Entrevista a Laure Manadou de L’Equipe

Del periódico L’Equipe hemos traducido una entrevista que se le hizo a Laure Manaudou pocos días antes del inicio de los Europeos de Budapest. Hemos creído interesante ofrecéroslo, puesto que desde que logró el título de campeona olímpica de los 400m. en Atenas, hemos ido siguiendo sus pasos, aunque fuera por periódicos y revistas, y siempre nos ha parecido una chica sencilla, que se toma la natación como lo que realmente es, un deporte, y que por muy importante que sea, no deja de ser, lisa y llanamente, pues eso, un deporte.

 
Al hacerse esta entrevista, había estado cinco semanas entrenando en Canet del Rosselló, y en aquel momento se encontraba en Aix-les-Bains, entrenando con todo el equipo francés al completo, preparándose para el desplazamiento a la capital húngara. La entrevista se la hicieron Pascal Glo y Benoit Lallement.
 
¿En que situación llegas a Budapest, sobretodo en comparación con los Mundiales de Montreal?.
No estoy tan estresada, ni tan nerviosa por comprobar qué resultados van a dar los entrenamientos que hemos hecho esta temporada. Aunque se que tengo que defender unos títulos, procuro no pensar excesivamente en esto. Estoy más tranquila, aun sabiendo que corro ciertos riesgos, por ejemplo, nadar en 4,11” las eliminatorias, como el año pasado.
 
¿Aquel susto de Montreal, cuando estuviste a punto de ser eliminada de los 400m.
crol, te ha servido de lección?
Pues sí. Esta temporada me he acostumbrado a nadar más rápido por las mañanas, y, así, esta semana de Budapest no creo que pueda pasarme lo de Montreal.
 
¿Por qué nadas tantas pruebas en estos Europeos?
Me gusta nadar, sabes. Es todo un desafió tener que nadar dos o tres pruebas en una sola tarde, e intentar ganarlas todas. Me estoy acostumbrando a hacerlo, y pienso hacerlo en todas las competiciones que nade, excepto en los Juegos Olímpicos, que creo es la competición más importante para cualquier nadador.
 
¿Con cinco pruebas el miércoles, y tres finales, eventualmente, el jueves tarde, esperas sufrir?
¡No, sinceramente es un placer!. Incluso cuando te acaban doliendo brazos y piernas. Es un placer el hecho de nadar con gente contra la cual normalmente no puedo competir.
 

¿Qué tendrías que hacer para quedar contenta con tu actuación en estos Europeos?

(Duda un momento). Pues….no lo sé, quisiera revalidar mis títulos (400m.crol y 100m. espalda). Quiero hacer un buen tiempo en los 400m…..es lo más importante para mi. Los 100m.espalda van a ser una carrera muy difícil, puesto que esta temporada no he entrenado la espalda como en años anteriores. Tengo más posibilidades en los estilos que en la espalda.
 
¿Por qué los 400m.estilos. Quieres abrirte nuevas puertas, nuevos horizontes?
Quiero probar conseguir otros títulos en otras pruebas, darme a conocer a nivel internacional. Sinceramente, no se lo que puede resultar de todo esto, pero quiero hacerlo lo mejor posible.
 
Nadando tanto como nadas, ¿pretendes dejar un recuerdo para la historia?
No. Ni sabia que había un récord de medallas. Para mi no es importante conseguir cuatro o seis títulos, pero quiero ver lo que pasa a medida que vaya disputando mis pruebas.
 
Acumulando carreras, victorias y récords, puedes dar ocasión a sospechas de dopaje. ¿Eres consciente de esto?
Evidentemente. Y en ocasiones me pone un poco nerviosa, aunque por mi la gente puede pensar lo que quiera.
 
¿Estás satisfecha del trabajo efectuado en la etapa terminal de tu preparación para este Europeo?
Sí, diría que lo estoy; pero de las cinco semanas que hemos pasado en Canet, donde hacia mucho calor y era muy duro entrenarse, ha habido una de ellas de la que no puedo decir que me haya entrenado bien, y se que voy a pensar en ella durante los Europeos. Aquella semana no di el cien por cien, peor todavía, ni siquiera lo intenté.
 
¿Lo vas a pagar?
No estoy bien segura. Espero ganarlo todo. He perdido una semana de cinco, pero espero que llegaré bien a Budapest.
 
¿En qué momento sabes, generalmente, si estás en forma?
Durante el calentamiento de la mañana del día que nado la primera prueba (sonrisa irónica) excepto en Montreal que no lo noté.
 
¿Hay alguna diferencia entre este calentamiento y el entrenamiento del día antes?
Sí. El día de la prueba, mentalmente, no es lo mismo que un día de entrenamiento.
 
¿En qué estriba la dificultad de la primera prueba de unos Campeonatos?
Me hará daño el hombro, pues siempre me duele el hombro en las primeras pruebas de unos Campeonatos.
 
¿Tu hombro izquierdo, continua, pues, haciéndote sufrir?
Sí, durante los entrenamientos. No resulta fácil, sabes. No puedo forzar cuando nado solo brazos con manoplas, por ejemplo. No puedo darlo todo, el cien por cien, y a veces llego a una competición sin estar preparada como a Philippe (Lucas, su entrenador) le hubiera gustado. Pero una vez me meto en la competición, ya no pienso más en nada de esto. Se que posiblemente me dolerá un poco al principio, pero que después me pasa. y el programa me ayuda, puesto que los 400m. se disputan el último día.
 

¿No es malo que tu mejor prueba se dispute, precisamente, el último día, con un programa tan cargado como el que tienes?

Al principio no me gustó demasiado, puesto que, efectivamente, el último día siempre te parece que ya estás cansado. Pero después he pensado que el último día muchos de mis compañeros ya habrán terminado de nadar y podrán estar en la piscina para animarme. Por lo tanto…..quizás será mejor.
 
¿Pensarás durante toda la semana en estos 400m., e intentarás dosificar en alguna ocasión tu esfuerzo?
El 400 dependerá de los resultados de mis otras pruebas. Por ejemplo, si veo que hago un buen tiempo en los 200m., tendré más confianza para el 400. En caso contrario, la espera hasta el 400 será muy larga. Pero quiero nadarlo todo. He hecho tiempos que me aseguran ganar títulos, como en los 200 y 400m.estilos. No se por qué no puedo repetirlos en Budapest.
 
¿Si empiezas mal, vendrán los nervios?
¡Pero es que no quiero empezar mal!. Si empiezo a pensar que va a empezar mal, no vale la pena ni siquiera nadar. Vengo a ganar, sabes.
 
Durante los Campeonatos de Francia dijiste que querías ser invencible. Pero, ¿nadando más pruebas, no multiplicas las posibilidades de perder cualquiera de ellas?
La prueba en la que me gustaría ser invencible es la de los 400m. Es mi objetivo, que nadie me gane nunca. Para que en las finales mis rivales piensen que ya las tienen perdidas antes de nadarlas, y que ni siquiera vale la pena nadarlas. En las otras pruebas, se perfectamente que hay otras mejores que yo, y que puedo perderlas.
 
¿Estas preparada para aceptar la derrota en otras distancias que la de los 400m. ?
No me gusta perder, y por lo tanto no voy a aceptar nunca ninguna derrota…..pero una cosa si es verdad: si algún día pierdo unos 400m., te aseguro que no vas a poder entrevistarme (sonrisa de oreja a oreja).
 
¿Que hay en los 400m. que te gusten tanto?
Me gusta saber el ritmo que tengo que llevar y si estoy en forma, en los últimos 100m., cuando voy por delante de las otras, cuando acelero pfuitttttttttt…. (vuelve a aparecer su sonrisa) me gusta ver como las voy dejando atrás.
 
¿Sueñas con algún tiempo?
No, ahora ya no (sonrisa). Ya no desde los Campeonatos de Francia (cuando superó el récord mundial de los 400m.). Lo que más me interesa de las pruebas de Budapest son el lugar, no el tiempo.
 
¿El récord mundial de los 400m., es importante para ti?
No, me importa un….pimiento (sonrisa).
 
¿Bueno, pero no te ha quitado un peso de encima por lo menos?
Bueno, realmente era un mito. Pasar de 4,05”84 (su récord de Europa) a 4,03”03 representa una gran progresión. Ya lo he hecho una vez; ahora hay que volver a hacerlo.
 
¿Tienes la impresión que llevas la natación francesa a tus espalda?
Ni mucho menos. Hay otros que también pueden subir al podio, y muchos ya lo han hecho anteriormente. En Budapest no creo que sea la única que consiga buenos resultados, estoy completamente segura. Sabes (nueva gran sonrisa) quiero ver el éxito de un gran equipo de Francia.
 
Fin de la entrevista
 
Dejadme ahora que haga un comentario qué me ha llamado la atención de esta entrevista.
 
En primer lugar la franqueza de Laure cuando confiesa que durante una de las semanas de concentración en Canet se “durmió” en los entrenamientos. Devuelve a un nivel normal a una campeona de la que se piensa que devora y devora quilómetros lo más rápidamente posible, pero de la que, al final, te das cuenta de que también tiene sus debilidades, y que, de vez en cuando, también “sestea” en los entrenamientos, e incluso se pelea con su entrenador (como ha manifestado este en diferentes ocasiones) como hace cualquier nadador. Pero, al final, confiesa que tiene miedo de que esta semana acabe pasándole factura en los Europeos.
 
Creo que esto es muy bueno para el fortalecimiento de la personalidad del nadador, darse cuenta de lo que ha hecho mal, y de las consecuencias que esto puede tener.
 
Otra cosa. El pensamiento siempre positivo. Tiene su prueba preferida el último día, lo que puede ser malo por el cansancio acumulado en días anteriores; pero “quizás tendré más gente para animarme”.
 
Siguiente. Otro pensamiento positivo : “¿si he de pensar que voy a empezar mal?, ¿para qué he venido?. Vengo a ganar!”. Quizás esta forma de pensar la ayudó a superar su pésima actuación del primer día, cuando fue eliminada de los 400m.estilos.
 
No estoy de acuerdo en cuanto a lo de saber el ritmo que lleva en los 400m., creemos (y es nuestra particular opinión) que Laure todavía ha de aprender bastante para saber nadar unos buenos 400m., sobretodo los primeros 100m., donde se lanza con una fuerza excesiva que le condiciona (repito que en mi opinión) los tres hectómetros siguientes y, por tanto, el resultado final.
 
En la final de Budapest pasó por 57”81, poco menos, 57”32, de lo que paso en Trieste (piscina de 25m.) para sus famosos 3,56”79 (primer “menos de cuatro minutos” de la historia de la natación) que es un paso para un tiempo de menos de 1,58” en los 200m. (como lo atestiguan los 57” y poco más por los que pasaron Jedrzejczak, Liebs y la propia Manaudou en la final de los 200m., para hacer menos de 1,58”).
 
Con ello, quisiera suponer que, pasando por poco menos de 59”, podría coger un ritmo de poco más del minuto en los siguientes hectómetros, con un tiempo final cercano a los 4,01”-4,01”5, acercándose, en piscina larga, a la barrera de los cuatro minutos. Es de esperar que lo logre algún día.
 
Guillem Alsina