La opinión de Vladimir Katchkourkin sobre la natación rusa e internacional

Agradecemos a nuestro lector habitual Ivan Murovec por este artículo, resumen de un estudio realizado en Rusia y titulado “JJOO Pekin 2008. Perpectivas, problemas y propuestas” ya que por dificultades idiomáticas a nosotros nos es muy difícil obtener noticias y opiniones de este importante país.
 
El autor sabe que este artículo puede herir la sensibilidad por desacuerdo de los dirigentes y de algunos lectores. Es el fruto de un trabajo de reflexión de 43 páginas de Vladimir Katchkourkin, entrenador, padre y dirigente que fue  director técnico de la ex-URSS entre 1974 y 1989 además de ser el presidente de la Federación Rusa entre 2002 y 2004.
 
El artículo original lo escribió en ruso y contiene numerosas tablas de datos y gráficos a los que hacemos referencia en este resumen y que podéis encontrar en el sitio web de la Federación Rusa de Natación.
 
Para empezar y a modo de introducción un resumen del excelente balance de las marcas obtenidas en el pasado Campeonato del Mundo de Melbourne 2007 para el equipo de USA y en particular de Michael Phelps. Las cifras que ilustran su progresión las podéis encontrar en las páginas 3 y 4 del documento original. Tras su estudio, el autor destaca  lo siguiente:
 
          El tipo de preparación de los nadadores en USA que les permiten tener picos de excelente rendimiento para atender a los trials (el sistema de selección que utiliza USA, Canadá y Australia y que ahora todo el mundo quiere emular) y las competiciones importantes.
          La preparación de la élite a partir de una política de niveles.
          El contexto favorable para el deporte: condiciones materiales, estructuras escolares, condiciones climáticas, medios financieros, … (Pág.4).
 
Después de hacer una revisión sobre Australia y Francia (Pág.5) el autor se centra en la China. Teniendo en cuenta (Pág.6) los esfuerzos recientes para resarcirse de los problemas pasados. China posee 3.000 miembros en diferentes equipos nacionales, 110.000 en centros de formación repartidos por todo el país, además de 300.000 en escuelas de deportistas internos dirigidas a las actividades deportivas. Además, posee  docenas de centros universitarios y centros científicos. Los especialistas chinos integran y utilizan los resultados de los trabajos de investigación aplicada y fundamental, aplicando las tecnologías en materia de deporte y de métodos con un intercambio entre 27 universidades de 14 países. Además, China dispone de 12 complejos de entrenamiento en altura.
 
Después de conocer esto, en la pág.7 el autor explica los resultados mediocres de este país en Melbourne que los atribuye a diferentes factores. Los entrenadores chinos continúan experimentando y aún no han encontrado un modelo óptimo para la preparación y participación en los principales eventos. Por otra parte el autor subraya que la dirección china ha preferido deliberadamente no mostrar todas sus posibilidades para concentrar toda la preparación hacia los JJOO de Pekin 2008. Una de las razones seria la voluntad de no permitir a ciertos nadadores de entrar en el ranking de los 50 mejores a nivel mundial, status a partir del cual los nadadores entran dentro de la esfera internacional y así evitar controles antipodage prematuros. En el mejor de los casos se presenta como el más imprevisible de todos pudiendo dar buenas sorpresas en Pekin.
 
La tabla 8, dedicada al Campeonato del Mundo de Melbourne 2008, muestra el  indiscutible dominio del duo USA-Australia con el 72,5% de medallas de oro totales, mientras que Europa se contenta con el 35% del total. En hombres el oro se reparte entre 10 países, mientras que entre las mujeres son 4 los países que se llevan el botín (USA, Australia, Francia y Suecia).
 
En otra tabla (pág.10) podemos encontrar un ranking a nivel mundial expresado en  puntos FINA sobre la base de los resultados de Melbourne. De una parte Michael Phelps encabeza la lista con 1.070 puntos (debido a sus 1:54.98 de los 200 estilos) mientras que el 61º es Dimitri Komornikov con 933 puntos (29 segundos en 50 braza). En femenino. Jessica Hardy posee 1.025 puntos (30.63 en 50 braza) y la 49ª es H. Soutjiaguina con 904 (27.77 en 50 mariposa). Con más detalle, el gráfico de la pág.16 indica la progresión por parciales de 50 metros en la prueba de 400 estilos donde Katie Hoff vence a Martinova.
 
El autor estudia un poco más la situación del equipo ruso en las páginas 21-27, con una tabla comparativa de la evolución de los records nacionales rusos y los records del mundo a partir de 2000, aún con Alexander Popov. A continuación el autor sitúa a los rusos que están entre los 150 primeros del mundo, remarcando los que están en las diez primeras posiciones llegando a la conclusión que el equipo femenino está en disposición de luchar por un podio en relevos.
 
Con un acercamiento más individual el autor explica los gráficos que comparan los objetivos marcados con la realidad (pág.33), notando el ejemplo de Elena Bogomazova (100 braza, de 2000 al 2007, y previsión para el 2008). Aquí se ve claramente el problema de los “picos de forma” y el reparto de esfuerzos. Por consecuencia al autor no le queda ninguna duda que el objetivo debe estar marcado por la victoria y no solo por la participación. Para los hombres es Yuri Priloukov quien es tomado como ejemplo. Sus 400 y 1500 libre entre 2000 y 2007 con proyecciones al 2008.
 
La conclusión que se impone según el autor al observar estos dos ejemplos de nadadores rusos, es la necesidad de renovar la concepción actual de los métodos de preparación. Es necesario revivir la motivación de los nadadores y de los entrenadores para no exacerbar la diferencia entre los mejores nadadores rusos. Para ilustrarlo, el autor en la pág. 37 muestra el progreso en porcentaje entre los primeros 50 metros y los segundos en la prueba de 100 libre.
 
Otra de las cuestiones sobre la que es necesario tomar atención (pág.38) es el rol de los médicos con la profilaxis de las lesiones y enfermedades crónicas que encontramos en la base de la no progresión de algunos nadadores. También es necesario cambiar los hábitos de ciertos nadadores y entrenadores que no reducen su carga de trabajo durante toda la temporada, ¡aunque sea antes de las grandes competiciones! Algunos continúan realizando 11 Kilómetros diarios antes de los campeonatos de invierno y de verano trabajando por trabajar, algo que no conduce a ningún resultado. Así es necesario evitar que algunos nadadores lleguen con sobrecargas a los JJOO como pasó en 2007 con Prilioukov o en 2006 con A.Vyatchanin, N. Skrovtsov, y otros.
 
Como conclusión, el autor, cita a N.G. Ozoline: “el espectáculo del nadador fatigado ha devenido en el tiempo como algo habitual haciendo que nuestros entrenadores olviden que es lo que significa descansar para una puesta a punto”. El autor también cita a F. Carlile sobre el equilibrio de buscar objetivos dentro del trabajo de preparación y dentro del periodo de reposo.
 
El estudio termina con una previsión sobre las posibilidades para los rusos de obtener buenos resultados en los Juegos Olímpios de Pekin 2008.
 
Publicado en francés por Ivan Murovec en www.liegenatation.be
Traducción de Roger Torné