Mi opinión sobre los acontecimientos de esta semana

Dados los últimos acontecimientos y viendo la polarización que están tomando los comentarios no puedo dejar escapar la ocasión de contar mi opinión, si queréis a modo de editorial. También, es verdad, me veo en la obligación constante de explicar mi posicionamiento a muchas personas, dado que NotiNat es una publicación popular y lo quiera o no tiene su influencia. Como este no deja de ser un blog personal, con algunas personas que colaboran, voy a expresar mis opiniones, que puede que no sean compartidas por todos los que colabran habitualmente.
 
Desde mi modesta opinión, como observador de la natación nacional e internacional de la natación creo que uno de los puntos más negativos que tenemos es la tendencia a posicionarnos en bandos. Parece que estemos obligados a estar a favor o en contra de manera constante. Creo sinceramente que la realidad es mucho más compleja en su conjunto y en la postura individual de cada uno. Aquí, quien más o quien menos tenemos intereses. Pocos son los lectores de NotiNat españoles que leen esta página simplemente como aficionado, desvinculado de lo que ocurre, por lo que el esfuerzo de buscar la objetividad es grande.
 
Como espectador puedo ver la negativa constante a la legitimidad de las acciones del poder establecido. En los últimos diez años han habido tres directores técnicos en la RFEN, y todos, por sistema, han sido criticados y deshauciados desde una desaforada pasión. La época de Luís Villanueva es la que menos puedo recordar, pero todo lo que actualmente criticamos, todo lo que actualmente ocurre, pasó exactamente igual en la etapa de Carles Subirana.
 
Tengo guardados los recortes de periódicos con declaraciones cruzadas de diversas personas durante el transcurso del Campeonato del Mundo de Montreal 2005 y recuerdo muy bien los comentarios en las piscinas. NotiNat no recoge esas publicaciones pues empezó a andar en octubre de ese año.
 
En las piscinas, en un colectivo donde abundan los celos, las envidias, las frustraciones de entrenadores que ven sus esperanzas cortadas por clubs que pagan mal y que cortan carreras profesionales, entrenadores de prestigio desempleados, entidades que solo piensan en contratar monitores con poca formación, satisfacer a sus socios y abonados y minimizar el presupuesto a la competición. Ellos no tienen el poder de la prensa, ni condiciones que negociar.
 
Desde el punto de vista de la dinámica de grupos, cualquier sociólogo lo podrá confirmar, también lo ha hecho hoy Swimnews.com hoy en un artículo y cualquier manual sobre management lo confirmará, la situación de crispación en nuestra natación crea un caldo de cultivo muy negativo, un ambiente que impide de por sí desarrollar cualquier plan con éxito. Es algo que no podemos tocar, pero es una poderosa fuerza que lastra cualquier ilusión.
 
Es cierto que en el ámbito de clubes encontramos excepciones, pero pocos están en la élite de la natación española y no tienen suficiente masa crítica para cambiar la tendencia.
 
En lo referente al equipo nacional y más concretamente a los centros de alto rendimiento que dirige la RFEN, esta situación se ha intentado corregir con diferentes medidas, pero pasan los años, las temporadas y todo sigue igual, cambia el responsable y estamos en las mismas. El nivel deportivo sigue estancado y solo podemos esperar que una figura como Edu Lorente nos de una alegría como la del pasado diciembre, o ilusionarnos con Erika en Melbourne, o ver a Escarlata o a Merche en una cuarta posición en Budapest. Individualidades que siempre han existido y existirán, dados los medios que disponemos, pero no un ambiente, una ilusión y un trabajo en equipo, un grupo donde sea inevitable la aparición de figuras de índole internacional, donde la propia dinámica empuje y la mentalidad sea de ser campeón del mundo.
 
El camino hacia el éxito requiere de tiempo, buen hacer, tranquilidad, trabajo en equipo, aprender cada día, plantear objetivos ambiciosos, medir su evolución, mimar a los que suben y tienen talento para que no abandonen, cumplan las etapas y suban los escalones al ritmo que deben hacerlo, pero sobre todo tener la masa crítica en cantidad y calidad proporcionada por los centenares de clubes españoles, trabajando con confianza en un objetivo compartido.
 
Sabemos que este camino no es fácil, podemos estudiar diferentes países. De hecho hemos podido saber de primera mano lo que ocurrió en el Reino Unido o en Italia donde partían de situaciones también complicadas. Ellos lo están consiguiendo, unos a base de talonario y talento importado y otros a base de ilusión.
 
Para mi, la destitución de Joan Fortuny en lo general es irrelevante. Seguro que no lo es ahora para Erika Villaecija o para Eduard Lorente, lo entiendo y puedo ponerme en su lugar, pero no son ni un entrenador ni unos nadadores quien debe condicionar nuestra natación de futuro. La discusión va mucho más allá y debemos tener perspectiva.
 
No quito razón a los que dicen que Maurizio Coconi no es una persona muy empática, tampoco soy quien para valorar su trabajo, aunque hasta me atrevo a criticar sus decisiones, en especial a la política de mínimas y criterios de selección. Como he dicho, si mañana cambiamos de director técnico, nuestra natación seguirá con sus problemas, puesto que la cuestión no es el seleccionador de turno, el problema es la dinámica destructiva en la que estamos metidos.
 
En diciembre, una persona de una federación territorial me llamó la atención con entusiasmo, había conocido una persona recientemente incorporada como directivo de su club con ideas nuevas, ideas empresariales y entusiasmo para ayudar de forma creativa, se trata de un padre de un nadador joven, motivo de entrada de tantas personas en los clubes. A esta persona le ofrecieron también colaborar en la federación, simplemente para que conociera de más cerca la problemática y aportase su visión. La conocí personalmente hace un par de meses por lo que yo no puedo hacer ninguna valoración. Lo cierto es que se vio engullido por todas las presiones en las que vive nuestro ambiente y en un artículo de NotiNat, alguien sin pensarlo y amparándose en el anonimato le dijo las sandeces que se le ocurrió llegando al ataque personal y mostrando una dudosa moral. Esta persona decidió automáticamente desvincularse de todo cargo.
 
¡Esto es una jauría de leones! Algunos de vosotros hacéis que me plantee muchas veces si vale la pena seguir con NotiNat, al menos en cuanto a la participación. Hay días que uno piensa que ¡ya es suficiente! Por suerte conozco a demasiadas personas que trabajan con ganas e ilusión, sin interés en ponerse medallas y con la mira puesta en un horizonte aún borroso donde uno ve a campeones olímpicos con apellido cercano.
 
Además, veo como alguna federación territorial ha iniciado su propio camino, caminando con sus propios valores, bien liderados y con equipos motivados. Pueden ser nuestra natación del futuro si mientras en la élite se puede eliminar la crispación existente, la polarización y los egos desmedidos. Probablemente no será suficiente y hay que actuar a otro nivel. Soy de los convencidos que la RFEN debería meterse de lleno en la problemática de los clubes y buscar soluciones imaginativas, además las decisiones no pueden tomarse en un grupo formado por un médico, un farmacéutico y un abogado o la profesión que tengan los elegidos de turno, ellos son el comité de administración y deben ser los encargados de incorporar personas expertas en la gestión empresarial, personas que piensen en clave de marketing, de eficiencia, de planificación.
 
Maurizio Coconi apareció en escena el pasado verano, recuerdo las críticas debidas a su contratación y aún no había firmado su contrato. Se metió voluntariamente en una jaula llena de leones y de ahí solo saldrá con látigo, las consecuencias no tienen porque ser dramáticas, son habituales en la vida empresarial y lo debe ser en la RFEN. Pienso que un director técnico está para dirigir, para pensar y establecer estrategias, pero un líder no puede hacer todo el trabajo, es posible que la estructura técnica actual de la RFEN sea demasiado pequeña y se centre casi en exclusiva en el alto rendimiento. Si queremos pensar en el futuro debemos pensar en los jóvenes, las condiciones en las que los niños españoles aprenden a nadar, en la detección de talentos de 10-11 años, su seguimiento y  la formación de los entrenadores.
 
Si la sociedad se ha vuelto consumista y los socios/abonados de las instalaciones no ceden agua para desarrollar nuestro deporte, la RFEN no puede lamentarse, debe establecerse como un lobby con suficiente poder para invertir la problemática. Es una tarea ardua y difícil, pero es el único camino para conseguir objetivos.
 
Analizando la situación que ha motivado este escrito y mojándome como algunos quieren, creo que Joan Fortuny ha cumplido ya su misión, ha cubierto sobradamente un ciclo y que debe ser relevado por personas que ayuden a construir un proyecto de futuro y no su propio proyecto. Quizás en la salida de Fortuny debería haber sido más trabajada y poder ofrecerle cobijo en algún club o centro en condiciones, en el que poder entrenar a los suyos, en especial a Erika y a Edu quienes siempre se han mostrado acérrimos y solidarios a su entrenador. Me gustaría pensar que para ellos, se hará un esfuerzo para que este contratiempo no les afecte a su motivación para cerrar con éxito este ciclo olímpico del que quedan 15 meses importantes.
 
Roger Torné