El dinosaurio nadador de La Rioja

Hoy ha apareceido esta noticia que más bien podría inaugurar una sección de humor en NotiNat, a menos que Guillem Alsina incluya el capítulo en la historia de la natación y nos desvele el estilo que los dinosauros utilizaban.

Hubo dinosaurios que volaban, pero ahora también sabemos que eran capaces de nadar con soltura. Así lo demuestran las huellas halladas en La Rioja, primera evidencia científica de que aquellos grandes seres del Cretácico flotaban sobre las aguas.

El hallazgo de unos arañazos fosilizados en el yacimiento de la Virgen del Campo, en el municipio riojano de Enciso, fueron la pista que llevó al paleontólogo español Rubén Ezcarra, de la Fundación Patrimonio Paleontológico de La Rioja, y al francés Loic Costeur, de la Universidad de Nantes (Francia) a la confirmación de algo que ya se sospechaba, pero que no había podido demostrarse con certeza.

El equipo encontró 12 huellas consecutivas del mismo ejemplar en un rastro de unos 14 metros. Se trataba, según explican en la prestigiosa revista Geology, de la Sociedad Americana de Geología, de un dinosaurio terápodo no volador que iba flotando, dado que las huellas se correponden con la señal que dejaron sus uñas al rozar el fondo de la laguna en cuyos alrededores vivía.

El rastro revelador lo forman seis pares asimétricos de arañazos de un promedio de 50 centímetros de longitud por 15 de ancho. El espacio entre ellos sugiere que el dinosaurio daba los pasos a un intervalo de entre 2,43 y 2,71 metros y a una profundidad de unos 3,2 metros dentro del agua, como indican los sedimentos.

Artículo de Rosa M. Tristán desde El Mundo