Allison Wagner regresó

Este fin de semana en la competición de California, en Santa Clara, nadó una desconocida para la mayoría de jóvenes nadadores venidos de todo USA.
 
Aunque en la entrada principal y en el vestíbulo del complejo acuático de Santa Clara está dedicado a recordar los nombres de las docenas de nadadores olímpicos formados en sus filas, gracias al mítico entrenador George Gaines, nadie atendía a Allison Wagner. Gracias a un artículo en el New York Times podemos conocerla algo mejor, al menos a la Allison Wagner actual y conocer su trayectoria después de abandonar la natación.
 
Nadie se dirigía a Wagner, que posee 13 títulos nacionales USA en su historial, además de un record mundial. Las cámaras se dirigían hacia Natalie Coughlin, compañera suya en el California Acuatics. Durante las dos pruebas que nadó, en la sesión de preliminares el viernes, el locutor no dejaba de ensalzar los títulos y medallas de Phelps o de Coughlin, pero ni se inmutó ante la presencia de Allison.
 
La falta de reconocimiento parece que no molestó a Wagner “Es un deporte de jóvenes practicantes” justificó Wagner que terminó la 32 en 100 libre con 57.99 y en la posición 39 en 100 mariposa con 1:04.01.
 
Además, Wagner se considera una persona totalmente distinta a aquella chica individualista y ambiciosa que con 16 años batió el record mundial de 200 estilos en piscina corta en el Campeonato del Mundo de Palma de Mallorca en 1993 y de aquella que ganó una medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996.
 
Desde entonces, Wagner tuvo que afrontar un serio problema con un trastorno alimentario, se licenció en psicología budista y viajó por el mundo durante ocho meses.
 
Un largo viaje de una década de autodescubrimiento devolvió a Allison otra vez a la piscina. “Mi objetivo principal era redescubrir la felicidad mientras competía, algo que no había vuelto a sentir desde que tenia 8 años”
 
Cuando terminó la final olímpica de 400 estilos en Atlanta 1996 no hubo ninguna sonrisa en el rostro de Allison. “Mi primera emoción fue de alivio al pensar que se terminaba”. En la prueba venció a la campeona olímpica vigente, Krisztina Egerszegi y también se impuso a las Chinas favoritas Chen Yan y Wu Yanyan,
 
Wagner ganó a todo el mundo excepto a la irlandesa Michelle Smith, que cuatro años antes tenia una marca 20 segundos por encima de la mostró en Atlanta. Se rumoreó que Smith ingería esteroides. Dos años más tarde la irlandesa fue suspendida por manipular las muestras de un control antidopaje.
 
Cuando retornó a Florida después de los Juegos Olímpicos, Wagner con su idea de “cuanto más delgada esté mejor me voy a encontrar” continuó perdiendo peso. Un psicólogo de su universidad la ingresó en un centro especializado para el tratamiento de trastornos de la conducta alimentaria.
 
Continuó nadando la temporada 1997-1998 pero estaba agotada físicamente y emocionalmente. A partir de entonces, Wagner vivió una vida nómada y abandonó la natación. Trabajó para una empresa en Nueva York repartiendo el correo, terminó su carrera en Colorado y sirvió bebidas en un céntrico bar en San Francisco.
 
En 2001, ella y un amigo planearon un viaje alrededor del mundo. Tenían previsto partir hacia Bangkok la última semana de septiembre, pero ocurrieron los ataques del 11 de septiembre y su compañero no quiso embarcarse. Wagner no estaba segura si tendría suficiente valor para hacer sola el viaje “Pero solo lo podía averiguar de una forma” dice Allison.
 
“Tuve muchos problemas sobre todo al atravesar fronteras de países musulmanes, me amenazaron de muerte en varias ocasiones” contaba Wagner quien asegura que el viaje le ayudó a crecer como persona.
 
Al regresar a los Estados Unidos empezó a combinar diferentes trabajos, pero también enseñó a nadar a niños con problemas motrices y discapacitados.
 
Después de no entrenarse en seis años, Wagner se puso en contacto con McKeever para preguntarle si podía entrenar con su grupo de élite en el que se incluían 5 medallas en los juegos de Atenas 2004, con Natalie Coughlin a la cabeza.
 
Wagner ha sido la nadadora más veterana de la competición, pero ella no lo ve como un obstáculo. “Voy a cumplir 30 años, pero se que puedo conseguir aquello que me proponga”.
 
En 1994 fue escogida como Nadadora del Año Americana por la revista Swimming World y en la edición de diciembre de ese año la revista decía “Impresionó en el Campeonato del Mundo de Roma 1994. Es la única nadadora norteamericana que pudo ganar más de una medalla en pruebas individuales. Se hizo con la plata en 200 y 400 estilos solo por detrás de las nadadoras chinas. Su tiempo de 4:39.98 es el segundo más rápido del mundo en 1994. En agosto nadó los 200 estilos en los nacionales con un tiempo de 2:13.88 que también son la segunda mejor marca mundial del año”
 
Roger Torné