¿Quien es Quien?. Therese Alshammar

El reciente récord mundial de esta simpática sueca, la ha puesto un poco de moda ante nuestros aficionados, por lo que hemos querido hacer un amplio resumen de su carrera deportiva desde que apareció por vez primera en una competición internacional, hasta que en la piscina del C.N.Sant Andreu se ha coronado como recordista mundial de los 50m.mariposa. 
 
Espaldista, crolista, mariposista, la sueca Therese Alshammar entrará, sin duda alguna, dentro del “Ghota” de la natación por derecho propio. Nacida un 26 de agosto de 1977, se asomó a la natación internacional como una prometedora espaldista, que a punto de cumplir sus primeros 16 años participó en los Europeos de Sheffield-1993, siendo cuarta de los 100m.espalda, 1,03”39, por detrás de un trio (Krisztina Egerszegui, Nina Zhivanevskaya que todavia era rusa, y Sandra Volker) que le impedieron acceder al podio. Tambien participa en la primera edición de los Mundiales de piscina corta en Palma de Mallorca, aunque sin demasiada fortuna, al ser solo primera de la final de consolación en los 100m. espalda.  
 
Al año siguiente participa en los Mundiales de Roma-1994, consiguiendo el 7o. lugar de los 100m.espalda, 1,04”46, formando parte del 4x100m.crol, 7o. de la final, intentando ampliar su repertorio de pruebas. En los Europeos de Viena, con 18 años, revalida su cuarto lugar de los 100m.espalda, y aun sin mejorar excesivamente su tiempo de dos años antes, 1,03”12, se queda a solo 6 centésimas de la medalla de bronce que es para Nina Zhivanevskaya. Atlanta-1996 es su primera participación olímpica; octava de la “final de consolación” de los 100m.espalda con 1,04”15 (1,03”79 en las eliminatorias), nada también con los cuartetos de 4x100m.estilos y 4x200m.crol, estando a punto de conseguir su primera final olímpica con este último cuarteto, al ser noveno de las eliminatorias, a solo 35 centésimas de las chinas, últimas clasificadas para la final.
 
1997. Continúa asomándose a la escena internacional en la tercera edición de los Mundiales de piscina corta que se disputa en abril, entre los suyos, en Göteborg, donde es séptima de los 50m.crol, 25”54, y octava de los 100m.crol, 55”18. En los Europeos de Sevilla es cuando el nombre de Alshammar empieza a dejarse oír en el ámbito internacional. Decidida a no ser solo una buena espaldista, ha empezado a diversificar su panoplia de posibilidades, y en la capital andaluza recoge sus primeros resultados, y sus primeras medallas. Es tercera de los 50m.crol, 25”78, en lucha con la rusa Natalia Mesheryakova y la alemana Sandra Volker, y segunda con el cuarteto de 4x100m.crol, 3,43”69, dos segundos por detrás de las alemanas. No tiene el mismo éxito en el ámbito mundial, aunque se afianza entre las mejores del mundo en Perth-1998, al ser sexta de los 50m.crol, 25”83, y cuarta y quinta del 4×100 y 4x200m.crol. y en diciembre del mismo 1998, en los Segundos Europeos de Invierno en Sheffield, inicia una magnífica carrera que la llevará a convertirse en la mujer más rápida sobre el agua; todavía indecisa entre el crol y la espalda, consigue la medalla de plata de los 50m.espalda, 28”46, mientras es solo quinta en los 50m.crol, 25”06.
 
1999. Inicia la temporada internacional con la cuarta edición de los Mundiales en piscina corta, que se disputan en Hong Kong, donde tiene la mala suerte de ser descalificada en la final de los 50m.crol por adelantarse en la salida, después de que consiguiera el segundo mejor tiempo de las semifinales, 24”96, solo por detrás de la norteamericana Jenny Thompson. En los Europeos de verano, Estambul, ya con 22 años, confirma su ascensión en piscina larga, ganando un puesto en la final de los 50m.crol, segunda en 25”30, vencida únicamente por la holandesa Inge de Bruijn, 24”99, mientras continua trabajando el hectómetro, en el que es cuarta con 55”79, recogiendo dos medallas más en relevos, con un sorprendente triunfo en el 4x100m.estilos (en el que nada la posta de espalda) frente a las siempre favoritas alemanas, y segunda del 4x100m.crol. En mariposa, ha de esperar, sometida por sus dos compatriotas Anne-Karin Kammerling, y Johanna Sjoberg, que le cierran el paso a conseguir un lugar dentro del equipo nacional. En los Europeos de Invierno que se disputan en Lisboa en diciembre, Therese “explota” literalmente, convirtiéndose en la mujer más rápida sobre el agua; primero cuando el día 10 se convierte en la primera mujer que nada el hectómetro en menos de 53”, con 52”80; y al día siguiente, pulverizando el récord mundial de los 50m.crol, con 24”09 (los anteriores estaban en poder de la china Jingyi Le, 24”23 y 53”01 (Palma de Mallorca, diciembre de 1993).
 
2000. La piscina corta le trae a Therese sus primeros títulos mundiales en piscina corta. En marzo, en Atenas, primero los 100m., después los 50m., se destaca largamente de sus rivales, al conseguir ambos títulos, señalando, además, sendos récords mundiales: 23”59 (que continúa siendo la máxima velocidad alcanzada por una nadadora en prueba oficial), y 52”17, un récord que tardará cinco años en ser superado por la australiana Lisbeth Lenton. En los Europeos de Verano de Helsinki-2000, cerca de los suyos, y un poco ayudada, todo hay que decirlo, por la abstención de la holandesa De Bruijn, que ha enfocado su preparación única y exclusivamente para los JJ.OO. de aquel mismo año en Sydney, la sueca consigue los dos títulos de crol, 50 y 100m., con dos excelentes registros, 24”44, y 54”41, lo que le da grandes esperanzas para poder brillar en sus segundos Juegos, que se celebran pocos meses después. Efectivamente, Sydney es, para la espigada sueca, la definitiva consagración mundial.
 
Aunque nuevamente se encuentra con la intratable Inge de Bruijn por delante suyo, Therese viaja de vuelta a su país con dos medallas de plata: 50 y 100m.crol, con dos excelentes registros, 24”51, y 54”33 (a 19 y 50 centésimas respectivamente de la holandesa), y una de bronce en los 4x100m.crol, donde logra unos excelentes 53”78 en el segundo tramo. Therese ha demostrado que sus especiales características para nadar en piscina corta, las ha trasladado igualmente a la piscina larga, donde también está entre las mejores. En los ya tradicionales Europeos de piscina corta de diciembre, retiene sus títulos de 50 y 100m. crol, aunque sin llegar a rebajar sus récords mundiales, 24”09, y 53”13. 
 
2001. Los Mundiales de Fukuoka-2001 la mantienen entre las mejores mundiales de las pruebas más rápidas, aunque no puede deshacerse de la sombra de Inge de Bruijn que, una vez más, la impide subir a lo más alto del podio, al ser vencida por ella, tanto en crol, 24”47 por 24”88, como en mariposa, 25”90 por 26”18. En los Europeos de Invierno de Amberes, continua persiguiéndole la sombra de su rival holandesa, que la deja como segunda de los 50m.crol, 23”89 por 24”09, aunque tiene la satisfacción de ver como su mariposa empieza a progresar, al conseguir el título de los 50m.mariposa, imponiéndose a su compatriota Anne-Karin Kammerling, 25”73 por 25”78, recordista mundial de la prueba, a la que la une una tan gran amistad como gran rivalidad.     
 
2002. La temporada de invierno, con los Mundiales de piscina corta que se disputan en Moscú, le permite a Therese conservar los títulos de 50 y 100m.crol que lograra dos años antes en la capital griega, aunque sin llegar a superar sus récords de entonces, ya que lo hace con unos discretos (para ella) 24”16 en la prueba corta, y unos buenos 52”89 en el hectómetro, donde tiene problemas para resistir el retorno de la eslovaca Martina Moravcova, 52”96, mientras es quinta en los 50m.mariposa, 26”48. Los Europeos de Berlin-2002 le permiten renovar el título continental de los 50m.crol, aunque con solo unos discretos 24”84, sin la presencia de De Bruijn, que parece haberse tomado un año sabático. Poco a poco se va encasillando en la prueba más corta, entrenando cada vez más su técnica estilística, sus salidas, y sus virajes, detalles que sabe importantes, y que, si los mejora, será donde podrá “arañar” las centésimas que necesita para continuar entre las primeras.  
 
2003. Los Mundiales de Barcelona-2003 no van a dejarle un buen recuerdo. 6a. de las eliminatorias de los 50m.crol, tropieza en semifinales donde solo es 11a., 25”46 (el mismo tiempo que en eliminatorias), mientras se queda en las eliminatorias de los 100m.crol, 27a. con unos casi ridículos (para ella) 56”68. Tenia toda la razón cuando en Sant Andreu, después de su récord mundial, decía que, hasta aquel momento, no guardaba un buen recuerdo de la Ciudad Condal.  
 
2004. Abandonando prácticamente las distancias más largas de 50m., Therese pasa a dedicarse a los 50m., ya sean crol o mariposa. Los Europeos de Verano de Madrid, le aportan su tercer título consecutivo en los 50m.crol, aunque sus 25”12 son demasiado discretos para dejarla satisfecha con la preparación que ha llevado a cabo, insatisfacción que se reproduce meses después en Atenas, cuando en la final de “su” prueba, solo es cuarta con unos discretos 24”93, en una llegada muy apretada, con la francesa Malia Metella segunda en 24”89, y la australiana Lisbeth Lenton tercera en 24”91. Al dejar de lado el hectómetro, sabe que ha reducido drásticamente sus opciones de conseguir un título olímpico, pero también es consciente de que sus posibilidades están únicamente en el largo de piscina, y en los Juegos no se disputan pruebas de 50m., sino únicamente en crol.
 
En octubre, disputa los Mundiales de Indiana en piscina corta, aunque sin excesivas ilusiones, donde es tercera de los 50m.crol, única prueba que nada, con 24”63, por detrás de Marleen Veldhuis, 24”41, y Lisbeth Lenton, 24”54. Cansada por las competiciones y los correspondientes viajes, declina su participación en los Europeos de piscina corta, en los que parece haber perdido la ilusión por participar.
 
2005. Sus quintos Mundiales, Montreal-2005, no le aportan tampoco una gran satisfacción, pese a que vuelve a sus lares con una medalla de bronce en los 50m.mariposa, vencida por la australiana Dani Miatke, 26”11, y por su compatriota Anne-Karin Kammerling por solo tres centésimas, 26”36 por 26”39. 
 
2006. Poco a poco, y viendo que en crol parece tener ya un horizonte algo limitado por lo ya conseguido, y alentada por los esporádicos éxitos conseguidos en años anteriores, empieza a interesarse por una mayor dedicación a la mariposa, estudiando sus posibilidades de progreso en este estilo. La temporada invernal la confirma entre las mejores velocistas mundiales cuando es segunda de los Mundiales de piscina corta en Shanghai, inclinándose por una sola centésima frente a Lisbeth Lenton, 23”97 por 23”98, mientras recoge el premio a su evolución en la mariposa, imponiéndose a la austriaca Fabienne Nadarajah, 25”76 por 25”95, mientras Kammerling es tercera, 26”07. En los Europeos de Budapest-2006, donde gana por vez primera el título de mariposa frente a su compatriota Kammerling, recordista mundial de la distancia, 26”06 por 26”23, mientras en crol es derrotada por la nueva estrella alemana, Britta Steffen, 24”72 por 24”87.
 
Reaparece como nadadora de piscina corta en los Invernales Europeos de este año en Helsinki, donde vuelve a subir al podio, ganando los 50m. mariposa, 25”36, por delante de la holandesa Inge Dekker, y de su compatriota Kammerling, quedándose a solo tres centésimas del récord mundial de la prueba, en poder de esta última, mientras es segunda de los 50m.crol, vencida por la holandesa Marleen Veldhuis, 23”69 por 23”76.        
 
2007. Como el vino que madura, Therese va adquiriendo un sólido poso que ya a la vista de entrar en la treintena, la va a llevar a conseguir lo único que le faltaba, su consagración en piscina larga. En sus sextos Mundiales (difícil será encontrar entre los participantes de Melbourne quien nadara los de Roma, trece años antes), la sueca tiene ante sí un pequeño reto, no en vano, sus dos pruebas se nadan el mismo día (final de los 50m.mariposa una hora antes de las semifinales de los 50m.crol), y aunque hay mucha gente que opina que una prueba de 50m. no cansa excesivamente, ella sabe perfectamente que no es así, y que no llegará en perfectas condiciones a las semifinales de 50m.crol.
 
Con todo, también sabe que si los 50m.mariposa le salen bien, su moral saldrá reforzada con vista a los 50m.crol, por lo que lo más importante, aquella tarde del 31 de marzo del 2007, es conseguir nadar bien los 50m.mariposa. y para conseguirlo, ella sabe que nada mejor que hacerse la piscina entera sin respirar, puesto que hacerlo significa perder unas preciosas centésimas que pueden costarle el título, e incluso quizás el récord. Con 25”91, lejos todavia del récord de Kammerling, 25”57, Therese Alshammar se proclama campeona de los 50m.mariposa, dejando atrás a la australiana Dani Miatke que le habia impedido serlo dos años atrás, y a su compatriota Kammerling. ¡ Ya es campeona mundial en piscina larga !, terminando con aquel “estribillo” de “…..si, es un gran nadadora…..pero solo en piscina corta…..”. Al dia siguiente, con su moral a tope, es segunda de los 50m.crol, cayendo únicamente ante la nueva gran estrella de la velocidad mundial, la australiana Lisbeth Lenton, aunque dándole guerra hasta el último metro, 24”53 por 24”62. y semanas después, en Barcelona, corroborando que se ha convertido en un “vino” de máxima calidad, supera su primer récord mundial en piscina larga, convencida de que “la experiencia es un grado”, y no va a ser el último.     
 
Alshammar es una nadadora perfectamente concienciada de lo que son las pruebas de velocidad. Trabaja en el gimnasio para mejorar su potencia explosiva, así como la técnica del estilo, salidas y virajes, consciente de la gran importancia que tienen estos pequeños detalles, sobre todo en piscina corta, para ir limando las centésimas necesarias para vencer a sus rivales, y derribar los récords. Curiosamente, creemos que la sueca debe preferir asegurar su salida, sacrificando la rapidez (aunque quizás también puedan influir sus 180 centímetros de altura), puesto que hemos estado mirando sus tiempos de reacción en las diferentes competiciones, tanto de piscina corta como de larga, y todos ellos están situados entre los 0”76 como mejor, y los 0”84 como peor (lo que únicamente representa un T.R. bastante discreto), y pocas veces en las finales que ha disputado ha salido entre los cinco o seis mejores tiempos de reacción.   
 
Guillem Alsina