Juegos Olímpicos. Amberes – 1920

Hace dos años que las armas han enmudecido en Europa, y la juventud deportiva responde de nuevo a la llamada olímpica, concertada en esta ocasión en la ciudad belga de Amberes, una de las ciudades portuarias más importantes del Viejo Continente, que habilita uno de los fosos de su antigua ciudadela para construir un rectángulo de medidas olímpicas, 100×18 metros, donde tienen lugar las pruebas de natación entre el 22 y el 29 de agosto (las mujeres lo harán únicamente los 23, 25/26 y 28/29).

 
A pesar de que estamos en verano, uno de los mayores inconvenientes de la “piscina” belga será la extrema frialdad del agua (unos 16º según los organizadores, unos cuantos menos según sus sufridos nadadores, uno de los cuales cuenta que: “los participantes se peleaban por lograr una ducha caliente después de las pruebas” lo que revaloriza los resultados logrados, en algunos casos mejores que los de ocho años atrás, a pesar de las secuelas de la reciente guerra mundial. También hay quejas al respecto del “color” del agua, excesivamente oscura para muchos nadadores. Por si fuera poco, el tiempo tampoco ayudó nada, fresco y muy húmedo, lo cual representó un “handicap” añadido para los participantes.
 
Faltan a la cita olímpica los nadadores de países como Alemana, y el Imperio Austro-húngaro (o, mejor dicho, ya ex-Imperio) que han sido los grandes derrotados de la contienda bélica. El Comité Organizador de los Juegos, con un criterio más realista que deportivo, ha preferido no invitar a los deportistas de dichos países para no despertar el recuerdo de los sufrimientos padecidos por la invasión y posterior ocupación del país, de la que, precisamente Amberes, ha sido una de las ciudades más castigadas.
 
Digamos que, paradójicamente, la FINA no permitirá actuaciones internacionales dentro del territorio de los países vencidos, pero sí actuaciones de sus nadadores en territorio extranjero, dándose el caso de nadadores alemanes que ven homologados como récords mundiales sus tiempo logrados fuera de Alemania, mientras no lo son de otros logrados en sus países.
 
Los Juegos han tenido un “hermano pequeño” en forma de “Juegos Interaliados”, disputados en la misma Amberes el año anterior, 1919, por deportistas destacados en las fuerzas aliadas que han liberado Bélgica.
 


Duke Kahanamoku (tercero por la izquierda) fue la figura más destacada de estos juegos

21 países participan en las pruebas de natación de estos Juegos, 17 en categoría masculina, y 8 en la femenina, 6 de los cuales participan por primera vez en las pruebas de natación (Brasil, Checoslovaquia, España, Japón, Luxemburgo y Suiza). El programa es el mismo que se disputó el 1912 en Estocolmo, 100-400-1.500 y 4x200m.libres, 100m.espalda, y 200-400m.braza en categoría masculina, mientras en el femenino se nadan los 100-300 y 4x100m.libres.

 
Finalmente se codifica un poco la participación, y ya son únicamente cuatro nadadores los que se pueden inscribir por país en cada una de las pruebas programadas. Digamos, para acabar, y como una anécdota más, que las salidas se dieron con pistola, lo cual hizo exclamar a una de los participantes “que los belgas aún no querían dejar de oír el sonido de los disparos”. Por primera vez en los Juegos, los resultados se dan en décimas de segundo, y no en quintos, como era costumbre hasta ahora (aunque para homologarlos como récords, se transformaban a décimas).
 
100m.libres: récord mundial y mejor tiempo mundial en piscina larga en poder del norteamericano Duke Kahanamoku, 1,01”4, en Nueva York, p.100m., el 09/08/1918; récord olímpico del mismo, 1,02”4, en Estocolmo-1912. Eliminatorias el 22 de agosto; semifinales el 23; final el 24 (29) de agosto; 31 participantes, repartidos en 6 eliminatorias y 2 semifinales; los dos primeros de cada eliminatoria más el mejor tercer clasificado pasan a las semifinales, los dos primeros de cada una de las cuales más el mejor tercer clasificado disputan la final. Se presenta a defender su título el campeón de 1912, Duke Kahanamoku.
 
Kahanamoku continúa siendo el rey de la velocidad mundial, título que mantiene desde 1912, con repetidos récords mundiales en las 100 yardas y 100m. Hombre que no ahorra esfuerzos, el hawaiano supera, ya en la 1a.eliminatoria, su récord olímpico, dejándolo en 1,01”8. Al día siguiente ratifica su favoritismo superando su reciente récord olímpico, igualando al mismo tiempo su mundial, 1,01”4, un tiempo que queda literalmente pulverizado en la final, que gana con un tiempo de 1,00”4, récord mundial y olímpico, sin apenas problemas para hacerse con su segundo título olímpico, convirtiéndose, aunque solo sea teóricamente, en el primer hombre capaz de bajar del minuto en esta prueba (toda vez que este tiempo vale alrededor de los 59 segundos en una piscina de 25m.).
 
Tras el intratable príncipe canaca, sus compatriotas Púa Kealoha y William Harris logran los lugares de honor, 1,02”2 y 1,03”2 respectivamente, mientras el australiano William Herald, 1,03”8, es cuarto, y otro norteamericano, Normann Ross, más especialista de fondo, es quinto. Aunque el “Rapport” Oficial da el tercer lugar de la primera final a Ross, nosotros, de acuerdo con fuentes mucho más fiables, lo colocamos en cuarto lugar. Aquel mismo día, el príncipe canaca festejaba con total satisfacción su trigésimo aniversario.
 
La final, sin embargo, debe ser repetida. Una reclamación del australiano contra Normann Ross, alegando que había sido molestado durante la final, hace que el jurado de apelación se pronuncie a favor de repetirla, decisión, por otra lado, totalmente reglamentaria. Hay que recordar que en 1920 aún no existían aquellas cuerdas con pequeños cilindros de corcho que servían para delimitar los callejones adscritos a cada uno de los nadadores participantes en una carrera (los menos jóvenes aún recordarán, seguramente, aquellas “corcheras”, según el lenguaje empleado en aquel tiempo, que iban dejando un rastro de corcho molido por el agua, a medida que el tiempo, y el trato de los nadadores, las iba desgastando). Los nadadores, además de nadar, debían estar atentos a no invadir el espacio reservado a sus contrincantes, bajo pena de descalificación, en el caso más grave, o de reclamación, como mínimo, y la consiguiente repetición de la carrera.
 
Aceptada la reclamación, la segunda final, disputada cinco días después, no varió, prácticamente, el resultado de la primera, aunque sí sus tiempo. Kahanamoku volvió a imponerse, sin ningún problema, ahora con un tiempo de 1,01”4, seguido de Púa Kealoha, 1,02”6, y de William Harris, 1,03”0, mientras Herald era cuarto con el mismo tiempo señalado en la primera final, 1,03”8. Ross, involucrado ya en las eliminatorias de los 1.500m. (o, según otras fuentes, al haber sido descalificado, aunque esto no es seguro) no se presentó a disputar ésta segunda final (disputada el 29 de agosto). Será la primera u última vez que se presenta este caso en los Juegos Olímpicos.
 
Con su triunfo, Kahanamoku se convierte en el nadador de más edad que nunca haya ganado una medalla de oro, al conseguirla a los 30 años exactos, o a los 30 años y cinco días si se considera que consiguió el título en la segunda final.
 
400m.libres: récord mundial en poder del norteamericano Normann Ross, 5,14”6, en Los Ángeles, p.33,33 yardas, el 9/10/1919 (mejor tiempo mundial en piscina larga en poder del norteamericano Ludy Langer, 5,22”2 el 1914 en San Francisco); récord olímpico en poder del canadiense George Hodgson, 5,24”4 en Estocolmo-1912. Eliminatorias el 26 de agosto; semifinales el 27; final el 28. 22 participantes, repartidos en 5 eliminatorias y 2 semifinales; los dos primeros de cada eliminatoria más el mejor tercer clasificado pasan a semifinales, los dos primeros de cada una de las cuales más el mejor tercer clasificado disputan la final. George Hodgson está en Amberes para defender su título de Estocolmo, aunque, en baja forma, se clasificará cuarto de la segunda semifinal, sin poder pasar a la final (después de haber señalado un discreto 5,49”8 en las eliminatorias).
 
Recordista mundial de los 200 y 400 metros y de las 880 yardas (no se homologaban récords de los 800m. !ironías de la FINA!), Normann Ross es el gran favorito de las pruebas de medio fondo y fondo. Conocido por “el hombre-pez” por sus contemporáneos, era uno de los primeros que aplicaba las excelencias del crol a las pruebas de fondo, aunque no se puede decir a que fuera todavía un verdadero crolista, pues el movimiento de sus piernas era una mezcla de “batido cruzado”, a medio camino entre el batido de crol y el “tijeretazo” del ”over”.
 
Quizá fuera debido a este ”impasse” estilístico que el récord olímpico del canadiense Hodgson no pudiera ser superado. En la final, y variando el planteamiento hecho en la final de los 1.500m. (nadada el día antes), Ross se destaca rápidamente desde los primeros metros, y encabeza la carrera, llegando a mitad de prueba en 2,32”4, un tiempo realmente excepcional para la época. Como era de prever, paga este esfuerzo en la segunda mitad que nada en 2,54”4, logrando su segundo título olímpico, a pesar del esfuerzo de sus rivales por alcanzarlo. Ross, nadador por equivocación (había sido eliminado en los “trials” USA de 1912, en los 110m.vallas de atletismo, su primer deporte) no puede superar el récord olímpico, 5,26”8, aunque gana de manera clara, por delante de su compatriota Rudy Langer, 5,29”2, y del canadiense George Vernot, 5,29”8, que había sido el mejor de las semifinales con unos 5,24”8, a solo cuatro décimas del récord olímpico de su compatriota Hodgson.
 
1.500m.libres: récords mundial y olímpico en poder del canadiense George Hodgson, 22,00”0, en Estocolmo, p.100m., el 10/07/1912. Eliminatorias el 23 de agosto; semifinales el 24; final el 25. 23 participantes, repartidos en 5 eliminatorias y 2 semifinales; los dos primeros de cada eliminatoria más el mejor tercero pasan a las semifinales, los dos primeros de cada una de las cuales, más el mejor tercero disputan la final. Como ya hemos dicho, está en la ciudad belga el canadiense George Hodgson para defender su título, aunque como en los 400m., no pasará de las semifinales, lejos de su tiempo de ocho años atrás.
 
Nada a destacar en eliminatorias y semifinales, en las que quedan lejos los récords mundial y olímpico, con un mejor de 22,55”0 del australiano Franck de Beaurepaire en las eliminatorias (algunas fuentes hablan de unos 22,40”0 y 22,41”2 del canadiense Vernot y del norteamericano Eugene Bolden, en las eliminatorias aunque no parecen creíbles, ya que parece que los tiempos reales fueron 23,40”0 y 23,41”2). En la final, Ross deja que sea Vernot el que tome el mando de la carrera hasta casi los 600m., momento en que el norteamericano le alcanza (hasta aquel momento había ido cuarto), y después de ir juntos durante 200 metros, le deje definitivamente atrás (aumentando su ritmo de brazada hasta las 75-80 por cada 100m.) logrando progresivamente unos metros de ventaja que le permiten lograr su primer título olímpico con un tiempo de 22,23”2, por 22,36”4 de Vernot, mientras De Beaurepaire es tercero, 23,04”0, doce años después de haber logrado su primera medalla de bronce en Londres-1908 (curiosamente con un tiempo mejor, 22”56”4).
 
Señalamos en las semifinales de esta prueba la eliminación de un joven sueco de 19 años, largo y delgaducho, que inicia una larga y fructífera carrera deportiva. Apellidado Borg superará el año siguiente, 1921, su primer récord mundial los 1.000m. en 14,18”8. Por un lado será el primer récord mundial de fondo que se supera bajo la nueva reglamentación que permite las piscinas de 50 metros de longitud, en lugar de las de 100 metros, mientras, por otra banda, es el primero crolista que podríamos decir “puro” (hace servir un 3-tiempos) que accede a los récords mundiales de fondo, acaparado hasta aquel momento por los practicantes de ”over” o “trudgen”, o como a máximo, como en el caso de Normann Ross, por los de modalidades mixtas, como era, en este caso, el “trudgen-croleado” del norteamericano (el cual ejecutaba, normalmente, un “tijeretazo” cada cuatro golpes de pies de crol).
 
4x200m.libres: la FINA continúa sin homologar récords en pruebas de relevos; récord olímpico y mejor tiempo mundial en piscina larga en poder del equipo de Australia, 10,11”6 en Estocolmo-1912. Eliminatorias el 26 de agosto; final el 28 (no hay semifinales en esta prueba). 7 cuartetos participantes, repartidos en 2 eliminatorias, los dos primeros de cada una de las cuales, más el mejor tercero, pasan a la final.
 
Con los dos campeones olímpicos, Duke Kahanamoku y Normann Ross, en su cuarteto, difícilmente se les podía escapar la victoria a los norteamericanos, como así fue. Con un tiempo de 10,04”4, nuevo récord olímpico, y más de veinticinco metros de ventaja sobre el segundo clasificado, Australia, 10,25”4, mientras la Gran Bretaña es tercera, 10,37”2. Percy McGillivray 2,27”2; Púa Kealoha 2,33”2; Normann Ross 2,30”0, y Duke Kahanamoku 2,34”0, no tuvieron problemas para lograr el título olímpico, en una prueba en la que, con la excepción del cuarteto norteamericano, los otros cuatro cuartetos lograron peores tiempo que los de ocho años antes en Estocolmo, lo cual confirma la idea que la guerra había incidido de forma negativa en el progreso de la natación.
 
100m.espalda: récord mundial aún en poder del alemán Otto Fahr, 1,15”6, a Magdebourg, p.25m., el 29/04/1912; récord olímpico y mejor tiempo mundial en piscina larga en poder del norteamericano Harry Hebner, 1,20”8 en Estocolmo-1912. Semifinales el 22 de agosto; final el 23; al haber únicamente 12 participantes, pasaron directamente a semifinales, los dos primeros de cada una de las cuales, más el mejor tercero nadaron la final. No se presenta a defender su título el norteamericano Harry Hebner, campeón en Estocolmo-1912.
 
En la 1a.semifinal, el norteamericano Ray Kegeris supera claramente el récord olímpico de Hebner, 1,17”8, tres segundos menos que el anterior, récord que le dura un breve espacio de minutos, cuando en la 2a.semifinal otro espaldista USA, Warren Kealoha (hermano de Púa, el subcampeón de los 100m.libres) señala un magnífico tiempo de 1,14”8, superando, al mismo tiempo, los récords mundial y olímpico. La final es una victoria para Warren Kealoha, 1,15”2, inquietado hasta el final por Kegeris, 1,16”2, aunque sin poder superar el tiempo de las semifinales, mientras el belga Gerard Blitz, que lucha contra cuatro norteamericanos, puede conseguir el tercer lugar, ante el entusiasmo de sus compatriotas, 1,19”0, empleando todavía la antigua modalidad “braceada” (lo cual significa que la moderna técnica de espalda, “croleada” no había logrado todavía una gran difusión), cuatro décimas por delante de Percy McGillivray y de Harold Kruger.
 
200m.braza: récord mundial en poder del británico Percy Courtman, 2,56”6, en Garston, p.25 yardas, el 28/07/1914 (mejor tiempo mundial en piscina larga en poder del sueco Thor Henning, 3,01”4 el mismo 1920, en Estocolmo; récord olímpico del alemán Walter Bathe, 3,01”8 en Estocolmo-1912. Eliminatorias el 22 de agosto; semifinales el 23; final el 24. 24 participantes, repartidos en 4 eliminatorias y 2 semifinales; los dos primeros de cada eliminatoria, más el mejor tercero clasificado, pasan a semifinales, los dos primeros de cada una de las cuales, más el mejor tercero, disputan la final. No puede defender su título el alemán Walter Bathe, al no haber sido admitida Alemania en los Juegos.
 
Triunfo clamoroso para dos países nórdicos, Suecia y Finlandia, que acapararon los seis lugares de honor de las dos pruebas de este estilo. Como en las pruebas de 400 y 1.500m.libres, quedan en pie los récords, olímpicos logrados en Estocolmo-1912, sin que el ganador, el sueco Haaken Malmroth, 3,04”0 en las eliminatorias, sea capaz de acercarse al récord de Bathe. En la final, el sueco no tiene muchos problemas para vencer, 3,04”4, muy por delante de su compatriota Thor Henning, 3,09”2 (un tiempo que solo le hubiera dado el quinto lugar de la final de Estocolmo, final que él, recordemos, tuvo que abandonar) mientras el finlandés Arvo Aaltonen es tercero, 3,12”2.
 
400m.braza: récord mundial en poder del británico Percy Courtman, 6,14”4, en Manchester, p.25 yardas, el 11/12/1912; récord olímpico del alemán Walter Bathe, 6,29”6 en Estocolmo-1912. Eliminatorias el 26 de agosto; semifinales el 27; final el 28. 20 participantes, repartidos en 4 eliminatorias y 2 semifinales. Los dos primeros de cada eliminatoria, más el mejor tercero pasan a las semifinales, los dos primeros de cada una de las cuales, más el mejor tercero, disputan la final. Por las mismas razones de los 200m., no se puede presentar a defender su título el alemán Walter Bathe, campeón en Estocolmo-1912.
 
Haaken Malmroth, como en los 200m., y sin ningún problema, es el vencedor, con un tiempo de 6,31”8, muy por delante de su compatriota Thor Henning, 6,45”2 (repitiendo su segundo lugar de Estocolmo), y del finlandés Arvo Aaltonen, 6,48”0, repitiendo, pues, la clasificación de los 200m.
 
La braza, técnicamente hablando, estaba muy estancada, sin muchas facilidades para continuar un desarrollo realmente positivo. Tendremos que esperar aún al año siguiente, 1921, para ver aparecer la figura señera del alemán Erich Rademacher, que será quien revolucionará este estilo, dándole un nuevo impulso con el que continuar su desarrollo, asegurando la continuidad durante un largo período de tiempo.
 
La natación femenina continúa a Amberes el desarrollo iniciado ocho años antes en la capital sueca. Retirada hacia 1916 la australiana Fanny Durack, se inicia en la capital belga una etapa de dominio de las nadadoras USA, apoyadas en la gran cantidad de piscinas cubiertas distribuidas por todo el país, así como en su organización deportiva, que favorece la integración de la mujer dentro del movimiento deportivo.
 
100m.libres: récord mundial y mejor tiempo mundial en piscina larga en poder de la australiana Fanny Durack, 1,16”2, en Sydney, p.110 yardas, agua salobre, el 06/02/1915; récord olímpico de la misma Fanny Durack, 1,19”8 en Estocolmo-1912. Eliminatorias el 23 de agosto; final el 25 (no se disputan semifinales en esta prueba). 19 participantes, repartidas en 3 eliminatorias. Las dos primeras de cada eliminatoria, más la mejor tercera, pasan a la final. Como ya hemos dicho, no defiende su título de Estocolmo Fanny Durack.
 
En la 1a.eliminatoria la norteamericana Francés Schroth supera claramente el récord olímpico de Durack con un tiempo de 1,18”0, récord que le dura solo hasta la 3a.eliminatoria (después de que otra norteamericana, Irene Guest, lo hubiera bajado hasta 1,18”8 en la 2a.eliminatoria) cuando otra norteamericana, Ethel Bleibtrey la gana con unos excelentes 1,14”4, nuevo récord mundial y olímpico, tiempo que, siguiendo ejemplos ya comentados, la FINA no homologará como mundial, aunque sí como olímpico. En la final, claro y espectacular triunfo de la gran figura de Bleibtrey, con un nuevo récord mundial (este, ahora sí, homologado) y olímpico, 1,13”6, mientras Guest, 1,17”0, y Schroth, 1,17”2, ganan los otros dos lugares de honor, por delante de la británica Constance Jeans, 1,22”8. Charlotte Boyle, segundo mejor tiempo de las eliminatorias, 1,20”4, no puede acabar la final, vencida por las frías aguas de la “piscina”, que la obligan a abandonar.
 
300m.libres: récord mundial al poder de la australiana Fanny Durack, 4,43”6, en Estocolmo, p.100m., el 15/07/1912; no hay récord olímpico ya que es la primera vez, y única, que se va a nadar esta prueba. Eliminatorias el 26 de agosto; final el 27 (tampoco hay semifinales en esta prueba). 16 participantes repartidas en tres eliminatorias. Las dos primeras de cada eliminatoria, más la mejor tercera pasan a la final.
Prueba añadida por primera vez en el programa femenino, y que los organizadores anunciaron como prueba de “fondo”, seguramente por encontrar excesivamente fuerte hacer nadar 400m. a las representantes del sexo “débil”, bajando el metraje hasta los 300m.
 
Ya en la 1a.eliminatoria, Bleibtrey afirma su superioridad sobre el resto de inscritas al lograr un tiempo de 4,41”4, nuevo récord mundial (nuevamente ignorado por la FINA), estableciendo el récord olímpico, con casi quince segundos de ventaja sobre la segunda clasificada. En la final, nueva demostración de la norteamericana, en cabeza de la prueba desde los primeros metros, posición que no abandona hasta llegar primera con un tiempo de 4,34”0, nuevo récord mundial y olímpico, por delante de sus compatriotas Margaret Woodbridge, segunda en 4,42”4, y Francés Schroth, tercera en 4,52”0, cuatro décimas por delante de la británica Constance Jeans, otra vez cuarta.
 
4x100m.libres: no se homologa el récord mundial en esta prueba; récord olímpico y mejor tiempo mundial en piscina larga en poder del equipo británico, 5,52”8, en Estocolmo-1912. Final directa, el 29 de agosto, al haber únicamente 3 cuartetos inscritos.
 
Era prácticamente imposible, si no fuera por alguna descalificación, que, después de su demostración en las dos pruebas individuales, el cuarteto USA perdiese esta tercera final. Margaret Woodbridge, Irene Guest, Francés Schroth, y Ethel Bleibtrey, como ya podía esperarse, no tienen absolutamente ningún problema para ganarla, aumentando su ventaja en cada uno de los cuatro tramos de la prueba, y con un tiempo de 5,11”6, se imponen a las británicas, segundas en 5,40”8, mientras las suecas, sin ninguna oposición, son terceras en 5,43”6.
 
Guillem Alsina