Fallece Kevin Berry. El rey de la mariposa australiano

Este miercoles, dia 6, y a los 61 años de edad, falleció el australiano Kevin Berry. Kevin fue uno de los niños-prodigio de la natación australiana, compañero de equipo de aquel famoso conjunto formado por John Henricks, John Devitt, Murray Rose, John Konrads, David Theile y John Gathercole, entre otros, que a finales de la década de los 50, y principios de la de los 60, colocó a la natación “aussie” a la cabeza de la natación mundial, en lucha con sus rivales USA.
 
Nacido un 10 de abril de 1945, pronto aprendió a nadar, siendo descubierto por Don Talbot en una competición escolar, aunque pocos hubieran apostado por aquel crolista de 13 años, que, por la ausencia de un bracista de su equipo tuvo que nadar este estilo en un relevo. El mismo Don Talbot nos lo cuenta, “nadaba una braza horrible, incluso ilegal, pero tenia la potencia que debe tener un mariposista”. A eso se le llama tener buena vista, puesto que Talbot acogió a Berry en su equipo, lanzándole a la fama. Como nadador, fue un trabajador incansable, que aceptaba sin la más mínima protesta cualquier entrenamiento (él mismo declaró que uno de sus entrenamientos favoritos era hacer 8x400m.mariposa con un minuto de descanso entre cada repetición (su récord en esta serie llegó a ser de 5,04”; 5,08”; 5,09”; 5,07”; 5,14”; 5,09”; 5,09”, y 5,10”).
 
Nota personal. No se si los mariposistas de hoy en día son capaces de hacer este mismo entrenamiento, pero hay que tener en cuenta que estamos hablando de 1960 para darnos cuenta de lo duro que algunos ya entrenaban en aquel tiempo.
 
En 1960, apenas cumplidos los 15 años participó en los JJ.OO. de Roma, nadando los 200m.mariposa en 2,18”5, consiguiendo un meritorio sexto lugar en la final, así como las eliminatorias de los 4x100m.estilos, aunque fue substituido en la final por su compañero Neville Hayes.
 
Pero Berry no se conforma con este excelente resultado, y muy pronto el duro entrenamiento empieza a dar sus resultados. En 1962 se proclama triple campeón de los Juegos de la Commonwealth, que se disputan en Perth, logrando los títulos de los 110 y 220 yardas mariposa (59”5 y 2,10”8) así como el de las 4×110 yardas estilos, y el 13 de enero de este mismo año, en la piscina “milagro” de Sydney, 55 yardas y agua salobre, supera sus primeros récords mundiales, empezando por el de las 220 yardas en 2,13”8.
 
Un mes después, 20 de febrero, le siguen el de los 200m. y 220 yardas con un tiempo de 2,12”5 (Melbourne, p.55 yardas) y cuatro días después, en la misma piscina, rebaja a 1,00”1 el mundial de las 110 yardas mariposa. El inicio del verano austral, noviembre de aquel mismo 1962, le trae nuevas superaciones en forma de récords mundiales, salidos de la rivalidad con el norteamericano Carl Robie, con el que se alterna en los récords de los 200m. : los 2,12”4 y 2,10”8 de Robie en verano los supera Berry con 2,09”7 y 2,08”4 el 23 de octubre de 1962, y el 12 de enero de 1963 (récords que también lo son de las 220 yardas, distancia en la cual ha nadado, lo que significa que en lugar de nadar 200m. ha nadado 201,16m.) antes de perderlo nuevamente a manos del norteamericano, 2,08”2 el 18 de marzo de aquel mismo 1963, récord que vuelve a recobrar solo once días después al señalar unos 2,06”9, ya totalmente inalcanzables para el mariposista USA. Pero también brilla en las 110 yardas, bajando del minuto (59”4 el 25 de octubre de 1962) y 59”0 (20 de enero del 1963).
 
1964. Juegos Olímpicos de Tokio. Berry, ya con 19 años, y bregado en infinidad de batallas, ha preparado su segunda cita olímpica con la meticulosidad adecuada. Enfrentado a su rival, y amigo, Carl Robie, salva sin problemas las eliminatorias, 2,11”0, por detrás de Robie, 2,10”0, igual que las semifinales, 2,09”8 por 2,09”3 del norteamericano. Robie señala con sus tiempos dos nuevos récords olímpicos, aunque no es esto lo que preocupa mayormente a Berry, sinó la victoria final.
 
En la final, es el americano Fred Schmidt, recordista mundial de los 100m., quien toma la cabeza de la prueba, 1,00”2, seguidos prácticamente a la misma altura por los dos principales favoritos, Robie y Berry, ambos en 1,00”4, sabedores, sin embargo, de que Schmidt no va a poder mantener su ritmo más allá de los 100m. Los dos favoritos se mantienen prácticamente al alimón, aunque con algunas décimas de ventaja para el australiano, que, poco a poco, y sobretodo en los últimos 25 metros, impone la potencia conseguida en sus duros entrenamientos. Berry es primero en unos magníficos (estamos hablando evidentemente de 1964) 2,06”6, nuevo récord mundial y olímpico, sacándole casi un segundo de ventaja a Robie, 2,07”5 (que tendrá que esperar cuatro años más para proclamarse campeón olímpico en Ciudad México-1968) consiguiendo el ansiado título olímpico. Fue también medalla de bronce en los 4x100m.estilos, nadando su hectómetro en 57”7, segundo mejor tiempo de los ocho finalistas, aunque no era un especialista del hectómetro.
 
He ahí, pues, el breve pero intenso historial deportivo de este australiano que nos acaba de dejar a los 61 años. Nos deja, sin embargo, como ejemplo, sus récords, sus victorias, y su incansable lucha en pos de un ideal olímpico que finalmente consiguió.
 
 
Guillem Alsina