Historia de la Copa Latina

Esta edición de la Copa Latina que va a disputarse en la piscina del Club Pinheiros, de la brasileña São Paulo, del 28 al 30 de este mes de abril, es la decimosegunda que se disputa (tercera en su nuevo formato “júnior”), desde que en 1973, más exactamente del 19 al 22 de abril, se disputó por vez primera en otra ciudad brasileña, precisamente en su capital, Rio de Janeiro, en la piscina de 50m. del Club Fluminense.
 
Brasil fue la nación más interesada en este intercambio, puesto que su creciente natación no encontraba ya rival adecuado en el sub-continente sudamericano, y es por ello que los buscó en Europa, invitando, primeramente, a los tres países latinos más fuertes, España, Francia e Italia, para disputar un cuadrangular bajo el nombre de Copa Latina. La idea, sin embargo, parece que cuajó en el ámbito sud y centroamericano, y rápidamente Méjico pidió ser incluido en esta competición, lo que le fue concedido.
 
Al final, y aunque sin un equipo completo, únicamente con unas pocas individualidades, también se añadieron nadadores de Argentina, Ecuador y Uruguay (Perú no llegó a tiempo de hacerlo) fueron finalmente ocho los países que compitieron en esta primera edición de la Copa Latina, que quedó fija ya en el calendario internacional para los países del área latinoamericana.
 
Brasil, confirmando su naciente potencia, fue el vencedor de esta primera edición, con doce puntos de ventaja,  sobre Francia, 132 por 121, mientras Italia era tercera, 118, por delante de España, 88, y 82 de Méjico, aunque el triunfo final no se resolvió hasta las dos últimas pruebas de relevos, proporcionando una emoción inigualable a la competición.
 
Digamos que el éxito de esta primera edición sorprendió, como acostumbra a decirse, “a la propia empresa”, puesto que fueron superados un total de 6 récords sudamericanos; 8 brasileños; 5 españoles; 5 italianos; 2 franceses, y uno argentino.
 
La competición se disputa en la modalidad de un nadador por país y prueba, con una puntuación que ha variado a tenor del número de países participantes. Desde esta primera edición se acordó que la competición se disputaría alternativamente en suelo americano y europeo, aunque este acuerdo, por circunstancias de diversa orden, terminaría por no cumplirse siempre al pie de la letra.
 
La competición comenzó a ir a más a medida que las ediciones se sucedían, ofreciendo espectaculares resultados que hacían más emocionante, si cabe, su disputa. Así, por ejemplo, en la tercera edición de Las Palmas de G.C. se batieron un total de 64 récords, distribuidos entre 11 récords sudamericanos; 13 brasileños; 19 españoles; 8 franceses; 7 italianos; 4 argentinos y 2 mejicanos.
 
En la tercera edición, Argentina participa ya con un equipo completo, mientras en la cuarta son Cuba y Puerto Rico los que se apuntan por vez primera a disputar la competición con un equipo completo. En la sexta edición son Colombia y Ecuador los que se inician, mientras en la séptima es el otro gran país del área latina, Portugal, la que participa por vez primera. En la octava es Venezuela, y no es hasta la decimoséptima edición que un nuevo país se une a la “familia”, Perú; en la siguiente son Rumania y Costa Rica, y en la decimonovena, es Chile, aunque únicamente lo hace con un equipo masculino.  
 
 
El interés que poco a poco fue despertando en los países del ámbito sudamericano tuvo su reflejo en el Congreso celebrado con motivo de la sexta edición, en el cual algunos países pidieron que no fuera necesario, como decía el Reglamento, tener que competir con un equipo completo, y poder hacerlo únicamente con algunas individualidades, como habían hecho Argentina, Ecuador y Uruguay en la primera edición. Los cinco países fundadores de esta “Copa Latina” (Brasil, España, Francia, Italia y Méjico) decidieron entonces no modificar el reglamento que obligaba a participar con un equipo completo, en aras a un mayor interés, y, sobretodo, para salvaguardar el nivel técnico de la competición, y no solo esto, sino que, a partir de aquel momento, cualquier otra nación que quisiera participar, debería pedir una invitación para hacerlo.
 
El representante de la FINA en esta edición, argumentó entonces que el nombre de “Copa Latina” presuponía una competición abierta cualquier país latino que quisiera participar en ella, por lo que, de persistir, como así fue, en no querer cambiar el reglamento de la competición, lo que debía hacerse era cambiar el nombre, de forma que dejara entrever su carácter cerrado. El Congreso decidió entonces cambiar el primitivo nombre de “Copa Latina”, por otro, más largo y seguramente menos adecuado de “Copa de los Cinco Paises Latinos por Invitación”, aunque, evidentemente, se la continuó llamando, por extensión, “Copa Latina”.
 
La competición se sigue disputando sin solución de continuidad hasta 1985, cuando, por problemas de calendario, decide no disputarse, hecho que vuelve a repetirse al año siguiente, 1986, igualmente por problemas de calendario. El número de competiciones que se disputa, sobretodo en Europa, aumenta a cada año, sobretodo ahora que la piscina corta parece recuperar mucho del interés que en los últimos años había perdido. Se disputa en 1987, aunque vuelve a quedar paralizada en 1988, y vuelve de nuevo a disputarse en 1989 y 1990. Con motivo de los Juegos Olímpicos de 1992, queda nuevamente suspendida durante tres años, aunque en la reunión de la FINA que se celebra en Barcelona con motivo de los JJ.OO. tiene lugar un hecho que va a dar nuevos impulsos a la competición.
 
En Barcelona se funda la COLAN. (Confederación Latina de Natación) de la cual es elegido primer Presidente el que lo es de la Federación Española, Enrique Landa. Al año siguiente, y con motivo de la disputa de la decimosexta edición en Florencia, es elegido nuevo Presidente de la institución el que ya lo es de la Federación Española, Rafel Blanco, y como Vicepresidentes al brasileño Coaracy Nunes y al francés Michel Salles. 27 países del área latina han pedido en aquel momento su ingreso en la COLAN. Uno de los primeros acuerdos del nuevo Congreso es dar un nuevo impulso a la competición, disputándola únicamente cada dos años, alternativamente en piscinas europeas y americanas, para, de esta forma, obviar dificultades de calendarios, excesivamente llenos de competiciones, ahora que tanto la FINA como la LEN se han puesto a organizar competiciones y campeonatos en piscina corta.
 
Un segundo acuerdo es el de facilitar la participación de países sudamericanos aunque sea sin un equipo completo, para “animar”, digámoslo así, una participación cuanto más numerosa e interesante mejor.
 
Efectuado el relevo a la cabeza de la COLAN., donde el brasileño Coaracy Nunes toma el lugar de Rafael Blanco, se disputa en Lisboa la decimoctava edición, que, aunque había de disputarse, también en Lisboa, el año anterior, la Federación Portuguesa había pedido suspenderla, para no coincidir con la celebración de la EXPO que también se celebraba en la capital portuguesa. Como hemos dicho, la disputa de esta edición ve la participación de dos nuevos países, Rumania y Costa Rica, aquella un tanto extraña, puesto que no hay mucha gente que vincule la nación rumana con una organización latina, aunque no debemos olvidar que el idioma rumano es, efectivamente, derivado del latín, aunque, a través de las vicisitudes de este país, tenga también una gran aportación eslava.
 
La Copa Latina, sin embargo, languidece a pesar de los esfuerzos de los que todavía ven en ella una competición con porvenir. La proliferación de competiciones de una cierta importancia, hace que esta Copa Latina tenga demasiados problemas para su ubicación en el calendario internacional, de manera que la COLAN, con buen criterio, decidió transformarla en una competición donde pudieran foguearse las promesas que en un futuro no muy lejano intentaran ser las figuras del mañana.
 
Y, de esta manera, en Madrid se disputa la primera edición de este nuevo formato junior, la vigésima en total, con un gran éxito de participación, puesto que, además de los cinco países fundadores de la competición, España, Francia, Italia, Brasil y Méjico, también se vio a otros que ya habían participado en ella, Argentina, Chile, Ecuador y Uruguay, junto a equipos que, por vez primera, participaban en ella: Bolivia, Guatemala, República Dominicana y El Salvador, pero también dos nuevos países europeos, de ámbito europeo, aunque con poca participación en competiciones internacionales, como son Andorra y la República de San Marino, es decir, un total de 15 equipos, lo que ofrece muchas esperanzas con vistas a revivir esta competición, aunque, evidentemente, deje un poco que desear en cuanto a su nivel cronométrico internacional.
 
Guillem Alsina