Nina Zhivanevskaya hacia Pekin


Nina Zhivanevskaya en una salida de 50 espalda en el Mare Nostrum 2006, en Barcelona

Nina Zhivanevskaya (o Jivanevskaya como aparece con cierta frecuencia en los medios) parece decidida a volver a la carga. Después de unos años a la sombra, principalmente debidos a su embarazo y posterior maternidad, Nina parece dispuesta a volver al panorama internacional.

 
En los últimos meses, Nina ha vivido apartada de la natación española, pues pocas veces la hemos visto en competiciones nacionales. Desde que anunciara su embarazo, allá por diciembre de 2004 cuando la vimos comunicando la noticia a todo el mundo en el Campeonato de España de invierno que se celebró en Valencia, desapareció lógicamente de la competición y después de su maternidad la hemos visto en contadas ocasiones en la piscina.
 
Es lógico pensar en esta situación y teniendo en cuenta su edad, que haya decidido sino abandonar la natación, si pensar en otra clave que no sea la natación de élite. Pero todo parece indicar que no va a ser así. Desde hace ya bastantes años Zhivanevskaya ha llevado su propio plan de trabajo junto a su marido y entrenador Francis Medina, al margen de la planificación del director técnico de la RFEN.
 
Las mejores marcas de Nina datan de 2003 y siguen siendo los actuales records de España en la espalda femenina. El record de 200 espalda, distancia que Nina ya hace años que abandonó está en 2.09.53 desde el año 2000, mientras que en 100 espalda mantiene el 1:00.74 logrado en la semifinal del Campeonato del Mundo de Barcelona 2003. Tres días más tarde, el 24 de julio de 2003 se hacía con la medalla de oro en 50 espalda dejando el record español en 28.48.
 
Los 100 espalda de Barcelona 2003 fue una decepción para todos, pues no pudo revalidar su marca de semifinales y su 1:01.18 solo le valió la cuarta plaza y aunque Nina declaró a los medios “Seguramente la presión que yo misma me he puesto me ha perjudicado. No estoy decepcionada” solo su oro en los 50 espalda hizo superar la frustración de quedarse a las puestas de una medalla que parecía asequible.
 
En Atenas 2004, nadó los 100 espalda en 1:01.19 en las series preliminares rebajando la marca hasta los 1:01.12 de la final en la que logró la quinta posición olímpica tras Natalie Coughlin, Kirsty Coventry, Laure Manaudou y Reiko Nakamura.
 
Desde entonces no recordamos a Nina nadar los 100 espalda puesto que en las contadas ocasiones en la que ha reaparecido en competiciones nacionales o en el Mare Nostrum ha competido en 50 espalda.
 
Ahora, según hemos podido leer en los medios, con 30 años, se está preparando para poder clasificarse para los próximos Juegos Olímpicos de Pekin 2008 y nadar los 100 espalda. Ciertamente si lo consigue sería un hito importante puesto que representarían sus quintos JJOO puesto que Nina ya participó en Barcelona 1992, Atlanta 1996, Sydney 2000 y Atenas 2004.
 
El camino de la élite no es fácil. Tampoco lo es para una superdotada como Nina, aunque su voluntad de hierro seguro que ayuda de sobremanera. Su reaparición vino con expectativas quizá algo precipitadas. Podía dar un paso importante en el Campeonato de Europa de Budapest 2006, pero una lesión en el hombro le impidió su participación. Intentó la clasificación para Melbourne 2007 pero no lo logró. Esta temporada la hemos visto nadar en unos prometedores 29.27 en 50 espalda, pero nos faltan los 100 espalda, única prueba en la que Nina puede esperar acudir sus quintas olimpiadas. La única referencia que tenemos son los 1:04.01 que realizó el pasado fin de semana en Albacete.
 
Este mes de enero empezó de nuevo su preparación con una sesión al día y con la necesidad de perder peso. Hace unas semanas empezó a doblar los entrenamientos. Maurizio Coconi, suponemos que informado de su preparación, la ha convocado para Paris donde estaremos expectante de su evolución.
 
Mañana empieza para el combinado español la preparación del Open de Paris en Palma de Mallorca auque Nina no acudirá puesto que sus obligaciones como madre de momento se lo impiden.
 
Roger Torné