Pinceladas de la historia de la natación aragonesa

Los primeros pasos de la natación aragonesa hay que buscarlos a orillas del Ebro, a la sombra del “Centro Naturista Helios”, donde se celebró también la primera competición, la “Travesia del Ebro”.
Figuras de entonces eran Alfranca y Armisén, nadadores adscritos a la natación vasca, sobre todo al C.D.Fortuna de San Sebastian, con el que consiguieron títulos destacados en Campeonatos Nacionales (Alfranca fue subcampeón de Guipuzcoa de 400m.crol en 6,52”, por detrás de Pedro Méndez, mientras Armisén consiguió el título nacional del 4x200m. junto a sus compañeros del Fortuna, Méndez, Franken, y Maiz).
 
Por aquel entonces no existían piscinas en Zaragoza, mucho menos en el resto de Aragón, aunque a orillas del Ebro si existía un lavadero público, conocido como “el lavadero de la Tia Benita”, con una pileta, en la cual por el módico precio de “una perra gorda” (creo recordar que equivalía a 10 céntimos de peseta) se podía practicar, por lo menos, un remedo de lo que hoy conocemos como natación, huyendo, además, de los peligros que suponía bañarse en el Ebro, marco donde algunos adeptos de los baños habían perdido la vida.
 
Más tarde, poco antes de 1930, el Real Zaragoza Tenis Club, y el Real Zaragoza C.D., construyeron sendas piletas, y aunque eran únicamente para deleite veraniego de sus socios, también presenciaban en ocasiones desafíos de natación entre los más aptos para este deporte. La primera piscina a la que se le puede dar el nombre de deportiva fue la construida por el Iberia C.D. (con esa medida que tan corriente era en aquel tiempo, 33’33m., pero que nunca hemos acabado de entender) pero que, además, tuvo el gran acierto de formar una sección de natación, que se encargó de organizar una primera edición de los Campeonatos de Aragón, teniendo como contrincantes a los del “Centro Naturista Helios”. Alfranca en 100 y 400m.libres, 1,23”, y 7,04”; Montforte en 100m.espalda, 1,48”; Calvo en 100m.braza, 1,56”, y CasasAlfrancaJ.L.La Figuera en 3x66m. fueron pues, para la historia, los primeros campeones aragoneses. En infantiles, L.Recasens ganó los 100m.libres, 1,33”, los 66m.braza, 1,16”, y, junto a M.Recasens (es de suponer que era su hermano) y Fernando de la Figuera, los relevos de 3x33’33m. libres.
 
El camino estaba abierto, y cada verano aquella piscina del Iberia (que después pasó a ser del Zaragoza F.C. al fusionarse ambos clubs de fútbol) veía a los esforzados representantes de los dos clubs disputarse la hegemonía regional, aunque casi siempre con ventaja para los “futbolistas” que tenían la ventaja de su piscina, mientras los de “Helios” seguían careciendo de ella, ya que no fue hasta 1935 cuando los esfuerzos de los directivos heliófilos tuvieron su premio con la construcción de una piscina, descubierta y de 25m., donde poder entrenar para enfrentarse a sus rivales.
 
En 1933 los Campeonatos Regionales tuvieron su primer problema, con la participación de Carlos Usandizaga (un nadador del C.N.Barcelona), que nadaba el hectómetro en unos “increíbles” (para aquellos incipientes nadadores aragoneses) 1,12”, cuando el récord aragonés estaba establecido en 1,23”, aunque al tener la licencia expedida por un club “forastero”, se le retiró el título, nadando únicamente fuera de concurso. Los progresos de la natación aragonesa son rápidos, y a finales de la temporada de aquel mismo 1933, se organiza un encuentro (de “ida y vuelta”) entre una selección de los dos clubs zaragozanos y el Reus Deportivo, que constituye un gran éxito por el entusiasmo que despierta.
 
Tal es el progreso, que solo un año después, en los Campeonatos Regionales de 1934, dos nadadores borran de la memoria de la natación aragonesa aquellos “increíbles” 1,12” de Usandizaga en el hectómetro libre, al igualar dicho crono. También hay que destacar que en estos Regionales del 1934 no participan ya solo los dos clubs zaragozanos, sino que se les une la Peña Guara, de Huesca, ciudad a la cual el año anterior un equipo del C.N.Barcelona se había desplazado para inaugurar una piscina, inauguración que había sido todo un éxito, puesto que un numerosos público de 1.500 personas la había presenciado, todo lo cual había cristalizado en la formación de esta Peña Guara, que se había impuesto la misión de fomentar la natación en su provincia.
 
La natación aragonesa empezaba a adentrarse en su mayoría de edad, con la rivalidad entre los dos clubs de la capital, mediatizada ahora por el nuevo club oscense. Destaquemos los nombres de Chicot, Martí, Monreal y Marraco por el Helios; Aguilar, Escribano, Ibarra y Aymerich por el Zaragoza, y los hermanos Millaruelo y Ponz en Huesca. Pero cuando podían recogerse los frutos de aquel trabajo, y comenzaba a hablarse de la gestiones para formar una Federación propia, clarines guerreros irrumpieron para dar al traste con todo ello. Era julio de 1936.
 
Terminada la contienda militar, se reanuda la actividad natatoria en la piscina del Zaragoza con una jornada dedicada a la memoria de los que dejaron su vida en ella. De manera sorprendente, se baten tres récords regionales, 100m.crol en 1,10”4; 100m.espalda en 1,27”6, y los 100m.crol femeninos en 1,34”0, y aparecen algunas de las figuras que van a dar lustre a la natación aragonesa en la siguiente década. Se funda poco después la Federación Aragonesa, bajo la primera presidencia de Miguel López de Gera, y surge un nuevo club, el C.N.Ciudad Jardín, nacido al amparo de una nueva piscina construida por el Ayuntamiento, mientras el “Centro Naturista Helios” (nombre nada bien visto por las nuevas autoridades) cambia su nombre, no las siglas, por el de ”Centro de Natación Helios”.   
 
El progreso es rápido. En 1940 un reducido equipo, los crolistas José Luis Bauluz y José Labay, y el bracista Coarasa, se desplazan a la dársena del Puerto de Vigo para participar en los primeros campeonatos de la post-guerra, con clasificaciones que no dejan entrever lo que va a ocurrir en los años siguientes. En 1941 se participa en los disputados en Palma de Mallorca, p.33’33m. y agua salada, donde Labay ya es finalista de los 1.500m.crol, sexto en 23,39”9, y el 4x200m.crol también sexto en 11,21”6, mientras en la clasificación por Federaciones Regionales, también son sextos, a la par de Galicia. La “traca” final, sin embargo, llega en la última prueba, la de los 2.000m. en mar abierto, donde Labay, de manera sorprendente, se impone a todos sus rivales con un tiempo de 25,55”0, conquistando para la natación aragonesa el primer título nacional.
 
Al año siguiente, 1942, en Santa Cruz de Tenerife, p.33’33m. y agua salada, la explosión. Segismundo Pera (que llegaba más bien como especialista de 400m., pero que por ausencia del campeón aragonés del hectómetro, Bauluz, también es inscrito en los 100m.) se destapa como velocista cuando le gana los 100m.crol, 1,06”3, al gran favorito, el mallorquín Valentín Sabaté, por tres décimas, 1,06”6, ganando para la natación aragonesa el primer título nacional en pruebas de piscina; Labay confirma las esperanzas depositadas en él, haciéndose con el segundo lugar de los 1.500m.crol, 22,20”0, y el tercero de los 400m., 5,30”0. Pera también es finalista de los 400m.crol, 5o. en 5,34”0, mientras Coarasa, 8o. de los 200m.braza en 3,20”0 (se clasificaban únicamente seis finalistas) completa la actuación aragonesa, que se clasifica en un honorable cuarto lugar de la categoría masculina, por detrás de Canarias, Catalunya y las Baleares, pero por delante de Castilla. Para terminar, Labay reafirma su dominio en la larga distancia, logrando su segundo título en los 2.000m. mar abierto, con un tiempo de 31,53”0. 
 
La piscina de Montjuïc, 50m., agua dulce, no le es excesivamente propicia al equipo aragonés que participa en los Nacionales Absolutos de 1943. Pera, en baja forma, solo puede ser cuarto de los 100m. crol, 1,07”0, en una final muy disputada, en la que compite con el andaluz Manuel Martínez, 1,06”8, y el castellano Isidoro Mtez. Ferry, 1,06”9, por el segundo y tercer lugar; Labay, también en baja forma, es sexto en los 1.500m.crol, 23,33”8, y séptimo de los 400m.crol, 5,53”6 (5,47”6 en eliminatorias); Coarasa también es séptimo de los 200m. braza, 3,20”3 (3,18”1 en eliminatorias), lo mismo que Bauluz en los 100m.crol, 1,08”2 (1,07”4 en eliminatorias), mientras el 4x200m.crol es quinto, 11,11”2 (11,08”0 en eliminatorias), con Ramón, 2,59”; Bauluz, 2,48”; Pera, 2,43”, y Labay, 2,41”2. Pera, 10o. de los 400m.crol, 5,51”2; Jimenez, 12o. de los 1.500m.crol, 25,12”2, y Ruiz, 11o. de los 200m.braza, 3,21”2, completan la actuación aragonesa masculina en la piscina. La gran desilusión llega cuando en los 2.000m. mar abierto, el mallorquín Antonio Pons se impone a Labay, arrebatándole el título por un margen de 17 segundos, 35,01” por 35,18”, privando a la natación aragonesa del único título que pensaba ganar, después de su discreta actuación en la piscina. Por equipos “regionales” Aragón es sexto, tras las “tres C”, Andalucia y Baleares.
 
La femenina ofrece la novedad del primer podio en unos Nacionales Absolutos para una nadadora aragonesa, cuando la Srta. Pérez Lungus consigue el tercer lugar de los 200m.braza con un tiempo de 3,48”6, y la Srta. Burguete, quinta en 400m.crol, 7,50”1, y sexta en 100m.crol, 1,30”9, en pruebas de piscina, y quinta en los 2.000m. mar abierto, completan la actuación femenina. Por equipos, Aragón es tercera, tras Catalunya y Castilla, y por delante de Baleares.
  
1944, es, por así decirlo, el año triunfal de la natación aragonesa. José Luis Ollo, un nadador navarro, se traslada a Zaragoza, y ficha por el C.N.Helios, potenciando lógicamente el equipo “regional” que se desplaza a la piscina de la Casa de Campo de Madrid, 50m., para disputar los Nacionales Absolutos de aquel año. Mientras Segismundo Pera vuelve por sus fueros en la prueba de velocidad, ganándola, 1,05”0, por delante del castellano Ferry y de los dos canarios, Labay y Ollo disputan los títulos de las pruebas lagas: Labay es segundo de los 1.500m., 23,05”6, y tercero de los 400m., 5,37”2 (a solo dos décimas del segundo, el castellano Isidoro Mtez. Ferry), y Ollo es tercero de los 1.500m., 23,10”8, y cuarto de 400m., 5,48”8. José Luis Bauluz, quinto de los 100m.crol, 1,07”6 (1,07”4 en eliminatorias), y un magnífico 4x200m. crol, que con Pera, Ollo, Labay, y Bauluz, 10,31”8, llegan incluso a dar guerra al mismísimo cuarteto castellano, vencedor la prueba, 10,26”8, consiguiendo un histórico segundo lugar por delante de canarios, 10,35”5, y de unos catalanes, en horas bajas, cuartos en 10,56”6. Sin pasar de las eliminatorias, en los 200m.braza, Coarasa es 11o., 3,21”2, y L.Ruiz 14o. en 3,33”7.  
 
En la clasificación por equipos, un pletórico equipo aragonés se sitúa como tercera “potencia” nacional, solo por detrás de la “Federación Centro” (antigua Castilla) y Canarias, pero claramente por delante de una Catalunya, cuarta, que toca fondo en estos campeonatos.
 
Tampoco desentonan las aragonesas en su actuación, situándose tercera de la clasificación por equipos, por detrás de Catalunya y Centro, y por delante de la Vasco-Navarra. C.Pérez Lungus revalida el tercer
lugar de los 200m.braza conseguido el año anterior, ahora con 3,44”0, mientras G.Pérez (¿su hermana?) es quinta, 3,52”5; Rosa Ma. Aranda y C.Burguete son quinta y sexta de los 100m.crol, 1,32”0, y 1,37”4, respectivamente; la misma Aranda, y A.Valencia, son quinta y sexta en 400m.crol, 7,39”0, y 7,45”4, y C.Burguete, y V.Aranda, sexta y séptima en los 100m.espalda, 1,51”2, y 1,52”6.
 
El ejemplo de Pera galvanizó la natación aragonesa, que el 9 de septiembre de aquel 1944 conseguía el primer récord nacional absoluto cuando un equipo regional aragonés, formado por Segismundo Pera, José Luis Ollo, José Luis Bauluz, y José Labay, superaba el récord de 4x100m.crol con un tiempo de 4,28”5, borrando los anteriores 4,29”0 que un equipo de la Federación Balear tenia en su poder desde 1942.
 
El magnífico auge de la natación aragonesa se ve recompensada un año después, 1945, con la concesión
de la organización de la XXXV edición de los Nacionales Absolutos, que se disputan en la piscina del C. N.Helios, 33’33m., con resultados que hacen predecir un halagüeño futuro para la natación española, futuro que, evidentemente, no llegará, y no por culpa de los nadadores. Los directivos aragoneses se esfuerzan por conseguir el mejor marco para que estos Nacionales se conviertan en el gran éxito de la temporada, consiguiéndola con una serie de mejoras en la piscina (el Ayuntamiento de la ciudad otorga una subvención de 150.000 ptas., que sirven para ampliar la gradería destinado al público) que tienen los mejores elogios de los participantes, aunque no lo consiguen en el aspecto deportivo puesto que lo afrontan sin tres de sus elementos más cualificados del año anterior: por un lado, José Luis Ollo, vuelto a su federación de siempre, la Vasco-Navarra; por el otro, José Labay, muy bajo de forma, y, finalmente, Segismundo Pera, un personaje al parecer sumamente inquieto, que se había trasladado de la capital aragonesa, recalando en Barcelona, por lo que, después de toda una serie de declaraciones, fue tildado de “profesional”, llegando incluso a incoársele un expediente por parte de la FENA, aunque finalmente fue exonerado de tal cargo.
 
Con vista a pulir la forma para los Nacionales, el C.N.Helios disputa encuentros dobles (ida y vuelta) con el C.N.Manresa, y C. N. Reus “Ploms”, y viaja a Vitoria para disputar una competición con el Canoe de Madrid, C.D.Bilbao, y C.D.Fortuna, y Amaikak-Bat, de San Sebastián. En los Campeonatos Regionales, se pone de manifiesto la gran motivación que estas competiciones han ofrecido a los nadadores aragoneses, al superar dos récords regionales, Burillo, 3,14”0 en los 200m.braza masculinos, y la Srta. V.Aranda, 1,44”4 en los 100m.espalda.
 
Pese a todo ello, el seleccionado aragonés hizo un buen papel, consiguiendo el quinto lugar de la clasificación masculina, por detrás de Castilla, Catalunya, Canarias, y la Vasco-Navarra. 
Por individualidades, destaquemos el tercer lugar de los 200m.braza de su nueva figura, el bracista Burillo, 3,06”8; el cuarto lugar de José Luis Bauluz en los 100m.crol, 1,05”9, disputando el titulo en una llegada muy cerrada (primero, Pera, 1,05”5; segundo, Ferry, 1,05”7; tercero Abril, 1,05”8); los dos sextos de José Labay en 400 y 1.500m., 5,40”2, y 23,20”9, y, finalmente, otro excelente tercer lugar en el relevo grande, el 4x200m.crol, con 10,42”9, con Labay, Bauluz, Aparicio, y Ferrer. En las eliminatorias se habían quedado, R.Pera, 15o. de los 100m.crol, 1,13”8; Aparicio, 11o. de los 400m.crol, 5,53”3; Ferrer, 11o. de los 1.500m.crol, 24,23”0; Sarrion, 14o. de los 100m.espalda, 1,29”6, y Coarasa, 11o. de los 200m.braza, 3,18”0.
 
En categoría femenina, las aragonesas son cuartas, precedidas de Catalunya, Castilla, y Vasco-Navarra, empatadas con las Baleares, ambas por delante de Andalucía. Individualmente, C.Perez Lungus sube por tercer año consecutivo al podio de los 200m.braza, aunque esta vez adelantando un lugar, al ser segunda con 3,43”1, mientras Burguete es finalista en dos finales, sexta en la de 100m.crol, 1,34”7, y séptima en la de 100m.espalda, 1,51”4 (1,50”8 en las eliminatorias); en el 4x100m.crol, el equipo formado por Aranda, G.Pérez, C.Pérez y Burguete, son cuartas en 6,44”2. Aranda no pasa de las eliminatorias de 100m.espalda, 1,50”8, y se retira a los 200m. de la final de los 400m.  
 
Digamos que aquel mismo año, aunque antes de disputar-se los Nacionales Absolutos, José Labay se había convertido en el primer nadador aragonés internacional, al ser seleccionado para formar parte del equipo de 4x200m.crol que compitió en el II España – Portugal disputado los 24 y 25 de agosto en la piscina de Montjuïc de Barcelona. En aquel encuentro, y junto a Martínez, Senra y Ferry, venció en los relevos con un tiempo de 10,10”0, ayudando al equipo español a imponerse por 49 a 37 puntos.
 
Continua en 1947 la buena actuación de la natación aragonesa, aunque acuden a los Nacionales Absolutos mermados por la ausencia de José Luis Bauluz, mientras José Labay no se encuentra en su mejor forma, y solo nada los 100m.espalda, donde es 8o. en 1,20”0, y el 4x200m.crol, y solo responde a su fama en los 2.000m. mar abierto, donde es segundo, tras Manolo Martínez, 55,53” por 56,45”.
Por segundo año consecutivo, el bracista Burillo es el mejor del equipo, al conseguir el segundo lugar de los 200m. braza, 3,02”2, nuevo récord aragonés que ya había superado en las eliminatorias con 3,06”5, mientras el 4x200m. es cuarto, 10,49”9, con Labay, Aparicio, Ferrer, y Gracia. En las eliminatorias, Ferrer es 8o. de los 400m., 5,49”5, y de los 1.500m.crol, 23,46”4; Aparicio es 10o. de los 400m.crol, 5,59”4, y Vallbeny 14o. de los 200m.braza, 3,23”4. En la clasificación por equipos se sube hasta el cuarto lugar, adelantando a la Vasco-Navarra, Baleares, Galicia, y Andalucia, y solo por detrás de las “tres C”.
 
En categoría femenina, se baja hasta el quinto lugar, solo por delante de Andalucía, y por detrás de Catalunya, Castilla, Baleares, y Vasco-Navarra. Individualmente, la participación no es tan numerosa como en años anteriores, y solo Burguete, sexta en 100m.espalda, 1,47”3, y el 4x100m.crol (Burguete, Babier, Tomás, y Aranda) cuartas en 6,43”4, llegan a las finales. En las eliminatorias, Burguete y Tomás son 9a. y 10a. de los 100m.crol, 1,32”2, y 1,36”6, respectivamente, mientras la misma Burguete, 1,46”4, supera el récord regional de los 100m.espalda;  
 
La falta de piscinas cubiertas empieza a notarse, y los entusiasmos se enfrían ante la evidencia de que no se puede progresar si no se cuenta con unas mínimas condiciones que lo permitan. En la XXXVII edición de los Nacionales Absolutos, disputados en la piscina Julio Navarro, 33’33m. y agua dulce, de Las Palmas de Gran Canaria, solo José Labay, quinto de los 1.500m.crol en 22,45”4, y el 4x200m.crol (Labay, Aparicio, Bauluz, y Gracia) también quinto en 10,54”2, consiguen un lugar en la final. En las eliminatorias, Bauluz es 10o. de 100m.crol, 1,08”9, y Gracia 11o. 1,09”3; Labay 7o. de 400m.crol, 5,38”2, y Aparicio 10o. 5,51”2. En la clasificación por equipos, son sextos, solo por delante de Levante.
En categoría femenina, una única representante, la bracista Simon, que consigue el quinto lugar de los 200m., con un tiempo de 3,54”0, muy inferior a los conseguidos en años anteriores. En la clasificación por equipos, el aragonés se sitúa en cuarto y último lugar.
 
En 1950, y aunque con dificultades, la natación aragonesa sigue intentando progresar. Se celebran encuentros inter-regionales con la selección gallega que va a disputar los Campeonatos de España, en la que se baten diferentes récords aragoneses (la Srta. Castillo, 3,26”4 en 200m.crol; la Srta. Gómez, 1,45”0 en 100m.braza; entre los hombres, Lorente, 1,18”8 en 100m.braza; Burillo, 3,01”5 en 200m. braza, y el equipo del C.N.Helios, 3,50”9 en los 3x100m.estilos.
 
Hay también un encuentro inter-regional entre las Federaciones de Baleares y Aragón (encuentros que la Federación Española de Natación subvenciona como medio de promoción).
 
Los Nacionales de aquel año, disputados en la barcelonesa Montjuïc, sanciona con un séptimo lugar la actuación de los seleccionados aragoneses en categoría masculina, que a pesar de sus esfuerzos, no logran mejorar sus resultados. Burillo es el único finalista individual, 5o. de los 200m.braza, 3,02”4, junto al 4x200m.crol, 7o. en 11,28”4 (Buenacasa, 2,51”2; Pera, 2,39”6; Aparicio, 2,57”7; Lorente, 2,59”9), mientras, en las eliminatorias, Gracia es 9o. de las de 100m.crol, 1,08”2, y Lorente, 8o. de las de 200m.braza. Entre las mujeres, C.Castillo es 7a. de los 100 y 400m.crol, 1,36”0 (1,30”8 en las eliminatorias) y 7,21”8; Simon, 7a. de los 200m.braza, 3,54”1 (3,51”7 en eliminatorias), mientras Ma.Rosa Aranda es 8a. de las eliminatorias de 100m.crol, 1,33”2, y 8a. de los 400m.crol, 7,26”2.
 
Otros hechos relevantes de la natación aragonesa son los siguientes:
 
El 21 de agosto de 1958, se disputa en Zaragoza un encuentro de natación femenina entre España “B” y Francia Sur.
 
En 1963, un “recuento” que lleva a cabo la FENA sobre el número de piscinas “deportivas” que existen en España, nos dice que en Aragón existen un total de 13 piscinas, ninguna de ellas cubierta: 10 en Zaragoza, 9 en la capital (1 de 50m.; 6 de 33’33m., y 2 de 25m.), y una en Escatron, de 33’33m.; 2 en Huesca, 1 en la capital, de 33’33m., y otra en Jaca, de 25m.; y, finalmente, una sola en Teruel, más exactamente en Andorra, de 33’33m. Como podemos suponer, esto de piscinas “deportivas” era sencillamente un “eufemismo” para señalar el déficit que padecía el país con respecto a nuestro deporte, ya que por muchas piscinas descubiertas que existieran, ninguna de ellas podía servir para entrenamientos de competición en invierno, por lo que la natación “deportiva” brillaba por su ausencia.
 
Del 17 al 19 de marzo de 1967, en la piscina del C.N.Helios, p.25m., se organiza la X edición de los Campeonatos Absolutos de Invierno, organización que se repetirá por segunda vez del 21 al 24 de marzo de 1975, con su 18a. edición.
 
Del 20 al 23 de agosto de 1970, se disputa la LX edición de los Nacionales Absolutos, organizados por la S.D.Arenas de Zaragoza, p.50m. Anteriormente, y en la misma piscina, se había disputado, con gran éxito de público, un España “B” – Italia “B”. Los Absolutos de Verano no volverán a Zaragoza hasta la temporada 2000/2001, cuando se disputen en la piscina del Stadium Casablanca entre el 5 y el 8 de abril del 2001.
 
Una sola recordista española ha tenido la natación aragonesa, en la persona de Pilar Tejel, del C.N.Helios, que superó el récord de los 100m.espalda en p.50m., con un tiempo de 1,07”88 (primer récord de esta prueba homologado en centésimas de segundo) el 11 de septiembre de 1981, en Split, en el curso de los Campeonatos de Europa que se celebraron en esta ciudad croata.
 
No han sido mucho más afortunados los nadadores, puesto que también ha sido uno solo el nadador de un club aragonés que ha conseguido ser recordista de España. Se trata de David López-Zubero, que cuando inicio su actuación como nadador español lo hizo licenciándose por el C.N.Helios, únicamente estuvo una temporada, pasándose al C.N.Metropole canario, donde terminó su vida deportiva. Antes, y bajo la bandera del Helios, batió, sin embargo, hasta un total de 10 récords nacionales, 4 en piscina corta, los otros 6 en larga.
 
He ahí el resumen: en piscina corta: 52”6 en los 100m.crol (25/06/76, piscina del C.N.Helios); 200m.crol en 1,52”9 (19/05/76, en Jacksonville); y dos en los 400m.crol, 4,03”1 (25/06/76, piscina del Helios), y 4,02”71 (21/11/76, en Jacksonville); los 6 en piscina larga fueron: en tres ocasiones el de 200m.crol: 1,56”3 (20/06/76 en Barcelona); 1,54”88 (19/07/76 en Montreal, y 1,54”57, dos dias después del anterior, también en Montreal), y otros tres en los 400m.crol: 4,06”2 (03/07/76 en Barcelona); 4,05”0 (04/07/76, en Barcelona), y 4,03”73 (22/07/76, en Montreal).   
 
Un total de 9 campeones de España ha tenido la natación aragonesa, 4 de invierno, todos ellos del C.N.Helios, y 5 de verano (4 del Helios y 1 del Paraíso), además de los dos ya mencionados títulos de Segismundo Pera en los 100m.crol de los años 1942 y 1944 (sin olvidarnos de los dos de natación de fondo de José Labay en 1941 y 1942, correspondientes a los 2.000m. mar libre). Después de Pera, el tercer título de los Campeonatos de Verano no llegó de nuevo a orillas del Ebro hasta 1976, de la mano de David López-Zubero, que en el año que perteneció al Helios, conseguía tres títulos, 200 y 400m.crol, y 400m.estilos. Al año siguiente, 1977, se consiguió el primer título femenino, por mediación de la espaldista Pilar Tejel, ganando los 100m., titulo que repitió en 1980 y 1981, junto al de los 200m. este último año. 1983 fue un buen año para la natación aragonesa, puesto que Armando Ordovas, del Paraiso, consiguió el título de los 100m.espalda (compartido con el navarro Ricardo Aldabe), mientras una zaragozana de adopción, Inés Garcia, conseguía los de 200 y 400m.estilos. El último título veraniego conseguido por un nadador aragonés corresponde al mariposista Carlos Rodriguez, que venció en los 200m.mariposa de la temporada 1991/1992.
 
El primer título de los Campeonatos de Invierno llegó en 1962 de la mano del velocista Juan Antonio Cano, que se proclamó campeón de invierno del hectómetro en la Piscina Municipal de Vitoria; le siguió Francisco Santos, cuando en 1974 se convirtió en campeón de España de los 200m.espalda, galardón revalidado y ampliado en 1975 y 1977, cuando consiguió los títulos de 100 y 200m.espalda; le siguió la única nadadora aragonesa campeona de invierno, por lo menos hasta el momento, Pilar Tejel, que lo fue por triplicado, al conseguir el título de los 100m.espalda en tres ocasiones, 1977, 1980 y 1981, mientras Carlos Rodriguez cerraba, hace ya demasiados años, la temporada 1990/1991, el número de aragoneses que han conquistado un título nacional de invierno para Aragón, al conseguir el de los 200m.mariposa.
 
También fue en la etapa de David López-Zubero en el Helios que consiguió para Aragón la primera selección olímpica, al formar parte del equipo que compitió en Montreal-1976, aunque no fue en la capital canadiense donde brilló como lo haría cuatro años después en Moscú, cuando conquistó la medalla de bronce en los 100m.mariposa. Otro aragonés que también fue olímpico, aunque sin militar en un club aragonés, ha sido Jorge Sánchez, salido de las filas del Stadium Casablanca, aunque “emigrado” primero al CN.Barcelona, (temporada 1996/1997), y en la siguiente al CN.Sabadell, de donde ya no se movió hasta su retirada como nadador en activo, después de haber participado en los JJ.OO. de Atenas-2004, 13o. de las semifinales con 2,00”12. Jorge también ha sido en diferentes ocasiones campeón de España de verano e invierno, aunque nunca lo haya conseguido nadando por el Stadium Casablanca.
 
Guillem Alsina