Tracy Caulkins. ¿La nadadora más completa de la natación mundial?

En 1976 un nombre se asomaba tímidamente en los rankings mundiales de las dos pruebas de estilos. 16a. de los 200m., 2,22”81, 25a. de los 400m., 5,01”71. Con poco menos de 14 años de edad (había nacido el 11 de enero de 1963), Tracy Caulkins apuntaba como una de las esperanzas USA para recuperar aquella hegemonía que la natación femenina norteamericana había empezado a perder ante las “walkirias” de la DDR, dos años antes, en la piscina de Belgrado donde se disputó la primera edición de los Mundiales de Natación.

 
El entrenamiento de estilos empieza a dar rápidamente sus frutos, y la ambición de Tracy hace el resto para llevarla rápidamente hacia las primeras filas de la natación mundial. Dando amplia muestra su eclecticidad, en 1977, con poco más de 14 años, se proclama campeona de invierno en 100 y 200y. braza, mientras en verano lo es de los 200 y 400m.estilos, de manera que al terminar aquel año, 1977, ya está en 2o. lugar del ranking de 400m.estilos, 4,48”93, y 4a. de los 200m.estilos, 2,18”55, y demostrando, además, que tanto sirve para un barrido como para un fregado, también destaca en braza (5a. tanto en 100m., como en 200m., 1,12”98, y 2,37”28) y en mariposa (2a. en 200m., 2,12”30).
 
1978 es año de Campeonatos Mundiales, y Tracy se prepara adecuadamente. La campaña de invierno le reporta cuatro nuevos títulos USA, 100 y 200y.braza, y 200-400y.estilos. Pero con vista a los Mundiales de Berlín, da un primer toque de atención cuando a principios de verano señala un tiempo de 2,15”90 en los 200m.estilos, a solo 5 centésimas del récord mundial de la “walkiria” Ulrike Tauber. Pocas semanas después, “explota” en los Campeonatos USA de Verano, que sirven como de “trials” para formar el equipo que se va a desplazar a los Mundiales de Berlin.
 
En Woodlands (Texas), supera su primer récord mundial, los mencionados 2,15”85 de 200m.estilos, rebajándolo hasta 2,15”09, venciendo además en otras cuatro pruebas, de las que supera, igualmente, los respectivos récords nacionales, 100 y 200m. braza, 200m.mariposa, y 400m.estilos, convirtiéndose en el primer nadador USA, hombre o mujer, capaz de vencer en cinco pruebas de unos Campeonatos USA “outdoor” (lo que no es “moco de pavo”).
 
Semanas después, en Berlín, entra por la puerta grande a formar parte de la élite internacional. Sin discusión de ninguna clase se impone en los 200 y 400m.estilos, señalando récords mundiales, 2,14”07 (anterior los 2,15”09 señalados semanas antes) y 4,40”83 (anterior, Ulrike Tauber, 4,42”77, 24/07/1976, Juegos de Montreal), pero también, de manera sorprendente, en unos 200m.mariposa en los que se impone a la recordista mundial, otra de las “walkirias” Andrea Pollack (2,09”87, 04/07/1978, en Berlin-Este), igualándole el récord; únicamente no le salen tan bien las dos pruebas de braza, puesto que si en los 100m. se ve superada por la soviética Iulia Bogdanova, 1,10”31 por 1,10”77 (a pesar de que Tracy gira por delante de su rival en el viraje, 33”20 por 33”55), en los 200m., sufre uno de los “despistes” más corrientes de las eliminatorias matinales de cualquier gran competición internacional, ya fuera por entumecimiento muscular, o por creer que le bastaba con ganar su serie para clasificarse para la final, los 2,39”33 que señala, y aunque gana efectivamente la eliminatoria, representan únicamente el 10o. mejor tiempo, por lo que es eliminada de la final.
 
Estas dos pruebas las compensa, empero, con los dos relevos, ganando los 4x100m.crol (con récord mundial incluido) colocándose ya a la cabeza de la prueba en el primer tramo, 56”57, mientras en el 4x100m.estilos nada el tramo de braza en unos magníficos 1,10”00, el mejor de las ocho bracistas finalistas, aunque fallan el récord mundial por solo 26 centésimas. Tracy sale de Berlín convertido en la gran figura de estos Mundiales, con sus cinco títulos, el sub-campeonato de los 100m.braza, y dos récords mundiales, más uno igualado. A final de aquel año, domina las tres pruebas en las que ha sido campeona mundial, pero también es segunda de los 100m.crol y en los 100m.braza, y 4a. de los 200m.braza, y únicamente se le resiste algo la espalda, aunque no por ello deja de ser considerada como la nadadora más completa del año.
  
1979 no aporta nada nuevo a Tracy, que se mantiene entre las mejores del mundo, aunque la falta de una gran competición internacional la hacen preferir dedicarse a entrenar con vista a los JJ.OO. de Moscú, que se disputan al año siguiente. Únicamente los Juegos Panamericanos disputados en San Juan de Puerto Rico merecen algo de su consideración, ganando, aunque sin buscar el perfecto afinamiento de su forma, los 200 y 400m.estilos, amén de ser segunda de los 400m.crol, y de los 100m.braza.
 
1980 debía ser el gran año de la “revancha” de aquella derrota de 1976, que tanto había escocido a la natación femenina USA. Entre 1978 y 1979 se había gestado una gran generación de nadadoras USA, con Mary “T” Meagher y ella misma como cabezas de fila, que esperaba recobrar la supremacía mundial, perdida en Montreal. Inicia el año con fuerza, cuando el 5 de enero supera por tercera vez su récord mundial de los 200m.estilos, dejándolo en 2,13”69, aunque poco a poco los ánimos empiezan a decaer, a medida que empiezan a difundirse las noticias sobre un posible boicot a los Juegos de Moscú, a causa de la invasión rusa de Afganistán.
 
Inmediatamente después de estos Juegos, se disputan los Nacionales USA, donde se forma el simbólico equipo que hubiera dado “guerra” a la Unión Soviética y la DDR en la capital moscovita, pero que tuvo que ver como, por una decisión únicamente política, eran otros los que podían luchar por los laureles olímpicos. En estos Campeonatos, Tracy se adjudica cuatro títulos, 100 y 200m.braza, y 200 y 400m.estilos, y un segundo lugar en los 100m.mariposa, pruebas en las cuales tenia posibilidades de estar entre las tres primeras de la cita olímpica.
 
1981, sin ninguna gran competición internacional, es otro año de transición, para preparar los Mundiales que significaran la revancha de los Juegos. De manera sorprendente, Tracy abandona las pruebas de braza, para preparar con mayor tranquilidad las de estilos, teniendo en cuenta que en Guayaquil iba a enfrentarse a dos de sus más temidas rivales, las “walkirias”, Petra Schneider, que en 1980 y 1981 le habia arrebatado los récords mundiales de las dos pruebas, y Ute Geweniger, la nueva estrella de la DDR, recordista mundial de los 100m.braza y 200m.estilos. La jugada, sin embargo, no va a salirle muy bien, puesto que es derrotada claramente por Schneider, que se adjudica las dos pruebas, 2,11”79, y 4,36”10 (un récord que se mantendrá durante quince años) mientras Tracy no puede pasar del tercer lugar en ambas pruebas, lejos de sus mejores tiempos, vencida tanto por Geweniger en los 200m., 2,13”38 por 2,15”91, como por Kathleen Nord en los 400m., 4,43”51 por 4,44”64. Un sexto lugar en los 200m. espalda, 2,16”95, completa una actuación de las que Caulkins casi prefiere olvidar, pensando ya en los JJ.OO. de 1984, que van a disputarse “en casa”.
 
No todo fueron “desgracias”, sin embargo, aquel año para la norteamericana, puesto que en los Nacionales de Invierno que se disputaron en abril, se convirtió en la que más títulos nacionales había conseguido, 39, superando los 36 conseguidos por el legendario Johnny “Tarzán” Weissmuller en los años 20.
 
1983 representa otro año de transición, aunque esto no signifique perder el tiempo. Entreno y más entreno, para preparar los Juegos, y una sola competición importante, los Juegos Panamericanos que se disputan en la capital venezolana, Caracas. Allí, Tracy continua dominando claramente las dos pruebas de estilos, aunque sus marcas no demuestran ningún progreso, 2,16”22, y 4,51”82, mientras es segunda en los 200m.mariposa, 2,14”15 (por detrás de “T” Meagher, 2,10”06) y cuarta en los 100m.braza, 1,12”51, victorias y marcas que consigue casi sin abandonar el fuerte entreno que hace con vista a los Juegos del año siguiente.
 
Se hace difícil saber si el boicot del bloque este-europeo a aquellos Juegos de Los Angeles, hizo respirar más tranquilamente al equipo USA, o, por el contrario, les decepcionó el hecho de no poder enfrentarse a ellos, para demostrar que eran los mejores. Nos atreveríamos a decir que estuvieron en un “fifty-fifty”, es decir, quizás al equipo masculino, consciente de su superioridad, no les gustó, pero es posible que al equipo femenino, que era perfectamente consciente de la superioridad de aquellas “walkirias”, no les supiera tan mal su ausencia, aunque, evidentemente, en público manifestaran su desagrado, tanto más cuanto por entonces batía su pleno una campaña contra las “supuestas malas artes” de las “walkirias”, campaña que lideraban, precisamente, ”T” Meagher, y Tracy.
 
La natación en Los Angeles-1984 fue, sin ninguna duda, un “baño” de multitudes para un equipo USA, que supo aprovechar la ausencia de soviéticos y alemanes de la DDR, para conseguir un aplastante triunfo que paliaba la decepción que habían tenido cuatro años antes, ya que gran parte del seleccionado USA eran “sobrevivientes” del equipo que en 1980 no había podido estar en los Juegos de Moscú.
 
Tracy era, por descontado, una de ellas, y mantenía sus intenciones de optar a tres títulos olímpicos individuales, 100m.braza, y las dos pruebas de estilos, además del 4x100m.estilos. La primera jornada le permite conseguir uno de sus sueños, ser campeona olímpica, dominando a placer, ya desde los primeros metros, unos 400m.estilos sin la presencia de “walkirias”. Con 4,39”24, su mejor tiempo personal, se erige en vencedora, claramente por delante de la australiana Suzanne Landells, 4,48”30. La cuarta jornada le trae la primera decepción. Si ya en las eliminatorias de la mañana había tenido problemas para clasificarse, consiguiendo el octavo mejor tiempo, 1,11”99, solo 9 centésimas por delante de la novena clasificada, no le fue del todo mejor en la final de la tarde, cuando solo pudo ser cuarta con un tiempo de 1,10”88, vencida por rivales que, sobre el papel, no tenian más opciones que ella a la victoria.
 
Al día siguiente, y aunque todavía un poco “tocada” por aquel cuarto lugar, tampoco tiene problemas para imponerse en la prueba corta de estilos, con un mejor tiempo personal de 2,12”64, corroborando que su preparación había sido enfocada única y totalmente para las pruebas de estilos. En la penúltima jornada, Tracy colaborará en la victoria del 4x100m.estilos, nadando el tramo de braza en 1,11”03. Será su última “traca”. Tres medallas de oro olímpicas para el final de una carrera que la consagran, pocas dudas puede haber sobre esto, como la nadadora más completa de la historia de la natación: finalista mundial individual en cuatro de las cinco especialidades, espalda, braza, mariposa, y estilos (con medallas en tres de ellas), pero también campeona del 4x100m.crol en Berlín-1978, una gesta que ninguna otra nadadora ha conseguido hasta el momento.
 
Aquel 1984 fue considerada como ”mejor deportista USA del año”; se retiraba con tres medallas de oro olímpicas, cinco de oro, una de plata y dos de bronce mundialistas, y un total de 46 títulos nacionales, un récord difícil de superar, “destrozando” literalmente aquellos 36 de “Tarzán” Weissmuller que no podido ser superados durante más de medio siglo.
 
Guillem Alsina