Ragnhild Hveger, La Sirenita de Dinamarca

La sirenita del puerto de Copenhague evoca el destino marinero del pueblo danés, que desde los años en que los “vikings” dominaban los mares del norte europeo, han tenido, como algunos otros pueblos, una especial relación con este líquido elemento que es el agua..
 
Ragnhild Hveger fue una de las demostraciones palpables de este “idilio” del pueblo danés con el agua. Aunque Dinamarca no ha sido nunca una potencia continuada de la natación mundial, si ha tenido cierta épocas en las que ha estado en las primeras filas, mientras en otras se ha contentado con sacar “a la palestra” ciertas individualidades que han hecho recordar que este pequeño país (de una extensión poco mayor que Catalunya, unos 43.000km2, y una población sensiblemente igual de 6 millones de habitantes) puede contar en nuestro deporte, en ocasiones, como el que más.
 
Nacida un 10 de diciembre de 1920 en Nyborg, aprendió rápidamente a nadar, dando muestras de sus grandes posibilidades para nuestro deporte. Poniéndose bajo la tutela de una de las grandes, y pocas, mujeres-entrenadoras que ha tenido la natación mundial,
Ingeborg Paul-Petersen, Ragnhild inició una rápida progresión que la lleva a superar su primer récord mundial a principios del año olímpico de 1936, exactamente el 2 de febrero, cuando en una piscina de 25m. de la capital, Copenhague, superó el de las 440 yardas crol con un tiempo de 5,29”9, una décima de segundo menos que el anterior de la norteamericana Lenore Kight. Tenía, apenas, 15 años y 3 meses.  
 
Desde aquel momento, aquella danesa se convirtió en una verdadera “máquina” de conseguir récords mundiales, de los que llegó a conseguir hasta un total de 42, en los seis años que duró la primera etapa de su carrera deportiva, puesto que su último récord mundial, el de las 500 yardas en 5,53”0 (superando sus 5,57”9 anteriores) data del 19 de abril de 1942, es decir poco más de 6 años después del primero.
 
Algunos de estos récords fueron de una gran longevidad: los 2,21”7 de los 200m.crol, por ejemplo, estuvieron en el palmarés mundial desde el 11 de septiembre de 1938 hasta los 2,20”6 de la “aussie” Dawn Fraser, el 22 de febrero de 1956, es decir, 17 años y medio; sus 5,00”1 en los 400m.crol, 15 de septiembre de 1940, no fue superado hasta el 25 de agosto de 1956, cuando otra “aussie”, Lorraine Crapp, consiguió un fantástico tiempo (para la época, naturalmente) de 4,50”8, es decir, casi 16 años de récord mundial; los 10,52”5 de los 800m.crol que la danesa había señalado un 13 de agosto de 1941, solo fue superado casi 12 años después, por la húngara Valerie Gyenge, 10,42”4 el 28 de junio de 1953; los 20,57”0 de los 1.500m.crol, 20 de agosto de 1941, solo cayeron un 23 de julio de 1955, casi 14 años después, cuando la holandesa Lenie de Nijs consiguió bajarlo hasta 20,46”5, mientras el de la milla (1760 yardas = 1,609 metros) 23,11”5, 3 de julio de 1938, se sostuvo hasta un 13 de marzo de 1953, poco menos de 15 años, cuando otra “aussie”, Judy-Joy Davies, consiguió un tiempo de 22,51”6.
 
Bien es verdad que la mayor parte de estos récords, 27 en total, fueron conseguidos en distancias hoy en día en desuso (300-500 y 1000m.crol, y 400m.espalda, y 100-220-440-880 yardas, y una milla en crol, suprimidas algunas de ellas a final de la década de los 1940, otras en 1967) por lo que, hablando en “términos modernos”, tendríamos que adjudicarle a la danesa únicamente 15 récords mundiales, lo que, tampoco es que sea una cifra nada despreciable, puesto que únicamente la “walkiria” de la DDR Kornelia Ender ha conseguido más, exactamente 21, mientras Debbie Meyer tiene los mismos 15 que la danesa, pero más que Dawn Fraser, que tiene 13, y Shane Gould y Inge de Bruijn, ambas con 11 (aunque esta última beneficiándose de los 50m.crol (aunque también de los 50m.mariposa) una prueba que no se homologaba en tiempos de Dawn Fraser y Shane Gould, y que hubiera podido beneficiarlas en su condición de velocistas.
 
En los Juegos Olímpicos de Berlín-1936, la danesa estuvo a punto de lograr la consagración olímpica. Participando en los 400m.crol, la danesa señala unos magníficos 5,28”0 en su eliminatoria, nuevo récord olímpico (anterior los 5,28”5 señalados por la vencedora de 1932, la norteamericana Helen Madison) y se coloca como la única que puede hacer frente a la gran figura de la natación mundial, la holandesa Ria Mastenbroek, que se había presentado en Berlín para vencer en tres pruebas individuales, 100-400m.crol y 100m.espalda, aunque al disputarse los 400m. ya era campeona de los 100m.crol y medalla de plata de los 100m.espalda.
 
La danesa toma la cabeza de la final de los 400m., y rápidamente se adelanta a la holandesa. En el último viraje tiene casi dos cuerpos de ventaja sobre Mastenbroek, y parece tener poco menos que segura la victoria. Pero con la holandesa al lado, no hay segura ninguna victoria. Liberando toda su inmensa potencia y determinación en los últimos metros, Mastenbroek remonta su desventaja, y vence por un amplio margen a su rival danesa, 5,26”4 por 5,27”5, arrebatándole victoria y récord olímpico, récord que también supera esta última.
 
Para el anecdotario olímpico queda el rumor que dice que la danesa, antes de la final, compró una caja de bombones, invitando a todas sus rivales, aunque, al parecer, se “olvidó” de la holandesa, y que esta juró vengarse de aquel “olvido”. Si la anécdota es real, no hay duda que se vengó de la mejor forma posible.
 
La carrera de la danesa, en cuanto a títulos internacionales, tuvo su máximo esplendor en 1938, con la disputa de los Campeonatos Europeos de Londres. Allí, en el “Empire Pool” de Wembley, escenario de los Juegos de la Commonwealth de 1934, y que diez años más tarde lo seria de los primeros JJ.OO. de la post-guerra, Ragnhild consiguió el doblete 100-400m.crol con tiempos de 1,06”2 y 5,09”0, este último mejor tiempo mundial en piscina larga (sacándole 18”7 de ventaja a la segunda clasificada, la mayor conseguida en esta prueba en cualquiera de los Europeos disputados hasta Budapest).
 
Pocos días antes de estos Europeos, Ragnhild había superado el récord mundial de la prueba con unos 5,06”1 en p.25m., por lo que los 5,09”0 conseguidos en Wembley era un tiempo muy superior a su récord (podemos convertir sus 5,09”0 a unos aproximados 5,03”-5,04” en piscina corta, o quizás todavía menos, teniendo en cuenta los virajes que se empleaban en aquel tiempo). También colaboró en la victoria del cuarteto de 4x100m.crol, por lo que, teniendo en cuenta que la bracista danesa Inge Sorensen consiguió el titulo de los 200m.braza, y únicamente una holandesa, Cor Kint, consiguió vencer en los 100m.espalda, es decir cuatro victorias en las cinco pruebas programadas, colocaban el pequeño país danés a la cabeza de la natación europea, lo que, en aquel momento, era sinónimo de natación mundial, puesto que los Estados Unidos atravesaba una profunda crisis después de su poco menos que aplastante derrota en los Juegos de Berlin, dos años antes.
 
Entre los Europeos de 1938 y 1939 se inicia la escalada bélica que va a terminar con el inicio de la II Guerra Mundial. Ragnhild continua su “caza” al récord, superando uno tras otro, hasta un total de 7 (curiosamente los supera en 1938, ninguno en 1939). El 1o. de septiembre tiene lugar la invasión de Polonia por parte del ejercito alemán, dando inicio la II Guerra Mundial, y pocos meses después, abril de 1940, tiene lugar la invasión y conquista, prácticamente incruenta, de Dinamarca por parte del ejercito alemán, iniciándose un periodo en el cual, los daneses, considerados casi como “hermanos de sangre” por los alemanes, no tienen prácticamente problemas en vivir una vida normal, como la que hacían antes de la invasión, lo que significa, entre otras cosas, la posibilidad de organizar competiciones deportivas. Esto lo aprovecha nuestra danesa para completar su palmarés deportivo con otros 11 récords mundiales, entre los cuales los de 400, 800 y 1.500m.crol ya comentados por su longevidad.
 
En 1942, sin embargo, con el endurecimiento de la resistencia danesa a los invasores, estos, considerando a los daneses como “hermanos traidores”, endurecen a su vez las condiciones de sometimiento del país, y ello significa el cese de la vida normal. El 19 de abril de aquel 1942, como ya hemos dicho anteriormente, Ragnhild supera su último récord mundial, el de las 500 yardas.
 
En 1943, nunca se sabrá si por propia voluntad, o a la fuerza, Ragnhild es trasladada a la base de Kiel, en Alemania, donde imparte clases de natación a los componentes de la “Kriegsmarine”, la marina de guerra alemana. Terminada la guerra, llega, como en todos los países invadidos por Alemania, la hora de juzgar a los denominados “colaboracionistas”. Ragnhild es inhabilitada como nadadora, aunque no se la inculpa totalmente, puesto que no se la castiga a pena de cárcel, y puede ganarse la vida ejerciendo como profesora de natación, lo que la inhabilita, igualmente, para poder competir.
 
En 1947 se pierde, por ello, la ocasión de defender su título europeo de los 400m.crol en los Europeos disputados en Montecarlo, y un año después la posibilidad de optar al título olímpico de los 400m.crol, que había tenido en la punta de los dedos doce años antes. Finalmente rehabilitada en 1950, aunque demasiado tarde para participar en los Europeos de Viena-1950, empieza su preparación para los Juegos de 1950, en los que participa con su nombre de casada, Ranghild Hveger-Andersen.
 
Eliminada en semifinales de los 100m.crol, únicamente por 3 décimas de segundo, aunque era una prueba en la que nunca se había encontrado cómoda, cifra sus ambiciones en su prueba preferida, los 400m.crol (donde sus 5,09”0 de 1938 todavía representan el mejor tiempo mundial en piscina larga, y no será superado hasta el verano del siguiente año). Pasa sin problemas las eliminatorias con unos 5,19”6, cuarto mejor tiempo, así como las “semis”, 5,19”5, igualmente con el cuarto mejor tiempo. En la final, reviviendo sus mejores tiempos, y aunque ya está a punto de cumplir los 32 años, Ragnhild se lanza al agua con el entusiasmo propio de una principiante, encabezando la prueba con 1,11”7 y 2,32”8, por delante de la norteamericana Evelyn Kawamoto, 1,12”7 y 2,32”9, y las húngaras Eva Novak, 1,13”8 y 2,33”6, y Valerie Gyenge, 1,13”3 y 2,34”2, la más comedida, pero que será, a la postre, la que se lleve el título, equilibrando mucho mejor su ritmo, 2,34”2 y 2,37”9, para un tiempo final de 5,12”1.
 
La “máquina” de la danesa, sin embargo, ya no está para estas alegrías, y empieza a ceder. Cuarta todavía en los 300m., 3,56”2 (mismo tiempo que la norteamericana Carolyn Green) aunque ya separada de las que van a conseguir las medallas (Gyenge 3,53”5; Kawamoto 3,54”9; Novak 3,55”7, aunque esta, en el último largo se impondrá a la norteamericana y será segunda) la danesa se ve superada en los últimos metros por Green, y termina quinta en 5,16”9. Se ha desvanecido el sueño olímpico de aquella joven danesa que había tenido la posibilidad de vencer en dos JJ.OO. (los que no pudieron celebrarse en 1940 y 1944 a causa de la guerra) pero que va a tener que retirarse con una insuficiente (para sus méritos) medalla de plata.
 
Retarda todavía su retirada hasta los Europeos de Turin-1954, donde es eliminada de manera in gloria con unos decepcionantes 5,36”9 en los 400m.crol, terminando su carrera clasificándose para la final de los 100m., quinta en 1,08”9, y un cuarto lugar en el 4x100m.crol. En aquel momento, conservaba todavía cinco de sus récords mundiales, 200-400-1.500m.crol y la milla, y las 220 yardas crol, y se iniciaba el mito de una sirena danesa que lo había sido todo en natación, excepto campeona olímpica.
   
Los 42 récords mundiales de Ragnhild Hveger
 
39 en crol
 
1 en las 100y. (91,43m.) : 59”7 (19/02/1939 en Aarhus).
1 en los 200m. : 2,21”7 (11/09/1938 en Aarhus).
1 en las 220y. (201,16m.) : 2,22”6 (23/04/1939 en Copenhague.
1 en las 300y. (274,31m.) : 3,25”6 (02/10/1938 en Copenhague)
4 en los 300m. : 3,50”1 (05/03/1937); 3,48”8 (12/12/1937, de paso para el récord de los 400m. en 5,11”0); 3,46”9 (23/01/1938) y 3,42”5 (15/09/1940, de paso para el récord de los 400m. en 5,00”1) todos ellos en Copenhague.
8 en los 400m. : 5,14”2 (10/02/1937 en Copenhague); 5,14”0 (03/10/1937 en Gante); 5,12”4 (14/11/1937 en Magdebourg); 5,11”0 (12/12/1937); 5,08”2 (16/01/1938); 5,06”1 (01/08/1938) estos tres últimos en Copenhague; 5,05”4 (08/09/1940 en Svendborg) y 5,00”1 (15/09/1940 en Copenhague)
3 en las 440y. (402,32m.) : 5,29”9 (02/02/1936); 5,12”8 (12/12/1937) y 5,11”5 (15/03/1942) todos tres en Copenhague.
3 en las 500y. (457,19m.) : 6,14”8 (22/02/1936 en Copenhague); 5,57”9 (31/08/1937 en Aarhus) y 5,53”0 (19/04/1942 en Copenhague).
4 en los 500m. : 6,45”7 (14/06/1936); 6,39”1 (01/04/1938); 6,34”3 (24/02/1939) y 6,27”4 (11/02/1940) todos cuatro en Copenhague.
2 en los 800m. : 11,11”7 (03/07/1936) y 10,52”5 (13/08/1941) ambos en Copenhague.
2 en las 880y. (804,65m.) : 11,16”1 (28/02/1937 en Estocolmo, de paso para el récord delos 1.000m. en 14,12”3) y 11,08”7 (20/08/1941 en Copenhague).
1 en las 1.000y. (914,38m.) : 12,36”0 (04/09/1938 en Helsingfors).
4 en los 1.000m. : 14,35”6 (23/08/1936 en Helsingör); 14,12”3 (28/02/1937 en Estocolmo); 14,09”2 (11/08/1940 en Helsingfors, de paso para el récord mundial de 1.500m. en 21,10”1) y 13,54”4 (20/08/1941 en Copenhague, de paso para el récord de los 1.500m. en 20,57”0).  
3 de los 1.500m. : 21,45”7 (03/08/1938); 21,10”1 (11/08/1940) ambos en Helsingfors, y 20,57”0 (20/08/1941 en Copenhague).
1 en la milla inglesa (1.609,32m.) : 23,11”5 (03/07/1938 en Helsingfors).
 
3 en espalda
 
1 en los 200m. : 2,41”3 (14/02/1937 en Aarhus), i
2 en los 400m. : 5,44”5 (04/04/1937 en Copenhague) y 5,38”2 (02/05/1941 en Amsterdam).     
 
Todos estos récords fueron conseguidos en piscinas de 25m., lo que se permitió hasta el 1o.de mayo de 1957, excepto los conseguidos en las distancias superiores a los 500m.en que eran obligatorias las piscinas de 50m., 55y. o más largas. Como podemos ver, algunos de ellos, cinco exactamente (dos de 400m. y 1.000m., y uno de las 880y.) fueron conseguidos de paso para otros récords.
 
Estuvo a punto de conseguir lo que únicamente había conseguido Helen Madison pocos años antes, 1931, ostentar todos los récords mundiales individuales de crol (en aquel tiempo un total de 16 pruebas, 10 en metros y 6 en yardas) aunque no llegó a conseguirlo, puesto que nunca pudo llegar a conseguir el de los 100m., ya que los 1,04”6 que la holandesa Willie den Ouden había impuesto el 27 de febrero de 1936, fueron para ella imbatibles, y únicamente llegó a acercarse a cuatro décimas de él, 1,05”0 en 1940.
 
Digamos que ya en épocas más modernas, entre 1967 y 1986, cuando únicamente se
homologaban los récords mundiales en cinco distancias del programa de crol (100, 200, 400, 800 y 1.500m.crol) la única que consiguió ser recordista mundial de todas ellas fue la australiana Shane Goulden 1971, mientras ninguna lo ha conseguido desde que, a partir del 1o.de enero de 1986, se amplió el programa de crol con los 50m.
 
Ningún nadador, por el contrario, puede vanagloriarse, en ningún momento, de haber sido recordista mundial de todas las distancias de crol (únicamente dos, los australianos John Marshall, periodo 1949-1951, y John Konrads, periodo 1958-1960, estuvieron a punto de conseguirlo, aunque ambos, como Ragnhild, se “estrellaron” ante los 100m.).
 
 
Guillem Alsina