Viejos récords a superar

No creemos que nadie pueda negar que la natación sea un deporte de gran progreso, seguramente bastante más que el atletismo, el otro gran deporte de cronómetro, aunque seguramente los logros que se consiguen en el tartán sean mucho más apreciados y comentados que los conseguidos en la piscina.
 
Pero el progreso de la natación no ha sido siempre más o menos uniforme, y de vez en cuando han aparecido nadadores que han dejado establecidos récords que se han mantenido muchos años en las tablas de récords. En los últimos años parece que están progresando mucho más las distancias cortas, 50, 100 y 200m., que no las más largas, 400, 800 y 1.500m.
 
Entre los récords mundiales que más han destacado en este aspecto de su permanencia en la tabla, recordemos aquellos míticos 1,04”6 de la holandesa Willy den Ouden en los 100m.crol, establecido un 27 de febrero de 1936, y que solo fue superado por la australiana Dawn Fraser cuando le faltaban solo 6 días para cumplir su vigésimo aniversario, o, ya en nuestros días, los 15,52”10 de la norteamericana Janet Evans en los 1.500m.crol, que es, actualmente, el récord más viejo de la tabla, superado el 26 de marzo de 1988, y que, este sí, ha conseguido cumplir su vigésimo aniversario, y es, junto al de los 800m.crol de la propia Evans (8,16”22 el 20 de agosto de 1989) los únicos récords mundiales que nos ha legado el siglo pasado.
 
Pero si difícil es encontrar récords mundiales que se mantengan durante muchos años, no lo es tanto encontrarlos en los diferentes países, y esta dificultad va de menor a mayor según se trate de países más o menos avanzados en nuestro deporte, siendo lógico que si un país no muy avanzado tiene la suerte de descubrir un buen talento natatorio, sus récords puedan durar mucho más tiempo que no los de un pais en el cual se descubren nuevos y grandes talentos, como quien dice, “a diario”.
 
Prácticamente ningún país ha escapado, en un momento u otro de su historia, a este hecho. En el continente asiático, las dos grandes potencias natatorias tienen una tabla de récords bastante joven, con algunas lagunas. Japón, solo tiene en estos momentos dos récords establecidos, precisamente, el último año del pasado siglo (los 50m. mariposa de Ayari Aoyama, 26”75 en mayo, y los 1,58”78 de Suzu Chiba en 200m.crol, en junio.
 
Por su lado, China, tiene unos cuantos más, aunque hay que especificar que todos ellos pertenecen a aquel “pasado oscuro” de la época en que el dopaje salpicó de mala manera la natación china, dejando a su paso, como fue el caso de la DDR, un reguero de récords que va a costar superar.
 
De aquel periodo han quedado once récords: dos de hombres, los 22”33 de Changji Jiang en los Juegos de Atlanta-1996, y los 1,01”66 en 100m.braza de Qiliang Zeng en octubre de 1997, y once de mujeres: los 24”01 y 54”01 de Jingyi Le en 50-100m.crol; los 1,56”89 de Bin Lu en 200m.crol; los 1,00”16 y 2,07”40 de Cihong He en 100-200m.espalda, y los 3,37”91 del 4x100m.crol, todos ellos de los Mundiales de Roma-1994; los 58”38 y 2,06”77 de Limin Liu en 100-200m. mariposa de los Juegos Asiáticos de Hiroshima-1994, y, finalmente, los 4,05”00 y 4,34”79 de Hua Chen en 400m.crol y 400m.estilos, y 2,09”72 de Yanyan Wu en 200m.estilos, estos tres últimos en octubre de 1997.    
 

 
Periodo
anterior
a 2000
Periodo
2000 – 2004
Periodo
2005-5008
Japón
2
12
26
China
13
7
20
Australia
3
8
29
USA
2
10
28
Canadá
2
11
27
Brasil
4
6
30
Alemania
10
9
21
Suecia
8
10
22
Rusia
5
11
24
Italia
2
7
31
Francia
1
6
33
Gran Bretaña
0
11
29
España
4
7
29

Australia, la segunda potencia mundial en natación, conserva todavía tres récords del siglo pasado en su tabla, uno en la de hombres, los 100m.mariposa de Michael Klim, 51”81, diciembre de 1999, y las dos pruebas de fondo de mujeres, los 8,22”93 de Julie McDonald en 800m.crol de los Juegos de Seul-1988, y los 16,04”84 de Hayley Lewis en 1.500m.crol, en agosto de 1993.

 
Ya hemos visto como Estados Unidos conserva todavía los dos récords de Janet Evans como “reliquias” de su magnífico pasado;
 
Canadá, otro de los grandes, tiene solo dos récords correspondientes al pasado siglo, los 53”98 en 100m.espalda con los que Mark Tewksbury conquistó el título olímpico en Barcelona-1992, y los 4,38”46 de Joanne Malar de 400m.estilos en agosto de 1999. 
 
Brasil, a quien podemos colocar como la tercera potencia natatoria del continente americano, tiene cuatro récords anteriores a este siglo. Tres de hombres, y uno de mujeres: los 1,48”08 en 200m.crol de Gustavo Borges, en diciembre de 1998; los 7,59”85 en 800m.crol de Djan Madruga, setiembre de 1980; los 15,17”55 de Luiz Lima en los Mundiales de Perth-1998, y los 2,17”39 en 200m.espalda de la incombustible Fabiola Molina (que este año ha continuado superando récords sudamericanos) en la Universiada de Messina-1997.
 
Entre los mejores países europeos, Alemania, un país de gran riqueza deportiva en general, y natatoria en particular, conserva varios récords de la década de los 80’s, cuando el país todavía estaba fraccionado entre las dos Repúblicas, la Federal, y la Democrática. Cuando llegó la definitiva unión, la Federal “heredó” también los récords de la DDR, y muchos de ellos, sobre todo en la tabla femenina, todavía hoy no han sido batidos.
 
De los “heredados” de la RFA quedan dos, ambos de hombres; el de los 200m.mariposa de Michael Gross, 1,56”24, junio de 1986, y el del relevo largo, 4x200m. crol, con los 7,13”10 que les valió el titulo de dicha prueba en los Europeos de Strasbourg-1987. Son algunos más los récords “heredados” de la extinta DDR, exactamente seis; dos de hombres, los 3,46”95 que Uwe Dassler señaló en los 400m.crol cuando consiguió el título olímpico en los Juegos de Seul-1988, y los 4,16”08 que Patrick Kuhl señaló para ganar la plata en los 400m.estilos de los Europeos de Bonn-1989, mientras cuatro son de mujeres, con los 4,05”84 y 8,19”53 de Anke Möhring, al proclamarse campeona de Europa de Bonn-1989 y Strasbourg-1987 respectivamente; los 2,11”73, en 200m.estilos, de Ute Geweniger en julio de 1981, y los 4,36”10 de Petra Schneider cuando se proclamó campeona mundial de 400m.estilos en Guayaquil-1982.
 
También con sus buenos años, pero ya de la Alemania reunificada, quedan también los 14,50”36 del fondista Jörg Hoffmann al proclamarse sub-campeón mundial de 1.500m.crol en Perth-1991, y, entre las mujeres, los 2,09”46 de Dagmar Hase en los 200m.espalda de los Juegos de Barcelona-1992, cuando se colgó al cuello la medalla de plata tras la húngara Krisztina Egerszegi
 
Suecia, otro de los países con una gran tradición natatoria, tiene también sus récords del siglo pasado. Uno entre las mujeres, el de Malin Nilsson, 8,39”76 en 800m.crol, de agosto de 1993, y algunos más, siete, entre los hombres: tres de Anders Holmertz, 1,46”76 y 3,46”77 en 200-400m.crol de los Juegos de Barcelona.-1992, y 8,02”78 en 800m.crol, de marzo de 1988; los 15,17”01 de Jonas Persson en los 1.500m.crol de los Europeos de Strasbourg-1987; los 2,03”05 y 4,22”96 en 200-400m.estilos del refugiado checo Jan Bidrman, en noviembre de 1990, y julio de 1991 respectivamente, y, finalmente, los 7,15”51 del cuarteto de 4x200m.crol, cuando ganaron la medalla de plata en los Juegos de Barcelona-1992.
 
Otro de las grandes, Rusia, tiene igualmente varios récords “heredados” del siglo pasado, exactamente 5. El más antiguo, heredado de la también extinta URSS, se lo debe a Elena Dendeberova, con los 2,13”31 que consiguió en la final de 200m.estilos de los Juegos de Seul-1988. Los cuatro restantes pertenecen a la década de los 90, y son, por orden de antigüedad, los 1,46”70 de Evgeniy Sadovyi al proclamarse campeón olímpico de 200m.crol en los Juegos de Barcelona.1992; los 48”21 de Alexander Popov en 100m.crol, en junio de 1994, y los 25”10 y 55”58 de Natalia Mesheriakova en 50 y 100m.crol, en setiembre de 1994, y mayo de 1995 respectivamente.
 
Tampoco Italia escapa de tener récords del siglo pasado, aunque solo son dos, ambos de hombres: los 22”06 de Lorenzo Vismara en 50m.crol, agosto de 1999, y los 1,57”79 del espaldista Emanuele Merisi en los 200m., de marzo de 1996.   
 
Francia tampoco escapa a esta regla, aunque en un porcentaje mínimo, puesto que solo uno de sus récords pertenece al siglo pasado, los 2,01”08 que el estilista Xavier Marchand señaló en los Europeos de Sevilla-1997.
 
La única, entre las “grandes”, naturalmente, que escapa de la “quema” es la natación británica, una de las que más ha progresado en estos últimos años. Su récord más antiguo es el relevo corto de crol, 4x100m., 3,40”54 de los Juegos de Sydney-2000.
 
Comparado con todos estos países, España no desmerece excesivamente de ellos, puesto que son solo cuatro los récords del siglo pasado que todavía continúan sin batir en su tabla de récords, todos ellos de hombres: los 2,12”24 de Sergio López en 200m.braza, julio de 1990; los 1,56”57 y 2,01”09 de Martin López-Zubero en 200m.espalda y 200m. estilos, ambos de noviembre de 1991, y, finalmente, los 4,17”16 de Frederick Hviid en 400m.estilos, agosto de 1999. 
 
Finalmente, y con el ánimo de detectar (es un decir, naturalmente) la mayor o menor “juventud” de la tabla de récords de cada país, hemos confeccionado una tabla. En ella distinguiremos tres periodos: anterior al 2000, 2000-2004, y 2005-2008, y en cada uno de ellos el número de récords que tiene establecido cada uno de los países que hemos estado comentando, de los 40 récords oficiales, es decir, 6 de crol (50,100, 200, 400, 800 y 1.500m.crol);11 de estilos (50, 100 y 200m. en cada estilo, y 200 y 400m.estilos), y los tres relevos (4x100m.crol y estilos, y 4x200m.crol).
 
De este cuadro se puede deducir que los países que tienen la tabla de récords más “joven” son la Gran Bretaña, Francia, Italia, Canadá, USA, Japón y Australia, que son los que conservan menos récords del siglo pasado, pero mientras Japón, USA, Canadá, y Gran Bretaña tienen muchos récords del periodo 2000-2004, Francia, Brasil e Italia tienen treinta o más de sus récords fechados en este último periodo olímpico.
 
 
Guillem Alsina