Jodie Henry. La australiana nerviosa

Jodie Henry es una de las estrella australianas que acuden este año al Mare Nostrum. Ha sido siempre una nadadora distinta y no ha seguido el patrón habitual de muchos nadadores ya que se empezó a destacar con 16 años en un Campeonato Nacional por Edades. Su actual entrenadora Shannon Rollason vio en ella unas facultades que desarrollar y le propuso entrenarla.
 
Pronto descubrió que efectivamente Henry tenía unas excelentes cualidades como velocista pero la inseguridad mental de la nadadora, acababa por tirar al traste toda su preparación. En el momento de competir se bloqueaba y no era capaz de plasmar su preparación y potencial en la competición. Algo que en mayor o menos medida le ocurre a todo el mundo y que todos los nadadores tienen que trabajar.
 
Su puesta de largo internacional vino de 2002 con los juegos de la Commonwealth de Londres donde conseguiría una medalla de oro en los 100 libre, una de plata en los 50 libre y participaba del éxito en los relevos aussies de 4×100 libre y 4×100 estilos.
 
Ya con 19 años parecía que su progresión hacia la élite mundial era evidente y en el mundial de Barcelona 2003 pudo demostrar su fuerte mentalidad en la final de los 100 libre al ganar la medalla de plata con 54.58 tras la finlandesa Hanna-Maria Sepala.
 
Tuvo un momento crítico en sus primeros trials olímpicos en marzo de 2004, pues tras no poder clasificarse en los 50 libre, veía como su compañera Libby Lenton se hacía con el record mundial de los 100 libre. Jodie consiguió la segunda plaza.
 
Sin ninguna duda, los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 eran la prueba de fuego para ella y sus nervios. En el relevo de 4×100 libre, el equipo australiano alineaba a Alice Mills, Lisbeth Lenton, Petria Thomas y a Jodie Henry. Después de la penúltima posta de Petria Thomas, el equipo americano tenía una buena ventaja y nadaba su última posta con Jenny Thompson. Jodie se tiró a por todas, nadó más rápido que nadie en la historia del relevo (52.95) ayudando al equipo aussie a hacerse con la medalla de oro y el récord mundial de la prueba (3:35.94).
 
En su prueba individual, Jodie tuvo momentos de flaqueza en las preliminares al clasificarse en séptima posición, pero en las semifinales dejó claro a sus adversarias que la medalla de oro estaría muy cara en la final puesto que nadó estableciendo un nuevo record mundial con 53,52. La medalla de oro no se le escapó en la final. También participó del oro en el 4×100 estilos (Giaan Rooney, Leisel Jones, Petria Thomas y Jodie Henry) con un nuevo record mundial (3:57.32), Jones voló en la última posta hasta marcar 52,97.
 
La actuación tan brillante en los relevos de Atenas le valieron ser declarada en 2004 como la mejor nadador del año en su país, siendo la tercera mujer en 15 años en conseguir este título y destronando las cinco veces consecutivas que Ian Thorpe lo habia ganado. Y es que su victoria en los 100 libre suponian un renacer de la velocidad femenina que no ganaba esta medalla desde hacía nada menos que 40 años. Desde que Dawn Fraser ganó el oro en los Juegos de 1964 en Tokio.
 
Repitió éxito en Montreal 2005, con tres nuevas medallas de oro, aunque no mejoró sus marcas. Ganó su prueba favorita, los 100 libre con 54.18. Estas medallas las ganó a pesar de una reducida preparación debido a una inoportuna lesión y a su traslado desde Brisbane al Australian Institute of Sport en Canberra.
 
En los trials de la Commonwealth 2006, su compatriota Libby Lenton batió su record de 100 libre dejándolo en 53.42. Jodie terminó los juegos tras Lenton en los 50 y 100 libre con unos tiempos de 24.72 y 53.78.
 
Esta temporada ha cambiado de entrenador, después de muchos años con su descubridora Shannon Rollason, desde enero 2006, a sus 22 años está tutelada por el prestigioso John Fowlie en el Australian Institute of Sport en Canberra.