Los “otros” Campeonatos de Europa. Sus inicios

A pesar de que “se dice” que en Eindhoven se disputó la 29a. edición de los Campeonatos de Europa, esta no es exactamente la cifra real de los disputados hasta el momento. En unos años que podemos considerar como los de la “prehistoria” de la natación, más exactamente entre 1889 y 1903, se disputaron, bien es verdad que con algunas discontinuidades, hasta trece ediciones de una competición que llevó el pomposo nombre de “Campeonatos de Europa”. 
        
El 4 de agosto de 1889, y organizado por el Erster Wiener Schwimm Club de Viena en la piscina Dianabad de la capital austriaca, de 34 metros de longitud, se disputa un llamado Campeonato de Europa, con dos pruebes en el programa: la de los 68 metros, ganada por el local Van der Strass con un tiempo de 56”8, por delante de su compatriota Lemberger.
 
La segunda prueba, la de la milla inglesa, 1.609 metros, es ganada por otro local, Haenisch, con 30,53”, por delante de Willy Roehrs, a un solo segundo de diferencia, mientras el húngaro Tomczak es tercero, al final de una emocionante prueba, en la que los dos primeros clasificados superan diferentes récords a su paso por algunas distancias inferiores (advirtamos, sin embargo, que en aquella época, los récords todavía no se homologaban oficialmente, ya que no había ninguna institución internacional, como lo fue dieciocho años después la F.I.N.A., que tuviera el encargo de hacerlo, por lo que se trataría, suponemos, únicamente de récords nacionales).
 
Dos años después, el 19 de julio de 1891, nuevo Campeonato de Europa, esta vez a orillas del Elba, sobre un circuito de 800m. y sobre la distancia de 1.500m. (800 a favor de la corriente, y 700 a contracorriente), con triunfo final del alemán Oskar Polack, del club Triton de Hamburgo, con un tiempo de 27,35”0, claramente por delante de Lorentzen, 29,11”. En 1892, Viena vuelve a organizar este Campeonato de Europa, otra vez sobre la milla inglesa, con una segunda victoria para el alemán Oskar Polack, 29,47”, por delante de su compatriota Uniese, y del austriaco Artur Neumann, los tres por delante de los nadadores ingleses, a más de dos minutos del ganador, a pesar de que eran, en aquellos momentos, los que tenían la mejor organización de natación de competición en nuestro continente.
 
Al año siguiente, el 24 de julio de 1893, nueva edición de estos Europeos de 1.500m., organizado en Elberfed, con victoria de Uniesen, 27,46”3/5, por delante de Balsel, a dos minutos y medio del ganador. En 1894, en la siguiente edición, disputada nuevamente en Hambourg, triunfo de Janos Oldach, del Sanitaet Schwimm Verein, por delante de Oskar Polack.
 
1895, en la sexta edición de estos primeros Europeos, que se disputa en Viena, en una piscina artificial, con presencia de nadadores alemanes, austriacos y húngaros, vuelven a disputarse dos pruebas. La de los 100m. la gana el húngaro “Hajos” (seudónimo de Alfred Guttmann), que el año siguiente se convertirá en el primer campeón olímpico de 100 y 1.200m. de la primera edición de los Juegos, en un tiempo de 1,27”4, por delante del alemán Wolf (aunque está afiliado al Erste Wiener Club de Viena), y de otro húngaro, Biegelbauer, mientras la milla inglesa es ganada por el campeón del año anterior, el alemán Janos Oldach, 29,12”, por delante del austriaco Paul Neumann (que también se convertirá al año siguiente en campeón olímpico de los 500m.).
 
El primer año olímpico, 1896, ve también la disputa de la séptima edición de estos Europeos. El 15 de agosto, en Viena, Alfred “Hajos” renueva su título de los 100m., 1,22”1/5, por delante de cuatro austriacos, Mandl, Wahle, Herschmann y Neumann, y aunque la prueba había sido ganada por otro húngaro, Oedoen Greafl, en 1,22”0, una reclamación de “Hajos”, al haber sido molestado por su compatriota (hay que tener en cuenta que se nadaba sin ninguna separación entre los diferentes callejones asignados a cada nadador, y estos tenían que mantenerse dentro de su espacio), provoca la descalificación de este, y la correspondiente victoria de ”Hajos”. También hay noticias de un título europeo “no oficial” de esta prueba de 100m., disputada en Frankfurt-am-Main el 17 de julio, que gana el británico William Henry, aunque, según parece, se trataba, finalmente, de una competición sin título en disputa.
 
En Charlottenburg, en el Europeo de 1.500m., victoria del alemán Arnold Toepfer, por delante de Lexau. Al año siguiente, el 2 de agosto de 1897, vuelve a disputarse en Viena otro Europeo, con las mismas dos pruebas que el año anterior: en los 100m., victoria del desafortunado Graefl, por delante de Lindner y del austriaco Otto Wahle, mientras este último se adjudica la victoria en la milla inglesa, 27,43”1/5, por delante de Simon Orlik.
 
En 1898, triunfo del austríaco Kart Ruberl en los 100m., 1,18”0, por delante de Graefl, mientras  su compatriota Otto Wahle se impone en la prueba de fondo, reducida esta vez a un quilómetro, en un tempo de 17,08”4/5. El 1899, Mario Milella se proclama campeón europeo de los 1.500m., 27,16”, por delante de Karoly Graefl, y de Max Hainle.
 
1901 ve el nacimiento de una de las grandes figuras de la natación de este principio de siglo, el alemán Emil Rausch, que se proclama campeón europeo de los 1.500m. con un tiempo de 25,40”4/5, aunque será derrotado al año siguiente, 1902, por otra de las grandes figuras de la natación, el británico John Jarvis, que lo derrota delante mismo de sus compatriotas en los 1.500 de una nueva edición de los Europeos, y en la primera participación de un nadador británico en esta competición. En 1903, finalmente, se disputa la última edición, decimotercera de número, con el triunfo del austriaco Lipot Mayer sobre la distancia ya clásica de los 1.500m.
 
Años después, exactamente en 1914, en el Congreso de la FINA, Austria propondrá la disputa de unos Campeonatos Europeos cada dos años, con participación de todas las federaciones europeas afiliadas a la FINA, aunque los dirigentes británicos, que dominan los resortes de la máxima institución de la natación mundial no aprueban la propuesta, temiendo que estos Campeonatos puedan ensombrecer los de la A.S.A. (Amateur Swimming Association, la Federación de la Gran Bretaña), considerados los de mejor nivel mundial. Evidentemente, el estallido de la y Guerra Mundial, aquel mismo año, ayudará a frustrar aquellos primeros intentos de poner en marcha unos verdaderos Campeonatos Europeos. .                
 
No será, pues, hasta 1925, que se pueda hablar sobre un definitivo intento de organizar unos Campeonatos de Europa, cuando, en el Congreso de la F.I.N.A. celebrado en Praga, el dirigente húngaro Leo Donath propuso la disputa de unos Campeonatos Europeos a imagen de los JJ.OO., para favorecer los intercambios deportivos entre los diferentes países europeos, en unos momentos en los cuales, por ejemplo, Alemania volvía a formar parte de la F.I.N.A., de la que había sido expulsada, aunque con determinadas condiciones, después de su derrota en la y Guerra Mundial.
 
En aquel Congreso de 1925 en Praga, la idea de Leo Donath triunfó rápida y totalmente (a pesar de la oposición del representante británico, Harold F. Hearn, que dijo que la FINA no podía organizar unos Campeonatos de Europa, sino únicamente unos Mundiales). Budapest se ofreció para hospedar su primera edición al año siguiente, 1926, pensando en una secuencia de cuatro años, los años pares entre cada una de las ediciones de los Juegos Olímpicos, la única gran competición internacional que se disputaba en aquel tiempo (excepto los Juegos del Lejano Oriente, que disputaban las Filipinas, Japón, y la China, con una secuencia trienal).
 
Como que la única organización natatoria que existía en aquel tiempo era la FINA, fue ella quien se encargó de la organización de la primera edición de estos primeros Europeos, disputados con un gran éxito en la capital húngara, con participación de una quincena de países. Se iniciaba con ellos esta singladura que en Eindhoven tendrá, por el momento, su final.
 
Guillem Alsina