Rafael Escalas, la Carrera de un Excelente Fondista.

Rafael Escalas Bestard nació en Palma de Mallorca un 24 de febrero de 1961, y recibió sus primeras lecciones de natación en el C.N.Palma, donde coincide con la entrada como técnico de Joan Fortuny, que durante diez años, 1971-1981, dirigirá sus destinos deportivos.
 
Rafa demuestra rápidamente sus dotes para nuestro deporte, y ya en 1974, con solo trece años se clasifica tercero de los 800m.crol y 200m.estilos, 10,09”0 y 2,38”7, y sexto de los 400m. crol, 5,01”0 en los Campeonatos de España para Infantiles (menos de 15 años) manifestando así, claramente desde buen principio, cuales van a ser sus preferencias en la piscina. Al año siguiente acude ya a unos Absolutos, los de Invierno, donde es decimosegundo de los 1.500m.crol, 17,31”5, y decimoctavo de los 400m.estilos, 5,13”0, y progresa rápidamente hasta el punto de participar también en los absolutos de verano, consiguiendo el vigésimo lugar de los 400m.crol, 4,29”5, y el séptimo de los 1.500m., 17,22”6, mejorando ampliamente su tiempo del invierno, conseguido en piscina corta.
 
Todo esto le vale su primera selección en el equipo nacional, desplazándose a Ginebra para competir en los “Eurojúniors”, donde no tiene un papel excesivamente brillante al ser decimoctavo de los 1.500m.crol, con un tiempo, 17,51”69, lejos del señalado días antes en los de España (digamos, únicamente como anécdota, que en esta prueba, el segundo clasificado fue un tal Vladimir Salnikov, ¿les suena?). Termina el año ganándose su primer título de campeón de España infantil al imponerse en los 800m.crol, 9,31”5, mientras es segundo en los 400m.crol, 4,37”5, como en los 200m. estilos, 2,29”4.
 
Sabadell, 1976. En el transcurso de unos inolvidables invernales (17 récords absolutos de España) Rafa supera su primer récord español, categoría infantil, al señalar unos magníficos 4,57”0 en los 400m.estilos, primer infantil en bajar de los cinco minutos. No se queda, sin embargo, ahí, puesto que en los 400m.crol señala unos 4,15”4, otro nuevo récord infantil de España, y remacha su impecable actuación con unos sorprendentes 16,25”5 en los 1.500m.crol, subiendo a su primer podio absoluto, tercer lugar, aunque disputando el subcampeonato hasta el final, perdiendo el segundo lugar por un escasa décima de segundo, además de señalar dos nuevos récords infantiles de España, rebajando los 16,44”0 que había señalado un mes antes en Palma y con su paso de 8,46”4 por los 800m..
 
Evidentemente, su porvenir está en el fondo. Todo ello le vale un seguido de selecciones internacionales que le permiten acumular experiencia, que va transformando en sucesivos récords, 800m.crol en 8,45”7 y 1.500m. en 16,21”9 (récords infantiles, aunque este último también lo es juvenil, es decir, de menos de 18 años, cuando él es solo un “crio” de 15). Vuelve a los “Eurojúniors”, esta vez en Oslo, donde es sexto de los 400m.crol, 4,16”84 en las eliminatorias, 4,16”43 en la final, mejorando en ambas ocasiones su récord personal, y quinto de los 1.500m., 16,45”98.
 
En el verano de este 1976, Rafa consigue la definitiva consagración como gran promesa de la natación española. En su misma Palma, consigue revalidar aquel tercer lugar que había logrado meses antes en los invernales de Sabadell, al término de unos emocionantes 1.500m. nadados de tu a tu con el recordista español Josep Bas, todavía campeón en 16,31”5, y el canario Enrique Mata, 16,32”5, mientras Rafa es tercero en 16,33”0. También es tercero de los 400m., disputando igualmente la victoria a los grandes, inclinándose finalmente frente a David López-Zubero, 4,10”6, y empatando a tiempo con Jesús Fuentes, 4,12”5, aunque los jueces de llegada le dan el tercer lugar. Termina la temporada llevando hasta 8,36”1 el récord infantil y juvenil de los 800m.crol, y hasta 4,50”8 el infantil de 400m.estilos, junto a la certeza de que ya está entre los mejores del país.
 
Pero ya en los primeros meses de 1977 demuestra que no solo esta entre los mejores, sino que ya es el mejor. En el Foro Itálico, encuadrado en la selección absoluta que disputa la quinta edición de la Copa Latina, es cuarto de los 400 y 1.500m.crol con tiempos de 4,12”50, y 16,23”65, nuevo récord español en piscina de 50m. Poco después se impone en los absolutos invernales, tanto en los 400m., 4,03”5, como en los 1.500m., 15,58”5 (superando al paso el récord de los 800m. con 8,29”8) y es segundo en los 400m.estilos, 4,44”3, convirtiéndose en el primer español que nada por debajo de los 16 minutos en la prueba larga.
 
A partir de este momento, los éxitos se acumulan ante él en forma de récords y victorias. Es segundo de los 1.500m. en el prestigioso “Sette Colli”, logrando su clasificación para disputar los Europeos de aquel año, que se disputan en la sueca Jonköping, donde es el noveno de las eliminatorias, quedándose a solo 1”20 segundos de la final, aunque rebajando ampliamente su récord nacional, dejándolo a punto de bajar de los 16 minutos, 16,01”89. A final de temporada, y sin ningún problema, consigue sus dos primeros títulos absolutos de verano, venciendo en sus dos pruebas preferidas, 400m., 4,07”8; y 1.500m., 16,08”2 (con récord español al paso de los 800m., 8,33”7) pero también en los 400m.estilos, donde se impone claramente en 4,42”4, lo que representa, igualmente, un nuevo récord nacional en p.50m.
 
Inicia perfectamente la temporada 1978 preparando su participación en la tercera edición de los Mundiales, que se disputan ese año en Berlín. La Copa Latina que se disputa en Puerto Rico le permite conseguir su primer gran objetivo, bajar de los 16 minutos. Lo consigue plenamente, ganando la prueba, y señalando un tiempo de 15,57”9 con unos parciales que demuestran la madurez de un gran fondista, 5,19”7; 5,18”8, y 5,19”4. Como ya tiene costumbre, este récord de los 1.500m. va acompañado de otro en los 800m., 8,30”9. También se destaca en los 400m.estilos superando su propio récord español con 4,38”05, ofreciendo fuerte resistencia a uno de los grandes de esta prueba, el brasileño Djan Madruga. Su actuación en Berlín, sin embargo, no pasa de discreta. Con 16,10”19 en la segunda serie, queda eliminado, decimoquinto lugar, sin acercarse a su récord de Puerto Rico, en una prueba que inicia sobre bases muy prometedoras, 5,17”25 en su primer tercio, supera el récord nacional de los 800m. con 8,29”86, pero se hunde a partir del kilómetro, 5,22”98 en el segundo tercio, y sobretodo en el tercero, 5,29”96, totalizando estos, hasta cierto punto decepcionantes, 16,10”19.
 
El 20 de enero de 1979, nuevo salto al frente de Rafa. En la piscina de 25m. de su club de siempre, consigue unos sensacionales 15,27”58 en los quince hectómetros, pulverizando su anterior récord de 15,45”9. Un mes después logra una importante victoria en el “Internationale Schwimmfest” de Bremen (competición también conocida como “Pequeña Olímpiada” por la calidad de la inscripción) superando nuevamente su récord nacional, 15,24”13 en otra demostración de buen ritmo (5,08”07; 5,09”55, y 5,06”51). Rebaja nuevamente sus récords de 800 y 1.500m. en piscina larga, 8,28”76 y 15,56”88 en marzo; 8,28”07 y 15,54”43 en abril.
 
Renueva sus títulos nacionales de invierno y de verano, superando en estos últimos el récord nacional de 1.500m. en 15,49”64, con su correspondiente pase de los 800m., 8,25”30, preparando, con la debida antelación, su posible participación en los JJ.OO. de Moscú. Al terminar la temporada es tercero de los 1.500m. de los Juegos del Mediterráneo que se disputan en Split, en otra magnífica lucha con uno de los grandes de la prueba, el yugoslavo Borut Petric, 15,50”47, y nuevamente su falta de velocidad le hace perder el segundo lugar ante el italiano Nagni, 15,51”72 por 15,51”74.
 
Considerando (y no será ni el primero ni el último) que nuestra organización deportiva no era la más adecuada para proseguir su trayectoria ascendente, y con la decidida intención de preparar los 1.500m. de Moscú con la máxima seriedad, Rafa se decide a traspasar el “charco”, recalando en los lares californianos de Mark Schubert, considerado en aquel entonces como el “summum” de los entrenadores fondistas. Inicia el curso en octubre, y ya en diciembre recoge los primeros éxitos de su nueva etapa, cuando, todavía en California, supera su récord de los 800m.crol en poco más de cinco segundos, 8,19”88, mientras que ya de vuelta a su Palma natal para disfrutar de unas merecidas vacaciones, no desaprovecha la ocasión para hacer lo mismo aunque en piscina corta, con 8,04”30.
 
El año se inicia con excelentes perspectivas, cuando en abril aprovecha la disputa de los Nacionales USA “Open” para superar los récords de sus dos distancias favoritas, 800 y 1.500m., 8,13”93 y 15,26”68, además de que su tercer lugar en la prueba larga lo colocan, ya definitivamente, en el grupo de mejores fondistas mundiales. Pocos días después, y disputando la Copa Latina, vuelve a hacerse notar consiguiendo dos nuevos récords: 400m.crol en 4,00”16, y 400m.estilos en 4,32”00, venciendo en los 1.500m. aunque con un tiempo mucho más discreto. El camino hacia Moscú, sin embargo, está ya completamente allanado, y puede dedicarse a preparar con toda tranquilidad sus quince hectómetros moscovitas.
 
Y llega, finalmente, el momento de la verdad. El 21 de julio de 1980 se disputan las eliminatorias de los 1.500m. con la participación de un Rafa dispuesto a todo. Nadando en la segunda serie, y, por lo tanto, un poco a ciegas de lo que puedan hacer sus adversarios, no quiere confiarse, y sale a por todas, facilitada su decisión por la presencia del ruso Alexander Xaev, el “delfín” de Vladimir Salnikov.
 
Pasando primero hasta los 350m. (1,00”07; 2,01”66 y 3,03”37) con el ruso a escasas centésimas, Rafa deja que sea su rival quien coja la delantera, aunque sin dejarle marchar, separados siempre por escasas centésimas: 4,04”48 en los 400m.; 5,05”37 en el primer tercio de la prueba (5,05”12 para Xaev), llega a los 800m., 8,09”53 (nuevo récord de España) manteniendo un magnífico ritmo de poco más de 1,01”, siempre por detrás del ruso, 8,09”23. 10,13”36 en el kilómetro, 24 centésimas por detrás del ruso, doblando ambos prácticamente su segundo tercio de la prueba, 5,07”99 para Rafa en este segundo. Siguen manteniendo su ritmo de menos del 1,02” hasta los 1.200m., 12,16”80, cuando el palmesano se toma un ligero respiro, señalando un hectómetro en 1,03”06, aunque vuelve a la carga en el siguiente, 1,01”06, y, prácticamente sin variar su ritmo, termina la prueba sin disputarle la victoria al ruso, que termina primero, 15,20”68, por 15,20”99 de Rafa, nuevo récord de España, rebajando substancialmente sus anteriores 15,26”68 de Austin en abril (5,07”63 en el último tercio).
 
Su magnífica actuación se ve premiada con el cuarto mejor tiempo de las eliminatorias, y, con él, la posibilidad de aspirar a una medalla, el sueño acariciado por cualquier nadador. Imbatible Vladimir Salnikov, 15,08”25, lejos de sus rivales, Rafa tendrá como principales rivales a las medallas al alemán “democrático” Rainer Strohbach, 15,17”93 en estas eliminatorias, y, naturalmente, al vencedor de su serie, Xaev.
 
Al día siguiente, 22 de julio, Rafa se alinea en la calle 6 de la piscina olímpica, plenamente concentrado para ofrecer lo mejor de si mismo en esta prueba crucial de la carrera de cualquier nadador. Suena el pistoletazo de salida, y, como era de esperar, Vladimir Salnikov toma rápidamente la cabeza de la prueba pasando el primer hectómetro por 58”53; pero Rafa, sin amilanarse por la presencia del “Expreso de Leningrado” sale decidido a plantarle cara, en una especie de “todo o nada”, puesto que es poco menos que un suicidio (deportivo) intentar seguir al ruso. Con 59”52, Rafa es segundo en el primer hectómetro, seguido de Xaev, 59”53, y Strohbach cuarto en 59”92, únicos en bajar del minuto. Mientras Salnikov nada rumbo a la gloria de convertirse en el primer hombre que nada la distancia en menos del cuarto de hora, la tragedia se fragua tras él.
 
Rafa continúa su loca cabalgada, siempre segundo: 2,00”53 en los 200m. (Xaev 2,00”83; Strohbach 2,01”30) y empieza a tomar ventaja al ruso (3,01”15 por 3,01”82 en los 300m.; 4,01”59 por 4,03”13 en los 400m., y 5,02”55 por 5,04”17 en los 500m.). Al llegar el primer tercio de la carrera, Rafa está poco más de dos segundos por detrás de Salnikov, pero también un segundo y medio por delante de Xaev, “navegando”  solitario entre dos aguas. El palmesano, sin embargo, es plenamente consciente de que no poder mantener aquel ritmo, y a partir de este primer tercio afloja ligeramente, cogiendo un ritmo de 1,01” y centésimas. 6,03”72 por 6,05”26 de Xaev a los 600m.; 7,05”19 por 7,06”37 a los 700m.; 8,06”65 por 8,07”40 a los 800m., donde Rafa supera su récord español de las eliminatorias.
 
Todavía un hectómetro, el noveno, en 1,01”79, y Rafa empieza a flaquear definitivamente. En el kilómetro, 10,10”11, nadando ya en más de 1,02”, ya es cuarto, alcanzado por Xaev, 10,09”44; el alemán Strohbach 10,09”83, y el australiano Max Metzker 10,09”89. “Agarrándose” con todas sus fuerzas a sus tres rivales, Rafa intenta seguirles todavía durante el siguiente largo, pero sus fuerzas, rotas por el desgaste de la eliminatoria, pero, sobretodo por el fuerte ritmo que ha imprimido al primer tercio de la prueba, ya no responden, y ha de dejarles marchar irremisible.
 
El último tercio de la prueba será para él un auténtico calvario. Sube su ritmo a más de 1,02” en los 1.100, 11,12”90; e incluso a más de 1.03” en los dos siguientes hectómetros, 12,16”45 y 13,19”66; baja de nuevo al 1,02” en el penúltimo hectómetro, 14,21”79, cuando se da cuenta de que, tras él, el yugoslavo Borut Petric, 14,23”02, se le ha ido acercando para disputarle su quinto lugar. Pese a sus 1,00”09 finales, los magníficos 58”76 del yugoslavo dan buena cuenta del mallorquín. Al final, mientras por delante Salnikov ya descansa de su histórica cabalgada, 14,58”27; Xaev se ha hecho con el segundo lugar, 15,14”30, en cerrada lucha con Metzker, 15,14”49, y Strohbach, 15,15”29, Petric es quinto, 15,21”78, diez centésimas por delante de Rafa, 15,21”88, que falla por poco su récord de España de las eliminatorias, aunque, evidentemente, nadando de forma harto diferente (5,02”55; 5,07“56, y 5,11”77 en sus tres tercios).
 
Dos días después de sus magníficos 1.500m., Rafa se enfrenta a los 400m. Sin sentirse desilusionado por aquel sexto lugar, se lanza dispuesto a nadar la prueba lo mejor posible, aunque consciente de que su falta de velocidad le va a hacer muy difícil su clasificación. Nadando en la quinta y última serie, enfrentado nada más y nada menos que al fenomenal Salnikov, y sabiendo que once nadadores ya han bajado de los cuatro minutos, mucho mejores, pues, que él, que tiene el récord de España en 4,00”16, Rafa se lanza al agua con la única aspiración de convertirse en el primer español que nade la distancia en menos de cuatro minutos. Pasando en 58”82; 1,58”78, y 2,58”72, termina en 59”73 para unos 3,58”45 que colman plenamente todas sus aspiraciones.
 
La aventura moscovita ha terminado con resultados, contra lo que pueda parecer a algunos, plenamente satisfactorios. Aunque para algunos un sexto lugar pueda parecer decepcionante, ser finalista olímpico es un importante hito para cualquier nadador, y Rafa no lo ignora. Lo ha intentado, y no lo ha logrado, pero ha hecho honor al código del deportista que es, por encima de todo, dar el máximo de si mismo en cualquier ocasión.
 
El mallorquín se plantea nuevos retos a su vuelta a California. y los consigue. El 28 de marzo se alinea en la calle 8 de la primera serie de las 1.650 yardas crol (1.508’72 metros) de los Campeonatos de la NCAA prueba a la cual ha accedido con el peor tiempo de los clasificados. Empezando en 51”32 ls primeras 100 yardas, nada los siguientes 14 tramos de 100 yardas entre 53”76 y 54”63, para terminar en 53”38 y 25”71 las últimas 150 yardas, totalizando un tiempo de 14,53”90, nuevo récord de la NCAA (anterior, nada más ni nada menos que de Brian Goodell, el campeón olímpico de 1.500m. en Montreal-1976).
 
Nadie de las restantes series consigue superar este tiempo del palmesano, y Rafa, 8 años después de Santiago Esteva, se proclama campeón de la NCAA, un título que en aquel momento pocos nadadores no americanos podían enorgullecerse de ostentar. 1981 es también año de Campeonatos de Europa, en los que Rafa puede jugar un importante papel, no en vano, teniendo en cuenta sus resultados de Moscú, era el cuarto europeo de la distancia. y en Split tiene su particular cita, puesto que allí están tanto Xaev como Strohbach y su gran rival Borut Petric, es decir, tres de los cuatro que lo habían precedido en Moscú, privándole del podio olímpico. y de nuevo se “lia” la manta a la cabeza, jugándoselo el todo por el todo.
 
Después de unas eliminatorias resueltas sin ningún problema, Rafa se alinea junto a sus inveterados rivales, resuelto a devolverles la “pelota” de Moscú. Desde un primer momento se destacan los tres favoritos, Salnikov, Petric y Rafa, junto al otro de los Petric, Darjan, nadando completamente juntos hasta los 1.000 metros (con Rafa virando primero entre los 600 y los 900m.) donde Salnikov es primero, 10,11”14; Rafa segundo, 10,11”63, y Petric tercero, 10,11”95. Mientras Salnikov se va definitivamente hacia su triunfo a partir del kilómetro (nadando magistralmente los últimos cinco hectómetros en menos de un minuto) Petric, alentado por el público local, y Rafa se mantienen juntos hasta los últimos metros de la prueba, cuando el yugoslavo (que ha conseguido dos días antes el título de los 400m., en una de las pocas derrotas del “Zar Salnikov”) supera Rafa, no sin dificultades, 15,17”31 por 15,17”93, nuevo récord de España. Su medalla de bronce es el justo premio a su perseverancia, y el broche de oro a una magnífica carrera deportiva, que todavía puede dar, sin embargo, algunas satisfacciones más.
 
1982, Guayaquil, cuarta edición de los Mundiales. Centrado ya definitivamente en la prueba larga, consciente de la debilidad que representa su falta de velocidad en los 400m., Rafa consigue el segundo mejor tiempo de las eliminatorias, 15,20”75, por detrás de Salnikov, 15,14”51. En la final, sin embargo, no responde como él se esperaba. La temporada no ha sido la mejor al tener que parar de entrenarse por algunos problemas físicos y otros derivados de sus estudios. En la final, nota excesivamente el esfuerzo realizado en la eliminatoria, y solo puede ser séptimo, aunque no sin luchar denodadamente hasta los 800-900m. intentando la mejor clasificación. Al final, 15,37”88 y un séptimo lugar, que aunque decepcione ligeramente, no deja de ser una final mundialista.
 
Europeos en 1983, donde tampoco está excesivamente “fino”, consiguiendo un muy meritorio sexto lugar, aunque ya luchando lejos de la élite europea, al señalar un tiempo de 15,26”93. La temporada termina con un poco más de optimismo, cuando en los Juegos del Mediterráneo de Casablanca consigue la medalla de oro con unos excelentes 15,18”89, muy cerca pues de su récord español de 15,17”93, con la satisfacción añadida de tener a su lado en el podio a su hermano Juan Enrique, tercero de la prueba.
 
Su carrera deportiva empieza a agotarse, aunque todavía tiene “gasolina” para conseguir su clasificación para sus segundos Juegos Olímpicos, aunque sin poder brillar como lo había hecho en Moscú. Decimoprimero en 15,30”09, se despide de la natación por la puerta grande, dejando como digno sucesor a su hermano, después de haber conseguido un total de 48 récords nacionales (15 en p.25m. con 3 de 400m.crol; 4 de 800m.crol; 5 de 1.500m.crol y 3 de los 400m.estilos; y 33 en p.50m. con 2 de 400m.crol; 14 de 800m.crol; 12 de 1.500m.crol, y 5 de 400m.estilos). Ha sido 34 veces campeón de España (19 de verano, 1 de los 200m.crol, 6 de 400 y 1.l500m.crol, y 5 de los 400m. estilos, y 16 de los Invernales, con 5 títulos en los 400 y 1.500m.crol, y 400m.estilos y 1 en los 200m.estilos).
 
Retirado de la competición, emprende su vida laboral como fundador de una empresa dedicada a la venta de productos para la natación, formada junto con su hermano y otra nadadora, la vallisoletana Henar Alonso-Pimentel. También, más tarde, seguirá los pasos de muchos ex-nadadores, apuntándose, con algunos éxitos, al programa de “Masters”. Se casó con Jennifer en 1984 y tiene 2 hijas: Elena (1996) y Marina (1999).
 
 
Guillem Alsina