Historia de los Campeonatos del Mundo

En su Congreso de 1968, con motivo de los JJ.OO. disputados en Ciudad México, la FINA (Federación Internacional de Natación Amateur) decidió empezar a disputar sus Campeonatos Mundiales por tres ponderadas razones: primera, por la importancia que tendrían unos Campeonatos Mundiales, ya que, si en principio, la única gran manifestación deportiva que se disputaban era la de los Juegos Olímpicos, poco a poco muchos deportes se habían ido independizando de la gran cita olímpica, organizando sus Campeonatos Mundiales, mientras la natación, considerado como el segundo deporte olímpico en importancia, detrás del atletismo, todavía no disponía de esta competición.
 
Segunda, su gran importancia económica, ya que las retransmisiones por TV ofrecían unas posibilidades económicas cada día mayores como ya se había podido constatar en otros deportes.
 
Tercera, la posición del C.I.O. en lo que hacia referencia al posible aumento del número de pruebas del programa olímpico, puesto que el substancioso aumento que había permitido para los Juegos de Ciudad México, parecía haber cerrado las puertas a cualquier aumento posterior (lo que se vio pocos años después, cuando hubo que hacer recortes del programa de los Juegos de Montreal, en 1976).
 
La euforia que aquella decisión levantó en el seno de la FINA y de la natación en general, no tuvo, sin embargo, una decidida continuidad. Su Presidente, el mexicano Licenciado Javier Ostos, tuvo que viajar por medio mundo intentando “vender” la organización de la primera edición de aquellos Mundiales, prevista para 1971 (con una secuencia bianual, los años inmediatamente anteriores y posteriores a los olímpicos).
 
A pesar de su buena voluntad, y después de casi convencer a más de un país (entre los cuales España, con Barcelona, Madrid y Las Palmas de G.C. como sucesivas sedes, que fueron desestimadas al no poder ofrecer la RFEN suficientes garantías de éxito deportivo), se tomó la decisión, en el Congreso de la FINA de Túnez-1970, de suspender la organización de 1971, y, al mismo tiempo, cambiar la secuencia, pasándola a cuatrianual, los años pares no olímpicos.
 
En la primavera de 1971 se consiguió que la yugoeslava Belgrado presentara su candidatura para la edición de 1974, fecha que se ajustaba perfectamente a lo aprobado en Túnez. La fecha, sin embargo, presentaba un pequeño problema, puesto que aquel año se celebraban, igualmente, los Campeonatos de Europa, con la capital austriaca, Viena, como sede. La FINA intentó conseguir de la LEN (la Liga Europea de Natación) que los Europeos se pospusieran hasta el 1975, a lo que la LEN, y los organizadores vieneses, se opusieron, aduciendo potentes “razones” económicas y de alguna otra índole, por lo que la FINA pidió a Belgrado que organizara los y Mundiales para el 1973, sin que los yugoeslavos llegaran a dar una respuesta muy concreta.
 
Surgió entonces la candidatura de Vancouver (Canadá), que rápidamente hizo el depósito pedido por la FINA para optar a la organización, presentando, además, unas excelentes condiciones (instalaciones, alojamientos, financiación, organización técnica, etc.). Fue entonces únicamente cuando los directivos yugoeslavos terminaron de decidirse a formalizar su candidatura, aceptando, como Vancouver, el 1973 como fecha para la organización de la primera edición. En la reunión del Bureau de la FINA celebrado en Singapur en 1971, se decidió por un estrecho margen de 7-5 que Belgrado se hiciera cargo de la organización de estos Mundiales.
 
En próximos artículos relataremos lo que aconteció en cada uno de los 11 campeonatos mundiales celebrados hasta Melbourne.
 
Guillem Alsina