Juegos del Pacífico Sur

Lejos de las hazañas comentadas en todos los periódicos del mundo de nuestros conocidos Phelps & cia., hay también una natación que no llama la atención de muchos aficionados, pero que, evidentemente, también es natación, y a ella queremos referirnos en este articulo.
 
Anteriormente nos hemos referido a los “Juegos de los Pequeños Países Europeos”, a los de “Sureste Asiático”, y algún otro. Hoy vamos a ofrecer unas líneas sobre una natación que se desarrolla en las islas del lejano Océano Pacífico, en aquel inmenso conglomerado de islas de las que nos dieron su versión tanto en películas de aventureros y piratas, como en importantes obras de la literatura y la pintura, y de la que hoy vamos a dar la versión deportiva, con incidencia en la natación.
 
Hoy en día, lejos de los avatares fílmicos, aquellas islas han conseguido la independencia en casi su totalidad (aunque todavía quedan residuos coloniales, en forma de departamentos, territorios asociados, o comunidades autónomas) que ya deberían desaparecer, y de muchos de los cuales, muchísima gente no tiene ni la más mínima idea de que existan. 
 
En este primer capítulo ofrecemos, pues, la historia de estos Juegos, y una vez finalizados daremos cuenta de sus resultados.
 
En el lejano 1963 se inauguraban en Suva (capital de las Islas Fiji) la primera edición de unos Juegos que, bajo el nombre de Juegos del Pacifico Sur, englobaban toda una serie de “países”, compuestos en su mayoría por un mayor o menor número de islas, con muy diferentes “status” políticos, algunos de ellos transformados en estados independientes con motivo de la descolonización de aquellos años, mientras otros continuaban en dependencia de alguna metrópoli, con mayor o menor soberanía.
 
Estos Juegos tienen su origen en la Conferencia del Pacifico Sur de 1959, reunida en Rabaul, cuando uno de los representantes de las Islas Fiji, el Dr. A.H.Sahu Khmam, propuso la disputa de unos Juegos que ayudaran a desenvolver el deporte en aquella región de Oceanía. En 1961, aprovechando una competición deportiva que tuvo lugar en Noumea, capital del departamento francés de Nueva Caledonia, se ultimaron los detalles para su primera edición dos años después.
 
Los países que pueden participar en estos Juegos pertenecen al O.N.O.C. (Oceania Nationals Olympics Committees), y, como hemos dicho se trata de toda una serie de pequeñas islas-estados enclavados en la Polinesia, Micronesia, y Melanesia, de los que algunos son independientes, mientras otros dependen, en diferente medida, de países europeos (Francia, Inglaterra) o de los USA.
 
Entre ellos tenemos a Tonga (pequeña isla de poco más de 20 km.2, y 8.000 habitantes); Nuevas Hébridas; Islas Salomon; Fiji; Papua-Nueva Guinea, o Samoa Occidental, como estados independientes. Niue, Islas Cook, y Tokelau, son Territorios Asociados a Nueva Zelanda. Wallis y Futuna; Nueva Caledonia, y Polinesia Francesa componen los Territorios Franceses de Ultramar.
 
La Samoa Norteamericana y la Isla de Guam (antigua colonia española) se consideran territorio de los USA, aunque esta última goce del privilegio de una Cámara Legislativa propia. También las Islas Marianas están bajo administración USA, aunque tuteladas por la O.N.U. Norfolk es una comunidad autónoma de Australia, mientras, para terminar con esta lección de geografía, Kiribati y Tuvalu son, por decirlo de alguna forma, las herederas de las antiguas Gilbert y Ellice (Gilbert se integró en Kiribati, mientras Ellice lo hacia en Tuvalu). Como consecuencia de los avatares políticos, muchas de estas islas-estados y/o colonias, han sufrido diferentes transformaciones en sus respectivos “status”, tanto político como físico, que seria largo y prolijo de comentar, por lo que desistimos de hacerlo.
 
La participación en estos Juegos ha variado, desde los 700 deportistas de 11 países que asistieron a la primera edición, a los 2.000 atletas de 16 países de las últimas ediciones. Nueva Caledonia, Islas Fiji, Papua-Nueva Guinea, y la Samoa Occidental han sido los países que más asiduos han sido en la participación.
 
Previstos inicialmente con una secuencia trienal, únicamente se respetó en las tres primeras ediciones, 1963 (Suva, Islas Fiji); 1966 (Noumea, Nueva Caledonia), y 1969 (Port Moresby, Papua-Nueva Guinea), para pasar a la “secuencia olímpica” (es decir, cuatrienal) disputándose los años anteriores a los Juegos Olímpicos.
 
Así, Papeete (la capital de Tahiti) albergó la cuarta edición, seguida de la de Tumon (Isla de Guam) en 1975; nuevamente Suva en 1979; Apia (Samoa Occidental) en 1983; Noumea por segunda vez, en 1987; repitiendo Port Moresby en 1991; y de nuevo Papeete en 1995, para terminar el siglo con la edición disputada en las localidades de Agaña / Santa Rita (Isla de Guam) en 1999; para que nuevamente las Islas Fiji asumieran la organización en el 2003, la primera del nuevo siglo, antecesora de esta última de 2007, que acoge la Samoa Occidental. Digamos que en 1993, el Comité Internacional Olímpico acogió estos Juegos bajo su patronazgo.
 
Como segundo deporte olímpico, la natación es también uno de los deportes más importantes de estos Juegos, aunque su poca difusión en los países participantes hace que no se pueda decir que es el segundo deporte, sobrepasado por el atletismo, el rugby, el golf, la pesca submarina, o, como no, el “surf”, verdadero deporte rey de las islas.
 
Nueva Caledonia es la “reina” de nuestro deporte en estos Juegos, un territorio de los cuales Francia ha extraído en determinados momentos excelentes nadadores, entre los que podemos rememorar, entre otros, hacia finales de los 60’s, a Marie-Jose Kersaudy, que fue recordista europea de los 400m.crol, con 4,44”3, y, ya más en nuestros días, una Diane Bui-Duyet, o la espaldista Reine-Victoria Weber, que con 17 años representa una de las esperanzas francesas en este estilo, y que, como nativas de Nueva Caledonia, participan asiduamente en estos Juegos, como podremos ver en los resultados de esta última edición.  
 
En el capítulo anecdótico, digamos que en la primera edición de 1963, algunos de los países independientes cuyos atletas subieron al podio de vencedores, tuvieron que “soportar” oír el himno de Francia y/o la Gran Bretaña (sus ya ex-metrópoli), ya que habían accedido recientemente a la independencia, y todavía no tenían himno propio.
 
También algunos países tienen prohibido disputar las competiciones en sábado a causa de sus creencias religiosas.
 
En 1995, la edición de los Juegos disputados en Tahití, fue boicoteada a causa de los experimentos nucleares que Francia llevaba a término en alguno de aquellos islotes del Pacífico, dejando de participar algunos de los estados que podían ser los más afectados por dichas pruebas.
 
Guillem Alsina