“Crol“ y algunas otras revistas de natación

A lo largo de la corta vida de NotiNat se ha hecho mención, en diferentes ocasiones, del boletín “Crol”, editada por la Federación Española de Natación. Como he podido comprobar, muchos de nuestros lectores conocen solo de oídas dicho boletín, o solo han conseguido conocerlo en sus versiones más modernas, por lo que he pensado que no estaría nada mal, dar a conocer un poco su historia, y los avatares que ha sufrido a lo largo de sus más de cuarenta años, hasta estar abocado a una casi desaparición que, esperamos y deseamos, no se haga efectiva, renaciendo “cual Ave Fenix” (como dirían los clásicos) de sus cenizas. Antes, sin embargo, y para centrar un poco la cuestión, no estará mal hacer un somero repaso a las revistas o boletines (llamémoslos como queramos) que precedieron a “Crol”.
 
El primer boletín de natación del que tenemos noticias, por lo menos nosotros, es el del “Cenebe”, el Club Natación Barcelona, decano de la natación catalana y española, que apareció allá por 1921-22 (escribiendo de memoria es muy posible que las fechas que doy no sean las exactas, aunque no creo que esta posible inexactitud venga al caso) editado en catalán, y que sobrevivió hasta 1939, momento a partir del cual comenzó su (obligatoria) andadura en castellano, hasta la vuelta a la democracia, aunque no puedo decir si ahora se edita únicamente en catalán o es bilingüe. En su primera etapa, además de noticias sobre el devenir del club, de la natación catalana, española e internacional, nos ofrece en sus páginas, entre otras muchas cosas, una magnífica historia gráfica de la secuencia de la construcción de la primera piscina deportiva cubierta que existió en España. Su lectura ofrece siempre impresionantes sorpresas.
 
Después de la “II Gran Locura Mundial” empezaron a proliferar los boletines de natación por todo el mundo. En 1942 o 1943 se empezó a editar un magnífico boletín de la Federación Catalana de Natación (el cual, curiosamente, nunca tuvo nombre, sino que era, genéricamente, el “Boletín de la Federación Catalana de Natación”) en el cual colaboraron nombres importantes de la natación catalana y española, con artículos y noticias sobre la natación catalana, española y internacional, de manera que los aficionados a nuestro deporte estaban perfectamente al corriente de lo que sucedía en las piscinas, tanto de “casa” como de “por esos mundos de Dios”. Este boletín subsistió, poco más o menos, hasta 1956-1957, terminando su edición, creo recordar, únicamente por motivos económicos.
 
Tampoco podemos olvidarnos de los boletines editados por un cierto, y bastante grande, número de nuestros clubs. En Catalunya, donde el asociacionismo ha tenido siempre un gran predicamento, esto de los boletines era, por así decirlo, una obligación de cualquier entidad, y los clubs de natación no eran los que infringían esta “ley”. Entre otros, que siento no recordar, puedo mencionar, como pioneros, los del CN.Montjuïc; CE.Mediterrani; CN.Reus “Ploms”; CN.Manresa; CN.Sabadell, y, estoy seguro, otros muchos. 
 
Fuera de nuestras fronteras podemos mencionar boletines de las diferentes Federaciones Nacionales: el “Natation” de la francesa; el “Swimming Times” de la británica; “Natare” de la belga; “Simförbundet” de la sueca; el de la holandesa, cuyo nombre no recuerdo exactamente; “Schwimmen” de la alemana (muchas veces me he lamentado de no haber aprendido alemán y haberme perdido la riqueza de información de este boletín); “Nuoto” de la italiana (hoy en día también a punto de desaparecer), y, como no, el importante “Swimming World”, el “boletín de los boletines” para quienes queríamos estar “a la page” de lo que se cocía en la importante natación USA, aunque también proporcionaba mucha información sobre natación internacional.
 
Y llegamos, finalmente, al “Crol”. En abril de 1965 aparecía su primer número. En la portada, como homenaje al decano de la natación, una vista de la piscina del “Cenebé”, y en su primera editorial una declaración de intenciones, que se iniciaba con un, “AQUI ESTAMOS” y que continuaba, vais a permitirnos que lo copiemos íntegramente, de la siguiente forma:
 
“Era deseo, largamente acariciado, por la Federación Española de Natación, el publicar un Boletín mensual con el que hacer llegar a todos los Clubs, nadadores, árbitros, entrenadores y aficionados en general, todo lo que sucediese en la natación, no solo nacional sino mundial. Con ello no aspirábamos más que a lograr lo que tantos Clubs deportivos intentan y que choca muchas veces con la realidad económica que ha hecho naufragar tantas ilusiones.
 
Hoy día las posibilidades económicas de la Federación, tan cariñosamente subvencionadas por la Delegación Nacional de Educación Física y Deportes, por un lado, y la seguridad, que ya no esperanza, de contar con un núcleo de suscriptores de cierta importancia. Así como el compromiso formal de varios miembros de la Junta que se han comprometido a asegurar la salida periódica y puntual del Boletín, nos animan a hacerlo aparecer, corriendo con ello una nueva etapa en el progreso de la natación española, del que tan orgulloso estamos.
 
Saludamos en estas primeras líneas, a todos los aficionados a la natación – deporte que junto a unas condiciones agonísticas de primera fuerza, reúne otras de esparcimiento, alegría y seguridad que lo convierten en el primero de todos – aficionados agrupados en los Clubs, célula primera y vital de nuestro deporte, y en el amplio término comprendemos a los nadadores activos – con los especialistas de todas las modalidades, saltadores, water-polistas, practicantes del ballet acuático – a los directivos de toda clase, a los árbitros, a los entrenadores, y a todos cuantos integran la gran familia natatoria.
 
Expresamos nuestro respeto a los miembros de la DNEFD gracias a los cuales el deporte en España está alcanzando verdadera categoría internacional y saludamos muy especialmente a todos los periodistas deportivos que tanto nos ayudan, y de un modo muy cordial a las publicaciones natatorias de algunas Entidades que tanta solera tienen. Pretendemos con el boletín hacer llegar más y más la natación por toda España, y también en el extranjero.
 
A todos nuestros lectores y aficionados en general, un saludo muy sincero”.
 
En el interior, junto a una fotografía dedicada del entonces Jefe (no recuerdo exactamente el título que ostentaba) de la DNEFD, José Antonio Elola-Olaso; un articulo de “Nuestros Clubs” dedicado al “Cenebé”; otro sobre “El secreto de las medallas de oro de Santa Clara”; el obituario de la desdichada muerte en plena juventud de una nadadora, Carmen Santamaria (recordada compañera de “fatigas” y agradables momentos transcurridos entre entrenos y competiciones); una semblanza del Presidente de la Federación Valenciana de Natación, Don José Sagreras Calabuig; una reseña de la II Copa Europea de Clubs campeones de water-polo; otra semblanza, esta de un nadador, Miguel Torres; un “Noticiario Federativo” con diversas noticias procedentes del ámbito de la FEN, y, para terminar la sección “Panorama Nacional” con diversas noticias de las diferentes Federaciones “Regionales” (Canarias, Castilla, Cataluña, Valencia y Vasco-Navarra) y el “Noticiario Internacional”, con el Ranking de 1964, y noticias de Alemania, Australia, EE.UU., Francia, Gran Bretaña y URSS. En total, 19 páginas dedicadas con el mejor entusiasmo a llevar a cada casa de un aficionado a la natación las más sobresalientes noticias de nuestro deporte.
 
Todo ello, a cargo de los que pronto serian denominados como “los cuatro mosqueteros de CROL”, Joaquin Morera, por entonces Secretario de la FEN, Carlos Piernavieja, un antiguo campeón de España de espalda; Juan Antonio Sierra, Secretario de la Federación Catalana (que me perdone si no era este su cargo) y Enrique Ugarte, sempiterno seleccionador nacional español.
 
Desde aquel primer número, hasta septiembre de 1986, con el número 258-259 dedicado a los Mundiales de Madrid-86, CROL cumple una primera etapa llena de éxitos, siempre presente en los grandes acontecimientos mundiales de nuestro deporte (JJ.OO. Mundiales, Europeos, Juegos del Mediterraneo, etc., etc.) comentando al dedillo las competiciones en las que intervenían nadadores españoles; desmenuzando en prácticas estadísticas los Campeonatos de España; ofreciendo semblanzas de nuestros mejores nadadores, y, para no alargarnos más, dando a conocer las mejores marcas que se realizaban fuera de nuestras fronteras. CROL era, en fin, lo que unía a los aficionados españoles con los del resto del mundo. En el número de cada mes de enero aparecen las 100 mejores marcas españolas de cada prueba, y entre 1976 y 1986 incluso se edita una práctica separata en la que constan las veinte mejores marcas de cada grupo de edad, y las absolutas.
 
Viene después un “interregno” a causa de problemas económicos. El último trimestre de 1986 se reduce en un solo número, aunque conservando la numeración correspondiente (260-261-262) mientras 1987 se reduce a dos números: enero-febrero (263-264) y julio-agosto (269-270) para comentar los Europeos de aquel año en Strasbourg. Las promesas de que se iban a editar los números que faltaban nunca pudieron cumplirse. Debido a imponderables (y los años no fueron lo de menos) aquellos magníficos “cuatro mosqueteros” habían ido haciendo dejación a los más jóvenes de su encuentro mensual con los aficionados, y estos, por lo que fuera (evidentemente, no por falta de voluntad en tirarlo al frente) se encontraron con mayores dificultades.  
 
En 1988 se reemprende la edición regular, aunque solo aparecen diez números, “visando” los de agosto-septiembre (282-283) y noviembre-diciembre (285-286). Siguen, sin embargo, las dificultades en 1989, año en el que CROL aparece los cuatro primeros meses, enero (287), febrero (288), y marzo-abril, este último ya en un solo número (289-290), para iniciarse una nueva etapa, incluido el cambio de medidas (pasa de 27x21cm. a 29’5x21cm.) y presentación, aunque con algunos números “dobles”, mayo-junio (291), julio-agosto (292), septiembre (293), octubre-noviembre (294) para comentar los exitosos Europeos de aquel año en Bonn, y diciembre (296). Con la retirada de Enrique Ugarte y el aumento de actividad internacional de la natación española, CROL empieza a dedicarse más a glosar los resultados de los nadadores españoles, dejando de lado, hasta cierto punto, todo lo que antes se dedicaba en cada número a la actualidad nacional e internacional.
 
Las dificultades no acaban de permitir la regular publicación de CROL. Si el primer semestre de 1990 no presenta dificultades, no es así el segundo, en el que únicamente salen dos números trimestrales. Una empresa de Barcelona, Prensa XXI, se había comprometido a seguir publicando CROL, corriendo con los gastos de impresión y distribución, a cambio de los derechos de suscripción, y beneficios de publicidad. El compromiso duró solo un año, y terminó cuando dicha empresa, de forma unilateral, canceló dicho contrato. CROL continúa resistiéndose a morir, aunque su publicación se hace cada vez más difícil. En 1991 se hace bimensual los ocho primeros meses del año, mientras en el último cuatrimestre aparecen cada mes. En 1992 aparece mensualmente excepto en enero-febrero y julio-agosto que lo hace como bimensual. En 1993, también mensualmente, aunque ya con tres números bimensuales (enero-febrero; julio-agosto; noviembre-diciembre), y en 1994 aparece ya como boletín trimestral, secuencia que durará hasta el 2005, aunque con una degradación cada vez mayor de sus contenidos, lo que repercute, evidentemente, en su aceptación. No todo son desgracias, sin embargo, y a partir de 1994 reaparecen las antiguas separatas, en las que se ofrece a los aficionados las veinticinco o cincuenta (depende de los años) mejores marcas absolutas anuales en cada prueba.
 
Desde 1989, la aparición de CROL ha sido como la “crónica de una muerte anunciada”. Su aparición se retardaba, y su contenido se “degradaba” paulatinamente a medida de los años, hasta dejar de tener prácticamente ningún interés, sobretodo a partir del momento en que la aparición de Internet posibilitaba el conocimiento prácticamente inmediato de las noticias y los resultados de las diferentes competiciones. 
 
Guillem Alsina