un magnífico parcial de 48”12 de Frolander, es tercera, 1,38”18, al acabar el segundo tramo, por delante de Brasil 1,38”40 (Borges, 48”61) mientras Alemana e Italia se disputan el quinto lugar, 1,38”69 para ambos equipos, y Rusia, con un muy discreto primer tramo de Andrei Kapralov, 50”44, es séptima, sin poder salir de este lugar en el segundo tramo, a pesar de los buenos 48”60 de Denis Pimankov, 1,39”04 en el total.
 
Popov, todo y no hacer lo que de él se podía esperar en el tercer tramo, 48”73, avanza a su equipo hasta el tercer lugar, 2,27”77, por delante de los suecos, que ahora son cuartos, 2,28”17, aunque más ajustados a los brasileños, 2,28”28; italianos, 2,28”39, y alemanes, 2,28”89. En el último tramo, unos buenos 49”12 de Edvaldo Silva, dan la medalla de bronce a los brasileños, 3,17”40, por delante de los alemanes, 3,17”77 (con otros buenos 48”88 de Stefan Herbst) que avanzan a los italianos en los últimos metros, quintos en 3,17”85, mientras los discretos 51”42 de Johan Nystrom condenan Suecia al sexto lugar. Rusia, con otro discreto 50”25 de Dmitri Tchernychev baja hasta el sexto lugar, aunque, finalmente, es descalificada, precisamente por toma avanzada de este último nadador, con un tiempo final de 3,18”02, que, evidentemente, no es oficial.
 

4x200m.crol: récord mundial: Australia, 7,08”79, 25/08/1999, en Sydney; récord olímpico: C.E.I., 7,11”95, en Barcelona-1992. Eliminatorias y final el 19 de septiembre. 16 cuartetos inscritos, repartidos en 2 eliminatorias. Con Thorpe, Klim, y Hackett en su cuarteto (aunque este último será, finalmente, substituido) es difícil pensar que los “aussies” puedan perder una prueba que no ganan desde 1956, en los últimos Juegos disputados en tierras australianas.

 
Australia, que ha decidido lanzar por delante a sus dos mejores hombres, encabeza la prueba cuando Thorpe, con unos buenos 1,46”03, pasa el testigo a Klim, claramente por delante del británico Edward Sinclair, 1,49”61; del norteamericano Scott Goldblatt, 1,49”66; del italiano Andre Beccari, 1,49”67, y del holandés Martijn Zuijdweg, 1,49”89. Klim aumenta todavía más la ventaja “aussie”, señalando otro magnífico parcial de 1,46”40, que ahora pasa a ser de casi cuatro segundos, 3,32”43 por 3,36”15 del cuarteto USA (Josh Davis, 1,46”49) mientras la Gran Bretaña es tercera, 3,36”76; Italia cuarta, 3,38”08, y Holanda quinta, 3,39”26, pareciendo descolgada de la lucha por las medallas. Todd Pearson aumenta un poco más la ventaja aussie”, nadando el tercer tramo en 1,47”36, mientras Jamie Rauch no baja de los 1,48”74, y ya están a más de cinco segundos por detrás de los australianos, 5,19”79 por 5,24”89, mientras se mantienen las posiciones entre la Gran Bretaña, tercera en 5,25”61; Italia, cuarta en 5,27”00, y Holanda, quinta en 5,27”82, que ha arañado unas pocas centésimas a sus dos rivales más próximos.
 
Sin ningún problema, William Kirby “ancla” al cuarteto australiano con un parcial de 1,47”26, completando un tiempo de 7,07”05, que representa un nuevo récord mundial y olímpico. Tras él, la lucha se dispara entre “VDH” y Rosolino, que han cogido el último relevo de sus equipos. Mientras Rosolino va atrapando al británico, “VDH” los atrapa a ambos, y los tres se van acercando progresivamente al norteamericano, de manera, que cualquiera de los cuatro parece poder acceder al podio, tras los australianos.
 
Finalmente, sin embargo, los 1,47”75 de Keller son suficientes para dar la medalla de plata al cuarteto USA, mientras los magníficos 1,44”88 de “VDH” (el mejor de los treinta y dos finalistas) no son suficientes para atraparlo, aunque sí para desbordar en los últimos metros a Rosolino (autor de otros buenos 1,45”91) y Salter, 1,47”37, otorgando a su país la primera medalla olímpica en pruebas de relevos masculinos. Los tiempos, 7,12”64 para los norteamericanos; 7,12”70 para los holandeses; 7,12”91 para los italianos, y 7,12”98 para los británicos, representan una de las mejores finales que se han visto en estos Juegos. Los cinco primeros superan el tiempo, 7,14”84, con el que los Estados Unidos habían ganado cuatro años antes en Atlanta.
 


Matt Welsh junto a Lenny Krayzelburg  en el podio de 100 esplada masculino

100m.espalda: récord mundial: Lenny Krayzelburg (USA) 53”60, 24/08/1999, en Sydney; récord olímpico: Mark Tewksbury (CAN) 53”98, en Barcelona-1992 (hay, sin embargo, los 53”86 de Jeff Rouse (USA) en el primer tramo de los 4x100m.estilos, también en Barcelona, que algunos consideran como récord olímpico). Eliminatorias y semifinales el 17 de septiembre, final el 18. 55 participantes repartidos en 7 eliminatorias. No se presenta Jeff Rouse a defender su título de Atlanta, retirado ya de la competición. La eliminación del cubano Rodolfo Falcon en semifinales es la nota más destacada de la prueba antes de la final.

 
Lenny Krayzelburg y el australiano Matt Welsh cogen el mando de la prueba desde los primeros metros, llegando al viraje en este orden, con ligera ventaja del recordista mundial, 25”99 por 26”08 del australiano, por delante de otro nadador local, Josh Watson, tercero en 26”39, mientras el norteamericano Neil Walker es cuarto, 26”43; el polaco Bartosz Kizierowski quinto, 26”45, y el alemán Steve Theloke sexto en 26”64.
 
Después del viraje, y hacia los 75m., el norteamericano lanza su ataque definitivo, que no puede ser contestado por el australiano, que debe dejarlo escapar. Con 53”72, nuevo récord olímpico, Krayzelburg gana la medalla de oro, dejando el segundo lugar para Welsh, 54”07, mientras Theloke remontando a tres de sus adversarios, con unos últimos metros muy potentes les arrebata el tercer lugar y la correspondiente medalla de bronce, 54”82, por delante de Watson, 55”01, y Kizierowski, 55”04, y el resto de finalistas.
 


Podio de los 200 espalda masculinos

200m.espalda: récord mundial: Lenny Krayzelburg, 1,55”87, 27/08/1999, en Sydney; récord olímpico: Martin López-Zubero (ESP) 1,58”47, en Barcelona-1992. Eliminatorias y semifinales el 20 de septiembre, final el 21. 45 participantes repartidos en 6 eliminatorias. No se presenta a defender su título de Atlanta el norteamericano Brad Bridgewater. El recordista mundial demuestra claramente su superioridad en esta prueba, señalando récords olímpicos en sus dos actuaciones antes de la final: 1,58”40 en la 6a. eliminatoria, y 1,57”27 en la 2a. semifinal. Por primera vez en los Juegos, hay que bajar de los dos minutos para entrar en la final.

 
La final no presenta ningún problema para el recordista mundial y olímpico, que coge el mando de la prueba desde los primeros metros, para no abandonarlo hasta tocar el muro de llegada. Pasando en 27”37 en el primer viraje, Krayzelburg encabeza la prueba, mientras Welsh es segundo, 27”42; el rumano Razvan Florea tercero en 27”49, y el otro norteamericano, Aarón Peirsol, cuarto en 27”60. A mitad de carrera, Krayzelburg continúa primero, 56”59, mientras Peirsol ha pasado al segundo lugar, 56”92, por delante de Welsh, 56”99, y, ya más alejado, Florea, 57”51, por delante del islandés Orn Arnarsson, 57”69.
 
A partir de este momento la lucha por las medallas se puede decir que se ha terminado. Mientras Krayzelburg se va alejando progresivamente de su compatriota, 1,26”05 en el último viraje, Peirsol, 1,27”03, se avanza también a Welsh, 1,27”20, y Arnarsson avanza Florea y es cuarto, 1,28”25 por 1,28”37, por delante del resto de finalistas. En el último largo, el recordista mundial no tiene problemas para ganar su segunda medalla de oro en estos Juegos, con su tercer récord olímpico, 1,56”76, por delante de Peirsol, 1,57”35, que se impone a Welsh, tercero en 1,57”59, a pesar de su último esfuerzo por atrapar Peirsol, los tres claramente por delante de Arnarsson, cuarto en 1,59”00, mientras el italiano Emanuele Merisi, séptimo en el último viraje, nada un buen último largo, y está a punto de imponerse al islandés, logrando el quinto lugar en 1,59”01, por delante de Florea, 1,59”05. Por primera vez en los Juegos, los ocho finalistas han nadado en menos de dos minutos.
 


Domenico Fioravanti

100m.braza: récord mundial: Roman Sloudnov (RUS) 1,00”36, 15/06/2000, en Moscú; récord olímpico: Fred Deburghgraeve (BEL) 1,00”60, en Atlanta-1996. Eliminatorias y semifinales el 16 de septiembre, final el 17. 66 participantes repartidos en 9 eliminatorias. No defiende su título de Atlanta el belga Fred Deburghgraeve. Nada destacado ni en las eliminatorias ni en las semifinales, si no es la eliminación, en semifinales, por solo dos cortas centésimas de segundo, del húngaro Karoly Guttler, 32 años, y cuarta participación en los Juegos, medalla de plata en Seúl-88, cuarto en Atlanta-96, y eliminado de la final, también por 3 centésimas, en Barcelona-92, toda una institución de la braza mundial.

 
La final es encabezada por el norteamericano Ed Moses, 28”60 en el viraje, por delante del inesperado suizo Remo Lutolf, 28”64; el canadiense Morgan Knabe, 28”88, y el sudafricano Brent Petersen, cuarto en 28”89, mientras, más discretos, el italiano Domenico Fioravanti (uno de los favoritos por su mejor tiempo de las eliminatorias, 1,00”84)) y el checo Daniel Malek son quintos, ambos en 28”91, por delante del japonés Kosuke Kitajima, séptimo en 28”92, y el gran favorito, el recordista mundial, de manera incomprensible, es octavo y último, claramente alejado de sus rivales, 29”23. La vuelta, sin embargo, es un verdadero “sálvese quien pueda” con un total vuelco de la clasificación.
 
Mientras Knabe, Petersen y Lutolf se hunden completamente, acabando en los tres últimos lugares de la carrera, Fioravanti y Sloudnov inician una espectacular remontada, atrapando uno tras otro a sus rivales. El italiano gana, finalmente, con unos excelentes 1,00”46, nuevo récord olímpico, a una décima del mundial, por delante de Moses, segundo en 1,00”73, y de Sloudnov, que no ha podido terminar su remontada avanzando eal norteamericano, y es tercero, 1,00”91, mientras Kitajima es cuarto, 1,01”34, por delante de Malek, 1,01”50.
 
Para la natación italiana es la primera medalla de oro, lograda además como final de una carrera, nadada con una gran inteligencia, 28”91 y 31”55 en cada una de sus mitades. 
 
Detalle sentimental de esta final: el canadiense Morgan Knabe lleva la misma camiseta que llevaba su compatriota Victor Davis en el ya lejano día que había ganado la medalla de oro de los 200m.braza en los Juegos de Los Ángeles-84. Se la ha regalado su entrenador, Jan Bidrman (un refugiado checo en el Canadá, antiguo especialista de 200 y 400m.estilos) como premio de un buen entrenamiento, y Knabe, un “fan” más del malogrado bracista canadiense, la quiere usar de nuevo cuando suba al podio de Sydney. Finalmente, sin embargo, no ha podido ser, y su deseo queda aplazado para Atenas.
 
200m.braza: récord mundial y olímpico: Mike Barrowman (USA) 2,10”16, 29/07/1992, en Barcelona. Eliminatorias y semifinales el 19 de septiembre, final el 20. 47 participantes repartidos en 7 eliminatorias. Si está presente en Sydney el húngaro Norbert Rozsa para defender su título de Atlanta. Eliminados en 1a. ronda Roman Sloudnov y Kosuke Kitajima, mientras no pasa de las semifinales el húngaro, 13é. en 2,14”67, un tiempo que le hubiese asegurado el quinto lugar en Atlanta.
 
El francés Johan Bernard es un efímero lider de la prueba en el primer viraje, 30”45, seguido de un Fioravanti que ha decidido cambiar la táctica empleada en el hectómetro de dos días antes, y es segundo 30”50, seguido del australiano Regan Harrison y del norteamericano Kyle Salyards, ambos terceros en 30”57, mientras el sudafricano Terence Parkin, séptimo en 30”84, y el otro italiano, Davide Rummolo, octavo y último en 30”85, parecen algo más discretos. A mitad de carrera, sin ninguna concesión, Fioravanti ya es primero, 1,04”15, por delante del australiano Ryan Mitchell, 1,04”22; del francés, 1,04”45; Parkin, 1,04”51; Harrison, 1,04”57; Salyard, 1,04”66, y Rummolo, sexto, 1,04”69, todos en el mismo segundo.
 
El tercero largo es decisivo para Fioravanti, que aumenta su ritmo, nadando este tramo en 33”20, y se escapa de sus rivales, sin que ninguno de ellos pueda seguirlo. Con 1,37”35 llega al último viraje, con más de un segundo de ventaja por delante de Bernard, 1,38”60; Parkin tercer en 1,38”69; Harrison cuarto en 1,38”84, mientras Rummolo ya es quinto, 1,38”73; Salyard, 1,38”80, y Mitchell, 1,38”84, los seis todavía con iguales posibilidades de acceder a los lugares de honor.
 
Demostrando que, por lo menos aquel día, es el más fuerte, Fioravanti nada el último largo en 33”52, y acaba primero con un tiempo de 2,10”87, nuevo récord europeo, acercándose al mundial y olímpico, superando claramente, más de un segundo y medio, al segundo clasificado, el sudafricano Terence Parkin, 2,12”50, que aprovecha el hundimiento del francés, que acabará séptimo, 2,13”31, y da a su país la primera medalla olímpica masculina de natación. Davide Rummolo, 34”00 en el último viraje, aprovecha, el hundimiento de Harrison, 34”16 (finalmente cuarto en 2,12”88) y de Bernard, 34”71, para lograr la medalla de bronce, 2,12”73.
 
Digamos que Fioravanti es el primer bracista que logra ganar las dos pruebas de braza en unos Juegos, cosa que no habían logrado hasta entonces figuras señeras de este estilo como pueden ser John Hencken, David Wilkie, Mike Barrowman, y otros. 
 


Podio masculino de los 100 mariposa

100m.mariposa: récord mundial: Michael Klim (AUS) 51”81, 12/12/1999, en Canberra; récord olímpico: Denis Pankratov (RUS) 52”27, en Atlanta-1996. Eliminatorias y semifinales el 21 de septiembre, final el 22. 62 participantes repartidos en 8 eliminatorias. Está presente en Sydney el campeón de Atlanta, el ruso Denis Pankratov, aunque no defiende el título de esta prueba, y únicamente lo hace en la de los 200m. Récord olímpico en semifinales para el australiano Geoff Huegill, el único nadador de raza aborigen del equipo australiano, que con un tiempo de 51”96 se acerca al mundial de su compatriota.

 
La final la encabezan los dos australianos, primeros en el viraje, con Klim 24”10, y Huegill 24”28, por delante del sueco Lars Frölander, 24”33, mientras el canadiense Mike Mintenko es cuarto, 24”46, y el norteamericano Ian Crocker, otro de los favoritos solo es séptimo, 24”69. Hacia los 75m., el sueco atrapa a los dos australianos, superándolos en los últimos quince metros, y coronándose campeón olímpico con un tiempo de 52”00, nuevo récord de Europa, sin llegar ni al mundial ni al olímpico.
 
Klim, por su lado, conserva cuatro centésimas de su ventaja sobre Huegill, segundo y tercero, 52”18 por 52”22, mientras Ian Crocker es cuarto, 52”44, aunque sin haber estado nunca en la lucha por las medallas, por delante de Mintenko, quinto en 52”50.  
 


Tom Malchow

200m.mariposa: récord mundial: Tom Malchow (USA) 1,55”18, 17/06/2000, en Charlotte; récord olímpico: Melvin Stewart (USA) 1,56”26, en Barcelona-1992. Eliminatorias y semifinales el 18 de septiembre, final el 19. 46 participantes repartidos en 6 eliminatorias. Como ya hemos dicho, en esta prueba Denis Pankratov sí defiende su título de Atlanta. El recordista mundial Tom Malchow parece decidido, ya desde la primera ronda a lograr la medalla de oro, superando a todos sus rivales.

 
En la 6a.eliminatoria, y con un tiempo de 1,56”25, supera el récord olímpico de Pankratov, récord que vuelve a superar, 1,56”02, horas después en la 2a.semifinal, convirtiéndose en el gran favorito de la prueba. Pankratov se puede clasificar para la final, aunque su octavo lugar, y sus 1,57”24, no lo muestran muy capaz de renovar su título.
 
Pese a ello, es precisamente Pankratov quien toma decididamente el mando de la prueba, girando primero a los 50m., 25”53, por delante del ucraniano Denis Sylantyev, 25”95; del australiano Justin Norris, tercero en 26”13, del francés Franck Esposito, 26”18, y del favorito, Malchow, 26”21, que no quiere forzar en estos primeros metros.
 
De manera sorprendente, Pankratov continúa dominando a mitad de carrera, 54”74, ahora ya con los favoritos a su alcance, Norris segundo 55”44; Malchow tercero, 55”75, por delante de Sylantyev, 55”86, mientras Exposito ha empezado a hundirse, cosa bastante normal en él, y ya es octavo, 56”50. Pankratov, como ya se esperaba, no puede mantener el fuerte ritmo de su inicio de carrera, y poco a poco empieza a flaquear, dejando paso a su rival hacia los 125m.
 
En el último viraje, Malchow ya es primero, 1,25”27, por delante de Sylantyev y Norris, ambos en el mismo tiempo, 1,25”61, dispuestos a intentar el último ataque al norteamericano, mientras Pankratov ya es cuarto, 1,25”69, aunque cada vez más hundido, con el mismo tiempo que el británico Stephen Parry. En el último largo, Malchow, 30”08, puede resistir el ataque de sus dos rivales, logrando la medalla de oro con un nuevo récord olímpico, 1,55”35, a solo 17 centésimas de su mundial, con Sylantyev en segundo lugar, 1,55”76, y Justin Norris como tercero, 1,56”17, que no ha podido resistir los últimos metros del ucraïnés. Tras ellos, el ruso Anatoli Poliakov y el joven norteamericano Michael Phelps, 15 años, en un buen último largo (eran séptimo y octavo en el último viraje) pueden aún inquietar a Norris, aunque sin lograr avanzarlo, quinto y sexto en 1,56”34 y 1,56”50 respectivamente. Recordamos el nombre de Michael Phelps, sin embargo.   
 


Massimiliano Rosolino

200m.estilos: récord mundial: Jani Sievinen (FIN) 1,58”16, 11/09/1994, en Roma; récord olímpico: Attila Czene (HUN) 1,59”91, en Atlanta-1991. Eliminatorias y semifinales el 20 de septiembre, final el 21. 56 participantes repartidos en 7 eliminatorias. Defiende su título de Atlanta el húngaro Attila Czene.

 
Pocas veces se puede presenciar una final del calibre de estos 200m.estilos, reuniendo a ocho protagonistas que, todos ellos, tienen a sus espaldas, algún título o récord de la prueba: Sievinen, recordista y campeón mundial en Roma-94; Czene, campeón olímpico en Atlanta; Wouda y Marchand, campeón y subcampeón mundial el año anterior en Perth; Rosolino y Keller, campeón y subcampeón europeo aquel mismo año 2000; Wilkens, campeón Panamericano, mientras Tom Dolan es recordista mundial y ya doble campeón olímpico de los 400m.estilos. Es, por lo tanto, una final muy abierta, en la que la juventud de Rosolino, 22 años, se enfrentará a la de sus rivales, con mucha más experiencia (25 años para Dolan y Wilkens; 26 para Czene; 27 Marchand, y 28 Wouda y Keller).
 
Marcel Wouda es el que primero encabeza la prueba en el tramo de mariposa, girando en 26”13, seguido por Christian Keller, 26”17; Czene 26”22; Sievinen 26”27; Dolan 26”37; Wilkens 26”38, mientras Rosolino es séptimo, 26”59, y Marchand octavo. La belleza de la especialidad de estilos se ve en el segundo tramo, el de espalda, cuando la clasificación cambia totalmente, y es Czene, dispuesto a defender su título, el que encabeza la carrera al acabar este segundo tramo, 56”32, con Dolan segundo, 56”40, claramente distanciado de Rosolino ya tercero, 57”36, y Wilkens, 57”40, por delante del resto de finalistas.
 
Atacando decididamente en un estilo que sabe no es favorable a ninguno de sus rivales, Rosolino, con unos magníficos 33”52 en este tramo, pasa primero a Czene (35”40) y después a Dolan (34”77) y ya es primero destacado en el último viraje, 1,30”88, por delante de Dolan, 1,31”17, y Wilkens, 1,31”64, que con otro buen parcial de braza, 34”24, avanza también a Czene, cuarto en 1,31”72. Buen crolista (recordemos que es medalla de plata de los 400, y de bronce en los 200m.crol) Rosolino tiene carrera ganada al iniciarse el último tramo, y, efectivamente, acabando en 28”10 su último llargo, se proclama campeón olímpico con un tiempo de 1,58”98, nuevo récord olímpico, claramente por delante de Dolan, 1,59”77, que tampoco tiene problemas para lograr la medalla de plata. Wilkens es tercero, 2,00”87, por delante de Czene, que no ha podido hacer nada en la segunda mitad de la prueba, cuarto en 2,01”16, mientras Wouda es quinto, 2,01”48, sin inquietar al húngaro.
 


Podio de los 400 estilos masculinos

400m.estilos: récord mundial: Tom Dolan (USA) 4,12”30, 6/09/1994, en Roma; récord olímpico: Tamas Darnyi (HUN) 4,14”23, en Barcelona-1992. Eliminatorias y final el 17 de septiembre. 45 participantes repartidos en 6 eliminatorias. También defiende su título de Atlanta en esta prueba el norteamericano Dolan.

 
Única prueba masculina en la que, curiosamente, están representantes los cinco continentes de nuestro globo: 2 europeos (un italiano y un rumano), 3 americanos (2 norteamericanos y un canadiense) 2 australiano, 1 japonés, y 1 sudafricano. Sorpresa en las eliminatorias con el mejor tiempo del italiano Alessio Boggiatto, revelación de la prueba, 4,14”26, aunque el favoritismo continúa siendo para el recordista y campeón olímpico, el norteamericano Tom Dolan.
 
El canadiense Curtis Myden, medalla de bronce en Atlanta, coge el mando de la prueba, girando en 58”01 en el primer hectómetro, prácticamente igualado con Dolan, 58”02, por delante de Parkin, 58”82, y Boggiatto, 59”16, mientras Vendt, otro de los favoritos, es octavo, 59”84. Mientras Dolan avanza al canadiense para ponerse primero a los 150m., Vendt inicia una espectacular remontada, pasando uno a uno a todos sus rivales.
 
Al acabar el tramo de espalda, Dolan es primero destacado, 2,01”12, más de tres segundos y medio por delante de Vendt, 2,04”73, que ha atrapado a Myden en los últimos metros, tercero en 2,04”92, por delante del italiano, 2,05”64, que aún tiene a su alcance la posibilidad de lograr la medalla de bronce. Dolan continúa su escapada hacia la renovación del título, aunque Vendt ha recortado ligeramente, un segundo, su desventaja al acabar el tramo de braza, 3,13”06 por 3,15”62 (1,10”89 por 1,11”94), y Parkin, aprovechando su mejor estilo (1,10”80, el mejor de los ocho finalistas) sube al tercer lugar, 3,16”52, avanzando Myden, 3,16”53, y Boggiatto, 3,17”87.
 
Pese a que Vendt es un buen crolista, sexto de los 1.500m., su ataque en braza parece haberlo dejado sin reacción, y Dolan no tiene problemas en este tramo. Acabando en 58”07 (por 58”61 de Vendt) Dolan renueva su título de Atlanta, segundo hombre en lograrlo después de Tamas Darnyi, con un tiempo de 4,11”76, nuevo récord mundial y olímpico, superando claramente Vendt, segundo en 4,14”23, mientras Myden, nadando en 58”80, frente a los 58”06 de Boggiatto, vuelve a recoger, como en Atlanta, una medalla de bronce, 4,15”33, dejando para el italiano el cuarto lugar, 4,15”93, lejos de su tiempo de la eliminatoria, y Parkin, con unos discretos 1,00”40 en el tramo de crol, se hunde, acabando quinto en 4,16”92.      
 


Equipo australiano del 4×100 estilos

4x100m.estilos: récord mundial y olímpico: Estados Unidos, 3,34”84, 26/07/1996, en Atlanta;. Eliminatorias el 22 de septiembre, final el 23. 23 cuartetos inscritos, repartidos en 3 eliminatorias. Finlandia, descalificada, y Rusia, novena, son las bajas más sensibles de esta final, aunque ninguna de las dos parecía poder aspirar a las medallas.

 
Última prueba de la última jornada del programa de natación, con un cuarteto australiano que, después de su histórica victoria en el 4x100m.crol ante de los norteamericanos, está dispuesto a continuar haciendo historia, derrotándolos en la única prueba que los norteamericanos nunca han perdido en los Juegos Olímpicos, mientras estos querían vengarse de la derrota que los australianos les habían infligido en los Mundiales de Perth-98, primera y única en una gran competición internacional hasta aquel momento. 
 
Krayzelburg lanza perfectamente a su equipo con un buen parcial de 53”87, dominando a Welsh, que no está a la altura de otras actuaciones, señalando un discreto 54”29, mientras el alemán Theloke es tercero, 55”07, por delante del resto de finalistas. Unos magníficos 59”84 de Moses ponen ya su equipo fuera del alcance de los australianos (Harrison 1,01”48) con más de dos segundos de ventaja 1,53”71 por 1,55”77, que incuso se ven alcanzados por los alemanes, gracias a otro excelente parcial de Jens Kruppa, 1,00”52, que deja a su equipo en segundo lugar, 18 centésimas por delante de los australianos, 1,55”59, ya muy adelantados al resto de finalistas.
 
Pese a los excelentes 51”33 de Geoff Huegill, frente a los 52”10 del norteamericano Ian Crocker, Australia no puede hacer nada contra sus rivales, que llegan al último tramo con suficiente ventaja, 2,45”81 por 2,47”10, como para no témer el tramo de crol, teniendo como a último relevista a Hall “Jr.”. Alemania, por su lado, no puede evitar perder el segundo lugar, pese a los buenos 52”14 de su mariposista, Thomas Rupprath, y aunque tienen a los australianos al alcance, 2,47”73, difícilmente pueden pensar en vencer a Michael Klim.
 
Los pronósticos se cumplen, y mientras Estados Unidos se proclaman campeones olímpicos de esta prueba por décima vez (después de que Hall haya nadado en el mejor tiempo de los ocho crolistas, unos magníficos 47”82) con un tiempo de 3,33”73, que representa un nuevo récord mundial y olímpico. Australia es segunda, 3,35”27, inquietada finalmente por Alemania, 3,35”88 (cuyo crolista, Torsten Spanneberg todavía es capaz de restar dos centésimas de la ventaja australiana, 48”15, por 48”17 de Klim).
 
 


Inge de Bruin

50m.crol: récord mundial: Inge de Bruijn (NED) 24”39, 10/06/2000, en Rio de Janeiro; récord olímpico: Wenyi Yang (CHN) 24”79, en Barcelona-1992. Eliminatorias y semifinales el 22 de septiembre, final el 23. 74 participantes repartidas en 10 eliminatorias. Defiende su título de Atlanta la norteamericana Amy van Dyken. Si en la 10a. eliminatoria Inge de Bruijn supera ya el récord olímpico con un excelente tiempo de 24”46, a solo 7 centésimas de su récord mundial, la holandesa vuelve a dar su mejor esfuerzo en la 2a.semifinal (como lo ha hecho en los 100m.) bajándolo ahora en ¡36 centésimas!, así como el olímpico, dejando muy claro que es la gran favorita de una prueba que domina totalmente (en este momento tiene ocho de los diez mejores tiempo de la prueba).

 
La final, efectivamente, no hace otra cosa que confirmarlo. La holandesa tarda algo en ponerse en acción, pero ya está en cabeza de la prueba hacia los 25m., y se va directa hacia a la victoria, 24”32, aunque sin superar su récord del día anterior. La sueca Therese Alshammar, otra de las favoritas, es segunda, claramente superada, 24”51, por delante de la norteamericana Dara Torres, 24”63, mientras la campeona de Atlanta, van Dyken, solo puede ser cuarta, 25”04, sin llegar a sus 24”87 de entonces (con el que también hubiese sido cuarta).
 
Consignemos como curiosidad las edades de las finalistas de esta prueba, que demuestra el giro que ha dado la natación en los últimos tiempo: 33 años tiene Dara Torres; 28 Sheppard; 27 de Bruijn y van Dyken; 26 Völker; 24 Moravcova; 23 Alshammar, y únicamente la japonesa Minamoto, solo 21 años, “desentona” entre tanta veterana.   
 
100m.crol: récord mundial: Inge de Bruijn, 53”80, 28/05/2000, en Sheffield; récord olímpico: Jingyi Le (CHN) 54”59, en Atlanta-1996. Eliminatorias y semifinales el 20 de septiembre, final el 21. 54 participantes repartidas en 7 eliminatorias. No defiende su título de Atlanta la china Jingyi Le. Después de unas eliminatorias en las que la única sorpresa es la eliminación de la australiana Susan O’Neill, 31a. en 57”78 (dos días antes había logrado el título olímpico de los 200m.crol pasando por 57”68 en el hectómetro) aunque es muy posible que se haya “dejado ir” en esta prueba, teniendo en cuenta que por la tarde debe nadar, con pocos minutos de intervalo, la semifinal de los 100m.crol y la final de los 200m.mariposa, que es la prueba más importante para ella). Inge de Bruijn golpea de la mejor manera posible sus rivales, superando su récord mundial y el olímpico con un excelente 53”77, tres centésimas menos que el anterior, cogiendo más de medio segundo de ventaja, exactamente 67 centésimas, al segundo mejor tiempo de estas semifinales, la norteamericana Jenny Thompson (precisamente una de las que no parece muy convencida que los tiempo de la holandesa hayan sido logrados únicamente con entrenamientos en la piscina y en el gimnasio).
 
La final tiene una cierta historia hasta los 65 metros, después de que la holandesa giré ya primera en el viraje, 25”87, por delante de Alshammar, 25”91; Torres, 25”95, y Thompson, 26”16. Poco después del viraje, la holandesa da una tirón que ninguna de sus rivales puede contestar, y se va hacia su segunda victoria olímpica (ya ha ganado los 100m.mariposa cuatro días antes) señalando unos 53”83, a solo seis centésimas de su récord de las semifinales. Alshammar es segunda, 54”33, resistiendo el último ataque de las dos norteamericanas que, finalmente, se reparten el tercer lugar, al señalar el mismo tiempo, 54”43, a una décima de la sueca, por delante de la eslovaca Martina Moravcova, ya más alejada, quinta en 54”72.    
 
Por tercera vez, después de 1924 y 1956, los dos ganadores del hectómetro, “VDH” y de Bruijn, están bajo las órdenes de un mismo entrenador, Jacco Verhaeren (que incluso se rumorea que es el prometido de De Bruijn) aunque esta también se entrena en una Universidad de Estados Unidos.
 


Susie O’Neil

200m.crol: récord mundial: Franziska van Almsick (GER) 1,56”78, 6/09/1994, en Roma; récord olímpico: Heike Friedrich (DDR) 1,57”65, en Seúl-1988. Eliminatorias y semifinales el 18 de septiembre, final el 19. 40 participantes repartidas en 6 eliminatorias. Defiende su título de Atlanta la costarriqueña Claudia Poll. Tercera oportunidad para van Almsick de ganar una medalla que se le había escapado en Barcelona por una décima, y en Atlanta por 41 centésimas.

 
De toda manera, el ritmo de vida de la alemana no parece la más adecuada para una deportista que intente ganar una medalla olímpica, repartiendo su vida entre la piscina y las pasarelas de desfiles de moda, con las que, sin duda, es la nadadora que mejor se gana la vida…..pero nunca llega a lograr su deseo de ser campeona olímpica. Esta vez, y después de unas eliminatorias discretas, séptima en 2,00”37, la alemana inicia perfectamente su semifinal, 58”55 en los 100m…….y ahí se acaba todo; con unos 31”50 en el tercer largo y unos 30”26 en el último, y sin poder reaccionar al final, van Almsick da la enésima decepción a sus “fans” siendo eliminada, undécima de las semifinales. Por primera vez en unos Juegos hay que bajar de los dos minutos para clasificarse para la final.  
 
La final la encabeza la eslovaca Martina Moravcova en el primer viraje, 27”65, seguida de la australiana Susan O’Neill, 27”77, de la titular, Claudia Poll, 27”92, la rumana Camelia Potec, 28”11, y el resto de finalistas. La australiana pasa en cabeza de la prueba hacia los 75m., y es primera en el hectómetro, 57”68, por delante de Moravcova, 57”85, y Poll, 58”24, mientras Potec es cuarta, 58”29, y la rusa Nadezda Tchemezova, quinta en 58”52. Sin ningún cambio se llega al último viraje, siempre con O’Neill en cabeza, 1,27”90, un tiempo que da ciertas posibilidades a la australiana de poder superar el viejo récord olímpico de Friedrich, teniendo en cuenta que es una nadadora más de resistencia que no de velocidad, mientras Moravcova continúa segunda, 1,28”45, ahora más distanciada de la australiana, y Poll tercera en 1,28”68, intentando acercarse a la eslovaca para superarla en los últimos metros; Tchemezova, por su lado, es cuarta, 1,28”81, por delante de Potec, 1,28”89, intentando acercarse también a las primeras.
 
Flaqueando en los últimos metros (nadará el último largo en 30”34) O’Neill se proclama campeona olímpica de una prueba que para ella es algo secundaria (su especialidad son los 200m.mariposa, prueba de la que es campeona olímpica) con un tiempo bastante discreto de 1,58”24, inquietada al final por Moravcova, que con un último largo en 29”87, llega a ocho centésimas de la australiana, 1,58”32, mientras Poll, incapaz de aumentar el ritmo de su 2-tiempos, no puede renovar su título, tercera en 1,58”81, inquietada en los últimos metros por Tchemezova, cuarta en 1,58”86, que no termina su remontada, mientras la veterana alemana Kerstin Kielgass, 31 años (una de las sobrevivientes de la DDR, con la que había sido campeona de Europa de 4x100m.crol ¡en 1985¡) es quinta, 1,58”88, y Potec, hundida en el último largo, es séptima, 1,59”46. Sorprendente eliminación de las dos norteamericanas en semifinales, una de ellas, Rada Owen con unos muy discretos 2,03”34.
 
Por primera vez en los Juegos todas las finalistas bajan de los dos minutos, logrando un buen nivel general, a pesar de que los tiempos de las tres primeras hayan estado lejos de la categoría de unos Juegos Olímpicos (hay que remontarse a Los Ángeles-84 para encontrar una ganadora con peor tiempo que el de O’Neill).   
 


Brooke Bennett

400m.crol: récord mundial y olímpico: Janet Evans (USA) 4,03”85, 22/09/1988 en Seul. Eliminatorias y final el 17 de septiembre. 39 participantes repartidas en 5 eliminatorias. Suspendida finalmente por doping, no puede defender su título de Atlanta la irlandesa Michelle Smith. Sorpresa en las eliminatorias en las que caen eliminadas algunas de las favoritas: Kirtsen Vlieghuis, medalla de bronce en Atlanta; Camelia Potec, o Kerstin Kielgass, una buena especialista de esta prueba. También es de notar la ausencia de la alemana Dagmar Hase. 

 
Brooke Bennett es la más rápida en acción, cogiendo la delantera de la final, y girando primera, lugar que ya no abandonará hasta el final. 59”90 en el primer hectómetro, seguida de una de las sorpresas de las eliminatorias, la jamaicana Janelle Atkinson (otra de las nadadoras de color que vienen a demostrar que la natación es un deporte para cualquiera raza, siempre, evidentemente, que tengan suficientes medios para practicarla) segunda en 1,00”30, por delante de Claudia Poll, 1,00”37, y de la otra norteamericana Diana Munz, 1,00”55, mientras la china Hua Chen es quinta, 1,00”92, por delante del resto de finalistas. Sin relajarse, Bennett continúa en cabeza a mitad de prueba, 2,01”91, mientras Atkinson comienza a flaquear, y es avanzada por Poll, 2,02”57 por 2,03”14, mientras Munz es cuarta, 2,03”45; Chen 2,04”06, y las otras finalistas.
 
Ningún cambio en los cuatro primeros lugares al llegarse a los tres cuartos de prueba, con Bennett siempre en cabeza, ahora ya con una confortable ventaja sobre Poll, 3,03”91 por 3,05”46, mientras la jamaicana continúa tercera, 3,05”78, y Munz cuarta en 3,06”70. Sin ningún problema, Brooke Bennett consigue su primera medalla de oro en estos Juegos, 4,05”80 (tercer mejor tiempo mundial de siempre) lejos de los récords de su compatriota Evans, mientras, tras ella, Munz inicia una magnífica remontada, atrapando primero a Atkinson, y después a Poll, superándola en unos potentes últimos metros.
 
Con 1,00”37 en el último hectómetro, por 1,01”37 de Poll, Munz logra el único “doblete” de categoría femenina para su país, 4,07”07, dejando el tercer lugar para Poll, 4,07”83, que una vez más ha visto como su 2-tiempo le fallaba en los últimos metros, mientras la jamaicana, totalmente hundida en el último hectómetro, que nadará en 1,03”01, es cuarta, 4,08”79, ya claramente por delante de la rusa Tchemazova, 4,10”37.     
 
800m.crol: récord mundial: Janet Evans, 8,16”22, 20/08/1989, en Tokio; récord olímpico Janet Evans, 8,20”20, en Seúl-1988. Eliminatorias el 21 de septiembre, final el 22. 26 participantes repartidas en 4 eliminatorias. Defiende su título de Atlanta la norteamericana Brooke Bennett. No pasan de las eliminatorias ni la jamaicana Atkinson, ni la holandesa Vlieghuis, ni la australiana Hayley Lewis, medalla de plata en Barcelona-92 (y de bronce en los 400m.crol) en un “come-back” que no es, finalmente, ningún éxito, decimotercera en unos discretos 8,38”75, que no son suficientes para la final.
 
La final no tiene, prácticamente, ninguna historia, ya que las finalistas, como si ya supieran lo qué debían hacer, se limitan a mantener sus lugares, una vez logrados en los primeros metros. Bennett, primera ya desde los inicia de prueba, 1,00”50, no es inquietada a lo largo de toda la prueba, pasando en 2,02”87, y 4,07”83 a mitad de prueba, para un buen tiempo final de 8,19”67, que supera el récord olímpico de su compatriota Evans, sin que la ucraniana Yana Klochkova, 1,00”84; 2,03”47; 4,10”08, y 8,22”66, intente presentarle batalla, consciente, o por lo menos lo parece, que no puede hacer nada por impedir el triunfo de la norteamericana, mientras Kaitlin Sandeno, la otra norteamericana, ya tercera desde los 200m., 1,01”62; 2,04”92, y 4,12”27, es tercera, 8,24”29, sin crear ningún problema a la ucraniana, por delante de la suiza Flavia Rigamonti, que, segunda en el primer hectómetro, 1,01”62, y cuarta en el segundo, 2,05”24, se instala en este lugar, del que ya no moverá, 8,25”91.
 
Ha sido, sin duda, una de las pruebas más discretas de estos Juegos, no tanto por los tiempo logrados, que han estado bien (el tiempo de la ganadora es el tercero mundial de siempre; Klochkova, el quinto; Sandeno el octavo) sino porque ha sido una carrera en la que ha parecido que cada nadadora se conformaba con el lugar que ya tenía pre-asignado, desde las eliminatorias (el orden de las cinco primeras de las eliminatorias ha sido respetado, y únicamente las tres últimas, la china Chen, la alemana Henke, y la japonesa Yamada han permutado sus lugares).
 


Equipo holandés del 4×100 crol femenino

4x100m.crol: récord mundial: China, 3,37”91, 7/09/1994, en Roma ; récord olímpico: Estados Unidos, 3,39”29, en Atlanta-1996. Eliminatorias y final el 16 de septiembre. 13 cuartetos inscritos, repartidos en 2 eliminatorias. Sorpresa en las eliminatorias con la eliminación del cuarteto chino, con unos muy discretos 3,46”62, y de Rusia, 3,46”79, novena y décima respectivamente.

La final no presenta ningún problema para el cuarteto norteamericano, a pesar de que sea la australiana O’Neill quien encabece la prueba en el primer tramo, con unos buenos 54”79, por delante de la norteamericana van Dyken, 55”08; la alemana Buschschulte, 55”67; la sueca Johncke, 55”93, y la italiana Vianini, 55”96, mientras las otras tres finalistas no bajan de los 56”.
 
Dara Torres, sin embargo, ya pone a su equipo en cabeza, con unos magníficos 53”51, un segundo por delante de las australianas (Ryan 54”80) 1,48”59 por 1,49”59, mientras Suecia, con otros magníficos 53”78 de Alshammar, es tercera, tras las “aussies”, 1,49”71, y por delante de las alemanas (con Meissner, otra ex-DDR, 54”92) 1,50”59.
 
En octavo y último lugar, las holandesas “navegan” a casi tres segundos de las norteamericanas, 1,51”54. Sin ser inquietado ya, el cuarteto USA se va hacia la victoria, con un tercer tramo de Shealy, 54”40, que aún las aleja más de sus seguidoras, 2,42”99, mientras las suecas, aprovechando que las australianas han lanzado sus dos mejores nadadoras al principio, son segundas con unos 55”06 de Sjoberg, 2,44”77, por delante de un grupo de cuatro equipos que han ajustado sus posiciones, Australia aún es tercera, 2,45”16; Holanda ya es cuarta, 2,45”42, con unos buenos 54”88 de Henneken; Alemana quinta en 2,45”61, con una decepcionante 55”02 de van Almsick, y la Gran Bretaña sexta, 2,45”88, por delante de Canadá e Italia, descartadas ya de la lucha por las medallas.
 
El último tramo no presenta problema para la norteamericana Thompson, que con unos magníficos 53”62, “ancla” su equipo en unos no menos magníficos 3,36”61, nuevo récord mundial y olímpico, superando los 3,37”91 de las chinas, un récord “manchado” por la sombra del doping. Tras ella la lucha se desata entre la holandesa de Bruijn, y la sueca Kammerling; la recordista mundial atrapa a la sueca poco después del viraje, superándola limpiamente a la llegada, 3,39”83, nadando su tramo en 53”41, el mejor tiempo de las treinta y dos finalistas, mientras Kammerling, con unos muy discretos 55”53, se ve remontada igualmente por la alemana Völker, 54”80, y está a punto de perder la medalla de bronce, salvándola únicamente por una corta centésima de segundo, 3,40”30 por 3,40”31 de las alemanas, mientras las británicas son quintas, 3,40”54, entrando en los últimos metros en la lucha por el bronce con los 54”66 de Rolph, aunque sin poder acceder a ellas, por delante de las australianas, sextas, que no han podido mantenerse entre las primeras al lanzar las sus peores nadadoras en los dos relevos finales.
 


4×200 crol femenino USA

4x200m.crol: récord mundial: D.D.R., 7,55”47, 18/08/1987, en Strasbourg ; récord olímpico: Estados Unidos, 7,59”87, en Atlanta-1996. Eliminatorias y final el 20 de septiembre. 15 cuartetos inscritos, repartidos en 2 eliminatorias. Otra sorprendente eliminación de las china que de nuevo deben conformarse con el noveno lugar y unos discretos 8,07”69 (28 centésimas más que las británicas, octavas y últimas clasificadas) que no tienen nada que ver con actuaciones anteriores.

 
Como en el 4x100m.crol, las norteamericanas, favoritas de la prueba con permiso de las nadadoras locales, no inician muy bien la prueba, que encabeza Susan O’ Neill, 1,58”70, confirmando su título de la prueba individual logrado el día anterior, seguida de un grupo en el que forman la rumana Potec, 1,59”10; la alemana van Almsick, 1,59”51, volviendo a demostrar que no está en su mejor momento; la francesa Figues, 1,59”67; la canadiense Limpert, 1,59”85, y la norteamericana Arsenault, sexta en 1,59”92.
 
Con la misma táctica que en el relevo corto (lanzar los mejores efectivos al principio de prueba) Australia se mantiene primera al acabar el segundo tramo de Rooney, 1,59”37, frente a Munz, que solo puede arañarle 18 centésimas, 3,58”07 por 3,59”11, aunque pasa del sexto al segundo lugar, mientras Alemania, con Buschschulte 2,00”35, mantiene todas sus posibilidades, tercera en 3,59”86, por delante de Francia, 4,01”53, y resto de participantes, ya más alejadas de los lugares de cabeza. La ventaja de las “aussies” se va acortando poco a poco, y ya solo es de 25 centésimas cuando Thomson, 2,00”13, y Benko, 1,59”34, pasan el último testigo a Petria Thomas y a Jenny Thompson, respectivamente.
 
Alemania, por su lado, navega entre dos aguas, 6,00”74 (con unos 2,00”88 de Harstick) con demasiada desventaja para luchar por el triunfo, pero muy avanzada a la cuarta, Italia, 4,01”48, como para témer perder su tercer lugar. En poco menos de 100m., la norteamericana Thompson rehace su desventaja sobre Thomas, y, finalmente, no tiene ningún problema para conseguir la victoria, nadando su tramo en 1,59”35, con un tiempo final de 7,57”80, nuevo récord olímpico.
 
Tras ella, Thomas, 2,00”32 en su tramo, aún se ve obligada a sufrir con la remontada de la alemana Kerstin Kielgass, que, con sus 1,57”90 (mejor parcial de las treinta y dos finalistas) se pone a solo 12 centésimas de la australiana, 7,58”52 por 7,58”64, únicos equipos que bajan de los ocho minutos. Rumanía, es cuarta con unos buenos 8,01”63, con el buen parcial de Potec, y otro buen 1,59”54 de Caslaru en el último, que la hace pasar del quinto al cuarto lugar, por delante de Canadá, 8,02”65, y de la Gran Bretaña, sexta en 8,03”69.
 
Resulta ciertamente curioso el triunfo del cuarteto norteamericano cuando, dos días antes, no han logrado pasar de las semifinales en la prueba individual, y una de las dos, Rada Owen, incluso ha estado excluida como titular del 4x200m.
 


Diana Mocanu

100m.espalda: récord mundial: Cihong He (CHN) 1,00”16, 10/09/1994, en Roma; récord olímpico: Krisztina Egerszegi (HUN) 1,00”68, en Barcelona-1992. Eliminatorias y semifinales el 17 de septiembre, final el 18. 46 participantes repartidas en 6 eliminatorias. No defiende su título de Atlanta la norteamericana Beth Botsford. Caen en semifinales algunas de las favoritas: las alemanas Buschschulte y Völker; la británica Sexton, y las dos chinas (aunque esto ya haya dejado de sorprender) mientras la sorpresa la da la rumana Diana Mocanu, 16 años (campeona de Europa Júnior de los 100m.espalda, 100m.mariposa, y 200m.estilos pocas semanas antes) que señala el mejor tiempo de semifinales, 1,00”70, a solo dos centésimas del récord olímpico de Egerszegi.

 
En la final, la rumana hace gala de una magnífica madurez deportiva, dejando que sean sus rivales quienes manden la prueba, con la japonesa Mai Nakamura por delante, 29”17 en el viraje, mientras la norteamericana Barbara Bedford es segunda, 29”76; tercera Mocanu, 29”80, por delante de la otra japonesa, Noriko Inada, 29”83; la española (nacionalizada) Nina Zhivanevskaia, quinta en 29”86, y el resto de finalistas.
 
La rumana da un tirón hacia los 70 metros, cogiendo la delantera para no perderla hasta la arribada, logrando una sorprendente medalla de oro, 1,00”21, nuevo récord olímpico y europeo (tercer mejor tiempo mundial de siempre) a solo cinco centésimas del mundial, mientras Nakamura es segunda, 1,00”55 (quinto mejor tiempo mundial de siempre) por delante de Zhivanevskaia, tercera en 1,00”89 (primera medalla olímpica femenina de la natación española) que, juntamente con la francesa Roxana Maracineanu, cuarta en 1,01”10, han adelantado en los últimos metros a la japonesa Inada, quinta, 1,01”14, y Bedford, sexta en 1,01”47.
 
200m.espalda: récord mundial: Krisztina Egerszegi, 2,06”62, 25/08/1991, en Atenas; récord olímpico: Krisztina Egerszegi, 2,07”06, en Barcelona-1992. Eliminatorias y semifinales el 21 de septiembre, final el 22. 35 participantes repartidas en 5 eliminatorias. Retirada de la natación, no defiende su triple título de esta prueba la húngara Krisztina Egerszegi. Interés para ver si la vencedora de los 100m. es capaz de ganar los 200m., enfrentada a nadadoras con más experiencia que ella, como pueden ser la campeona mundial, Maracineanu, la alemana Buschschulte, o las japonesas Miki Nakao o Tomoko Hagiwara. Pese a todo, la rumana domina totalmente la prueba, logrando los mejores tiempo de las eliminatorias, 2,09”21, y semifinales, 2,09”64 (con casi dos segundos de ventaja sobre la segunda, la japonesa Hagiwara) dando incluso la sensación de poder acercar, y mucho, a los récords de la imborrable Egerszegi.
 
La final resulta otra lección táctica de la rumana, que se deja ir en el primer largo, donde solo es séptima en 31”56, tras de Maracineanu 30”88; Nakao 31”01; Hagiwara 31”17; Zhivanevskaia y Buschschulte, ambas en 31”37, y la norteamericana 31”51. Su seco y duro ataque a seguir al viraje lleva a la rumana a remontar perfectamente a casi todas sus rivales, de manera que es segunda al llegar a mitad de carrera, siempre con la francesa comandando la prueba, 1,03”49, con Mocanu casi a su altura, 1,03”67, por delante de Nakao y Hagiwara, 1,03”91 y 1,04”10, mientras Zhivanevskaia, 1,04”63, y demás finalistas parecen ya fuera de la lucha por las medallas.
 
Nadando el tercer tramo de la carrera en 32”54, por 33”19 de la francesa, Mocanu coge la cabeza de la prueba, y es primera en el último viraje, 1,36”21, dominando a Maracineanu (hija de rumanos emigrados a Francia) 1,36”68, que aún puede confiar en imponer su fuerte final, mientras las japonesas comienzan a atrasarse, Nakao tercera en 1,37”42; Hagiwara cuarta en 1,37”55, por delante del resto de finalistas. Apenas salida del último viraje, Mocanu ataca decididamente para no dar ninguna oportunidad al final de la francesa, que no puede hacer otra cosa que dejar escapar a su rival, incapaz de contestar su ataque.
 
Sin ninguna oposición, Mocanu llega al muro con un tiempo de 2,08”16, tercer mejor tiempo mundial de siempre, más de dos segundos por delante de Maracineanu, 2,10”25, medalla de plata, mientras Nakao conserva la corta ventaja sobre su compatriota, logrando la medalla de bronce, 2,11”05, por 2,11”21 de Hagiwara, claramente por delante de Adkins, 2,12”35, y Zhivanevskaia 2,12”75.
 


Podio de los 100 braza femeninos

100m.braza: récord mundial: Penny Heyns (RSA) 1,06”52, 23/08/1999, en Sydney; récord olímpico de la misma Penny Heyns1,07”02, en Atlanta-1996. Eliminatorias y semifinales el 17 de septiembre, final el 18. 43 participantes repartidas en 6 eliminatorias. Penny Heyns está en Sydney para defender sus dos títulos de Atlanta. Única prueba femenina en la que están representados los cinco continentes de nuestro globo, con 2 sudafricanas; 2 australianas; 1 norteamericana; 1 japonesa, y 2 europeas (1 alemana y 1 húngara). Ninguna sorpresa en las rondas eliminatorias, en las que únicamente destaca la húngara Agnes Kovacs con sus 1,07”79 de las semifinales, nuevo récord europeo, borrando otro de los récords dejados en herencia por el ex-DDR (en este caso, los 1,07”91 de Silke Hörner el 1987).

 
En la final, la sudafricana Heyns coge la delantera de la prueba, decidida a renovar su título, pasando muy rápida, 31”10, por delante de su compatriota Sarah Poewe, 31”56, mientras la norteamericana Megan Quann, más prudente, es tercera, 31”65, por delante de Kovacs, 31”72; la joven australiana, 15 años, Leisel Jones, quinta en 32”14, y el resto de finalistas. Heyns comienza a pagar su salida excesivamente rápida, y es atrapada, primero por Quann, y, ya en los últimos metros, por Jones.
 
Con 1,07”05, a solo tres centésimas del récord olímpico, Quann se proclama campeona olímpica, superando claramente a Jones, sorprendente segunda en 1,07”49, mientras Heyns, completamente hundida en los último metros, es tercera, 1,07”55, por delante de Poewe, 1,07”85, lejos de sus 1,07”48 de las semifinls (que le habrían otorgado la medalla de plata) y Kovacs, 1,08”09, también lejos de su tiempo de semifinales, en una prueba que no es la más adecuada a sus condiciones y estilo. 
 


Vencedoras de los 200 braza femeninos

200m.braza: récord mundial: Penny Heyns, 2,23”64, 27/08/1999, en Sydney; récord olímpico de la misma Penny Heyns, 2,25”41, en Atlanta-1996. Eliminatorias y semifinales el 20 de septiembre, final el 21. 35 participantes repartidas en 5 eliminatorias. Cae en las eliminatorias la recordista mundial con unos discretos 2,30”17, desmoralizada, sin duda, por su derrota en el hectómetro.

 
En semifinales, la norteamericana Amanda Beard, doble medalla de plata en Atlanta, y una de las favoritas en Sydney, da el susto al clasificarse por los pelos, en octavo lugar, aunque un segundo y veinticuatro centésimas por delante de la francesa Bremond, primera eliminada. Agnes Kovacs domina totalmente esta prueba, con dos récords olímpicos en las rondas preliminares: 2,24”92 en las eliminatorias, y 2,24”03 en las semifinales, también récord europeo, en un carrera muy bien llevada, 1,10”72 y 1,13”31 en cada una de sus mitades.
 
En la final, nueva lección táctica de la húngara. Poewe coge el mando de la prueba y es primera en el viraje, 32”97, seguida de la húngara, 33”10; de la norteamericana Kristy Kowal, 33”42, y de la china Hui Qi, 33”46, mientras Beard es quinta, 33”66. Comprendiendo su error, Kovacs se deja ir algo en el segundo largo, y solo es quinta a mitad de prueba, 1,10”64, tras de Kowal, 1,10”21; Poewe, 1,10”53; Beard, 1,10”55, y Qi, 1,10”60. Mientras Poewe, hundida por su rápida salida, desaparece de la lucha por las medallas, Kowal continúa mandando la prueba, 1,47”13 en el último viraje, seguida ahora de la china, 1,47”61, mientras Kovacs se ha rehecho, y es cuarta, 1,47”78, prácticamente a la altura de Beard, 1,47”81, y de la rusa Olga Bakaldina, 1,47”84, que ha nadado este tercer tramo en 36”80, contactando con el grupo de cabeza.
 
Apenas salida del viraje, Kovacs inicia un ataque que la permite, primero igualarse con sus rivales, y, pocos metros más allá, atacando ya decididamente (nadará el último largo en 36”57, el más rápido de las ocho finalistas) se impone en los últimos metros a Kowal, 2,24”35 por 2,24”56, mientras Qi se desfonda, y es atrapada por Beard, que le “roba” la medalla de bronce sobre el mismo muro de llegada, 2,25”35 por 2,25”36. Bakaldina, lejos de aquellas magníficas generaciones de bracistas soviéticas, es quinta, 2,25”47, hundida por su prematuro ataque del tercer tramo.
 
En la ceremonia de proclamación de campeonas, la húngara pasa fácilment de las sonrisas a las lágrimas. 
 


Podio de los 100 mariposa femeninos

100m.mariposa: récord mundial: Inge de Bruijn (NED) 56”64, 21/07/2000 en Washington; récord olímpico: Qian Hong (CHN) 58”62, en Barcelona-92. Eliminatorias y semifinales el 16 de septiembre, final el 17. 49 participantes repartidas en 7 eliminatorias. No defiende su título de Atlanta la norteamericana Amy van Dyken, aunque sí está en Sydney para defender el de los 50m.crol.

 
Ninguna novedad en las rondas preliminares, si no es la gran superioridad de la recordista mundial, que supera el récord olímpico antes de la final, con 57”60 en las eliminatorias, y 57”14 en las semifinales. Magnífico nivel de la prueba, con 18 nadadoras por debajo del minuto ya en las eliminatorias, y 59”12 para entrar en la final, un tiempo con el que se hubiera ganado la medalla de oro en Atlanta.
 
La final es prácticamente un paseo para la holandesa, que ya es primera en el viraje, y a pesar de que la norteamericana Thompson se resiste a su superioridad, 26”67 por 26”79, seguidas de Dara Torres, 27”06, y de Martina Moravcova, 27”17, mientras las australianas Petria Thomas y Susan O’Neill, quinta y sexta, no parecen estar en la carrera por las medallas, pese a que entraban en los pronósticos. La vuelta, sin embargo, no presenta ningún problema para la holandesa que, al salir del viraje empieza a adelantarse a Thompson, mientras esta, que quizás ha presumido demasiado de sus fuerzas en el primer largo, comienza a atrasarse, permitiendo a sus rivales, primero atraparla, y después avanzarla.
 
Con un magnífico 56”61, nuevo récord mundial y olímpico, de Bruijn gana su primera medalla de oro, claramente por delante de la eslovaca Moravcova, que se ha avanzado a las dos norteamericanas en los últimos metros y es segunda, 57”97, mientras Torres es tercera, 58”20, y Thomas se impone a una completamente hundida Thompson, 58”49 por 58”73 (la norteamericana ha nadado en 31”94 el segundo largo de la prueba) y O’Neill, en quien el público local confiaba para lograr, por lo menos, la medalla de plata, pero que solo es séptima en unos discretos 59”27. Mocanu, es de suponer que reservándose para sus pruebas de espalda, es octava y última con unos buenos 59”43, lejos de los 59”12 de la semifinal, conformando la primera final olímpica de esta prueba con las ocho finalistas por debajo del minuto.
 
Con su tercera medalla de bronce individual, Dara Torres se convierte en la nadadora de más edad que ha subido a un podio olímpico en toda su historia, con 33 años, 5 meses y 8 días. 
 


Podio de los 200 mariposa femeninos

200m.mariposa: récord mundial: Susan O’Neill (AUS) 2,05”81, el 17/05/2000, en Sydney; récord olímpico: Mary “T” Meagher, 2,06”90, en Los Ángeles-84. Eliminatorias y semifinales el 19 de septiembre, final el 20. 36 participantes repartidas en 5 eliminatorias. Ante su público la australiana Susan O’Neill defiende su título de Atlanta, intentando ser la primera nadadora en lograr dos títulos seguidos en esta prueba.

 
Ninguna sorpresa en las dos rondas eliminatorias, a no ser el récord europeo de la polaca Otylia Jedrzejczak de las semifinales, 2,07”81, que deje atrás, por una centésima, otro de los récords de las nadadoras de la DDR (en este caso los 2,07”82 de Cornelia Polit, logrado en 1983, el mismo año que nacía la polaca). Una gran y única favorita en la persona de la australiana, imbatida en esta prueba desde hace cinco años, campeona olímpica y recordista mundial, que nada ante su público y dispuesta a retirarse de la competición por la puerta grande, intentando ser la primera en renovar un título olímpico en cualquiera de las dos pruebas de mariposa.
 
Otra australiana, Petria Thomas, es quien coge el mando de la prueba hasta el primer viraje, 28”35, seguida de la norteamericana Misty Hyman, prácticamente a su altura, 28”38, de la polaca, 28”61, y de O’Neill, 28”75, mientras la danesa Mette Jacobsen, siempre peligrosa en esta prueba, es quinta, 29”10. Sin relajarse, Hyman da un tirón que la lleva al primer lugar a mitad de carrera, 59”91, por delante de las dos australianas, Thomas segunda en 1,00”34, O’Neill tercera en 1,00”68, mientras la polaca mantiene su posición, cuarta en 1,00”79, y la danesa comienza a atrasarse, quinta en 1,01”15.
 
O’Neill inicia en el tercer largo su remontada, pero encuentra más resistencia de la prevista, y la norteamericana solo pierde unas pocas centésimas en este largo, 32”36 por 32”53, llegando aún primera al último viraje, 1,32”44 por 1,33”04 de O’Neill, mientras Thomas continúa tercera, 1,33”68, y, ya más alejadas, Jedrzejczak, cuarta en 1,34”56, y Jacobsen quinta en 1,34”60. El último largo se resume a la lucha de Hyman, por conservar su corto ventaja, y O’Neill por atraparla, consciente de que se le escapa su gran oportunidad.
 
Efectivamente, la norteamericana saca fuerzas de donde ya no hay muchas, e incluso aumenta su ventaja en unas pocas centésimas, 33”44 por 33”54, logrando, de forma inesperada y sorprendente, un título olímpico que nadie le atribuía antes de la salida, y lo hace, además, con un magnífico tiempo, 2,05”88, nuevo récord olímpico, a siete escasas centésimas del récord mundial.
 
O’Neill debe conformarse con la medalla de plata, claramente superada, 2,06”58, mientras su compatriota Thomas es tercera, 2,07”12, sin sufrir por su medalla de bronce. Jacobsen, en los últimos metros, se impone a la polaca, 2,08”24 por 2,08”48, cuarta y quinta respectivamente.
 
Misty Hyman se había dado a conocer al mundo de la natación por su técnica en las salidas y virajes, en los que en lugar de deslizar en posición ventral, lo hacía de lado, cogiendo progresivamente la posición ventral reglamentaria. Por lo menos en el ambiente internacional, parece haber sido la primera en practicarlo, aunque nunca llegará a tener una gran difusión entre las mariposistas, y en absoluto entre los hombres.
 
En la rueda de prensa, la australiana se lamenta de su derrota, atribuyéndola al cansancio provocado por la cantidad de pruebas que ha nadado antes de estos 200m.mariposa: día 16, eliminatorias y final de los 100m.mariposa, y final del 4x100m.crol; día 17, final de los 100m.mariposa; día 18, eliminatorias y semifinales de los 200m.crol; y el día anterior, sobretodo, eliminatorias y semifinales de los 200m.mariposa, y final de los 200m.crol. Todo un programa, como se puede ver.  
 


Yana Klochkova

200m.estilos: récord mundial: Yanyan Wu (CHN) 2,09”72, 17/10/1997, en Shangai; récord olímpico: Lin Le (CHN) 2,11”65, en Barcelona-1992. Eliminatorias y semifinales el 18 de septiembre, final el 19. 36 participantes repartidas 5 en eliminatorias. Como ya hemos dicho al referirnos al 400m.crol, Michelle Smith ha sido “retirada” de la natación por doping y no defiende ninguno de sus dos títulos de estilos.

 
Ninguna sorpresa en las dos rondas eliminatorias, con la clasificación de las que, más o menos, se podía esperar, entre las cuales las grandes favoritas de la prueba, la ucraniana Klochkova, la rumana Coada-Caslaru, y la japonesa Hagiwara.
 
Es precisamente este última quien coge la delantera en el tramo de mariposa de la final, 28”67, por delante de Klochkova, 28”70, la rusa Oxana Verevka, 28”84, y la canadiense Marianne Limpert, 28”89, mientras la norteamericana Cristina Teuscher es sexta, 29”20, por delante de Coada, 29”50, y otra canadiense Joanne Malar, 29”69. Pese a que Hagiwara es una nadadora que domina la espalda, es Klochkova quien toma decididamente el mando de la prueba en este tramo, girando primera en 1,01”78, por delante de la japonesa, 1,02”02, de Limpert, 1,02”80, y Verevka, 1,02”89, mientras Teuscher es quinta, 1,03”31, y Coada sexta, 1,03”77.
 
La braza, como en muchas de las pruebas de estilos, varía totalmente la clasificación, aunque no afecta al primer lugar de la ucraniana, primera en llegar al último viraje, 1,40”05, ahora con más de un segundo y medio de avance sobre Coada, que con el mejor parcial de braza, 37”68, adelanta a sus rivales, y ya es segunda, 1,41”45, por delante de Hagiwara, 1,41”67; Verevka, 1,41”71; Limpert, 1,41”87, mientras Teuscher es sexta, 1,41”99, aunque todavia con posibilidades de acceder al podio, teniendo en cuenta que el crol es su estilo más fuerte (campeona olímpica de 4x200m.crol en Atlanta).
 
Sin muchos problemas, Klochkova confirma su favoritismo, logrando su segunda medalla de oro con un tiempo de 2,10”88, nuevo récord olímpico, y segundo mejor tiempo mundial de siempre, claramente por delante de Coada-Caslaru, 2,12”57, que tampoco tiene demasiados problemas para imponerse en el segundo lugar, mientras Teuscher hace valer su crol, y es tercera, 2,13”32, remontando a Limpert, cuarta en 2,13”44, y Verevka, sexta en 2,13”88 (avanzada también por Malar, 2,13”70, en los últimos metros) mientras Hagiwara completamente hundida, 33”97 en este tramo de crol, es octava, 2,15”64.  
 
400m.estilos: récord mundial: Yan Chen (CHN) 4,34”79, 17/10/1997, en Shangai; récord olímpico: Petra Schneider (DDR) 4,36”29, en Moscú-1980. Eliminatorias y final el 16 de septiembre. 28 participantes repartidas en 4 eliminatorias. Cae en las eliminatorias la recordista mundial, con unos muy discretos 4,45”65, a más de diez segundos de su récord.
 
Dominio total y absoluto de Klochkova, que toma decididamente el mando de la prueba desde los primeros metros. Es primera en el tramo de mariposa, 1,01”62, por delante de la norteamericana Kaitlin Sandeno, 1,02”75; de Coada, 1,03”09, y de la japonesa Yasuko Tajima, 1,03”21, y demás finalistas, que ya no jugarán ningún papel de cara a las medallas en esta final. Mientras Klochkova continúa en cabeza, 2,11”30 al acabar el tramo de espalda, Tajima, con el mejor parcial de espalda, 1,08”53, pasa al segundo lugar, 2,11”74, por delante de Sandeno, 2,13”16, y la alemana Nicole Hetzler, 2,15”38, mientras Coada, en su peor estilo, retrocede hasta el quinto lugar, 2,16”01.
 
La ucraniana resuelve definitivamente la carrera con un buen tramo de braza, 1,19”33, con más de segundo y medio de ventaja sobre Coada, 3,30”63 por 3,32”37, que con su excelente parcial de braza, 1,16”36, ha pasado del quinto al segundo lugar, por delante de Tajima, 3,33”98, mientras Sandeno es cuarta, 3,36”32, lejos de las medallas a pesar de que es una buena crolista. Klochkova no tiene ningún problema para lograr su primera medalla olímpica de oro, 4,33”59, nuevo récord mundial y olímpico, Tajima se impone a Coada en el tramo de crol, 1,01”98 por 1,04”81 (mejor tramo de crol de las ocho finalistas para la japonesa) logrando la medalla de plata, y dejando la de bronce para la rumana, mientras Sandeno es cuarta, 4,41”03, sin poder inquietar a ninguna de las tres primeras.   
 

4x100m.estilos: récord mundial: China, 4,01”67, 10/09/1994, en Roma; récord olímpico: Estados Unidos, 4,02”54, en Barcelona-1992. Eliminatorias el 22 de septiembre, final el 23. 18 cuartetos inscritos, repartidos en 3 eliminatorias.Pese al cuarto lugar de las eliminatorias, logrado con cuatro nadadoras, ninguna de las cuales nadará la final (también las australianas lanzan tres suplentes, mientras las japonesas lo hacen con el equipo titular al completo) difícilmente se puede pensar en una derrota de las norteamericanas con un equipo mucho más homogéneo.

 
La única incógnita de la prueba será, pues, ver si el cuarteto norteamericano puede bajar de los cuatro minutos, treinta y seis años después de que, en los Juegos Olímpicos de Tokio, lo lograse por vez primera un cuarteto de hombres, también norteamericanos.
 
El cuarteto USA, funciona perfectamente, y a partir del tramo de espalda, el más flojo del equipo, con los 1,01”39 de Bárbara Bedford, que a pesar de todo es la primera en pasar el testigo, va cogiendo cada vez más ventaja. Segunda en el primer tramo es la australiana Diana Calub, 1,01”83, por delante de la alemana Antje Buschschulte y la británica Katy Sexton, 1,02”05 para ambas, mientras la japonesa Nakamura es quinta, 1,02”08, muy alejada de los 1,00”55 de la prueba individual.
 
Quann confirma su título individual logrando el mejor tiempo de las ocho bracistas, 1,06”29, y aumenta todavia más su ventaja sobre sus rivales australianas, 2,07”68 por 2,09”91 (tanto más que Jones no está nada acertada con sus 1,08”08) mientras las sudafricanas, gracias a los buenos 1,07”83 de Poewe (por qué no ha nadado Heyns?) son terceras, 2,10”57, con las alemanas muy cerca, 2,10”62 (con unos buenos 1,08”57 de Sylvia Gerasch, una de las pocas sobrevivientes de la DDR) y las japonesas en quinto lugar, 2,10”73, los tres equipos en un grupo que se disputa la medalla de bronce.
 
Thompson, con el mejor tiempo de las ocho mariposistas, 57”25, coge unas pocas centésimas más de ventaja a las australianas (Thomas 57”39) y ya no ha de temer por su victoria, al tener poco menos de dos segundos y medio de ventaja al iniciarse el último tramo, 3,04”93 por 3,07”30, mientras las japonesas con unos buenos 58”72 de Junko Onishi, cogen el tercero lugar, 3,09”45, por delante de alemanas, 3,10”29 (con una van Almsick discreta con sus 59”67 en mariposa) y sudafricanas, que pierden toda posibilidad de medalla con los 59”81 de Mandy Loots. Las posiciones adquiridas en este tercero tramo ya no variarán.
 
Los 53”37 de Dara Torres (mejor tiempo de las ocho crolistas) dan a su equipo la posibilidad de pasar a ser, efectivamente, el primer equipo que supera los cuatro minutos en este prueba, 3,58”30, nuevo récord mundial y olímpico, claramente por delante de las australianas, 4,01”59 (con unos buenos 54”29 de O’Neill) mientras las japonesas aún deben sufrir con las alemanas, ya que los magníficos 54”04 de otra de las ex-DDR, Kathrin Meissner, están a punto de alcanzar los 54”71 de Minamoto, aunque finalmente, y solo por 17 centésimas, salva la medalla de bronce ante las alemanas, 4,04”16 por 4,04”33, mientras las sudafricanas son quintas, 4,05”15.
 
Guillem Alsina