Santi Esteva


Santi Esteva (izquierda) junto con sus compañeros en Indiana Gary Hall y Mike Stamm

Hijo de un excelente nadador de fondo catalán de los años 40 y 50, Santi Esteva (para diferenciarlo de su padre, Santiago Esteva) nació en Reus un 16 de julio de 1952. En 1963, captado por Kees Oudigeest, pasó a entrenarse en el C.N.Sabadell, club al cual (exceptuando dos temporadas) perteneció toda su vida.

 
En abril de 1965, todavía sin haber cumplido los 13 años, Santi irrumpía en el escenario de la natación española, al clasificarse 9o. de los 400m.crol y 200m.espalda en los invernales de Valencia, mereciendo junto a dos de sus compañeros (Ma.Paz Corominas, y Josep Duran) el ser mencionado, junto a una fotografía, en la revista CROL, como tres de las futuras esperanzas de la natación española.
 
Aquel mismo verano es seleccionado para su primera experiencia internacional, al formar parte del equipo que participa en el “Criterium Internacional de Natación” (antecedente de los “Eurojúniors”) que se disputa en Barcelona, consiguiendo el 5o. lugar de los 200m.espalda, pese a que tiene que enfrentarse a nadadores que le llevan dos años de ventaja. Siguiendo la tradición paterna, Santi escoge dedicarse a las pruebas de fondo y espalda, aunque los métodos de Kees también le van a ir muy bien, en el futuro, para dedicarse a las pruebas de estilos.
 
Aunque en 1966 los invernales no le aportan excesivas mejoras (6o. de 200m.espalda, y 7o.de 400m.crol), es seleccionado en varias ocasiones para los equipos de categorías: con el de “espoirs” que se enfrenta a Francia en Madrid; con el Equipo B que se enfrenta a Suiza A en Vevey y con Francia B en Pamplona; con el infantil en el Torneo Internacional Infantil de Catania, donde ya brilla al vencer en tres pruebas, 200 y 400m.crol y 200m.espalda, lo que le permite ir adquiriendo una cierta experiencia. A finales de temporada, integrado en dos equipos de relevos del C.N.Sabadell, 4x100m.crol y estilos, supera sus primeros récords españoles de la categoria infantil (13, 14 y 15 años en aquella época), mientras en el ranking español de infantiles ocupa ya el primer lugar de los 1.500m.crol y 400m.estilos, y el 2o. y 3o. de 100 y 200m.espalda.  
 
1967 ofrece al joven nadador, todavía sin cumplir los 15 años, los primeros podios absolutos, cuando en los invernales de Zaragoza, se iza hasta el tercer lugar de los 400m.crol, incluso con nuevo récord español infantil, junto al 5o. de 200m.crol, y el 6o. de los 100 y 200m. espalda, lo que le vale sus primeras selecciones con el Equipo A de España, en encuentros contra Francia e Inglaterra, aunque continua participando en encuentros de categorías menores (gana, por ejemplo, el Memorial Ettore d’Elia en Nápoles, venciendo en los 400m.crol y 100m.espalda), y aunque los campeonatos de verano le quedan todavía fuera del alcance (aquel año todavía se disputaron por Selecciones “Regionales”) consigue su primer título de campeón absoluto al vencer con el cuarteto de 4x200m.
 
Finaliza la temporada con un extraordinario triunfo en la primera edición oficial de los “Eurojúniors”, al conseguir el primer título español, al imponerse en los 1.500m.crol, 17,49”8, mientras era segundo de 400m.crol y 200m.espalda. Todo ello, “arropado” con 14 récords de categoría infantil en los 200 y 400m.crol, 100 y 200m. espalda, y 200m.estilos (algunos de los cuales lo son también de la categoría superior, la de juveniles, que comprende los nadadores de 16 a 18 años), e incluso, el 30 de setiembre, supera su primer récord absoluto al señalar un tiempo de 17,08”6 en 1.500m., superando los 17,12”4 de otra de las grandes figuras de la natación española, y del club de Sabadell, Miguel Torres.
 
1968 supone la definitiva consagración de Santi como el mejor nadador español de todas las épocas. Inicia el año con dos magníficos terceros lugares (400m.crol y 200m. espalda) en la reunión de Bremen, p.25m., también conocida como “la mini-olimpiada de Bremen” por la calidad de la participación. Después, “arrasa” en los Invernales de Vigo, consiguiendo tres títulos, 400m.crol, 200m.espalda y 200m.estilos, y el 2o. lugar en 100m.espalda (no se nadaban ni los 1.500m.crol, ni los 400m.estilos, pruebas que también hubiera podido ganar).
 


Durante un premiación del campeonato universitario norteamericano (segundo por la izquierda)

Sus dos títulos en 100 y 200m.espalda de los Nacionales de Verano hacen que sea escogido para formar parte del equipo olímpico que se desplaza a Ciudad México. Allí, recogiendo el fruto de lo que ha estado sembrando durante todo el año, ofrece a los aficionados la mejor actuación de la natación olímpica hasta aquel momento. El 21 de octubre, por la mañana, nada las eliminatorias de los 100m.espalda, una distancia excesivamente corta para sus cualidades técnicas, clasificándose para las semifinales en el 11o. lugar, 1,03”0, tiempo que mejora en las semifinales de la tarde, 1,02”4, aunque solo dos décimas de segundo le impiden clasificarse para la final.

 
Cuatro días después, 25 de octubre, nada las eliminatorias de los 200m. Situado en la misma serie que el alemán oriental Roland Matthes (proclamado tres días antes campeón olímpico de los 100m.), Santi se deja la piel y lucha con el alemán, llegando en segundo lugar con unos magníficos 2,15”8 (a solo tres décimas de segundo del récord de España), consiguiendo su objetivo de pasar a la final, al clasificarse con el 4o. mejor tiempo de estas eliminatorias, lo que le permite, incluso, soñar con una eventual subida al podio. Por la tarde, sin embargo, rápidamente se desvanecen estos pensamientos, aunque lucha por conseguirlos.
 
Pasa en sexto lugar por el hectómetro, 1,05”4, junto al italiano Franco del Campo, no muy lejos de Gary Hall “Sr”, 1,04”8, y el soviético Leon Dobroskokin, 1,04”7, y muy alejado del que será finalmente el podio olímpico (Matthes 1,03”8, y los norteamericanos Mitch Ivey y Jack Horsley, ambos primeros en 1,03”2, antes de que el alemán los remonte en el segundo hectómetro).
 
Basándose en sus dotes de resistencia, Santi remonta al soviético, para ser 5o. de esta final, y, doblando muy bien (1,05”4 + 1,07”5), consigue unos magníficos 2,12”9, pulverizando el récord de España), a solo tres décimas de Hall, y a dos segundos del tercer escalón del podio. Es el primer finalista olímpico español en una prueba individual.
 
Al día siguiente, 26, nada las eliminatorias del 4x100m.estilos junto a sus compañeros Josep Duran, Arturo Lang-Lenton, y José Antonio Chicoy, logrando su pase a la final, con un parcial para Santi de 1,02”1 que le hubiera significado poder nadar la final del hectómetro. Con esta gesta, Santi se ha izado hasta el primer nivel mundial de la natación, al lado de los mejores, ya que sus 2,12”9 lo ubican en el 11o. lugar del ranquing mundial de los 200m.espalda.
 
Su actuación en Ciudad México, y las grandes posibilidades que ofrecen para el futuro sus poco más de 16 años, ha llamado la atención de los “ojeadores” universitarios USA presentes en la capital mexicana, que lo invitan a ir a estudiar a la Universidad de Indiana, donde podrá entrenar a las órdenes de Jim “Doc” Counsilman, un técnico que está adquiriendo cada vez más prestigio entre el núcleo de técnicos USA.
 
Gracias a una beca de la D.N.D. (Delegación Nacional de Deportes), Santi no tiene problemas para aceptar la invitación, y pasa a entrenarse con aquel prestigioso técnico. Entendiendo que su formación deportiva no está todavía completamente terminada, Counsilman, aunque sin hacerle abandonar las pruebas de espalda, lo inclina también hacia las de fondo, consciente de que ello le ofrece réditos para el futuro. En Indiana, Santi se encuentra “sumergido” en un magnífico grupo de entrenamiento, compuesto por nadadores que están, prácticamente todos ellos, entre los mejores del mundo (Gary Hall, Mitch Ivey, John Kinsella, John Murphy, etc.), pero sobre todo con uno de ellos, Mark Spitz, que señalará, cuatro años después, un hito en la historia de la natación olímpica.
 
Los entrenos dan rápidamente resultados. En marzo participa en la “mini-olimpiada” de Bremen, venciendo en los 1.500m.crol, y es segundo y tercero en 100 y 200m.espalda, con nuevos récords de España en las tres pruebas (16,47”0, 1,00”9, y 2,12”5), récords que irá rebajando sucesivamente a lo largo de toda la temporada. Vence nuevamente en tres pruebas de los invernales absolutos, 400m.crol, 100 y 200m.espalda (con nuevos récords en espalda, 1,00”4, y 2,10”3), y poco después en Reims, consigue el récord de los 1.500m. en p.50m. con unos magníficos 17,13”7 (y solo como curiosidad, superando al actual presidente de la Federación Francesa, Francis Luyce).
 
Consigue diferentes victorias en los habituales Trofeos que por aquel entonces se disputaban por las piscinas europeas, así como en encuentros internacionales, mientras en los Absolutos de Verano consigue cuatro títulos (1.500m.crol, 200m.espalda, y 200 y 400m.estilos), al tiempo que va copando la tabla de récords de España de los que, al finalizar 1969, ostenta seis en p.25m. (400, 800 y 1.500m.crol; 100 y 200m.espalda, y 400m.estilos), y ocho en p.50m. (200, 400, 800 y 1.500m.crol; 100 y 200m.espalda, y 200 y 400m.estilos). Destaquemos que en p.25m., ha sido el primero en bajar de los 17 minutos en los 1.500m.crol, 16,47”0, el 7 de marzo en Bremen, y del minuto en los 100m.espalda, 59”7, el 14 de junio en Sabadell.
 
1970 es uno de los años que la natación española recordará siempre con especial alegría. La Liga Europea había concedido a Barcelona la organización de los Europeos Absolutos de aquel año, y existía una gran confianza en que, después de los resultados conseguidos en los Juegos de México (con tres finales olímpicas) y del año anterior, se podía hacer un excelente papel en aquellos Europeos, contando además, con un Santi Esteva en plena ascensión.
 
Poco antes de estos Europeos, Santi ya avisa de su estado de forma, cuando en el famoso Festival de Santa Clara consigue superar (algunos “a pares”) los récords de España de 200m., 2,00”5 y 2,00”4 (superando sus anteriores 2,00”8); 400m., 4,15”3 y 4,14”1 (anterior sus 4,17”9); 800m., 8,52”9 (anterior sus 9,05”8); 1.500m., 16,42”2 (anterior sus 17,11”2), siendo el primer español que baja de los 9 y 17 minutos en ambas pruebas de fondo; y también el de 100m.espalda en 1,01”0 (anterior, suyo, 1,01”3). Aunque hay que precisar que Santi no fue el único que respondió a la perfección en aquellos Europeos de Barcelona, si hay que decir que fue quien consiguió los mejores resultados, y ofreció la “guinda del pastel” a los aficionados que abarrotaron las Piscinas Picornell para presenciar el magnífico espectáculo que fueron aquellos Europeos.
 
En el curso de aquella semana, Santi se sube al podio de campeones en cuatro ocasiones, al ser tercero en los 400 y 1.500m.crol, y segundo de los 100 y 200m.espalda, superando en todas ellas los récords de España.
 
El 6 de septiembre, en las eliminatorias de los 400m., Antoni Corell gana la 2a., arrebatándole el récord con 4,14”0 (4,14”1 había señalado Santi pocas semanas antes en el festival de Santa Clara), pero la respuesta de este es fulminante cuando en la siguiente, consigue un tiempo de 4,07”7, rebajando en más de seis segundos el de Corell; por la tarde, en la final, es tercero, 4,08”3, luchando de tu a tu con el sueco Gunnar Larsson y el alemán Hans Fassnacht hasta los 200m. (Fassnacht 2,01”5, Larsson y Santi, 2,01”8), para inclinarse claramente en la segunda mitad de una prueba en la que el sueco acaba batiendo el récord mundial de la prueba, 4,02”6.
 
Dos días después, con 59”8 en las eliminatorias de los 100m. espalda, Santi se convierte en el primer español por debajo del minuto; por la tarde, en la final, planta cara a todo un Roland Matthes, aunque, lógicamente, no puede hacer otra cosa que terminar en segundo lugar, 58”9 por 59”9, aunque pocos minutos después, en la final del 4x100m.estilos, vuelve a superarse al nadar el primer tramo del relevo en unos magníficos 58”9, nuevo récord, “aspirado” por un Matthes que, por su parte, rebaja el récord mundial en nueve décimas de segundo, dejándolo en 56”9.   
 
Tres días después, el 11 de setiembre, es el turno de la prueba de fondo, los 1.500m. Aunque no puede hacer nada contra el dúo alemán, Hans Fassnacht y Werner Lampe (16,19”9, récord de Europa, y 16,25”6, respectivamente), Santi lucha contra él mismo para batir el récord de España conseguido semanas antes en Santa Clara. Pasando en 8,46”6 a los 800m., también nuevo de España), termina en unos magníficos 16,35”7, superando en más de seis segundos sus anteriores 16,42”2.
 
Al día siguiente, 12, vuelve a enfrentarse en los 200m. espalda a su mayor rival, Matthes. En las eliminatorias de la mañana Matthes recupera el récord mundial que 22 días antes le había arrebatado el norteamericano Murphy (2,06”1 por 2,06”3), mientras Santi, 2,11”7, iguala su récord español. Por la tarde, el alemán se reservó para el 4x200m.crol que cerraba la sesión, dedicándose a una (antideportiva) demostración de su superioridad, avanzando y dejándose alcanzar en varias ocasiones por Santi, mientras iba echando “chorritos” de agua por la boca. En los últimos metros se adelanta para vencer claramente, 2,08”8, “absorbiendo” tras él a Santi, llevándole a lograr unos magníficos 2,09”7, junto a una nueva medalla de plata. y todavía le quedaron fuerzas para, al final de aquella sesión, en el primer tramo del 4x200m.crol, superar el récord español de los 200m. con un tiempo de 1,58”8 (recuperando el récord que le había superado tres días antes en la prueba individual su compañero de club Jordi Comas con 2,00”2), siendo el primer español bajo los dos minutos.
 
Con su actuación, Santi llega al punto álgido de su carrera, situándose en el ranking final de aquel año como el 3o. del mundo de los 100m., y el 7o. de los 200m.espalda, así como el 13o. y 16o. de 400 y 1.500m.crol, con buenas perspectivas para los Juegos de Munich, donde con sus 20 años estará todavía en mejores condiciones para conseguir superar su actuación de Ciudad México.
 
Nada los Absolutos de Invierno en Palma de Mallorca de la siguiente temporada 1971, en una espléndida forma, superando los récords de 200 y 400m.crol, 1,57”1 y 4,04”4, así como los de espalda, 58”0 y 2,07”4, y 200m.estilos, 2,10”2. A su vuelta a Indiana consigue uno de los más grandes éxitos de la natación española hasta aquel momento, al proclamarse campeón de las 100y.espalda de la N.C.A.A. (National Collegiate Athletic Association) es decir campeón de los prestigiosos Campeonatos Universitarios, que reúnen a la flor y nata de la natación no solo de USA sino también a todos los nadadores extranjeros que estudian becados en las sus Universidades, y poco después, es segundo en los Campeonatos Absolutos USA, igualmente en las 100y.espalda.
 
Es entonces, sin embargo, cuando empieza a sentir los primeros síntomas de una lesión de hombro que, poco a poco, va agravándose, y que va impedirle una secuencia continuada en su actuación deportiva durante casi un año y medio, lo que, lógicamente, provocó el nerviosismo del nadador, y un posterior enfrentamiento con directivos de la FEN (como podemos ver “ nihil novum sub solem”, o algo así), “estallando” todo ello con motivo de la “II Copa Europa” de aquel verano de 1971, donde el equipo español se clasificó en el octavo y último lugar, bajando a “2a. división” después de cuajar una actuación muy por debajo de la que se esperaba, y se agudiza al final de temporada, con la disputa de los Juegos del Mediterraneo de Esmirna, donde su lesión y la consecuente falta de entrenamiento, lo llevan a no conseguir los triunfos que se esperaban de él (3o. de 400m.crol, segundo en 100 y 200m.espalda, ayudando a ganar los dos relevos de 4x100m., y el segundo lugar del 4x200m.).
 
Todos estos inconvenientes se resuelven en un agrio cruce de polémicas declaraciones con algunos directivos de la FEN, en las que incluso toma partido la prensa española, dada la personalidad y la importancia de Santi dentro del deporte español, y termina con la determinación de Santi de no licenciarse para la temporada siguiente, 1972, y, por ende, poniendo de lado la posibilidad de clasificarse para los Juegos de Munich, aprovechando que la Universidad de Indiana, en base a sus resultados, le proporciona una beca con la cual poder atender a su estancia en tierras norteamericanas.
 
Aun sin estar completamente libre de su lesión, vuelve sin embargo en 1973 con renovados brios, aunque descontento con su club de siempre, C.N.Sabadell, lo hace licenciándose por el Reus Deportiu de su ciudad natal. En los Absolutos Invernales consigue los títulos de 100 y 200m.espalda, y 400m.estilos, mientras en los de Verano, sin terminar totalmente con las secuelas de su lesión, gana dificilmente, 7 décimas de segundo, los 200m.espalda con unos discretos 2,18”0, pero es vencido, por vez primera en unos años, en el hectómetro por Enrique Melo, 1,01”5 por 1,01”2, mientras es 5o. en 400m.estilos, demostrando que su lesión todavia se arrastra, sin permitirle llegar a su mejor forma, lo que le lleva a no querer participar en la primera edición de los Mundiales que se disputa en Belgrado.
 
Vuelto nuevamente a la disciplina del Sabadell, regresa unos pocos días a Barcelona, suficientes para dar cuenta de sus progresos en velocidad. A mediados de marzo, en los Absolutos de Catalunya de Badalona, p.25m., supera los récords absolutos de España de 100 y 200m., 52”9 y 1,54”8, aunque se ve privado de participar en los de España al tener que volver rápidamente a Indiana, puesto que está a punto de terminar su licenciatura en Ciencias Químicas. Después de conseguirla, da por finalizada su estancia en los Estados Unidos, volviendo “a casa”. Parecen sentarle bien los nuevos aires, participando en los Absolutos de Verano, donde se desquita de su derrota ante Melo, ganando, además, los 200m.espalda y 200m.estilos, pruebas en las que es seleccionado para participar en los Europeos de Viena-1974.
 
En la capital vienesa, y aun sin terminar de conseguir su mejor forma, Santi es nuevamente la figura del equipo español, al llegar a la final de las tres pruebas en que participa, con un 4o. lugar en 100m.espalda, 59”52, a 74 centésimas del podio; un 5o. en los 200m.espalda, 2,08”87 (con nuevo récord de España, superando los 2,09”24 conseguidos en las eliminatorias de la mañana), y un 8o. en los 200m.estilos, 2,12”45, y forma parte de los tres relevos que se clasifican para las respectivas finales (7o. en los dos de crol, y 6o. en el de estilos) destacando con sus dos récords de España en 200m.crol en el primer tramo de las eliminatorias y la final (1,58”39 y 1,58”33 respectivamente).
 
Aunque su actuación en los Invernales de 1975, año de Mundiales, no es nada lucida (3o. en 200m.espalda, 4o. en 100m.crol y 100m.espalda), su forma se afina a medida que pasan los meses, y consigue que el D.T. de la FEN le de su confianza, seleccionándolo para los II Campeonatos Mundiales que se disputan en Cali. Allí, en las alturas caliqueñas, Santi demuestra que todavía continua entre los mejores del mundo, al conseguir clasificarse para dos finales, 200m.espalda (6o. en 2,09”21, después de haber señalado 2,08”94 en las eliminatorias, igualando su récord de los Europeos de Viena, el año anterior), y 200n.estilos (8o. en 2,15”14, aunque con unos mejores 2,11”94 en las eliminatorias, igualando también su récord de España), mientras es 9o. en los 100m.espalda, 1,00”08, a solo 33 centésimas del último clasificado para la final, tiempos que, seguramente, hubiera podido superar ampliamente (como demostraria poco después) de haber nadado al nivel del mar.
 
Coopera también con los dos cuartetos de 4x100m. que son finalistas (8o. en el de estilos, señalando unos 59”57 que le hubieran permitido estar en la final individual, y 7o. en el de crol). Termina la temporada encuadrado en el equipo que disputa la “IV Copa de Europa” en Sofía, donde el equipo español consigue de nuevo ascender a la máxima división europea, y donde, confirmando su buena actuación de Cali, supera tres nuevos récords de España, el de los 200m.espalda con unos magníficos 2,07”36; el de los 200m.estilos con 2,11”6, y el de los 200m.crol, 1,57”19, lanzando al relevo largo (completado con Diego Rojas, Jesus Fuentes y Jordi Comas) que con 7,57”89, son los primeros en superar los ocho minutos en esta prueba, mientras en los 100m., con 59”28, se aproxima a sus antiguos 58”9 de aquellos exitosos Europeos de 1970.
 
Termina la temporada con un gran éxito al conseguir cuatro títulos en los Juegos del Mediterráneo de Argel, tomándose la revancha de aquellos aciagos Juegos de cuatro años antes. Sin llegar a sus mejores marcas, aunque también sin desentonar, Santi se impone en los 100 y 200m.espalda, 1,00”20 y 2,08”21; 200m.estilos, 2,12”12, y 4x100m.estilos, mientras es segundo en los dos relevos de crol. Aunque sin la contundencia de aquella temporada, Santi vuelve a situarse entre los mejores europeos y mundiales en su especialidad de espalda y estilos (es el 6o. y 4o. europeo de 100 y 200m.espalda, y el 16o. mundial de los 200m.espalda, y 10o. europeo de 200m.estilos), y parece preparado para conseguir la revalida olímpica que parecía prometer su 5o. lugar de Ciudad México.
 
1976, año olímpico, se inicia para Santi con la aparición de una nueva figura de la natación española, David López-Zubero, que lo fuerza hacia nuevas superaciones, por lo menos en las pruebas de crol, puesto que Santi se resiste a bajar del pedestal al que se ha encaramado. Que David le supera el récord del hectómetro crol con 52”6, Santi lo vuelve a superar en 52”1; que David le supera el de los 400m.crol en 4,03”1, Santi le replica con unos 4,03”0 (aunque vuelve a perderlo con 4,02”71 pocos dias despues), animando el panorama natatorio ante la cita olímpica.
 
Su prioridad, sin embargo, y más ahora con la aparición de David, continua siendo la espalda y los estilos, pruebas en las que se adjudica la victoria en los Invernales de Sabadell, complementadas con dos nuevos récords de España en los 200m.espalda, 2,06”8, y 400m.estilos, 4,36”4, mientras en otra competición supera el de los 200m.estilos con 2,08”9, demostrando que prepara perfectamente su cita olímpica. Las mínimas impuestas por la FEN (que eran las mismas que había impuesto la FINA) que en un principio se habían intuido como relativamente fáciles, se volvieron más difíciles a medida que pasaban las semanas sin poderse conseguir.
 
Los magníficos “trials” que se disputaron en la “fácil” Picornell (unos “trials” muy “sui generis”, puesto que se disputaron en cuatro jornadas, repitiéndose todas las pruebas en las cuatro jornadas) permitieron finalmente seleccionar un equipo compuesto por nueve nadadores y cinco nadadoras, entre los cuales, lógicamente, Santi era una de sus mejores bazas. En Montreal, Santi fue efectivamente el mejor, aunque sin llegar a lo que podía esperarse, es decir, una actuación semejante a la de ocho años antes. Fue semifinalista de los 100m. (59”88 en eliminatorias; 15o. de las “semis” con 59”71), y 17o. de los 200m. 2,08”63, sin acercarse a sus récords de España, formando parte de los equipos de relevos (9o. en los de estilos, a 92 centésimas de la final, y 12o. en el 4x200m.) con nuevos récords de España en ambos.
 
La carrera deportiva de Santi, ¡todo tiene un fin en esta vida!, ha terminado. Había que encontrar nuevos rumbos para su porvenir profesional, y aunque formado en Químicas, no buscó en los laboratorios su futuro, entrando a trabajar en “La Caixa” como director de una de sus sucursales, una vez hubo vuelto a sus raíces primigenias, a su Reus natal. Tuvo todavía esporádicos contactos con la natación, formando parte de la organización de los Mundiales de Madrid-86 y de los Juegos de Barcelona-92, pero solo fueron, al parecer, eso, contactos esporádicos.       
 
Está en poder del premio de la Asociación Nacional de Periodistas Deportivos; del Trofeo Santacana (distinción que premiaba la mejor conjunción entre los estudios y el deporte), Trofeos Barón de Güell, y Trofeo Joaquin Blume, así como la Medalla de Oro de la FEN, habiendo sido proclamado como mejor deportista español los años 1968 y 1970, y elegido por la FEN como mejor nadador español en los años 1968, 1969, 1974, y 1975.
 
Dejando paso a los números, digamos que Santi llegó a superar un total de 71 récords absolutos individuales de España, 33 en cualquier clase de piscina, y 38 en p.50m. (además de 23 en relevos absolutos, y otros 16 en relevos por equipos de clubs). El primero de ellos lo superó el 30 de septiembre de 1967 (1.500m. crol en 17,08”6, Sabadell, p.25m.), y el último el 29 de agosto de 1976 (100m.crol en 53”4, Palma de Mallorca, 50m.). Consiguió 41 títulos de campeón de España individuales (19 de invierno; 22 de verano), más 29 en los tres relevos (19 de verano; 10 de invierno), aunque hubiera podido conseguir muchos más debido a su ausencia de algunos de los Campeonatos al no poder desplazarse desde Indiana por diferentes causas.   
  
Guillem Alsina