Misty Hyman

En los Juegos Olímpicos de Sydney 2000, una norteamericana, auténtica desconocida en el panorama internacional, con 21 años se clasificaba en primera posición en las series preliminares de 200 mariposa, se trataba de Misty Hyman. Sus 2:07.87 aventajaban a figuras consolidadas como las australianas Susie O’Neill y Petria Thomas. Su marca de inscripción, conseguida en los trials USA celebrados en Indianápolis en el mes de agosto era de 2:09.27, mientras que su mejor marca era de 2:09.08 y databa de enero de 1997.

 
Los 2:07.57 de O’Neill en semifinales parecían poner las cosas en su sitio relegando a la norteamericana a la cuarta posición que la situaban en la calle 6 en la final de día 20 de septiembre, la misma final en que la española Mireia García no podía acceder al terminar novena en semifinales con un tiempo de 2:10.24, veinticinco centésimas más que la japonesa Yuko Nakanishi.
 
En la final, donde también nadaba una joven polaca de 17 años llamada Otylia Jedrzejczak, no transcurrió bajo el guión preestablecido, puesto que ya en el primer viraje Hyman pasaba segunda a solo tres centésimas de Petria Thomas, mientras que la recordista mundial Susie O’Neill era cuarta a cuatro décimas de su compatriota. A mitad de la prueba, O’Neill intentaba poner orden en su terreno pero una vez más Misty Hyman pasaba por delante con 59.91 por 1:00.68 de la aussie que avanzaba una posición siguiendo a Thomas. En los siguientes metros O’Neill solo podía arañar unas pocas décimas a la norteamericana para colocarse en segunda posición y pese a su determinación en el último largo Misty Hyman era capaz no solo de aguantar a la Campeona del Mundo sino de aumentar su ventaja hasta tocar el muro con un tiempo de 2:05.88.
 
La marca de Hyman representaba un nuevo record olímpico, a solo 7 centésimas del mundial que ostentaba Susie O’Neill y la segunda mejor marca mundial de todos los tiempos, además terminó con 6 años de imbatibilidad de Susie O’Neill. Para poner en perspectiva su hazaña hoy en día aún representa la sexta mejor marca de todos los tiempos y solo tres nadadoras han sido capaces de nadar más rápido (Jessicah Schipper, Otylia Jedrzejczak y Susie O’Neill). Su record olímpico aún prevalece y será el que deban batir en Pekín.
 
El estrellato de Hyman fue efímero, puesto que nunca jamás consiguió acercarse a las marcas de Sydney. Aquejada de una lesión se conformó con no volver a luchar por lo más alto.
 
El caso de Hyman es uno de tantos, nadadores con potencial pero sin el talento de las grandes figuras. Fruto de la determinación y un gran trabajo en la Universidad de Stanford.
 
Gracias a Miguel López (entrenador del CN Galaico), traductor y doblador de la entrevista que os ofrecemos en audio, donde Hyman repasa los factores que llevaron a una niña enclenque y asmática hasta la corona olímpica.
 
Archivo de audio con la entrevista a Misty Hyman (MP3, 4,44 Mb., 19:26 min.)
 
Miguel López, Roger Torné