Records del mundo batidos en Barcelona


Wenyi Yang

Los 25”46 que la sueca Therese Alshammar dejó inscritos este pasado miércoles como récord mundial de los 50m.mariposa, es el séptimo récord mundial que una nadadora consigue en piscinas barcelonesas, una cifra que no está nada mal, aunque quede pequeña al lado de los 23 conseguidos por nadadores, todo ello a lo largo de un periodo de 37 años, puesto que los primeros récords mundiales conseguidos en Barcelona se remontan a los Europeos de 1970, disputados en las Piscinas Picornell. Hagamos un poco de historia de estos siete récords mundiales femeninos superados en Barcelona.

 
Entre las mujeres, el primer récord mundial lo vimos en los Europeos de 1970 acabados de mencionar, cuando el 4x100m.crol de la DDR (República Democrática de Alemania, para los más jóvenes, que quizás no recuerden el impacto que llegaron a conseguir estas siglas en la natación mundial del periodo 1970-1988) consiguió un tiempo de 4,00”8 con un 4x100m. crol formado por Gabrielle Wetzko, Iris Komor, Elka Sehmisch, y Christine Schulze, superando los 4,01”1 que un equipo del Santa Clara S.C. tenia desde el 6 de julio de 1968. Las alemanas perdieron su récord al año siguiente, 9 de septiembre de 1971, cuando un equipo USA lo rebajó en una sola décima de segundo, 4,00”7, durante una gira del equipo USA por la Unión Soviética, más exactamente en Minsk (Bielorrusia).
 
No fue hasta 22 años más tarde que los aficionados barceloneses pudieron ver otro récord mundial femenino, aunque en aquella ocasión fue, para gozo de sus ojos, por partida triple. Fue en la magna ocasión de los Juegos Olímpicos de 1992, que un cuarteto de 4x100m.crol USA, y dos chinas, la estilista Lin Li, y la velocista Wenyi Yang, consiguieron superar sus respectivos récords mundiales.
 
El primero, 28 de julio, fue el del relevo corto de crol, que se impuso en la prueba con un tiempo de 3,39”46, con un cuarteto formado por Nicole Haislett, Dara Torres, Angel Martino, y Jenny Thompson; el anterior récord estaba en poder de la RDA, 3,40”57, conseguido precisamente en los Mundiales de Madrid-1986; el nuevo récord resistió hasta dos años después, cuando un cuarteto chino se impuso en los Mundiales de Roma-1994, con un tiempo de 3,37”91. El segundo récord en caer fue para la china Li Lin, el 30 de julio, al imponerse en los 200m. estilos con un tiempo de 2,11”65, desbancando los anteriores 2,11”73 de la “walkiria” Ute Geweniger que lo tenia desde hacia 11 años, el 4 de julio de 1981; el tiempo de la china también costo de erradicar del ránquing, aunque no tanto, siendo solo en 1997 que su compatriota Yanyan Wu lo “destrozó” literalmente, dejándolo en 2,09”72.
 


La china Li Lin en los JJOO de Barcelona 1992 después de batir el record del mundo

Evidentemente, las tres últimas recordistas han estado bajo sospecha del “entramado” del dopaje que se descubrió alrededor de la natación de la DDR y de la China. Al día siguiente, 31 de julio, Wenyi Yang, la velocista, superaba el récord de los 50m.crol al vencer en esta prueba con un tiempo de 24”79, rebajando en 19 centésimas sus propios 24”98 conseguidos un 11 de abril de 1988, antes de los Juegos Olímpicos de Seul, de donde la china salió derrotada por la “walkiria” Kristin Otto, aunque sin llegar a desposeerla del récord. No seria hasta dos años después, en los Mundiales de Roma-1994, que Wenyi Yang perdería su récord, a manos de otra compatriota, Jingyi Le, que señalaría 24”51 al proclamarse campeona mundial.

 
 No tendríamos en Barcelona otro récord mundial femenino hasta once años después, cuando la celebración de los Mundiales del 2003 en la piscina montada al efecto en el “Palau Sant Jordi” de la montaña de Montjuïc, ofreció aquel grandioso espectáculo a los aficionados de todo el mundo. Allí, dos bracistas brillaron con luz propia, la australiana Leisel Jones, y la norteamericana Amanda Beard. La “aussie”, cuando el 21 de julio, en el curso de las semifinales de los 100m.braza señalaba un nuevo récord mundial con un tiempo de 1,06”37, rebajnado los 1,06”52 que la sudafricana Penny Heyns tenia desde el 23 de agosto de 1999.
 
Recordemos que el récord mundial de Jones no le sirvió para hacerse con el título al ser batida en la final por la norteamericana Jessica Hardy, que seria quien, dos años después le quitaría el récord mundial en los Mundiales de Montreal-2005, 1,06”20 en las semifinales, aunque la “aussie” le devolvería la “pelota”, al derrotarla en la final. Cuatro días después, en la final de los 200m. braza la norteamericana Amanda Beard se hacia con el título de esta prueba, señalando un tiempo de 2,22”99, que igualaba el récord mundial de la china Hui Qi, del 13 de abril de 2001. Este doble récord se mantendría hasta el año siguiente, 10 de julio del 2004, cuando Leisel Jones lo rebajaría en tres cortas centésimas, 2,22”96, aunque Beard volvería a arrebatárselo solo 2 días más tarde.
 
Después, con 2,21”72 en los Mundiales de Montreal-2005, y 2,20”54 (1 de febrero del 2006), la australiana haría el “despegue” definitivo que la dejarían, por lo menos hasta el momento, como la mejor bracista de este principio de siglo.
 
Y ahora, solo cuatro años después de los Mundiales barceloneses, Therese Alshammar, esta veterana sueca nos ha obsequiado con un nuevo récord mundial. Bienvenido sea, y esperemos que, lo más pronto posible, otras la sigan.     
 
Guillem Alsina