El día después … de Debrecen

Me desperté a las 7, desayuné a las 8, y aquí estoy a las nueve en el hotel. Dicen que hay unas huelgas hoy en Hungría. A ver si llegamos bien a casa.
 
Recuerdo que casi siempre los días después de las competiciones eran difíciles. Tanta expectación, cumplida o no. Un gran desajuste tras tantos días de intentar ajustarlo todo a los límites de la perfección inalcanzable. ¿Y ahora? Desde esta nueva perspectiva, la cosa es muy parecida. Aunque uno ya tiene su experiencia, el punto de vista es muy nuevo, y hay tanto que aprender. Tanto que recordar…
 
Todo no cabe en unos días. Los sentimientos y sensaciones provocados por el regreso a una competición así. Sin tocar el agua. O sólo tímidamente con la mano dos días antes de empezar las pruebas para comprobar si está fría, como si sintiera que ahora o nunca porque mañana ya estará llena de los que se han ganado el derecho a sumergirse en ella.    
 
Los viajes, los desplazamientos son un momento idóneo para dejarse llevar. Me refiero sobretodo a nuestros pensamientos. El destilado que hace nuestro subconsciente de lo que le viene en gana y luego ofrece a algún rincón de nuestro cerebro para que le dedique más o menos atención es la mejor guía de viaje, y me refiero a nuestro viaje vital.
 
Compré una revista con las diez mejores cosas del año en categorías diversas. Sólo un apunte: el Rey Juan Carlos aparece en el puesto número diez de las mejores citas con ” Why don’t you shut up?”, y Michael Phelps no aparece en la lista de lo mejor del deporte. Basta de divagar. Volvamos a lo que nos ocupa.
 
¿Lo mejor? No lo sé. A cada cual su opinión. Estrechar la mano de Tamas Darnyi y preguntarle si realmente era él quien nadó la espalda del relevo húngaro en la Universiada de Fukuoka, para seguidamente darte cuenta de que no debe ser la primera vez que le preguntan algo parecido y que para él su carrera deportiva terminó en Sheffield. Mucho mejor que eso es lo que hizo en la piscina de Debrecen. Formó parte de un relevo de niños y adultos, organizado por UNICEF. Entre los integrantes de los relevos había grandes nadadores húngaros retirados. Entre otros, Guttler, Szabados, Verraszto y Gyarmati. Cuando Darnyi estaba llegando a la pared, el niño al que daba el relevo se lanzó al agua antes de que él tocara la placa. Darnyi lo agarró, lo levantó, y lo puso otra vez sobre el pollete de salida. Ya en la pared vio cómo el niño saltaba a la piscina de nuevo. No hubo descalificación.
 
Allá va una lista. No sé si es lo mejor pero es lo que me viene en mente. El orden de los factores enumerados no altera el producto ni su valor.  
 
1) UNA mención honorífica para Krisztina Egerszegi. Why did you stop swimming? Fue la pregunta. I thought it was enough. Fue la respuesta.
 
2) Las DOS sub-campeonas de Europa españolas, Erika y Mireia. Ambas, presente y futuro de la natación en España.
 
3) Sólo TRES meses entre la inauguración de Debrecen y la de Eindhoven.
 
4) El CUARTO puesto de Rafa y del relevo de estilos masculino. Magníficos.
 
5) El QUINTO puesto de Escarlata en 200 espalda. Brava.
 
6) Los DIECISÉIS años que separan los 1:52 en 200 espalda de Martín y Aschwin.  
 
7) Los dos SÉPTIMOS puestos de Nina y Duane. Ambas, presente y futuro de la natación en España. (Nina, al menos hasta la clausura de Pekín).
 
8) El OCTAVO triunfo consecutivo de Peter Mankoc. Dice estar dispuesto a dejarlo cuando lleve diez, y eso sería en…
 
9) El Europeo en corta de dos mil NUEVE en Istanbul (y el de Rijeka el año que viene).
 
10) La ilusión que nos hace ver a los nuestros subir al podium y disputar el triunfo con los mejores porque ellos también lo son.
 
Tras la final de los 400 estilos femeninos, vi pasar a Jordi Murio y le di la enhorabuena. Dijo: “¿Por la parte que me toca?”. Claro, por la gran parte que te toca. Felicidades a todos los entrenadores que han dado a estos nadadores todo lo que les dan. Me vienen a la mente Joan Fortuny, Carles Subirana y Paulus Wildeboer, pero son muchos más.
 
Quedan muchas cosas por exteriorizar. Cómo Edu me habló de los jóvenes que despuntan ahora como yo le vi despuntar en su día. Ilusionarme con un bracista que puede completar un excelente relevo de estilos español para Eindhoven y Pekín. Ver a Ángela otra vez, recordándola aún como una junior en el Canoe, y verla tan bien.
 
Participar de nuevo en un campeonato, desde la oficina, pero pudiendo también estar al borde de la piscina. Vaya paliza. Pero qué gusto.
 
Llegué a casa a las nueve. Hogar, dulce hogar. Sopita y a dormir.
 
Carlos Ramos