Sven Lodziewski, el más alto y el “menos joven”


Lars Hinneburg, Thomas Flemming, Dirk Richter y Sven Lodziewski en Madrid 1986

Nacido el 17 de marzo de 1965, el alemán-oriental Sven Lodziewski bien pronto se reveló como una de las grandes promesas de la natación de la DDR, sin que se sepa muy bien por qué se le encaminó hacia la natación, cuando podría haber brillado, también, o quizás mucho más, en deportes como el baloncesto, el voleibol, o incluso el balonmano. Porqué nuestro personaje, puede que haya sido, por lo menos a nivel internacional, el nadador más alto que se ha lanzado a una piscina, con sus 207 centímetros.

 
A los 17 años participó en los Mundiales de Guayaquil, donde ya destacó al conseguir el 2o. lugar de los 400m.crol, 3,51”84, y el 4o. de los 1.500m., 15,16”69, candidatándose como un posible rival de Vladimir Salnikov y los norteamericanos, pero sobre todo del alemán “del otro lado”, Michael Gross, el astro emergente de la natación de la Alemania Occidental. Al año siguiente continua su progreso, superando el único récord individual que superó, el europeo de 200m.crol con 1,49”30, aunque solo le duró unos cortos ocho dias, superado, precisamente, por Michael Gross, por poco más de un segundo, 1,48”28.
 
Aunque sin mejorar sus tiempos de Guayaquil, los Europeos de Roma-1983 confirman que es uno de los pocos crolistas capaces de brillar tanto en las pruebas cortas como en las largas, al ser 6o. de los 200m., y 5o. de los 1.500m. La posible consagración olímpica hacia la que, seguramente, había estado encaminada su carrera, no le llegará en 1984 por el boicot que los países de la órbita soviética hacen a los Juegos de Los Ángeles (devolución del anterior que se le había hecho a los de Moscú ), y en los que Sven tenía muchas posibilidades de subir al podio, puesto que, el terminar la temporada, está clasificado con la tercera mejor marca mundial, tanto en 200 como en 400m., además del 16o. en 100m.crol, y 23o. en 1.500m., un hecho del que no puede enorgullecerse muchos nadadores.
 
Los Europeos de Sofia-1985 son una nueva demostración de su eclecticidad, aunque también demuestran que algo hay que falla en el desarrollo de su carrera: los resultados.
 
Es subcampeón de los 200m., de nuevo superado, y claramente, por Michael Gross, que parece haberle cogido “la medida” (suponemos que con el consiguiente desespero de los dirigentes de la DDR), 1,47”95 por 1,49”99, mientras en los 400m., parece que el marcador electrónico le roba el título, puesto que todo el mundo le ha visto claro vencedor de su compatriota Uwe Dassler, mientras el marcador señala una “insignificante” diferencia de dos centésimas, 3,51”52 por 3,51”54, a favor de este, y hay que decir, en favor de Sven, que ya en pruebas anteriores había habido problemas en el marcador, problemas que también ocurren en la última prueba de la misma jornada, cuando el equipo del relevo corto de la RFA se impone a la de sus “hermanos” de la DDR por solo 14 centésimas, cuando casi todos los asistentes han visto, en realidad, un triunfo de los alemanes de la DDR. Sven, dos veces posible campeón, tiene que conformarse con dos medallas de plata, antes de ser eliminado de los 1.500m., prueba que poco a poco va dejando de lado, aunque sin abandonarla del todo.
 
Pese a que sus resultados no son los esperados, hay que decir que los entrenadores de la DDR continúan confiando en sus magníficas posibilidades, aunque para verlas brillar en todo su esplendor, todo se resume, según ellos, a esperar que su desarrollo físico llegue a un nivel que le permita “arrastrar” por el agua sus 207 centímetros a la velocidad debida. Los Mundiales de Madrid-1986 vuelven a poner a prueba este desarrollo, al ser seleccionado para nadar los 100, 200 y 400m., pruebas en las que es finalista, aunque con resultados muy dispares : 2o. en el 200m., nueva y claramente por detrás de Gross, 1,47”92 por 1,49”12, es cuarto en el hectómetro, aunque lejos del podio, 45 centésimas, mientras se hunde totalmente en el 400m., en la que es 8o. en 3,56”06, lejos de los 3,54”79 de las eliminatorias.
 
Su momento de gloria, sin embargo, lo tendrá en el relevo largo cuando sus compañeros se ven dominados por sus “hermanos” del Oeste, entregándole el último relevo con poco más de un segundo de desventaja, 1”09 más exactamente; nadando una magnífica posta, 1,47”34, Sven termina imponiéndose por unas escasas 5 centésimas, 7,15”91 por 7,15”96, acabando con la “frustración” de la DDR en los relevos masculinos, siempre derrotada por sus homónimos.
 
Los Europeos de Estrasburgo-1987 parecen señalarle, definitivamente, a sus 22 años, el camino de la consagración. Su triunfo en los 100m.crol con unos excelentes 49”79, parecen indicarle que sus 207cm. pueden beneficiarle en las pruebas cortas, tanto más que sus resultados en las largas continúan empeorando (4o. en 200m.; 12o. en 400m.), consiguiendo también el título del 4x100m.crol, con récord europeo, el segundo lugar del 4x200m., donde los occidentales vuelven a vencerles, y tercero del 4x100m.estilos.
 
Sin embargo, la consagración no llega. Alguna pequeña lesión, sin apenas importancia, no esconde ese “algo” que falla en este hombre que tan magníficas condiciones tiene para la natación, pero que ni siquiera sus expertos entrenadores pueden descubrir. El año olímpico de Seul representa para Sven algo así como un “fiasco”, para lo que podia esperarse de él. Individualmente ni siquiera llega a la final, 12o. en unos muy discretos 50”77 en las eliminatorias, cuando sus 49”79 de Estrasburgo le hubieran permitido pasar en 4o. lugar, y tiene que conformarse con nadar la Final B, 4o. en 51”00, lo que hace que sus dirigentes le aparten del 4x100m.crol que será medalla de bronce.
 
Sí, en cambio, es incluido en el relevo largo, que luchará denodadamente con el cuarteto USA, y sus “vecinos” de la RFA por un lugar en el podio, y aunque finalmente serán vencidos por los norteamericanos, 7,12”51 por 7,13”68, en el último relevo de un magnífico Biondi, consiguen imponerse a los “occidentales”, 7,14”35, consiguiendo la medalla de plata, única de la serie olímpica que figura entre sus recuerdos deportivos.
 
Mientras sus antiguos compañeros de “fatigas” (Fleming, Dassler, Zessner, Richter, etc.) continúan dentro del deporte, Sven desaparece de él a partir de aquel 1988, no sabemos si apartado o auto-apartado de la natación, suponemos que dedicado ya a resolver el siempre arduo problema de su reinserción en la sociedad, a la búsqueda de su “yo” civil, estudiando Medicina. Pocos años después, ya con su título en el bolsillo, parece que vuelve a oirse su nombre entre los mejores “Masters” de su nuevo país, la Alemania reunificada.
 
Febrero de 2001. En la final de 100m.crol de los Absolutos de Invierno de Alemania se alinea un veterano de 36 años, llegado, como quien dice, de las sombras de un pasado que a los alemanes no les gusta excesivamente recordar. Gracias al preocupante descenso del nivel de la natación alemana, Sven Lodziewski se ha decidido a reaparecer entre los grandes, animado por los resultados conseguidos en las competiciones de “Masters”. Al final del hectómetro, ¡ premio para el caballero !. Un magnífico cuarto lugar, y sus 50”79, le ofrecen la recompensa de ganarse un puesto en el relevo corto que participará en los Mundiales de Fukuoka-2001.
 
Pocos meses después, ¡ diecinueve años después de sus primeros Mundiales !, Sven participa en sus terceros, reverdeciendo de la mejor manera viejos laureles, cuando (contando con la inestimable colaboración, totalmente involuntaria todo hay que decirlo, del cuarteto USA que se hace descalificar) consigue una medalla de bronce en el relevo corto, nadando el último relevo en unos 49”04 que le permiten adelantar al sueco La Fleur, rememorando sus mejores tiempos, cuando decidía las pruebas.
 
Cuando sube al podio, lo hace también, aunque en el escalón más alto, el australiano Ian Thorpe, una de las figuras de estos Mundiales de Fukuoka, que, anecdóticamente, todavía no había nacido cuando Sven subía al podio de Guayaquil por su segundo lugar en los 400m. No tenemos datos a mano para jurar que Sven ha sido el nadador “menos joven” que ha subido al podio de una competición de tanta importancia (se dice que el británico William Robinson tenía 38 años cuando fue segundo de los 200m.braza en los Juegos de Londres-1908, pero este dato no se ha podido confirmar de manera fehaciente) pero no creemos, por lo menos, que haya muchos ejemplos como el suyo.
 
Actualmente, Sven Lodziewski ejerce su profesión médica convertido en un reputado especialista de corazón y pulmones, seguramente satisfecho de sus andanzas como nadador, aunque, quizás también, pensando en si aquellos entrenadores de la DDR no hubieran podido sacar un poco más de “jugo” de sus interminables 207cm. de altura, o si no le hubiera ido mejor dedicándose al baloncesto, voleibol, handbol, o incluso al water-polo. Nunca lo sabremos, aunque podemos decir que muchos disfrutamos con sus actuaciones como nadador.     
 
Guillem Alsina