Erika y Alex

En 1982 contraen matrimonio Jordi Villaécija y Mita García. ¿Quién les iba a decir que 25 años después de su unión el fruto de su amor serían dos auténticos portentos de la natación?. Lo llevan en los genes. Los hermanos Villaécija han nacido para nadar y, de paso, batir récords. A la campeona Erika, que ya tiene 23 años, le ha salido un duro competidor: su hermano pequeño, Álex, que se ha propuesto seguir sus pasos.

 
‘Ella es mi ídolo. Desde pequeño la acompañaba con mis padres a todas las competiciones y he vivido muchos el ambiente de la natación’, confiesa Álex. Por eso, con 12 años, el hermano pequeño se tiró a la piscina con un sueño en mente: llegar tan lejos como su hermana. Y Erika le animaba a mejorar para que pudieran competir juntos. ‘Él será mejor que yo, muchos entrenadores lo dicen’, dice ella con una sonrisa, orgullosa de su hermano pequeño.
 
¿Y qué hay de las pequeñas riñas entre hermanos? ‘Bueno, a veces nos picamos’, admiten. Compiten de forma sana dentro del agua: ‘Él tiene mejor tiempo en velocidad y yo en fondo’, señala Erika. En natación la competición es múltiple: ‘Compites contra ti mismo, contra los demás y contra el cronómetro’, añade.
 
Erika empezó a nadar a los seis años en el Club Natación Horta, a escasos metros de su casa, bajo la dirección del matrimonio formado por Sonia Fernández y Xavi Martí hasta el año 2000, momento en que ingresa en el CAR de Sant Cugat y pasa a formar parte de las filas del CN Hospitalet, equipo cuyos colores defiende actualmente. Tras un par de años bajo la tutela de Víctor Maya comenzó a entrenarse a las órdenes de Joan Fortuny, persona que ha permanecido ligada a la trayectoria de Erika hasta nuestros días.
 
Actualmente realiza 12 sesiones semanales con un total de 7.000 metros por sesión, aunque el miércoles y el sábado están reservados para sesiones de recuperación con menos metros. En total alrededor de 75-80 kilómetros a la semana.
 
Cuando empezó la ESO ya se levantaba cada día alas 6.00 de la mañana para entrenar antes de ir a clase y, mientras sus compañeros se iban a casa a comer, ella volvía a la piscina. Con 15 años ingresó en el Centro de Alto Rendimiento (CAR) para atletas, en Sant Cugat, donde las clases del instituto y las horas de entreno se pueden compaginar mucho mejor.
 
Ahora, es Álex el que lleva un ritmo duro, lo que tuvo que hacer Erika hace unos años. Se levanta cada mañana a las 5.30 para nadar antes de ir a clase. ¿Cómo se sobrellevan unos horarios tan duros? ‘Con disciplina. El deporte te enseña a ser muy disciplinado’, asegura Erika. ‘Sales de casa por la mañana y no llegas hasta la noche. Y cuando llegas, estás muy cansado’, dice Álex.
 
La campeona de Europa no lo es sólo en el agua: nunca ha dejado de estudiar y ahora está cursando Psicología por la UNED. Es muy consciente de que, en el mundo del deporte, pronto le tocará retirarse, así que quiere asegurar su futuro: ‘La carrera me la voy sacando, pero me lo tomo con calma. Es muy difícil ganarse la vida con la natación y si no estudias no tienes futuro’, afirma convencida.
 
A pesar de estos horarios, los chicos intentan llevar una vida lo más normal posible, sin perder el contacto con los amigos. Por ejemplo, la mejor amiga de Erika, Laura, la anima y sigue todas sus competiciones: ‘Cuando estuve en Melbourne, se levantaba a las 3 de la madrugada para verme en la tele’, recuerda Erika con una sonrisa.
 
Esa disciplina de atleta, Erika la aplica también a su vida cotidiana. Chica de palabra, cumple sus promesas: ‘Antes de Atenas prometí que si me clasificaba para los Juegos haría el camino de Santiago’, recuerda. Una penitencia que ha cumplido este verano, con el horizonte de Pekín muy cerca. ‘Llegué muerta’, recuerda la nadadora. ‘No tuve problemas de resistencia, pero yo no estoy acostumbrada a andar, y menos 42 kilómetros al día’, explica. Pero ya puede presumir de otro título más: La Compostina (el diploma por completar el camino).
 
Erika sólo piensa en las próximas Olimpiadas, donde luchará por conseguir alguna medalla y subir al podio. “Yo calculo que alrededor de 8,20” será posible subir al podio. Creo que la primera estará por debajo de esa marca, y puede que también la segunda y que la tercera necesitará hacer 8:20 cortos”.
 
El objetivo de su hermano es competir en Londres 2012. De momento, concentra sus energías en recuperar su mejor forma una vez superadas las dolencias que le impidieron continuar su meteórica progresión de comienzo de temporada en los albores de 2008.
 
Se puede afirmar con rotundidad que en este caso se cumple el dicho: “Detrás de todo campeón, hay unos padres sacrificados”. Sacrificio, esa es la palabra que ha acompañado siempre a todos y cada uno de los miembros de la familia Villaécija García. Sus padres, Jordi y Mita supervisan el buen hacer de sus hijos desde sus primeras brazadas hasta la actualidad, ya sea en la propia piscina, como sucede en la mayoría de las ocasiones o a través de la televisión o internet cuando la economía familiar no lo permite, ya que tener dos hijos en la élite de un deporte como la natación, lejos de ser beneficioso se convierte en una auténtica hipoteca.
 
Qué mejor forma de cerrar este artículo que anunciando una buena noticia para los seguidores de Erika, los cuales podrán disfrutar con su faceta más intelectual y divertida en el programa “Pasapalabra” que emite Telecinco, desde el Jueves al Sábado de la próxima semana. Les aconsejo que pongan los videos a grabar para no perderse el duelo Erika Villaécija versus Paz Padilla (la Laure Manaudou de los chistes).
 
 
Maite Jiménez y Guillermo Suárez